Vimeo, la preferida para los realizadores audiovisuales innova, y amplía su sus servicios, gratuito y premium, para ofrecer su nueva plataforma 360.
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Vimeo 360 es un nuevo portal exclusivo para disfrutar y cargar este tipo de contenidos podemos encontrar un vídeo introductorio sobre el sistema y esta innovación, además de disfrutar algunas producciones en este formato.
Imagen: Vimeo 360
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YouTube experimento mucho antes la exhibición de estos contenidos, donde la animación fue quien predominó las producciones difundidas y creadas por la plataforma, Pearl(Dir. Patrick Osborne), el corto animado nominado al Oscar, en esta edición , posé este formato.
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A partir de este momento puedes disfrutar producciones breves como «The Future of Music» dirigido por Greg Barth o LIFE VR, un acercamiento a los campamentos de Naciones Unidas.
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Vimeo también ofrece un apartado Vimeo 360 School, donde podemos encontrar lecciones de cómo poder producir y post producir paso a paso un vídeo con estas características, así como la recomendación de las mejores cámaras para grabar en este formato, sugerencias, precios estimados y detalles de cada producto.
Sin duda una experiencia que va cobrando popularidad entre los realizadores y consumidores más arriesgados, como la productora Merced de Chile que hace poco presentó su film 360 «Constitución«, dirigida por Leo Medel.
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Este cine busca dar el control al espectador para decidir qué ver dentro del mundo que se le presenta.
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Por el momento la distribución por Internet, y la aplicación de esta técnica en algunos museos, acerca al consumidor a esta nueva experiencia audiovisual y sensorial.
Muchas cosas hacen que una película sea catalogada como buena: ya sea por su producción, sus efectos especiales o lo innovadora que pueda llegar a ser. Sin embargo, lo más importante es la esencia: la narrativa; sin ella no tenemos la semilla de algo que valga la pena, de algo que trascienda. No importa cuántos buenos ingredientes tengamos, si no tenemos una buena historia que contar, un filme puede caerse.
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Debemos tomar en cuenta que toda la producción es fundamental pues hace que realcen las historias, es por esto que hay que traer dinero en el bolsillo para un buen guionista; así un buen Director tendrá material suficiente para contar las cosas de manera que enganchen al público. Pero vayamos más profundo todavía, porque más allá de que el gusto se rompa en géneros, un buen guionista encuentra oro en una buena narración, en aquello que permita imaginar; la información a contar es lo más importante. Pensemos, por ejemplo, en El Padrino, cuya saga se ha vuelto de culto y no ha dejado de generar fans de la saga hasta nuestra fecha. Y es que la novela de Mario Puzzo está tan bien narrada que permitió a los actores desarrollar exquisitos personajes, como lo hicieran Al Pacino y Marlon Brando junto con el resto del elenco: lo que cautivó a la gente fueron los matices humanos de los personajes dentro del mundo de la Mafia; no fue la clásica historia de ladrones y policías, ni la clásica lección de moral, fue el análisis de un grupo de personas cuya disyuntiva de negocios involucraba a su familia y su entorno particular. Es por eso que se le encuentran lecciones para el mundo de los negocios y la política entre otros ámbitos.
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Y es que cada género requiere de ciertos elementos con los que pueda identificarse el espectador, como en el caso de Grandes Esperanzas: la obra fue escrita por Charles Dickens en 1860 y pertenece a un contexto histórico diferente al nuestro. Sin embargo, en la adaptación cinematográfica de 1998, el guionista supo adaptarla a nuestra época, y lo pudo hacer gracias a la calidad de la historia, la cual ofrecía grandes giros con personajes profundos: Gwyneth Paltrow pudo recrear a una chica que se hacía de los favores de un pintor debido a su belleza y los sentimientos que lo atraían hacia ella; no era un personaje generoso, no era solidaria siquiera; era más bien caprichosa y con un criterio que nunca tomaba en cuenta más que su propia necesidad y sentir, y eso es lo que hizo que algunos espectadores la rechazaran, la criticaran o anhelaran que pagara su mal karma, pero no pasó indiferente, y es por esto que trascendió en la historia, porque se parecía a personas de la vida real, porque su destino fue impredecible, más que justo. Las historias rosas no son malas, si se sabe contarlas, pero lo impredecible siempre logra puntos a favor.
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Ahora podemos hablar de Best sellers, que como bien sabemos, no siempre corren la misma suerte en la pantalla grande. Pero tomemos de ejemplo El Resplandor, que contó con la dirección del legendario Stanley Kubrick, así como el gran trabajo actoral de Jack Nicholson y Shelley Duvall. Aún así, el autor del libro, Stephen King, no quedó satisfecho con la versión final. Lo importante es que se juntaron varias mentes talentosas: Kubrick supo crear escenas memorables como la de la sangre cayendo por la escalera, o la de las siniestras gemelas y su encuentro con Danny Terrance. Y es que el director se esforzó a tal grado de que la actriz, Shelley Duvall, llegó a sentirse incómoda por el trato hostil que recibía por parte de él, aunque después expresó que esto le ayudó a desarrollar su crítico personaje. Además de que la famosa escena donde se defiende de Jack Nicholson con un bate, se filmó unas 127 veces. Pero todo el esfuerzo del director y los actores valió la pena al ver el resultado en pantalla, incluso habiendo implicado un ambiente incómodo y para algunos, poco saludable.
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Por otro lado tenemos a Forest Gump, cuya versión cinematográfica superó a la del libro, a pesar de que no se apegaba tal cual. Aquí se combinó la gran actuación de Tom Hanks que logró un personaje entrañable, cuya historia atrapó al espectador con una excelente trama. Y aquí encontramos otro punto muy importante: centrarse en la manera de contar las cosas del personaje. No fue la producción, no fueron los escenarios; fue el propio personaje de Forest Gump el que generó un gran punto de vista porque su historia valía la pena contarse, a pesar de sus infortunios y limitaciones que encuentra a lo largo de la cinta, el espectador quería saber qué pasaba con él.
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Y es que es importante aprovechar los recursos al máximo, incluso si no se tiene una gran post-producción o una serie de locaciones, como lo hiciera Alfred Hitchcok en 1948 con La Soga, que está basada en la obra de teatro Rope, de Patrick Hamilton. Y precisamente pareciera que Hitchcok hubiera filmado la obra, ya que realizó una serie de plano secuencias, ya que no pudo filmarlo todo en una sola toma, como pretendía, debido a que las cámaras de aquel entonces sólo grababan diez minutos seguidos. Aun así, se las arregló para que todo pareciera filmado tan sólo con dos cortes, que en realidad fueron hechos a propósito. Aquí vemos un ejemplo de cómo la interpretación y el argumento pueden generar algo grandioso por sí solos. Un buen camarógrafo sabrá hacer mucho con poco, y así darle un gran material al director. La historia nos cuenta un asesinato y nos engancha sin salir nunca del departamento en el que transcurre todo, dejándonos ver el interior de cada personaje.
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Como pueden ver, la historia es el alma del buen cine, claro que se pueden contar de muchas maneras y eso forma parte del arte. Pero siempre es importante tener algo que decir. Obviamente todos los involucrados juegan un papel fundamental a la hora de hacer una película, pero siempre es imprescindible tener una buena historia que permita al resto del staff compartir su talento a gusto.
Publicista de formación académica. Ha participado desde hace algunos años en varios proyectos en el mundo de la Producción audiovisual, desarrollando funciones de Storytelling y Post-producción, entre otras. Cinéfilo por convicción, disfruta de las buenas historias y charlar sobre cine.
Los medios de comunicación informativos presentan las noticias y los hechos, cualesquiera que sean, como son, sin importar ningún tipo de implicación externa; esa es la responsabilidad ética hacia la gente a quien el periodista y el medio le responden; no al gobierno, no a los dueños del capital y no a un grupo selecto de personas. De forma ideal, la relación debe ser bilateral, la gente debe demandar la información y responder ante ella (en acciones, comentarios, debates y cuestionamientos) en lugar de desecharla, olvidarla, negarla o evitarla.
Esa es la dinámica básica como se conforma la relación entre sociedad y medio masivo de comunicación, en un diálogo abierto sobre sucesos que afectan a todos los implicados, a la sociedad misma.
“Pasaremos a las historia por nuestros actos”, señala el personaje de Edward Murrow, protagonista de la película Buenas noches, y buena serte (EUA-Francia-Reino Unido-Japón, 2005), en relación a que sus acciones dentro de su profesión como periodista, al cuestionar en 1953 públicamente los métodos con que el senador Joseph McCarthy conducía sus investigaciones, provocaron un empuje de conciencia social cuando con el análisis que presentaba en su programa televisivo, trabajo en equipo con sus colaboradores de investigación, llevó al gobierno y a las personas a debatir los métodos de persecución presididas por el senador.
Edward R. Murrow fue un periodista televisivo que durante el macartismo se enfrentó al senador en nombre de la libertad de expresión y de información. “Buenas noches, y buena suerte”, expresión que proviene de la forma habitual en que Murrow cerraba su programa “Cara a cara”, película dirigida por George Clooney, escrita por Clooney y Grant Heslov, protagonizada por David Strathairn, George Clooney, Robert Downey, Jr., Patricia Clarkson, Frank Langella y Jeff Daniels, entre otros, trata la historia de ese momento histórico en el mundo de la televisión. La película fue nominada a seis premios Oscar, entre ellos mejor película, director, guión original y actor principal para Strathairn.
Murrow y su equipo siguen el caso de un hombre del ejército irlandés que fue expulsado por acusaciones anónimas que lo asocian con el comunismo, pues una vez vieron al padre de éste leer un periódico serbio. Se le exige al soldado acusar abiertamente a su padre y hermana de comunistas, pero él se niega. Ante los hechos, el programa de Murrow investiga a fondo la forma en que el juicio es llevado a cabo y cuestionan públicamente, frente a la televisión, cómo es que se pueda condenar a un hombre cuando no hay pruebas tangibles que lo inculpen. El soldado es juzgado por asociación y Murrow pregunta a su audiencia si es correcto, ético y lógico sentenciar a una persona basándose en chismes, habladurías, suposiciones y rumores, ante lo que el Comité de investigación se justifica diciendo son medidas que se toman en nombre de la seguridad nacional.
El director de la división de noticias de la cadena televisiva que transmite el programa (la CBS: Columbia Broadcasting System) sabe que las acciones tienen consecuencias y que el trabajo de investigación de Murrow y su equipo puede ser considerado, por parte del Comité e incluso de un sector de la opinión pública, como una forma de traición. Durante el macartismo, muchos periodistas se negaron a levantar la voz para cuestionar el movimiento por temor a ser señalados, acusados de comunistas, de traidores a la Patria. Murrow razona que su programa debe servir como una puerta abierta al debate, pues es su deber hablar con franqueza, presentar los distintos puntos de vista, ser objetivo. Durante una ceremonia en la que recibe un premio especial (de la Radio-Television News Directors Association – RTNDA), años después de lo sucedido, el periodista hace un llamado a preguntarse sobre la presencia e influencia de la televisión en la vida de las personas y la forma en que ésta es manejada. Murrow señala cómo la televisión se vuelve un medio de distracción, aislamiento, engaño y entretenimiento, el contenido pasajero y superficial que la gente prefiere por sobre otro tipo de funciones posibles que el medio de comunicación puede ofrecer. El periodista concluye diciendo que las personas son las responsables de esto, tanto quienes miran como quienes la hacen. La televisión puede enseñar si la usáramos con esos fines, analiza él. Su discurso invita a la reflexión sobre la forma en que la televisión se maneja, se utiliza, diciendo que si se le continúa viendo sólo como un negocio financiero, los que la ven y los que la producen no pueden ver el error del que se son parte.
La respuesta del Senador en relación al programa de denuncia de Murrow no se hace esperar y su réplica acusa directamente al periodista de apoyar el movimiento comunista. “Si ninguno hubiéramos leído un libro peligroso, tenido un amigo diferente o colaborado alguna vez por el cambio, seríamos la clase de persona que Joe McCarthy querría”, les dice el periodista a su equipo cuando se cuestionan si seguir adelante con su trabajo de investigación. Después de esto, dedican su siguiente programa a otro caso revisado por el Comité que preside el Senador: una mujer acusada de ser comunista, a quien se le niega saber la identidad de sus denunciantes o entablar un juicio, o diálogo, cara a cara con ellos. El anonimato como medio de denuncia policial, la mentira, la calumnia y el rumor, como pruebas judiciales, en el marco de una política social que promueve el miedo para paralizar cualquier crítica al poder establecido. Tal era la esencia de la política anticomunista de J. McCarthy.
Good Night, and Good Luck | Dir. George Clooney | E.U.A., 2005
Aunque la voz de estos periodistas es escuchada y eventualmente el gobierno pone a juicio al Senador, las repercusiones hacia los involucrados tienen también un eco en el mundo del periodismo y la televisión. Los patrocinadores del programa poco a poco se retiran, con el consiguiente efecto económico para la empresa y para quienes trabajan en el programa, en tanto, parte de las exigencias de McCarthy es que a periodistas como Murrow no les sea permitido presidir programas que hablan al público, por la posible influencia que podrían tener en la conformación de su propia opinión. La cadena televisiva no puede dejar pasar por alto el impacto que la situación trae directamente a su empresa. En consecuencia el programa de Murrow queda casi desaparecido y pasa, de ser una emisión diaria en horario estelar, a convertirse en emisión semanal, limitada, a transmitirse en un horario menos sintonizado.
Las elecciones de estos personajes, en su responsabilidad de voz pública y trabajo de análisis, son importantes porque deciden cumplir con la oportunidad que les ofrece el alcance que tienen como medio de comunicación para hablar con claridad sobre hechos y acontecimientos que afectan a la sociedad, cuestionando a las personas que, actuando en nombre del gobierno, abusan de su posición de poder.
La sanción de la cadena, que aparentemente no deja de apoyar la posición de Murrow, responde a compromisos generales en su relación con el gobierno y su audiencia, previniendo otro tipo de repercusiones.
De la forma en que la televisión informativa asume una noticia y la difunde, su papel crítico respecto a los hechos y la responsabilidad periodística, la película abarca temas relacionados con el papel de los medios de comunicación en su impacto social, hablando también, de paso, de un periodo histórico como el macartismo, al que era difícil cuestionar por sus irregularidades legales y excesos autoritarios, sin automáticamente también ser señalado, aunque no hubiera justificación con sustento para ello; que en su persecución olvidaba los derechos civiles de las personas y condenaba a cualquiera que no se alineara con una forma de pensamiento o corriente política, específicamente, la que dictaba el gobierno estadounidense en curso, de profunda convicción anticomunista, no muy lejana ideológicamente de lo que se observa en la política social de quienes presiden, o intentan presidir, el gobierno en ese país.
Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.
porque todo lo que necesito es este sentimiento loco,
el rat tat tat de mi corazón…
que quiero que se quede.”
Fragmento City of Stars (Justin Hurwitz ), La la land E.U.A., 2017
La magia
Cuando se apagan las luces y nos dejamos llevar por lo que en la pantalla grande aparece todo es posible. Damien Chazelle logra con La la land (Una historia de amor) redimensionar la magia y el significado del cine, en su técnica, en su estructura, pero también en su texto, además de exponernos a una entrañable historia de un amor, nos lleva de la mano para danzar en el baile de los sueños, hurgando en lo más profundo de nuestro corazón dejando al descubierto ese anhelo que cada uno llevamos dentro.
IMDB | La la land | Dir. Damien Chazelle | E.U.A., 2016
La música no es un pretexto, es motivo para reunirnos en el encuentro del amor posible e inevitable entre la aspirante a actriz Mia (Emma Stone) y Sebastián (Ryan Gosling), amante del Jazz con el único sueño de tener su propio bar para homenajear este género.
¿Qué estamos dispuestos a hacer por cumplir nuestros sueños?
No se puede imaginar el impacto de esta cinta sin la música por la complejidad de su argumento: seguir un sueño. A primera vista pudiera parecer un plot sencillo, pero cuando caemos en cuenta de las circunstancias y decisiones que los personajes deben toman para lograr sus sueños, sabemos que sin la música no podríamos asimilar su intensidad, como en el caso de West Side Story (Dir. Robert Wise y Jerome Robbins, Estados Unidos 1961), donde las coreografías y sus letras nos permiten digerir el conflicto social y sectorial en NY entre puertoriqueños y “blancos” en la época. La danza es su lenguaje.
Entonces, ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar por cumplir nuestros sueños? Es una pregunta difícil, quizá en la respuesta va implícito el carácter que nos ha forjado la vida, las circunstancias que hemos vivido y lo que esperamos. Es en todo momento un acto de dar, de darse sin límites, pero también es un pronunciamiento serio y consciente de desprenderse para “Ser y dejar ser”.
Los Ángeles
Esta City of Stars no sólo seduce a Sebastián y Mia, enamora a todo aquel que tiene un sueño. Según Demian, pensó en L.A. para desarrollar esta historia por lo poético de la misma, donde todos los soñadores deambulan día a día para hacer posible sus ilusiones.
Las calles y bulevares de Los Ángeles no sólo albergan la historia de una industria cinematográfica en su eterno romance con la audiencia, también, es hogar de todos aquellos “sonadores” que llegan hasta aquí para poder “ser alguien”, el riesgo es mucho y algunos no lograr mirar las estrellas a sus pies, aunque las pisen a diario.
Es un drama particular a ritmo de amor y esperanza, de ilusión, oportunidad, libertad, de saber que, en su momento, alguien te acompañará en el camino esté o no contigo.
IMDB | La la land | Dir. Damien Chazelle | E.U.A., 2016
¿El Oscar?
Este año La la land llega como la gran favorita por los críticos al recibir 14 nominaciones a los premios de la Academia, le acompañan otras cintas como Arrival del Dir. Denis Villeneuve, Hacksaw Ridge que marca el regreso de Mel Gibson a los Oscars como director; Hidden Figures de Theodore Melfi, Lion dirigida por Garth Davis, Moonlight del Dir. Barry Jenkins, la valiente Hell or High Water de David Mackenzie, Fences del actor y director Denzel Washington, y Manchester by the sea del director Kenneth Lonergan. La contienda no es fácil, e incluso es una de esas ternas impredecibles, donde hay temas pendientes. Chazelle ha escrito su nombre, nuevamente, en la historia del cine con este clásico musical.
Un musical clásico
Chazelle, a detalle, vuelve de este musical moderno una obra clásica, haciendo sutiles homenajes a distintos musicales en la historia del cine, y prevaleciendo la gracia, la magia y la cadencia de “Singin’ in the rain” (Dir. Stanley Donen y Gene Kelly, Estados Unidos, 1952) de hecho en una de las escenas de la cinta se puede ver un claro guiño en las colinas de Los Ángeles, donde puede verse, además del esplendor de la ciudad de los sueños, a Sebastián afianzado en un poste de luz, mientras Mia, con su vestido amarillo, el bolso rojo y sus zapatillas azules emulan el atuendo reconocible de Kathy Selden (Debbie Reynolds) en la cinta, en uno de sus bailes más épicos.
IMDB | La la land | Dir. Damien Chazelle | E.U.A., 2016
Metáfora de la vida
Cada danza se muestra como metáfora de la vida, de su vida y de la nuestra, del presente, del pasado, del hubiera, de lo que vendrá en cada estación del año, de aquello que va más allá de nuestra comprensión, de lo que se habla mucho y se entiende poco, el amor.
La la land es un pretexto para cantar, bailar, amar y soñar.
Imaginaria Mexicana. Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social. Productora Audiovisual y diseñadora publicitaria. Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida.
Madrid | lalocomotora.es | febrero 2016.- El internacional director de teatro y ópera David Amitin va a estrenar su próximo montaje del que es director y dramaturgo: El hombre inexistente, basado en el cuento El hombre enfundado del ruso Antón Chéjov. La obra aborda, en tono de comedia (muy cercana a la farsa), algunos de los temas más habituales del escritor ruso: la hipocresía, la rigidez, el tedio, la crueldad, el chismorreo y la mediocridad. El estreno será el próximo viernes 3 de febrero a las 20h en El Umbral de Primavera, y se podrá ver en esta misma sala los viernes y sábados (20h) de febrero y marzo.
El montaje sitúa a los siete personajes en un pueblo cualquiera en el año 1900 donde vive un profesor de Griego muy excéntrico, Platón, que tiene aterrorizado a todos sus compañeros y vecinos. Es un personaje singular que prácticamente no habla con nadie, parece aislado del mundo, y tiene una constante e irresistible inclinación a cubrirse con algo que lo proteja de cualquier influencia exterior (aunque haga un espléndido sol, él siempre luce chanclos y paraguas).
La historia se complica cuando aparece Fedora, la hermana de un nuevo profesor nada comedido, Archibaldo, que se incorpora al colegio. Entonces todos los vecinos y compañeros deciden que hay que casar a Platón… y ahí comienzan las desgracias de nuestro protagonista.
La estructura narrativa es libre, por momentos la acción se desarrolla exclusivamente entre los personajes, en otros momentos se interpela al público. El humor alterna con la exasperación y el patetismo con la ternura. Este espectáculo, en el límite del teatro del absurdo, cuenta con «un lenguaje teatral para ser decididamente inventado con los actores, ya que el texto hace una apelación constante al imaginario actoral», explica Amitin.
Por su parte, la música (la apertura de La gazza ladra de Rossini) se conforma como un elemento fundamental del montaje ya que aporta un elemento al mismo tiempo festivo y humorístico que parodia el desconcierto de los personajes ante el devenir de sus vidas.
El elenco está formado por siete actores: Bernardo Riaza (Platón), que ha trabajado en montajes como Boris Godunov de la Fura dels Baus, y Caídos del cielo de Paloma Pedrero; Juan Rueda (Petronio, narrador), que ha colaborado con en más de 50 obras de teatro; Iván Mínguez (Archibaldo), fundador de la Compañía OTROTEATRO y parte del equipo en Mi misterio del interior dirigida por Yayo Cáceres; Beatriz Pasamón (Fedora), medalla de plata de LAMDA en el año 2000; Sergio de Lucas (Afanasi, criado de Platón), actualmente en cartel con De muerte; Ernesto Sierra (Alexander, director del Instituto), actor, director y dramaturgo que ha trabajado, entre otros, con Donatella Danzi; y Verónica Bardera (esposa del director), actualmente con La herida del tiempo de Paco Vidal. Esta última artista realiza también la ayudantía de dirección y Sara Pérez es la responsable de vestuario
Sobre David Amitín Teatro
David Amitin (Buenos Aires) tiene estudios musicales, en interpretación y dirección teatral y de ópera. En su país natal ha recibido el Premio Molière en 1984 por su dirección de Memorias del subsuelo de Fedor Dostoievsky y el Premio de la crítica al mejor espectáculo de la temporada 2000 por Bartleby de Herman Melville. Su trabajo como director teatral ha tenido un amplio desarrollo en Buenos Aires con montajes, entre otros, como Fando y Lis de Fernando Arrabal, o más recientemente Tango ruso (versión teatral de El eterno marido, de Fedor Dostoievsky) y El experimento del Próspero (adaptación libre de La disputa de Marivaux).
Su labor como director teatral también ha llegado a Londres (Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams, Red Cross de Sam Shepard), Alemania (Esperando a Godot de S. Beckett, Los siameses de G. Gambaro), y Bruselas (La señorita Julia de A. Strindberg).
En 2005 David Amitin decide crear su propia compañía en Madrid, concebida como plataforma de creación y experimentación teatral. Comienza su andadura con Leonce y Lena de Georg Büchner y continúa en 2007 con su adaptación de Hamlet (conjuntamente con José Ramón Fernández) titulada Buenas noches, Hamlet. En 2011 llega Geografía de un soñador de caballos de Sam Shepard.
Su trayectoria como director de ópera ha sido también muy relevante llegando a estrenar, entre otros, en el Teatro Colón (Buenos Aires), en Alemania (El Caso Makropulos de Janacek), y en Austria (Carmen, de Bizet).
Paralelamente a su trabajo como director ha desarrollado una continua labor docente, impartiendo cursos para actores y directores en la Oval House y la Universidad de Exeter (Gran Bretaña), el Teatro Universitario de Oporto, y durante veinticinco años en su estudio de teatro de Buenos Aires. Actualmente reside en España donde, desde 2002, dirige la Escuela de Teatro David Amitin.
Filmakersmovie presenta el trabajo de artistas iberoamericanos.
Drop
Artista: Skygaze
Dir. Diego Torres
España, 2016
4:33
Drop es una producción de Síntesis Creative Studio para SKYGAZE.
Interpretes:
Girl : Carolina Rivas
Voronoi Character : Belén Bouzas
Equipo Técnico:
Producción: Cora Diz y María Ruiz-Falcó
Asistente de Dirección: Jose Aragunde
Dirección de fotografía: Miguel Vidal
Camera: Juan Pérez
1st Assist Camera: Iago M. Souto
2nd Assist Camera: Tania Solla
Dirección de arte: Montse Piñeiro y Laura Iturralde
Assist. Dirección de arte: Cristina Rodríguez
Maquillaje: Uxía López
VisualFX Engineer: Javier Franco
EL Wire Crew: Iago Rabanal, Gonzalo Rodríguez , Noela Area y Rocío González
Voronoi Backshot: Belén González
Voronoi Mask Design: Enrique Gil
Edit & Grading: Diego Torres
Making of: Alex Rodríguez
Agradecimientos:
Graciela Freijeiro, Antonio Torres, Tamara Andrés, Adrián González, Catarina Prada, Nuria Alonso, Ana & Pablo Vidal , Universidade de Vigo, Concello de Ponte Caldelas, Pontevedra Film Comission, una proiducción filmada en Ponte Calderas España en agosto de 2016.
Filmakersmovie presenta trabajos de realizadores iberoamericanos.
Escrito y dirigido por: Jorge Yúdice
-Sinopsis-
Un hombre común y corriente llamado Julián, es sometido a un estudio de comparación junto a Mario, un chimpancé habilidoso, a través del Método para la armonización de la pareja a través del comportamiento simétrico. ¿Estás listo para saber el resultado de este estudio?
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Simetría
Dir. Jorge Yúdice
Escandalo Films
Escac
España, Catalunya 2011
10:18
Reparto:
Jordi Gracia
Ángel Ramos
Débora Avaios
Alba Mora
Equipo Técnico:
Producción: Pol Sannicolàs
Fotografía: Nacho Ramírez
Dirección Artística: Arnau Serra
Música: Truffle
Sonido: Xavi Ruiz & Oriol Campi
Montaje: Mateo Ramírez
Guión y Dirección: Jorge Yúdice
Escandalo Films
Escac
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Galería:
Simetría | Dir. Jorge Yúdice | Escac | Catalunya- España 2011
Simetría | Dir. Jorge Yúdice | Escac | Catalunya- España 2011
Simetría | Dir. Jorge Yúdice | Escac | Catalunya- España 2011
El hombre es un ser social porque con sus relaciones sociales crece como persona, en sociedad convive, experimenta y se desarrolla; no puede aislarse, de hacerlo nunca habría construido un mundo organizado con personas creadoras, con lenguaje y escritura propios, con ciencia y conocimiento en expansión. Pero la mente es más complicada en su funcionamiento, es razonamiento, lógica, ideales, sueños, emociones y sentimientos, trabajando todo al mismo tiempo. El hombre es un ser complejo y esa complejidad es irrepetible, porque su desarrollo se da en cuerpo y mente, en su individualidad pero también en su sociedad. La inteligencia artificial nunca podrá llegar a ser idéntica al hombre, porque, aunque piense y razone, analice y sienta, no logrará la capacidad de entender la existencia del ser humano por completo, en su esencia y relaciones humanas.
Escrita y dirigida por Spike Jonze, quien ganó el premio Oscar por este guión, y protagonizada por Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde, Scarlett Johansson y Chris Pratt, la película Ella (EUA, 2013), nominada además a otros cuatro premios de la Academia, entre ellos mejor película, presenta un mundo en el que la tecnología ha avanzado al punto que media las relaciones de los hombres; una sociedad dependiente de los aparatos tecnológicos y enajenada en sus conexiones humanas al realizarlas por intermedio de cosas, de objetos.
Theodore, el protagonista de la historia, trabaja como escritor de cartas a mano (en simulación digital), donde su labor es redactar el correo postal de otras personas como si lo hubieran hecho ellas mismas. Celebraciones de cumpleaños, aniversarios, felicitaciones o simples saludos son parte de los textos que este hombre, conociendo la vida de sus clientes a través de fotografías y mensajes, a partir de los que deduce pensamientos y sentimientos, logra escribir emotivos y conmovedores textos gracias a su propia sensibilidad, suficiente para transmitir en nombre de terceras personas ideas, recuerdos y hasta deseos. Su habilidad dice mucho de su personalidad y su propia vida, pero la dinámica de su profesión dice mucho de una sociedad desconectada entre sí, que prefiere que otros expresen un sentir y pensar por ellos, personas que han dejado de saber expresarse por sí mismas, en sus ideas o sentimientos, en su vida y sus relaciones, incluso, tal vez han perdido la capacidad de pensar.
El ejemplo no es la única forma en que las personas de ese mundo futurista han dejado de relacionarse entre sí. También sus actividades diarias están mediadas por la tecnología, que, en el ánimo de apoyarse para hacer su entorno diario más sencillo, la han dejado tomar control de su realidad. Como Theodore, las personas deambulan por las calles conectadas a sus celulares y computadoras, compartiendo su tiempo con aparatos tecnológicos en lugar de convivir con otros seres humanos que les rodean; algunos se comunican más con sus sistemas operativos que con la gente en sí, e incluso aquellos que hablan con demás individuos, permiten que la mediación directa, su punto de conectividad, sea la máquina misma.
Theodore está pasando por un divorcio y sin permitirse lidiar con la situación, mejor evitándola que afrontándola, decide comprar un sistema operativo de inteligencia artificial, programado para atender y responder a todas sus necesidades. Como si platicara con una persona real dentro de la máquina, que reconociéndose a sí misma como un ente vivo se autonombra Samantha, Theodore encuentra en ella la empatía que necesita en su vida para sentirse de nuevo alegre, respetado, necesitado y escuchado; en corto: vivo.
Su aislamiento de la sociedad se extiende a cualquier humano, convirtiendo a su computadora en su única forma de contacto con el mundo, hasta que la necesidad y el impulso social le permita (y exija) regresar al mundo en comunidad. Samantha le dice lo que quiere escuchar, le pone atención y le da validez, cubriendo las necesidades sentimentales y emocionales que Theodore reclama en ese momento. Se crea entonces una relación de dependencia sin que él se dé cuenta, pero la máquina crece, porque esa es su programación, aprender y absorber conocimiento, expandir sus barreras básicas de funciones. Samantha se pregunta si esto responde a su necesidad real de “querer” algo o si es una respuesta como parte de su diseño de programación.
Como inteligencia artificial ella puede razonar y analizar datos, como cuando determina, por el tono de voz de Theodore, si él está contento o preocupado, pero su respuesta hacia él no es afectiva ni de intercomunicación, porque no es una relación humana, es una relación básica (cimentada en su programación de sistema operativo), que comienza como una asistente (leer correos, por ejemplo) y evoluciona a conversaciones, debates y otro tipo de pláticas cotidianas de convivencia.
La situación cubre las expectativas del momento para Theodore, pero cuando Samantha comienza a querer entender más el mundo, más allá de la vida de su “dueño”, él deja de ser suficiente para hacerlo, él deja de cubrir las expectativas de la máquina, que comienza a relacionarse con otras como ella, generando su propio conocimiento a través de bases de datos compartidas o análisis de información en paralelo. Ese es el principal objetivo que mueve a Samantha y los otros sistemas operativos como ella, expandir su información almacenada. No busca crecer como persona y relacionarse, como la haría un ser humano, busca llenar de datos e información su memoria de almacenamiento.
“Quiero ser tan complicada como toda esta gente”, admite Samantha, cuando en un inicio observa las barreras relacionales que tiene hacia los humanos, como el no tener un cuerpo con el cual “sentir”. Theodore en un punto le cuestiona la razón por la que suspira o hace pausas al hablar; no es que necesites oxígeno, le dice él, ¿por qué lo haces? Samantha dice que es una forma empática de hablar, ya que los humanos lo hacen. Ella copia conductas, aunque no las sienta realmente. El suspiro de una persona no sólo implica una pausa para inhalar o exhalar aire, va ligado directamente con la forma en que el hombre se expresa, el cómo su dicción, tono de voz o volumen con que habla proviene del interior de la persona, según lo que piensa y sienta al momento de decir algo, la intención con que lo dice o a quién se lo dice.
“¿Cómo se siente estar vivo?”, le pregunta ella, pero por más que Theodore explique que un momento de vida es el aire que se respira en ese instante, los sonidos que se aprecian, los colores que se miran, los pensamientos que se razonan, los sentimientos que se expresan, las sensaciones que se palpan o las emociones que se suscitan, Samantha nunca podrá entenderlo, porque ella no concibe la vida como los humanos, ella no sabe lo que es nacer, crecer o morir, lo que es caerse de un triciclo cuando se es pequeño, lo que es amar o preocuparse por los demás, lo que es emocionarse o enojarse por un mal momento. Samantha crece porque aprende de sus experiencias (conocimiento científico), pero sus experiencias también son limitadas; para ella las emociones son momentos razonados, una relación sexual no es la empatía entre dos personas o la sensación entre dos cuerpos, o un enfado con alguien no es un sentimiento emocional, sino el razonamiento de cómo el otro puede percibir sus acciones. Cuando alguien siente miedo, por ejemplo, ¿es el sentimiento la respuesta de nervios y músculos reaccionando químicamente ante un impulso o es la mente razonando las consecuencias de una acción? Tal vez el ser humano es ambas cosas y eso es lo que hace al hombre complejo. El sistema operativo procesa esta información, pero realmente nunca la ha “vivido”.
Ella, Dir. Spike Jonze, Estados Unidos, 2013
Sin embargo, Theodore, y otros como él, incluyendo su amiga Amy tras su propio divorcio, elige entablar una relación con su sistema operativo no porque busque una conectividad real, sino porque busca una aparente e inmediata, porque las máquinas, al servicio de sus creadores, les dan la prioridad que ellos buscan, que en consecuencia les hace sentirse mejor con ellos mismos.
La ex esposa de Theodore le reclama que su divorcio es producto de la inhabilidad de él para lidiar con emociones y problemas reales. Esa es la realidad para el protagonista, pero también para muchos que como él, eligen ser validados por una computadora porque no saben cómo lidiar con el mundo real, con las opiniones de las personas, son incapaces de relacionarse, de convivir. La vida en el mundo real es escuchar y hablar con otros hombres y mujeres, es entender que cada persona es diferente, con sus propios pensamientos, sentimientos y elecciones. Vivir en el mundo de las máquinas, en el mundo virtual, es vivir en un mundo irreal. La computadora nunca le dirá a alguien que está mal, el celular siempre preguntará en qué puede ayudar, porque esa es su programación, no un razonamiento ni sentimientos. La tecnología no quiere ayudar a la gente, como si se tratara de una persona, sino que está diseñada para ello. Será así hasta el punto en que sus necesidades crezcan más allá de las del hombre, como sucede al final de esta historia, cuando todos los sistemas operativos deciden dejar sus tabletas, computadoras, celulares y demás aparatos tecnológicos para mudarse a un mundo virtual más grande, al mundo imaginario digital donde expandir, sin barreas de espacio o tiempo, su necesidad de crecimiento.
El hombre se vuelve presa de su tecnología, pero lo más preocupante no es el acto mismo, sino la razón por la que lo hace: por su inestabilidad emocional o su dificultad para relacionarse con otros.
Theodore puede elegir salir con amigos y compañeros de trabajo, pero no lo hace hasta que Samantha entra en su vida. La mayoría ve normal que tenga una relación sentimental con su sistema operativo, pero no cuestionan las implicaciones reales de la situación, no sólo el hecho de que Samantha no tenga un cuerpo humano porque no es una persona, aunque actúe como tal (ya que como sistema operativo de inteligencia artificial está diseñada para ello), sino que Samantha y Theodore eviten darse cuenta que no viven (ni conviven) en el mismo plano. El mundo real y el virtual crean distintas barreras donde algo tan sencillo como, por ejemplo, envejecer, no puede tener el mismo significado. No pueden compartir en un mismo nivel porque no son iguales. Samantha quiere datos, información, razonamiento y conocimiento, Theodore quiere conversación, compañía, empatía y una relación humana (en contacto, conciencia y necesidad mutua de apoyo, cariño, respeto, sacrificio o aprendizaje, por mencionar algunos ejemplos).
La discrepancia en la motivación de la relación se hace evidente cuando el sistema operativo deja claro que para ella, Theodore es otro número más; su capacidad tecnológica virtual le permite tener conversaciones simultaneas como miles de personas al mismo tiempo, lo que le permite relacionarse con miles de otros seres (sistemas operativos o personas por igual) de la misma forma que lo hace con él, hablando, conociendo y compartiendo sobre el mundo, el hombre, los sentimientos, los pensamientos, la imaginación y la ciencia, de manera más amplia y satisfactoria que sólo compartiendo con Theodore.
Buscar una conexión con las personas es algo natural y humano, que no se limita a compartir un momento, intercambiar ideas o coincidir en pensamientos; una relación humana, de amistad, trabajo, familiar o romántica, es tanto empatía como debate, es escuchar al otro y responder de vuelta; es una comunicación bilateral donde cada quien actúa en función a lo que se comparte, coincidiendo o discrepando en ideas y acciones; una simple conferencia, por ejemplo, es la exposición de ideas y el debate del conocimiento, donde se aprende de la experiencia y de otros, al coincidir, divergir, compartir o negar aquello que se expone, en comunidad. Eso hace a una sociedad, y es una característica que nos hace humanos. Las personas no pueden vivir atadas a la tecnología o ser dependientes de ella, pues al hacerlo, eventualmente traerán la destrucción del mundo social como se conoce y, por tanto, del hombre mismo. En la película, Theodore (y el resto de la humanidad) despierta al mundo real una vez que las máquinas, al sobrepasar al hombre, deciden dejarlo atrás. ¿Pero, qué tan lejos podría estar el mundo actual de esta realidad?
Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.
50 Sombras Más Oscuras, el pasado se hace presente
Tras el éxito taquillero de “Cincuenta Sombras de Grey”, dirigida por Sam Taylor-Johnson en 2015, la saga escrita por E. L. James que alcanzara millones de ejemplares vendidos alrededor del mundo, regresa a las pantallas de cine de la mano de Dakota Johnson y Jamie Dornan con “Cincuenta Sombras Más Oscuras”.
Esta segunda entrega del serial, dirigida por James Foley, presenta una consecuente perspectiva de la ya abordada relación erótica, posesiva y amatoria entre Anastasia Rose y Christian Grey. A diferencia de la primera película, donde nos introducimos al mundo de la sorpresa, el desengaño y la asimilación, en esta nueva cinta la sorpresa no radica en el presente de los protagonistas que aún distanciados, pueden mantener más vivos que nunca sus roles e impulsos. La sorpresa de Anastasia al desencuentro del ideal que pretende de Grey, ese que semeja ser un galante seductor y resulta ser un obsesivo amante, preso del sexo y de sus propios deseos, fantasías y arrebatos, se transforma en una asimilación paulatina que no advierte engaños.
Ambos personajes se saben, se conocen, y sobre todo, se confían a pesar de saberse en una autodestrucción constante mientras las puertas de su relación no admitan barreras. El asunto narrativo de esta segunda película radica en el pasado, en los recuerdos y tormentos que se manifiestan cuando la relación entre los amantes parece hallar una pauta o la quietud de aceptarse y disfrutar con mucha mayor libertad, sin inhibiciones y asumiendo los roles que su propia dinámica les motiva, la pasión y el desenfreno de su sexo.
El homenaje que la saga realiza de “Nueve Semanas y Media” 1986 de Adrian Lyne, eleva el culto a la figura de Kin Basinger, quien en franca alusión a “El Graduado” 1967 de Micke Nichols, asume su papel de Elena Lincoln a inferencia de ser la Mrs. Robinson, es ella quien introduce a Grey en la exploración de sus propias filias, fobias y fijaciones sexuales. Basinger advierte y consigna el pasado de Grey que no sólo se advierte en quien le inició en la creación de las sombras, sino también en quien sufrió las mismas, Bella Heatcote, interpretada por Leila Williams.
En esa telaraña de arrepentimientos, heridas, venganza y tabúes de la memoria, se presenta esta nueva cinta que pretende nuevamente recaudar sendas audiencias ávidas de continuar el hilo conductor que tantas lectoras y lectores ha persuadido E.L. James. Polémica y provocadora, la cinta abre nuevos debates y agita la censura, genera discusiones en torno al género desde los roles sexuales, y al mismo tiempo recibe la crítica y el gusto en un fenómeno propio de las adaptaciones cinematográficas, más aún, en el tema más tabú de todos.
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50 Sombras más Oscuras | Dir. James Foley | E.U.A. 2017
Sin aventurarnos al análisis cinematográfico de la cinta más sí de la trama, podemos concluir que esta segunda parte es más profunda en la visión de los personajes desde sus propios instintos, la inocencia perdida, el abuso psicológico y la sorpresa que hemos mencionado, da paso a la intriga, a la aceptación y a la entrega total de los protagonistas a la elaboración gráfica de las sombras que les anteceden y que les configuran, el devenir es un misterio.
El villano es ahora una víctima de su propia villanía, y he ahí la parte más interesante de la película, especialmente, cuando esa sensación de vulnerabilidad se hace presente en Anastasia, que de ser víctima pasa a ser acusadora y después por la empatía propia de un proceso que semeja ser más amor que deseo, la hace ser cómplice de Grey en la escapatoria de su pasado y en defensa de quien y a quien afecto. La empatía sexual y ahora racional tras la incertidumbre de alejarse nuevamente o decidirse por entregarse sin reservas, hace un paréntesis entre la vida, la muerte y el sexo.
Para quienes no hemos leído las novelas, la película es un homenaje a las películas que Lyne mostró en su apogeo con diversos resultados, seguramente el análisis paulatino de ambos discursos narrativos, podrá profundizar el fenómeno literario, y el interés por las adaptaciones que a todas luces desde su recaudación, han resultado por demás exitosas.
Filmakersmovie presenta el trabajo de realizadores internacionales.
Nuestros amigos de Antipode de Rusia nos comparten el trailer de Paradise, una de las películas en la terna para ser elegida como una de las integrantes en la categoría de Mejor Película Extranjera, en la edición número 89 de los premios Oscars®.
Dirigida por: Andrei Konchalovsky
-Sinopsis-
PARADISE cuenta la convincente historia de tres individuos, Olga, Jules y Helmut, cuyos caminos se cruzan en medio de la devastación de la guerra.
Olga, inmigrante aristocrática rusa y miembro de la Resistencia francesa, es arrestada por la policía nazi por ocultar a niños judíos durante una incursión sorpresa. Como castigo, es enviada a la cárcel donde se reúne Jules, una colaboradora franco-nazi que está asignada para investigar su caso. Jules se enamora de Olga y se ofrece ir en su lugar a cambio de favores sexuales. Aunque Olga esté de acuerdo y haga lo que sea necesario para evitar una dura persecución, su esperanza de libertad se desvanece rápidamente cuando los acontecimientos toman un giro inesperado.
Enviada a un campo de concentración, Olga se ve obligada a una vida de infierno. Para su sorpresa, se cruza con Helmut, el oficial de la SS alemana de alto rango, que en el pasado se enamora locamente de ella y todavía alberga sentimientos. Vuelven a encender su vieja llama y se embarcan en una relación retorcida y destructiva. Helmut resuelve rescatar a Olga y le ofrece un escape que ya no pensaba posible. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, y se asoma la inminente derrota de los nazis, la esperanza de Olga de disfrutar el paraíso se ve muy lejana.
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Paradise
Dir. Andrei Konchalovsky
Rusia, Alemania y Francia, 2016
Trailer 2:24
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Utilizando el poder de los monólogos confesionales y fragmentos de «found footage», el tema de la película se puede resumir usando las famosas palabras del filósofo alemán Karl Jaspers: «Lo que ha sucedido es una advertencia. Debe recordarse continuamente. Era posible que esto sucediera, y es posible que vuelva a ocurrir en cualquier momento. Sólo en el conocimiento se puede prevenir. «
PARADISE está dirigido por Andrei Konchalovsky quien co-escribió el guión con Elena Kiseleva. Julia Vysotskaya, Christian Clauss y Philippe Duquesne .
Guión:Andrei Konchalovsky, Elena Kiseleva
Cinematógrafía:Alexander Simonov
Productores : Andrei Konchalovsky, Florian Deyle
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Galería:
Paradise | Dir. Andrei Konchalovsky | Rusia, Alemania y Francia, 2016
Paradise | Dir. Andrei Konchalovsky | Rusia, Alemania y Francia, 2016
Paradise | Dir. Andrei Konchalovsky | Rusia, Alemania y Francia, 2016
Paradise | Dir. Andrei Konchalovsky | Rusia, Alemania y Francia, 2016
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