Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara

Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara

La teoría llamada “seis grados de separación” propone la idea de que dos personas, cualesquiera que sean en el planeta, pueden ser conectadas con tan solo cinco intermediarios. El sociólogo Duncan Watts en su libro “Six Degrees: The Science of a Connected Age” explica que si una persona conoce a dos personas que conocen a dos personas y así sucesivamente, es posible crear una cadena compleja de conexiones, lo que permite que dos puntos en tal red puedan ser conectados a través de los llamados seis grados de separación.

 

La teoría inició como una ecuación matemática en los años cincuenta, que tomó forma en 1967 a manos del psicólogo Stanley Milgram, quien ideó un experimento en donde varias personas escogidas al azar enviarían paquetes a distintos destinatarios seleccionados de entre ciudadanos que vivieran en el lado opuesto del país (EUA); pero los paquetes no se enviarían directamente, sino que se les daría a personas que conocieran directamente a los remitentes, esperando ver si alguien tenía contacto directo con el nombre final, de no ser así se pasaría a la siguiente persona y continuaría la cadena hasta encontrar al destinatario. El promedio de intermediarios fue de entre cinco y siete personas, naciendo entonces la llamada frase “seis grados de separación”.

 

En 1990 John Guare escribió una obra de teatro en donde se retomaba la idea expresada por la teoría (sin ser el tema central el conectar a dos personas a través de cinco intermediarios). La obra fue llevada al cine en 1993 y, en ella, en algún punto, el personaje Ouisa, interpretado en la película (como en el teatro) por Stockard Channing analiza estas conexiones. Ella dice:

“Lo importante es hacer las conexiones correctas para unir los dos puntos”.

Y así es, al conectar a dos personas lo más importantes es enlazar correctamente cada eslabón.

En 1996 Brett C. Tjaden, estudiante de computación en la Universidad de Virginia, creó un programa y lo lanzó como un sitio web de juego al que se denominó “The Oracle of Bacon at Virginia” [el sitio web aún está en funcionamiento]. La idea es conectar al actor Kevin Bacon con cualquier otro actor a través de películas en las que hayan trabajado juntos. Cada enlace se hace a través de la base de datos de la Internet Movie Database (IMDb).

Por ejemplo, para conectar al actor con Christian Bale: Kevin Bacon trabajó con la actriz Calista Flockhart en la película de 1997 “Telling lies in America”, quien trabajó con Christian Bale en la película de 1999 “Sueño de una noche de verano”. Una conexión en simplemente un escalón.

 El experimento, por tanto, es posible de lograr con cualquier grupo de actores.

Para conectar a Christian Bale con Sharon Stone: Christian Bale trabajó con Winona Ryder en la versión de 1994 de Mujercitas, la actriz trabajó al lado de Anthony Hopkins en la película dirigida por Francis Ford Coppola, Drácula y Hopkins trabajó junto con Sharon Stone en el largometraje escrito y dirigido por Emilio Estévez, Bobby.

En 2006 se lanzó el concepto como serie de televisión (producido por cierto por J.J. Abrams que tuviera un papel menor en la película Seis grados de separación, de 1993). El programa también  titulado “Seis Grados” retomaba la idea respecto a la conexión entre personas; en ella seis personajes, relacionados de alguna manera, siguen su propia rutina en la ciudad de Nueva York sin darse cuenta de que sus decisiones de vida afectan a otros a su alrededor.

Esta idea, relacionada incluso con el efecto dominó o el efecto mariposa, ha sido motivo de contenido en muchos otros largometrajes (por ejemplo Crash del 2004), películas que demuestran que las personas están conectadas de una u otra manera, argumento central de la teoría de los seis grados de separación.

Aunque para algunos estudiosos el concepto en sí mismo es selectivo, como el proyecto realizado por la empresa Facebook en 2011, en donde se analizaron los datos de los usuarios y se determinó una conexión entre ellos de, en promedio, 5 grados de separación, para otros, la idea central es lo más importante, la relación entre personas y el cómo, incluso sin darse cuenta, cada uno afecta y toca la vida de otros a su alrededor, además de las ilimitadas posibilidades de historias que esto significa, para el cine o más allá.

 

 
Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

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