Por: Iván Uriel

El efecto de los rayos gamma Provocativa, evocadora y reflexiva, “El Efecto de los Rayos Gamma” es una obra que seduce e invita. El cariño no correspondido, el amor que se pierde, se va o se transforma de tanto recibirse sin darse; la culpa, la condena, el abandono, la fatalidad que parece ahuyentarse y que sin embargo emerge cada que la oportunidad de darse se evapora y el abrazo próximo queda en suspenso. El beso a la madre que no cede, o el beso a la hija que  sólo se queda en los labios.

La intensidad recibe respiros que se palpan a cadencias entre actos, será la escenografía, será la iluminación, la intimidad del ágora, o será la calidad incuestionable de una actriz consumada: Laura Zapata. Inteligente, audaz y cruel como Beatriz; será la confirmación de Cassandra Ciangherotti, cuya Matilde nos recuerda el teatro que lleva en las venas, ese gesto, ese guiño que del más mínimo detalle transforma una pieza única; será Daniela Luján, que sorprende y atiende la cátedra de la que forma parte sin pretenderlo más allá de Ruth, de su adolescencia y de su voluble inestabilidad.

La combinación resulta por demás sugerente, el reto de una vuelta a Beatriz para Zapata en su regreso al teatro como sólo ella sabe hacerlo, con fuerza, energía, vitalidad, con pasión y entrega a su auditorio, en ella, la garantía de una primera actriz y el conocimiento de quien tiene en la obra, un recuerdo anidado por debajo de la piel ante las décadas que ya han pasado desde aquél primer encuentro con las caléndulas.

El elenco brilla con luz propia y bajo el amparo de Laura, quien le da contundencia al maravilloso argumento del dramaturgo Paul Zindel, ganador del Pulitzer, cuyos afectados efectos llegaron al cine bajo la dirección de Paul Newman y que ganó para Joanne Woodward el Premio a Mejor Actriz del Festival de Cine de Cannes. Cumple Lomnitz ante el reto amparado en su trayectoria de ya veinte obras, y destaca la producción arriesgada, ingeniosa y coherente de Claudio Sodi y Abe Rosenberg. La ofrenda es el deleite de una exquisita puesta en escena, la breve sonrisa, el humor magro, el llanto exacto y las miradas profundas, no es la comedia involuntaria ni la tragedia a quemarropa de la disfuncionalidad familiar, sino que ve por dentro los vacíos morales tan soslayados en el teatro comercial.

El Efecto de los Rayos Gamma crea una atmósfera donde la audiencia deduce y reflexiona la invitación a ser felices, a sentir ante el apesadumbrado tedio de la crisis de interioridad en el ser humano, al inventar los abrazos y al crear los apegos que lejos están de darse aunque habiten los intentos…ahí están los abrazos, y ahí están los afectos.

Un obra para disfrutarse de principio a fin, el argumento parecerá sufrible, pero la actuación y el destino de los personajes darán razones suficientes para asistir a la sala y dejarse llevar por el torrente de emociones que se suceden durante una hora y media. La descarga de adrenalina y la pasión de sus protagonistas te mantienen pegado al asiento, y  tu mirada firme hacia el escenario.

La llamada al profesor que aparece y desaparece pero permanece como esa voz que aun tiene sustento, la habitante que deambula como testigo silencioso y permisivo de lo que acontece, un fantasma como los fantasmas que se azotan sin presentarse al apagarse las luces y dar cabida a los recuerdos de una infancia donde convergen las inquietudes de Matilde y Ruth, y las olvidadas empatías de Beatriz hacia sus sentires, la alumna que en un flechazo derrama frescura e interés en el concurso que guía la historia.

El efecto de los rayos gamma_

Imagen extraída del FB “El efecto de los rayos gamma”

Un cigarro tras otro, la leche que se derrama como el alcohol, y el humo de ese cigarro que cual neblina consume la noche, los ataques, las grescas, la imposibilidad de tener claridades, la insoportable realidad, la burla por la pluma sobre la cabeza de un acto festivo que se convierte en trágico pero determinante: la determinante búsqueda de la felicidad y en la felicidad la razón para ser libres. El cuidado de las masetas en donde reside la esperanza y la fe, la diferencia de ser distinto y al mismo tiempo previsible por la resignación. Eso y más acompañan el triángulo familiar, la zozobra y la ilusión.

El experimento en la feria de ciencias nos cautiva a soñar, a dejar que la esperanza y la libertad sean, que el mundo puede ser un mejor mundo a pesar del laberinto, del desconsuelo y de las locuras que a veces lo parecen y terminan siendo el más extraordinario de los inventos. La audiencia enfrenta las estructuras débiles, el amor malentendido, el amor irreal aunque exista, la audiencia se enfrenta a sí misma.

Los rayos penetran los rincones de las células, se absorben ante las altas energías, y así causan los efectos que la propia historia de vida les confiere, qué habría sido de Beatriz sin la derrota, el abandono, sin la predisposición, sin la desesperanza, qué será de Ruth en la incertidumbre irascible y camaleónica, o qué será de Matilde y de su búsqueda, la obra nos estimula a descubrirlo.

 El Efecto de los Rayos Gamma nos expresa que somos fugaces como el rayo, impredecibles como su energía y su consuelo, que somos un átomo entre millones de átomos, con todo y sus efectos.

Después de varias semanas de éxito en el Teatro Virginia Fábregas, El Efecto de los Rayos Gamma” estará a partir de octubre en el Teatro Helénico de la Ciudad de México. A inicios del próximo año se presentará en centro y Sudamérica.

 

El Efecto de los Rayos Gamma

Autor: Paul Zindel

Dirección: Alberto Lomnitz

Elenco: Laura Zapata, Cassandra Ciangherotti, Daniela Luján

Productores: Claudio Sodi y Abe Rosenberg

México 2012

 

IvanUrielIván Uriel | elsurconovela | @ElSurcoNovela 

Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su  motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com