3 marzo, 2026

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Por: Rosa Elena Ortíz

En términos muy generales podríamos definir la realidad como el estado del mundo o de las cosas tal como existen en sí mismas, independientemente de las ideas que tengamos sobre ellas, cómo las percibamos o lo que nuestra imaginación les agregue. Cualquier abordaje que se haga a la realidad tiene, entonces, dos condiciones fundamentales: existencia e independencia. Estos abordajes incluyen, por supuesto, la cotidianeidad. Todos, para funcionar con normalidad en el mundo, creemos de un modo más o menos racional que existe algo afuera de nosotros, que existe independientemente de nosotros y que podemos llegar a conocerlo de modo más o menos adecuado (sí, eso a lo que los filósofos llaman Realismo Ingenuo). Algunos han llegado a abandonar esta creencia a favor de otras posturas filosóficas pero este abandono es siempre una decisión consciente, resultado de un complejo proceso intelectual y, generalmente, no implica un cambio considerable en la manera de estar en el mundo. Podemos afirmar entonces que todos nosotros vivimos como si existiera una realidad, como si ésta fuera independiente de nosotros y como si pudiéramos conocerla y hablar de ella.

 

La existencia de la realidad, la posibilidad de describirla y conocerla son asuntos interesantísimos pero no hablaremos de ellos aquí. De lo que sí hablaremos es de algunos acercamientos del cine a este concepto central de nuestra cultura y de qué manera lo cuestiona o manipula (con fines estrictamente argumentales, la manipulación ideológica de la realidad es otro tema para otro texto). Muchas veces esta manipulación, además de ser fundamental para la historia que se está contando y la manera en que se está contando, tiene la consecuencia adicional de hacernos cuestionar nuestra propia noción de realidad.

Estos momentos son, a falta de una expresión satisfactoria en español, mind blowing, como una sacudida neuronal que, al menos por un rato, nos hace ver el mundo con ojos nuevos.

Los ejemplos son muchos, definitivamente, muchos más de los que conozco pero aquí hablaré de mis favoritos que son, coincidentemente, algunas de mis películas favoritas: Matrix (1999), Adaptation (2002), Reconstruction (2003), Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004), Stranger than Fiction (2006).

 

La premisa central de Matrix (1999) ha pasado ya a formar parte del imaginario de nuestra cultura: Un mundo que no es lo que parece sino una creación de las máquinas que pretenden mantener a los hombres entretenidos para que no caigan en la cuenta de la verdadera realidad en que viven. Este mundo que no es el verdadero sino que es creación de un genio maligno –Platón le llamó Demiurgo– no es nuevo, podríamos decir que Matrix es incluso una reinterpretación postmoderna de La Caverna. Tampoco es nuevo el concepto de un hombre elegido que tiene la posibilidad de acceder a la realidad real y que tiene, además, la libertad de decidir si quiere retener ese conocimiento o no –que en el caso concreto de Matrix se manifiesta en la elección de Neo entre la pastilla azul o la pastilla roja–. Lo relevante de Matrix es haber llevado con tanto éxito estas cuestiones que han ocupado a los filósofos desde hace muchísimos años, a un público mucho más amplio

 

En Adptation (2002) tenemos de modo permanente referencias a una realidad que está fuera de la película: Charly Kaufman existe y saltó a la fama con esa joya que es Being John Malkovich, el libro The Orchid Thief de Susan Orlean existe (no es sólo el inadecuadísimo título que le pusieron a esta película para América Latina). Nos encontramos con una película en que se presentan diversas capas de realidad y en la que Spike Jonze y el guionista (no el personaje de Nicholas Cage en una de sus poquísimas buenas actuaciones) logran incluir incluso la realidad que el espectador cree estar viviendo. Nos enfrentamos a diversos relatos con diversas realidades, no sólo superpuestos sino entremezclados. ¿En dónde termina la ficción y en dónde empieza la realidad? ¿en dónde termina el Kaufman real y empieza el (o los) Kaufman de Nicholas Cage y el planteado Kaufman de Gérard Depardieu? ¿No podría estar escribiendo un guión en el que tú estás viendo la película? El resultado es, simplemente, fascinante.

 

Reconstruction (2003) es un caso menos conocido por tratarse de una película danesa. Lo que parece ser una simple historia en torno al triángulo amoroso Simone – Alex – Aimée se transforma muy pronto en una historia mucho más compleja que nos conduce a preguntarnos ¿realmente cada una de nuestras decisiones transforma la realidad? ¿hasta qué punto? Incluso la decisión aparentemente simple entre Simone y Aimée tiene elementos inesperados. ¿Somos libres de tomar decisiones? ¿cómo podemos vivir y decidir en un mundo en el que estamos forzados a operar con información incompleta e imperfecta? Busquen esta joya de Christoffer Boe y véanla, es mi película favorita de la década pasada.

 

Eternal Sunshine of the Sptoless Mind (2004) introduce en la discusión la relación Memoria-Identidad-Realidad. ¿Si algo pasa en realidad y nadie lo recuerda, pasó? ¿si lo olvido del todo, su huella permanece en mí? ¿A qué realidad pertenecen los recuerdos?

 

Stranger than fiction (2006) introduce de modo intencional el concepto ficción como opuesto a realidad mientras hace evidentes los paralelos entre uno y otro. ¿Qué es la ficción si no un pequeño universo en el que el autor es un creador despiadado que manipula el mundo que crea a su conveniencia y le arranca a cada uno de sus personajes la capacidad de tomar sus decisiones? ¿Podemos estar seguros de que nuestras decisiones son realmente nuestras? ¿No seremos parte de un gran plan que requiere que desempeñemos un papel que nos ha sido asignado de origen? ¿Podemos escapar de este papel? ¿Queremos escapar de este papel?

 

Definitivamente hay muchas más preguntas que respuestas pero la naturaleza humana nos lleva a vivir buscando respuestas aunque sepamos que es un camino interminable. El cine puede ser una importante herramienta en esta búsqueda.

 

RosaElenaRosa Elena Ortíz de la Fuente | @rosaelena_ | México

 

Profesora de filosofía, obsesionada con entender y explicar el mundo, adicta al buen cine, la buena música, el buen café y la buena cerveza

Cine Salud

Por: Apolo Atanacio, MD.

En las tierras altas de Escocia, en la aldea de Glennfinen, a orillas del lago Shield, en el año 1536, un hombre descubre su fatídico destino tras una batalla entre clanes familiares y hordas de guerreros barbaros, al recibir una herida mortal que atraviesa su corazón, Connor MacLeod vuelve a la vida para el asombro propio y de todo su clan: ¡es inmortal!; algo que no logra comprender y mucho menos asimilar.

 

Al ser señalado como una aberración del mal, atormentado, repudiado y golpeado por su gente, es desterrado para vagar sin rumbo fijo por toda la eternidad. Es en este tiempo de adaptación que conoce a Ramírez, caballero español que posé los mismos poderes y quien se convertirá en su maestro, enseñándole los principios de la inmortalidad y adiestrándolo en el manejo de la espada, la única arma que puede esgrimir un inmortal, tomando el poder de otro al decapitarlo. Así inicia la historia de “Highlander: El Inmortal”, cinta del año 1986, dirigida por Russell Mulcahy y protagonizada por Christopher Lambert y Sean Connery. Basada en la historia creada por Gregory Widen, plagada de preceptos acerca de la vida, el amor, la amistad y el honor en este juego a través del tiempo, tiempo en el que cada inmortal luchará por su propia sobrevivencia, pues “al final…solo quedará uno”.

 

Lo anterior, nos lleva a pensar en los conceptos inmemoriales y atemporales acerca de la inmortalidad. Esto en la vida real es imposible, lo que el ser humano puede realizar a su favor para prolongar la vida es disponerse, desde etapas tempranas, a mantener un buen régimen alimenticio, para empezar, evitando consumir productos o alimentos que generen oxidación celular (envejecimiento de los tejidos), realizando actividades físicas al menos 3 veces a la semana fortaleciendo el sistema cardiovascular y muscular, consumiendo productos naturales ricos en nutrientes; aminoácidos, proteínas  y antioxidantes que favorezcan una mejor función metabólica, y sobre todo abatir el estrés, el cual es uno de los principales generadores de envejecimiento del mundo contemporáneo.

 

Realizar ésto realmente es todo un reto, pero mas reto es mantenerlo como un estilo de vida, quien lo ejerza con mucha convicción y disciplina podrá, no buscar la inmortalidad, pero al menos aspirar a un mejor desarrollo físico y mental aguardando longeva y digna presencia, pudiendo disfrutar, y no sufrir, la natural e inevitable etapa de la vejez. Los productos comerciales que prometen rejuvenecer en tiempo acelerado, que aseguran una vida plena con solo tomar una cápsula, son alicientes para las personas que buscan la solución desesperada al paso de los años y a la nula acción por mejorar los hábitos del pasado. La fuente de la vida eterna, esta en nosotros, sólo tenemos que descubrirla para definir el legado que queremos dejar para trascender.

 

 

Apolo Atanacio MDApolo Atanacio, MD | México

Médico y realizador cinematográfico. Es, en el contar historias, que puede echar mano de su imaginación para representar mundos. La medicina su vocación, el cine su pasión. Ha sido director de varios cortometrajes y documentales académicos, acentuando la producción de piezas audiovisuales en la comunidad para la comunidad.  La entrega de sus columnas de “cine y salud” son únicas y sin precedentes en el medio.

Por: Anneke Munita Ihle

 

Dónde nace la ficción, cómo se crean las historias, creo que es una mezcla de muchas cosas, las ideas son una fusión de otras ideas. Sin embargo, la principal fuente de inspiración para crear una historia, es la vida misma y nuestra infinita complejidad como seres humanos; Soy una convencida de que la realidad supera la ficción, nada me sorprende como la capacidad humana para amar y para odiar, en ocasiones nos come la ambición, y en otras nos entregamos a la bondad, nos movemos entre el egoísmo y la solidaridad, y en muchas ocasiones podemos llegar a ser totalmente absurdos y ridículos, pero también podemos ser brillantes y capaces de luchar por un mundo mejor.

 

A continuación quisiera compartir una historia que es la base del guión “Siempre Cactus”, y aunque muchos elementos de este texto puedan parecer absurdos, son inspirados en la vida real, en personas que se han cruzado en mi camino y que he podido observar desde cerca y en otras que he observado desde la distancia…

 

A 100 Kilómetros

 

Todo vuelve a comenzar y todo vuelve a terminar. Abro una puerta nueva y cierro una vieja, avanzo en la carretera mirando el paisaje desde la ventana, miles de recuerdos que  van quedando atrás, otros crecen con intensidad en mi corazón, quisiera que no se apagaran, quisiera volver a vivirlos pero ya no están, en medio de mi reflexión se cruza un cartel frente  a mis ojos, “Sierra Gorda a 100 kilómetros” , estoy a 100 kilómetros de mi nueva vida, a 100 kilómetros  de recomenzar. Y así comienzo a acercarme, ya no quedan 100 kilómetros ahora son sólo 20, a medida que me acerco mis recuerdos comienzan a ser reemplazados por mi imaginación. En mi cabeza se construye mi futuro, un futuro brillante; llego al pueblo, me bajo del auto  y soy recibida con un collar de flores, como si hubiese llegado a Hawai, los habitantes me explican que hace tiempo que nadie llegaba ahí, por eso me han preparado una bienvenida especial, en seguida me llevan a la plaza donde hay una banda que toca en mi honor, emocionada tomo el micrófono y doy un profundo discurso de agradecimiento, soy aplaudida e invitada a almorzar a diferentes casas, elijo una en la que una familia me ofrece el plato típico del lugar “cordero al palo” me parece extraño porque en esa zona no hay corderos, sin embargo este era delicioso.

 

Después de un agitado día voy a mi nueva casa, una casa con grandes jardines y ventanales, de pronto recibo un llamado de la municipalidad, es el alcalde, me pide que lo visite, voy a su casa y me cuenta que vienen las elecciones, él quiere ser reelecto, y quiere que sea la jefe de su campaña, tomando en cuenta que es un buen alcalde accedo a tal petición y escribo sus discursos, el pueblo lo aclama hasta que un día descubren que fui yo quien escribe los discursos, entonces el pueblo comienza a aclamarme a mi, me piden que me postule a alcalde, al principio me resisto, pero logran convencerme y gano las elecciones, ahora debo retribuir la confianza que el pueblo puso en mi, debo lograr que Sierra Gorda sea una potencia, un pueblo autónomo conocido a nivel mundial, para comenzar propongo que rompamos un record guiness, aunque solo seamos 300 habitantes entre nosotros habita un personaje muy especial, está el hombre con las cejas  más largas del mundo, es un caso muy curioso, único en el mundo y se dice que el clima de Sierra Gorda favorece el crecimiento de las cejas. Rompemos el récord guiness ahora llegan muchos visitantes a ver al hombre que tiene las cejas de dos metros de largo, y también llegan visitantes que han perdido sus cejas y quieren que vuelvan a crecer. Sierre Gorda se transforma en un pueblo turístico, los habitantes comienzan a vender artesanía, fabrican merchandising de sierra gorda inspirados en largas cejas. Como alcalde me siento muy orgullosa de mi gente y vivo una vida tranquila y feliz.

 

Vuelvo a mirar el camino, queda un kilómetro para mi destino, casi sin darme cuenta paso por un cartel viejo, cubierto de polvo que dice “Bienvenido a Sierra Gorda». Avanzo en medio del desierto por calles vacías y olvidadas, veo unos niños que corren tras una pelota, luego encuentro mi nuevo hogar , una pequeña y fría casa de adobe. Miro por una estrecha ventana y sólo veo las sombras de un par de árboles, el silencio es absoluto sólo es interrumpido por un remolino a lo lejos, golpeo la puerta de mi vecino, me abre la puerta una mujer de trenzas largas hasta el suelo, al ver mi cara de asombro me explica que la única peluquera de Sierra Gorda se había muerto hace un año y desde entonces que nadie se cortaba el pelo, le propongo que hagamos una nueva peluquería, idea a la cual ella se opone profundamente, intento convencerla diariamente, mi idea se convierte en mi motivación y las visitas diarias a la señora de trenzas largas en mi única compañía, así voy construyendo una vida en mi nuevo hogar y poco a poco logro que los recuerdos sean sólo parte de mi pasado y no de mi presente…Finalmente un día la señora de trenzas largas corta sus trenzas y al sentirse diferente también piensa diferente y se convierte en mi socia de la nueva peluquería de Sierra Gorda.

 

 

 

AnnekeMunita Anneke Munita Ihle |  @AnnekeMunita | www.anneke.cl | Chile

A Anneke le gusta contar historias desde muy pequeña…Crecer en el desierto, la ayudó a desarrollar su imaginación. Sus primeros estudios fueron de Publicidad (Uniacc), lo que le permitió trabajar como redactora y luego estudiar cine en California, donde escribió y dirigió los cortometrajes: “Cheers”, “Messy Murder” y “Tin Heart”. De regreso en Chile, se dedicó a la dirección de comerciales, hasta que realizó un Máster de guión en la Universidad de los Andes. Durante este tiempo desarrolló el guión del largometraje “Siempre Cactus”. Hoy continúa en el guión y la dirección, esperando llevar ésta, y  muchas historias más a la pantalla.

 

 

 

Teaser Siempre Cactus from Anneke Munita on Vimeo.

Tron, a treinta años de su lanzamiento

Por:  Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Este relato de ciencia ficción logra crear su propio ambiente futurista, realista e irrealista, a la par de un trasfondo relacionado con la tecnología y la informática, dando como resultado una película concreta, informativa y entretenida.

 

Tron (EUA, 1982) cuenta la historia de un programador que es enviado al mundo digital en donde deberá pelear con otro programa cuya naturaleza de creación le ha otorgado el poder de obtener una gran cantidad de información y ha terminado por corromperse, amenazando con crear repercusiones desde el ciberespacio hacia el mundo real.

 

El primer requisito para el espectador es aceptar la lógica de la película: que los programas sean tomados como entes vivientes, para así comprender la analogía entre la forma de organización, control y gobierno que existe en la red, y la forma organización, supervisión y control de los grupos sociales en la actualidad. De allí, la lista de temas abordados por el filme se extiende y su contenido es enriquecedor gracias a la combinación entre acción y reflexión que se presenta en la historia.

 

El principal enemigo de la historia es un programa de control maestro que tiene libertad de gobernabilidad sin límites, libertad incluso más allá de la capacidad de contención de su propio programador (o usuarios como se les denomina en el relato), más allá del resto de los programas que habitan y transitan en la red. Así, el tema de la tecnología informática despierta algunas interrogantes en el espectador. El poder de información y cómo podría crearse una catástrofe en el sistema (internet, intranet, base de datos, etc.) cuando se centraliza el poder de mando, la autoridad o la información misma. Mejor aún, este tipo de lección puede tener su uso práctico en cualquier tipo de organización u administración de mayor o menor escala alrededor de los diferentes círculos sociales, llámese una compañía banquera o una red de investigación dentro de una institución educativa.

 

Para contrarrestar al control maestro, uno de los colegas del héroe de la película, Flynn, crea un programa independiente: Tron, cuya función es detectar fallas en el sistema, incluyendo fallas realizadas por el mismo programa maestro. Éste, símbolo de las minorías, se alía dentro del sistema con programas de menor grado (como programas diseñados para auxiliar en las labores de contabilidad), así como con el mismo Flynn, quien ha sido transportado a la red y en donde decide poner en marcha a Tron con el fin de evitar que la tecnología tome decisiones propias a su mayor beneficio y a costa del fracaso económico y social de la humanidad.

 

Aquí Flynn, como usuario, es el encargado no sólo de poner un alto al libertinaje y autoritarismo creado por el antagonista de la historia, sino de restablecer la línea divisoria entre el creador y su creación, entre el programador y su programa, entre la tecnología y la mano que la creó, a través de su lógica, fuerza y  superioridad como humano.

 

Mientras tanto, todos aquellos ecos relacionados con la programación, los virus, el crecimiento cibernético y la consolidación de la tecnología, como constante en la vida del hombre y herramienta de su evolución, se combinan con una buena dosis de acción y entretenimiento que conlleva el ciclo de competencias que se realizan en la red (denominados juegos en referencia al variado número de videojuegos que existen en la actualidad).

 

Los concursantes de los juegos son programas a los que ya no se les considera necesarios, importantes o relevantes, programas reemplazables, remplazados u olvidados. Todo ello permite, al menos por un segundo, pensar en toda aquella cantidad de información existente en la red, la cantidad infinita de información existente en el ciberespacio, información que se convierte en la principal materia de la que se expande el universo digital y que, además, se pierde en él sin mayor relevancia, información como correos electrónicos basura, cuentas de correo electrónico desertadas, fotografías, video y canciones para y por compartir, blogs alrededor del mundo pertenecientes a infinidad de usuarios, sitios web proveedores de información, bases de datos, etcétera, etcétera.

 

La temática y resolución de esta película es tanto ilustrativa como verosímil; tal vez no en todos sus aspectos ni estratos, pero sí en muchos de ellos. Temáticas como los videojuegos, los hackers o el funcionamiento de los programas software, representados o referenciados en alguno u otro punto de la película, logran que este largometraje pueda ser visto como el “101” en cuanto a lecciones de computación de la nueva era; en especial gracias a aquella escena final en donde las luces de la ciudad evocan al circuito o dispositivo digital lleno de bits y demás códigos binarios. Uno y otro mundo convergentes en una misma realidad.


 

Diana MiriamDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.