Por: Apolo Atanacio, MD

El Rebozo de Soledad - Roberto Gavaldón

Imagen Cineteca Nacional

Los pasos cansados de un hombre, claudicantes para llegar a una cita con la encrucijada de su vida, son el preámbulo para esta historia.

Alberto Robles, es un médico de mediana edad a quien el favor de la riqueza y opulencia no le han sonreído. Dotado de un instinto clínico, casi infalible como pocos , se refugió en el pequeño pueblo de Santa Cruz en el corazón de la sierra, convencido de servir a quienes mas lo necesitan. Ahí ha provisto de atención medica a todos sus pobladores, niños, ancianos, ricos, pobres, siendo más éstos, ya que si el corazón de los pobres se iluminara, este mundo cegaría al sol. Desde  gentiles y nobles de corazón hasta los seres mas viles y despreciables, dilema ético que por su propia convicción de servicio y voluntad, para él no lo es.

Soledad, oriunda de la congregación, mujer de campo, cultivada en la labranza, las labores del hogar y a las tareas propias de la mujer de casa, decide por iniciativa propia trabajar al lado del Dr. Robles, se siente muy agradecida ya que su hermano estaba a punto de morir por una herida y la atención oportuna del galeno salvó la vida del muchacho, evitando que la superchería del brujo local no lo permitiera.

Roque Suazo, amigo de Robles es un pequeño terrateniente, hombre bragado, de una sola pieza, curtido en el machismo puro, con sentimientos burdos pero nobles,  se enamora de Soledad, no sabiendo que su corazón ya pertenece a otro hombre. Tratando de reinventar su vida Alberto tiene hoy  la oportunidad de ser integrado al hospital mas exclusivo de la Cd. de México, teniendo como pacientes a las personalidades de la mas alta sociedad, lo cual representa, prestigio, roce social y dinero, mucho dinero. Que mayor reto que elegir entre la realización económica a la lapidaria carga de su propia vocación.

El Rebozo de Soledad, el una película de 1952 dirigida por Roberto Gavaldón, basada en la obra literaria  del Dr. Xavier López Ferrer, con las actuaciones estelares de Arturo de Córdoba, Stella Inda, Pedro Armendáriz, Domingo Soler y Carlos López Moctezuma.

La disposición a cualquier hora, sea de tarde o madrugada, el consejo esperado, la verdad absoluta y sobre todo el reconocimiento de que es también un ser humano, hacen del médico una carta de presentación. Investidura suave y blanca como el alba que se hace pesada con la gran responsabilidad de cuidar vidas.

Muchas profesiones  persiguen el sueño de la  realización económica y social, algo lógico contemplando la competencia omnipresente en todas las carreras. Pero realmente ¿Qué es lo que vale la pena? Los primeros médicos eran personas con conocimientos empíricos que al pasar del tiempo y el conocimiento los fueron plasmando leyes, doctrinas. Amalgamaban lo que se tenía a la mano por parte de la naturaleza, el uso del sentido común y en ocasiones, acudiendo a la deidad correspondiente en cada cultura, recursos para intentar la mejoría de un enfermo. No obstante,  siempre se mantuvo el pilar fundamental de la práctica médica: Salvaguardar  la vida humana.

Tener el privilegio por designio divino y por vocación natural de mantener el frágil equilibrio entre salud y enfermedad, pero no por favorecer las necesidades materiales como en la actualidad se rige, si no por vocación, por la sencilla necesidad de brindarnos a nuestro semejante sin buscar mayor retribución que verlo restablecido, feliz. Ese es el mejor pago por la dicha y privilegio de ser médicos.

El mundo moderno imprime estatus y reglas sociales que también han trastocado a esta noble profesión, ahora el facultativo que refleja mayores ganancias y títulos es quien se cataloga como el mas exitoso, siendo que en muchos casos hasta pone en riesgo a sus propios pacientes.

Sea médico quien se precie de serlo, ya sea atendiendo a unos cuantos pacientes en pocas horas por una flamante suma o solventando la necesidad de decenas en un solo día sin mayor pago que un… gracias doctor.

 

El Rebozo de Soledad

Dir. Roberto Gavaldón

México, 1952

1:50:44  | Película completa versión youtube

 

 

Apolo Atanacio MDApolo Atanacio, MD | México  

Médico y realizador cinematográfico. Es, en el contar historias, que puede echar mano de su imaginación para representar mundos. La medicina su vocación, el cine su pasión. Ha sido director de varios cortometrajes y documentales académicos, acentuando la producción de piezas audiovisuales en la comunidad para la comunidad.  La entrega de sus columnas de “cine y salud” son únicas y sin precedentes en el medio.