Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Modelo Actancial _ Diana Alcántara

Foto: Modelo Actancial _ Diana Alcántara

El modelo actancial deriva de las teorías narrativas de Julien Greimas, lingüista francés (1917-1992); se utilizó inicialmente en la literatura y la narrativa por cuestiones de análisis relacionados con el lenguaje y el discurso (semiótica y semiología). Más tarde el prototipo fue adoptado por otras formas narrativas, el teatro o el cine entre ellas, para analizar la estructura de su discurso.

Un “actante” es una unidad autónoma con capacidad de acción, siendo precisamente el sujeto quien realiza la acción, por ejemplo, “Yo bailo” (sujeto + verbo). El propósito de este esquema aplicado a la narrativa es determinar las funciones de los participantes de un relato dentro de la historia que se cuenta.

Existe una correspondencia directa con el estructuralismo, filosofía que estudia la relación entre elementos que en conjunto conforman un sistema superior, es decir, las relaciones sintácticas de las partes que construyen una estructura. En el caso de las narraciones estos elementos son sus personajes.

 

En un relato cada personaje tiene una función dentro de la historia, si esto no sucede, los personajes son innecesarios y deben ser removidos del relato. De este principio deriva el nombre del modelo, “actancial” viene de “actante” y actante se refiere a acciones, que actúa. En “Morfología del cuento” de Vladimir Propp (1895-1979), publicado en 1928, el lingüista ruso habla de la función de los personajes en la historia como acciones divididas por el punto de vista de lo significativo en el curso de la acción (la narración).

 

El “actante”, entonces, tiene una función, un papel o un rol determinado; por ejemplo el villano o el héroe, y su objetivo en la historia, el cómo impactan sus acciones al resto de los personajes, es la razón de su existencia, porque al actuar, al cumplir su función, el “actante” hace que la historia progrese. Si el príncipe quiere rescatar a la princesa tiene que pelear contra el dragón. Tanto el príncipe, como princesa, como el dragón, tienen una función específica para existir: el héroe tiene una misión que cumplir, la doncella es su motivador y gratificación, mientras la criatura mágica es el obstáculo a superar para completar la misión.

 

Este modelo reconoce cinco elementos básicos en cada relato: a) Sujeto, personaje principal que realiza la acción (principal); b) Objeto, que es la misión, camino o recorrido por completar; c)  Destinador, causa que mueve al sujeto, el qué o quién lo impulsa; d) Destinatario, aquel que se beneficia de la acción, para qué o para quién se hace; e) Ayudante, un compañero o apoyo para poder completar el cometido y; f) Oponente, principal villano u obstáculo a superar, la fuerza que trabaja en contra de que el sujeto concluya su camino.

 

Ejemplificando el modelo con la película Buscando a Nemo (EUA, 2003) los elementos se disponen de la siguiente manera: Marlín es un pez que va en busca de su hijo Nemo, en el camino se encuentra con Dory y juntos viajarán por todo el océano hasta encontrarlo. Marlín es el sujeto, él carga con la acción eje del relato; el objeto es la misión de ir a buscar a su hijo, Nemo, quien es el destinador; Dory, por tanto, es el ayudante; las medusas y los tiburones son algunos de los varios oponentes que se encuentran en el camino; mientras el destinatario son tanto Dory como Marlín, así también pueden ser los otros peces que viven en donde tienen capturado a Nemo.

 

La historia de la Caperucita Roja es otro buen ejemplo. Caperucita es el sujeto, el objeto es llevar comida a su abuela, quien es el destinador, el lobo es el oponente, el leñador el ayudante y la madre de Caperucita el destinatario.

 

El esquema actancial es una herramienta de análisis para estructuras básicas narrativas, no siempre aplicable al cien por ciento o al pie de la letra para todas las historias. Algunas son más difíciles de descifrar, por ejemplo, aquellas con varios protagonistas o las que están divididas en segmentos, en donde varias historias se cruzan en algún punto. Estas historias son más complicadas de dividir en sus partes ya que en cada porción que conforma el relato, cada sujeto, tiene su propio esquema aplicable.

 

Dentro de la escritura de guiones también se reconocen elementos recurrentes en las películas sobre el tipo de “actantes” que participan en una historia y la función que cumplen dentro de la misma, arquetipos que se moldean para contribuir con el desarrollo del relato. The Writer’s Journey, por ejemplo, libro de guionismo escrito por Christopher Vogler, habla de 8 de los más comunes y más usados: el héroe, el mentor (guía o entrenador), la sombra (villano o enemigo), el anuncio (persona o evento que llama a la aventura), guardianes del umbral (obstáculos que se interponen), cambiante [shapeshifter en inglés] (persona que al cambiar de opinión, sentimientos o perspectiva, cambia el curso de la historia), embaucadores (engaños o travesuras que llevan al cambio) y aliados.

Los elementos son sólo lineamientos que funcionan como guía para reconocer los diversos personajes existentes y cotidianos (o necesarios) cuyas funciones logran enriquecer una historia. El modelo actancial permite analizar estos elementos y descubrir las diferentes vías narrativas que un relato puede elegir, así como determinar la contribución que cada elemento ofrece con su presencia, algo importante en todas las historias, la cinematográfica incluida.

Foto: Diana Alcántara

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.