Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

El positivismo es una corriente filosófica con base en el conocimiento científico, es decir, en el análisis de hechos verificables, además de la experiencia, la comprobación y la reproducción de los mismos. En esa línea la cámara, no el cine como tal, sino el uso de la cámara que captura imágenes, ha sido de gran ayuda y utilidad para las diferentes ciencias, desde la biología, la física o la química, hasta la psicología y la sociología.

La esencia del documental es también capturar y exponer la realidad bajo un enfoque lo más objetivo posible. Por una parte existen diferentes tipos de documentales, catalogados por la forma en que son realizados o el propósito por el que son llevados a cabo, sin embargo, la constante es que la postura y sello del autor siempre quedará impregnado en el trabajo realizado, es decir, por cualquier forma o razón por la que se lleve a cabo un documental, la voz del autor siempre es lo más sobresaliente de cada proyecto, su visión, su formación, sus intenciones.

Al momento de organizar un documental siempre es importante tener en cuenta la objetividad, es decir, mostrar ambas caras de la moneda, el aspecto positivo y negativo de los hechos, la palabra de todas las partes afectadas en un suceso, en términos generales: no tomar una postura ni extrapolarla hacia el trabajo audiovisual.

Así es como lo dicta la regla, sin embargo, al igual que las campañas de mercadotecnia, por mencionar un ejemplo, resulta difícil que el realizador se acerque a su objeto de estudio sin una teoría, sin una hipótesis y sin una postura, por ello que el proceso de preproducción sea de vital importancia en la realización de documentales.

Tal proceso previo a la construcción del material audiovisual es muy parecido al realizado para una película o un cortometraje, el proceso de organización sigue los mismos parámetros de distribución y consideración. Los documentales también tienen un guión a seguir, también requieren de equipo técnico, de iluminación y edición, de un presupuesto, de un productor o de un sonidista.

Pero el documental también implica otros aspectos, aspectos que no siempre son semejantes a los de los largometrajes. En el documental es necesario organizar un marco teórico que explique, a través de entrevistas o recreaciones (actuadas o animadas), el sustento científico de lo que se expone, ello también implica un largo proceso de investigación del tema previo a la filmación y un acercamiento por parte de los realizadores con los partícipes del documental (los entrevistados por ejemplo). La importancia del documental radica en diferentes áreas. No sólo es un medio de expresión, de investigación y de conocimiento, también es como tal un medio de aproximación a la realidad y de transformación de la misma, ejemplo de ello son los llamados falsos documentales, los docudramas (hechos reales dramatizados) e incluso la habilidad informativa de los reportajes.

También es importante recalcar que el cine como tal inició a partir de los documentales. Los primeros trabajos realizados a través de la cámara de cine fueron llevados a cabo con el propósito de demostrar la capacidad del invento, algo que se efectuó capturando imágenes reales, ya sean trabajadores saliendo de su jornada de trabajo o personajes en su rutina diaria (como lo fueran las películas en donde se veía al presidente Porfirio Díaz cabalgando en el bosque de Chapultepec [México, 1896]). Desde entonces el cine de ficción como el cine documental han evolucionado constantemente, tanto en su contenido, su forma de contar historias, su modo de aproximarse a la cultura, a la sociedad y su aporte hacia las personas que los hacen, los ven y los promueven.

El documental es un género que no siempre ha sido explotado, que no siempre ha sido aceptado, pero que constantemente ha encantado a quienes encuentran en él un propósito, llámese información o llámese entretenimiento. Complejo, positivo y oportuno, el documental es otro interesante formato de la cinematografía.

 

Presidente Porfírio Díaz cabalgando en el Castillo de Chapultepec

México, 1896

 

Diana MiriamDiana Miriam Alcántara Meléndez | México  

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.