3 marzo, 2026

Memoria

MEMORIA : 11 Películas Latinoamericanas del Siglo XXI

 

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

El cine latinoamericano a lo largo de más de cien años ha ofrecido extraordinarias cintas de corte universal que han permitido el despliegue creativo de sus directores, siendo un motivo de estudio. Durante el siglo XXI varias cintas latinoamericanas ganaron premios internacionales, lograron posicionar a directores, fotógrafos, editores, directores de arte, actrices y actores, a su vez, y aunado al cine producido en España, en conjunto revitalizaron el cine hispanoamericano. Amores Perros, Biutiful, El laberinto del fauno, El crimen del padre Amaro y Roma de México, El hijo de la Novia, El secreto de sus ojos y Relatos Salvajes de Argentina, No y Una mujer fantástica de Chile, y El abrazo de la Serpiente de Colombia, fueron nominadas en la categoría de Mejor Película Extranjera del premio Óscar, la que a mi juicio es una de las más fidedignas ternas, acorde a los filtros previos, siempre polémicos para su selección, resultando ganadoras El Secreto de sus Ojos de Juan José Campanella, Una Mujer Fantástica de Sebastián Lelio y Roma de Alfonso Cuarón, que a su vez tuvo éxito con Y tú mamá también. Machuca de Andrés Wood tuvo gran repercusión, en tanto que cintas como La Teta Asustada de Perú, por Claudia Llosa, y Tropa de Élite de Jose Padiha, fueron así reconocidas en el Festival de Berlín, tal como Roma brilló en el Festival de Venecia. Películas como Diarios de motocicleta, de Walter Selles, Tony Manero de Pablo Larraín, El Violín de Francisco Vargas, Cassette, de Andrés Palma Buratta, Sueño en otro idioma, de Ernesto Contreras, La Nana, Sebastián Silva, La Camarista de Lila Avilés, y la obra maestra Ciudad de Dios de Fernando Meirelles, destacaron entre lo más granado del canon fílmico de principios de siglo dentro de las realizaciones del cine latinoamericano, y se ubicaron en las listas de  mejores cintas de los últimos años.

 

Películas de crítica social como Ciudad de Dios dejaron una huella indeleble, mientras que propuestas de ciencia ficción como Cassette, tienen una repercusión extraordinaria, ya que su argumento, apela al encierro a coerción de un mundo distópico, donde salir a la intemperie o al mundo exterior provee la muerte, la emancipación, el confinamiento como entorno social,  Y en ese cariz contextual, El abrazo de la serpiente plantea una sanación generacional a modo de redención espiritual, naturalista y mistica, propias de lo que ahora anhelamos. Plata quemada, Marcelo Piñero; La Fuga, Eduardo Mignogna; Historias mínimas,  Carlos Sorín; Iluminados por el fuego, Tristán Bauer; Las manos, Alejandro Doria; XXY, Lucía Puenzo; El clan, Pablo Trapero; El ciudadano ilustre, Mario Cohn y Gastón Duprat, Un cuento chino y recientemente La odisea de los giles, Sebastián Borensztein, tuvieron gran exposición para el cine Argentino.

 

El último tren, Diego Arsuaga y  Whisky, Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, sumaron a su exposición como las anteriores el Premio Goya a Película Iberoamericana, el cual también recibieron este siglo La buena vida, Andrés Wood y La vida de los peces de Matías Bize, por Chile; Juan de los muertos, Alejandro Brugués por Cuba, así como Azul y no tan rosa de Miguel Ferrari por Venezuela, además de las ya citadas ganadoras del Óscar El Secreto de sus ojos, Una mujer fantástica y Roma.

 

En esta edición especial de MEMORIA, hacemos un repaso conceptual por 11 películas latinoamericanas que a título personal dejaron una huella en la reflexión y en la proyección del devenir cinematográfico del cine producido en América Latina. El orden de las cintas es meramente CRONOLÓGICA y acusa de recibo la dificultad que representa seleccionar solo una decena de cintas para compartir en esta cuarentena.

 

  1. El AGENTE TOPO 2020

Chile

Creativo, profundo y actual, construido desde una perspectiva contemporánea, El Agente topo es un documental que explora desde el género documental y a su vez desde la ficción que se advierte desde su profunda historia, las vicisitudes de la edad a medida que avanza y desde la edad, prejuicios, categorizaciones, circunstancias, entornos y contextos sociales, así como el devenir del físico desde el estado del cuerpo y de la mente que parece rebasan el tiempo o no le alcanzan, una identificación que desde la audiencia percibimos, asumimos y reflexionamos al mismo cariz que conocemos historias de vida de quienes habitan una cosa donde convergen la voluntad, la coerción, la obligatoriedad y la emancipación en el preciso instante en que existe o no la consciencia de habitarle. Un infiltrado, una agencia, una misión a modo de búsqueda de la verdad, devela a través de diversas vivencias, la vida misma en la intensidad de los instantes que abrazan el presente vestido en la nostalgia de la música, el arte, las ganas de vivir, el baile, las miradas, las caricias, las palabras, y el albergue de clausura en los andares o en reinicio de los sueños. Sergio, el agente infiltrado, encubre la tarea que desvela una compleja estadía en la que emociones confluyen la propia existencia, haciendo de la misiva por hallar una causal de maltrato en unas de las residentes de la casa reposo, un viaje plagado de reflejos para el topo, que encuentra en cada residente, la variopinta consecución de la nostalgia, la melancolía y las ilusiones que vierten lo mismo resignación y renacimiento, desazón y anhelos.

El agente topo fue nominada a Mejor Documental en la entrega de los premios Óscar, y a su vez, recibió sendos galardones por su innovadora propuesta, creativo argumento y el emotivo matiz de su trama.

 

El agente Topo / Dir. Maite Alberdi /Chile 2020 / IMDB / Sergio Chamy
El agente Topo /Chile 2020 / IMDB

 

 

  1. AMORES PERROS 2000

México

Fue justo en el año 2000, en pleno cambio de siglo y milenio, entre los blockbusters y las cintas de autor orientadas a festivales, en la exploración que agonizaba en la posmodernidad con sus matices eclécticos, fragmentarios y contraculturales, Amores Perros irrumpió el escenario fílmico como un torbellino. Locutor, publicista, y director del experimento televisivo Detrás del dinero, con Miguel Bosé en su elenco, Alejandro González Iñárritu aguardó cinco años tras su primera incursión como director para hacer su debut con una de las mejores óperas primas del cine mexicano, equiparable a lo que lograse Tiempo de morir con Arturo Ripstein.

Amores Perros, es una extraordinaria aproximación a las relaciones humanas desde los instintos, a la violencia depositada en los sentimientos cuando son viscerales más que sentidos, aducida por la pelea de perros como significado de la reacción irracional del ímpetu. La película converge su trama unida por un accidente de tráfico que funge como palestra para la resolución de conflictos en sus personajes, Octavio y Susana, Daniel y Valeria, así como El chivo y Maru, son las tres historias que comulgan espacio y tiempo para derivar sus pasados y presentes dejados a vera de la audiencia.

Gael García Bernal, Adriana Barraza, Emilio Echavarría, Jorge Salinas y Vanessa Bauche, entre otros, integran el elenco de esta película fundamental del cine mexicano del nuevo milenio. Amores perros, epítome sumario de la relación director-autor que Iñárritu consolidó con el guionista Guillermo Arriaga, a esta cinta seguirían “21 Gramos” y “Babel”, ambas con nominaciones al Premio Óscar, tanto en actuaciones la primera como a Mejor Película la segunda, pero fue la película estrenada en el Festival de cine de Cannes, que alcanzó nominaciones e incluso triunfos en entregas de premios, como los Globos de oro y el BAFTA, antes de competir por el premio Óscar. Amores perros rompió un hiato de 25 años para México sin ser nominado en lo colectivo al Premio de la Academia, y la atención hacia el cine nacional y sus histriones fue notorio. La película también introdujo el estilo de esa mancuerna creativa, la concatenación de historias enhebradas por un mismo suceso.

 

Amores Perros /  México 2000 / IMDB

 

  1. CIUDAD DE DIOS 2002

Brasil

Ciudad de dios es un corolario de profunda crudeza, realismo y macabra belleza que desborda a plenitud el talento, creatividad y arte de su director. Afincada en una historia verdadera, como las miles que convergen entre melodías de favelas, playas, ciudades y rincones citadinos de Río de Janeiro, describe la imposibilidad de redención y escape que tienen quienes habitan los sectores más desprotegidos, riesgosos y profusos de una sociedad que oculta, niega y segrega sus propias filias y fobias entre los recovecos espaciales de un lugar abrigado a la divinidad del designio. Una cámara que logra penetrar todos los huecos y espacios abiertos, una edición dinámica que agiliza la percepción con la misma técnica que despunta la vista de su audiencia en parpadeo. La historia de Buscapíe concatenando las edades, vicisitudes y vericuetos sociales, acude a la narrativa de tres décadas de convivencia en el sistémico y estructural circunloquio de la miseria y la pobreza extrema de Río de Jaineiro. Mediante un foco hacia el realismo situacional que irán construyéndose en las favelas por el desigual desarrollo económico.

Niños y jóvenes, unidos en torno a los intereses más próximos, conferidos sobrevivir yno morir al intento. La historia de Buscapé, representa el discernimiento a dicotomía que los personajes tomarán como un laberinto espiral que solo cambia los nombres de su futuro, podrán ser veinte o treinta los años en su camino, el destino, será el mismo. Las historias que acontecen en la ciudad, que no pertenece a nadie más que a Dios como testigo, se entrecruzan como un vaivén de consciencia omnipresente que deja la reflexión como un legado persistente para su audiencia. La película tuvo un inmediato éxito en foros internacionales y pronto se ubicó, a menos de una década de su estreno,  como una de las mejores cintas de principios de siglo y del cine de arte en la historia, y lo es desde la perspectiva que el eco de sus realidades confiere a la esperanza.

Ciudad de Dios / Brasil 2002 / IMDB

 

  1. EL VIOLIN 2005

México

Ángel Tavira, Dagoberto Gama y Gerardo Taracena, encabeza el elenco de una ópera prima extraordinaria que desde su estreno tuvo un gran impacto social y en la industria cinematográfica con grandes reconocimientos, destacando el premio a Mejor Actor para Ángel Tavira en el Festival de Cine de Cannes. El violín es un vestigio vivo del cine que aborda el documental que sin tiempo versa atemporal las páginas de la historia y que puede ubicarse en el contexto de países diversos, su poesía es música y es vida, interpretada por el maestro Ángel Tavira, quien con una sola mano y apoyando su arte al hombro, hace de cada melodía el deleite músical y el profundo dolor del caso que interpreta, la trama de una película aguda y crítica que se desborda como torrente en la denuncia, en el testimonio, en la memoria.

 

Don Plutarco, interpretado por Tavira, es en sí mismo una historia aparte, en la vida real era un talentoso músico y compositor, poeta y juglar del son calentano, en la denominada “Tierra Caliente”, que acompases, síncopas y contratiempos brindaba su arte al folklore arraigado entre los estados de Michoacán y Guerrero. Don Plutarco también era profesor rural, e incluso a los sesenta años se inscribió en el Conservatorio de música de Morelia. Su personaje, Plutarco, se ve inmerso en -la Guerra Sucia- acontecida en México, su hijo Genaro y su nieto Lucio, libran la vida entre el campo y la guerrilla hasta ser descubiertos, por tal deben esconder sus armas, para lo cual recurren a Don Plutarco, quien hace de “mula” para trasportar las armas escondidas en su violín. Pero la trama cautiva desde el arte mismo, ya que el único modo de supervivencia que tendrán será la voz de su violín que cautiva al capitán militar y que le permite tanto llevar las armas de un lado a otro como sobrevivir hasta que la música, como el mismo enuncia, viva o muera, inicie, dure o termine su ritmo.

 

El violín destaca por su magnífica dirección, actuaciones sumamente realistas, su fotografía en blanco y negro superlativa y la banda sonora que tiene el mismo poder de los diálogos. El instrumento como arte y como idioma, hace recurso de la cultura expresada en la tradición del son unido a la tierra, defensa de ideologías, acción represora, grupos armados, populismos políticos, milicias y un violinista que ama con su vida con la dignidad que interpreta su música.

 

El violin / México 2005

 

  1. EL LABERINTO DEL FAUNO 2006

México

Obra maestra de la primera década del siglo XXI, El Laberinto del Fauno alcanzo un reconocimiento casi unánime desde su realización, recibió el Premio BAFTA a Mejor Película No Inglesa y fue nominada a Mejor Película Extranjera en los premios Óscar representando a México, incluyendo sendos galardones para artistas mexicanos como Eugenio Caballero en arte y Guillermo Navarro en fotografía. Guillermo del Toro, haría de la cinta, ambientada en la Guerra Civil Española, su vuelta al cine latinoamericano. Ivana Baquero, Sergi López, y Maribel Verdú, ofrecen un trinomio de extraordinarias actuaciones que generan lo mismo empatía que repulsión, atendiendo a las intenciones de sus motivos.

Guillermo del Toro se adentra en la estructura narrativa en dos planos,  que aunada a su trama emocional, presenta la crítica y la denuncia de la guerra pero rebasa el presupuesto histórico para delatar el abuso femenino, el abuso infantil, la ambición, la tragedia de las luchas fratricidas, las consecuencias de los conflictos entre bandos, la no victoria en la guerra y la imaginación como un escape de la realidad.

La banda sonora de Javier Navarrete, melancólica y sentida, modera los meandros que explora por los confines de la fantasía que sigue su paso entre las persecuciones republicanas por el franquismo que extermina los últimos suspiros de sublevaciones, y su nueva vida de Ofelia, la protagonista, en un poblado norteño de España. El portal, elemento indispensable en el imaginario de del Toro, permitirá que Ofelia de sentido a los cuentos que le apasionan y acuda vivir su propia fábula de seres mágicos que acuerdan el anhelo de habitar el mundo de los humanos. Cuando ella quiere habitar el mundo de la fantasía, esa fábula presenta angustia, dolor y esperanza. Ofelia bajo la cueva de la curiosidad encuentra un Fauno que será su puente con el mundo de las hadas, la magia, la inmortalidad y la muerte de su padre, y en la ilusión por habitar ese lugar de encuentro, accede a la tercia de pruebas que le solicita el Fauno, interpretado por Doug Jones en una coreográfica actuación sinfónica de quien será a la postre el actor fetiche de del Toro como Andy Serkis lo es para Peter Jackson.

Cada una de las pruebas conjuga riesgo como riesgo que clandestinamente corren al armar a la resistencia sus conocidos, quienes después serán una especie de amigos al exilio de la rebeldía. Y mientras el resistir es un elemento de resiliencia, la madre de Ofelia vive su propio rosario de dolores al estar embarazada del Capitán y no valer para él nada más que el vientre donde se anida el bebé que viene en camino. Es la maldad del Capitán un elemento revulsivo en la percepción de Ofelia, que contrasta con su inocencia, bondad e ilusiones; y es la tiranía de su causa beligerante la que contrasta con los anhelos de libertad de los republicanos. Dos dimensiones, desenlaces, la vida y la muerte son las únicas posibilidades determinadas por la guerra, que conforma un ambiente de árboles, llanuras y nubes oscuras de soles donde Ofelia busca la vida al procurarla en el cuidado de una raíz de mandrágora que semeja su cura. Todos los elementos que dan forma al cine de Guillermo del Toro aparecen el Laberinto del Fauno, el relato que une fantasía realidad, historia y leyenda, la cueva de Platón, los laberintos de Borges, sus entradas y sus salidas, los insectos y los monstruos, la naturaleza y el artificio, el fauno y el jengibre, las hadas y los portales que separan dos mundos y los unen, así, tal como sucede con los seres humanos y sus ideologías, tal y como el mundo de la realidad imagina portales que hacen posible la realización de los sueños.

Del Toro, dirigirá La forma del agua, cinta que le dará el Óscar a Mejor Director y Película, una trama que por igual combina la fantasía con los anhelo desde la realidad que tienen sus protagonistas, la libertad que no existe, las angustias de la vida, los conflictos bélicos como corolario, y la plástica de la belleza vertida en la percepción, también forman parte de esa entrega, sin embargo, a mi consideración, El laberinto del fauno brinda una mejor aproximación al cine del director mexicano.

 

El Laberinto del Fauno / México-España 2006 / IMDB
  1. CASSETTE 2008

Chile

La libertad de las consciencias, el desafío a las leyes o simplemente la búsqueda de algo más. Cassette brinda el universo deductivo que acompaña al espectador y que lo hace presa de la misma búsqueda por ser libre que emprende Marcos Blanco, la audiencia recorre pasajes del laberinto donde residen entradas intempestivas y salidas inexistentes que hacen de lo permisible una memoria permanente, en los permisivos sistemas del apartado habitacional no sabemos pero suponemos nadie convive. Desde los títulos del inicio, Cassette hace referencia a las películas de ciencia ficción que marcan la historia como el presente, un movimiento que se detiene a medida que avanza y encuentra a Marcos Blanco por el pasillo.

La luz se enciende y apaga como la oquedad zozobra que asfixia interruptores, transistores y conexiones semejan los recovecos de sociedades distópicas, tan actuales y recurrentes a nivel social, como la temática de esta cinta estrenada en Santiago, y que recorrió los festivales de Río de Janeiro, Montevideo y Ciudad de México. El director ítalo-chileno, Andrés Palma Buratta, construye un mundo subterráneo que anhela descubrir el aire y en ello procura advertir su búsqueda mientras nos muestra la fotografía de Dalma, la rubia mujer que habita la mente y pertenencias de Marcos Blanco. Cassette es un aviso que reproduce el artefacto rudimentario, sencillo, del cual emergen imágenes verdes y sepias, una serie de yuxtaposiciones poéticas, estilizadas a pausas, y en ese andar retrata redenciones, resignaciones, supuestos. Palma Buratta se atreve y logra una película creíble, sensible y reflexiva al mismo tiempo, ése es su mayor logro. Los diálogos son breves, pero estrictamente necesarios, así cobra mayor sentido que los personajes hablen o callen; la edición atemporal y no lineal de sus segmentos, hacen un seguimiento al caos y a su resolución desde los fractales del confinamiento.

Blanco ahuyenta la patrulla de control y le pregunta aun cautivo si puede contarle algo, si algo puede decirse, Blanco nos dice con dolor que busca o ha buscado algo que no sabe si todavía existe, aunque el tiempo vital es relativo, la cinta expresa que aún podemos salvar algo antes de que se termine nuestro tiempo vital, las voces en «off» traen de vuelta al gran hermano que todo ve y escucha, la maquinaria de control; la rebelde osadía; el sistema pendiente interrumpe cualquier sitio porque se adelanta a los sucesos; el ambiente claustrofóbico; el totalitarismo de sistemas y oligarquías, de dictaduras y sus fantasmas habitan los pasillos de Cassette, pero para Buratta va más allá y se anida en la psiqué de los personajes y del espectador, haciendo de la libertad y sus complejidades, un tratado para guardar y llevar a casa para seguir reflexionando.

Marcos Blanco recibe instrucciones para estar atento a los avisos, los grafitis hablan de dogmas, de murales suburbanos que rodean al sospechoso, su cuerpo no corre ni rompe barreras, y pregunta ¿Dónde queda la imagen de lo grabado? Como respuesta, Marcos destruye un televisor y en la destrucción de la pantalla, destruye los lares de la metáfora. La banda sonora resuelta de melancolía hace eco de las persecuciones de un toque de queda. Sociedades maniatadas, la doble moral, la desintegración y la fragmentación, cohabitan la esperanza de vivir en las llanuras erosionadas, la cinta narra hechos que están por suceder, como bien señala su eslogan, Palma Buratta hace que uno viaje directo y sin escalas a las entrañas de la sociedad posmoderna, más allá de posicionamientos políticos, religiosos o sociales. Gracias a su espléndida fotografía y poética, el final de Cassette es uno de los mejores en la historia del cine chileno.

Cassette / Chile 2008 / IMBD

 

  1. LA NANA

Chile

La mejor película que se haya filmado sobre las mujeres trabajadoras del hogar que realizan su trabajo en una casa habitación en la cual deben hospedarse, vivir y acaso interactuar, La nana de Sebastián Silva dejó su legado, y se sumó a grandes cintas que abordan esta temática en el mundo. La obra tiene una ventaja considerable respecto a otras cintas latinoamericanas previas el tema como son Cama adentro, o posteriores como Hilda, Roma o La camarista, La nana tiene un realismo único que se aprecia en la técnica de su filmación, además de aportar protagonismo real y no de reparto o circunstancial a la trabajadora del hogar. Para realizar el documental Día de descanso, sobre mujeres trabajadoras del hogar que luchan por sus derechos laborales y humanos, apelamos a ésta película ganadora del premio del jurado en el Festival de cine de Sundance, como uno de los recursos de ficción sobre la realidad

Raquel interpretada por Catalina Saavedra, ha trabajado por años para una familia, ha dado su vida y ocupado el espacio habitacional que le ha sido designado, pero lejos del cariz adusto que le ponen a su vida en el trabajo, el director muestra otro lado de su vida, anhela, compite, siente, ama y no se expresa. Después de trabajar sin descanso, y agotarse, Raquel sufre un deterioro en su salud, resuelto en activa respuesta por su  patrona, quien contrata una nueva ayudante, lo que desencadenará rivalidad y trance.

Raquel no tolera la competencia, hace lo posible por evadirla y que la familia Valdés, con quien trabaja, desista de su cometido, lo cual muestra las variadas manifestaciones de su condición humana, la mujer y la trabajadora, las razones de su comportamiento tosco, huraño, aislado, su historia de vida, la que ha delegado y la que aún le queda, en esta circunstancia y en la relación con Lucy, la más nueva nana, se verá en alteridad confrontada y reflejarse en los anhelos que ella misma ha tenido y que le brinda sonrisa como cuando quiere ir a su casa, y da cuenta de que al espejo, puede verse como es más allá de sus labores, mostrando su sensibilidad, sus amores, sus apegos. Silva logra explorar la dualidad de su personaje desde su lugar de trabajo, haciendo de la casa donde labora Raquel un escenario, de su uniforme una forma de caracterizar uno de sus lados, y de su cabello la manera en que ella se asimila y luego transforma, para hacer de la sonrisa y de su voz, un detector de los sentimientos y las emociones, tal como hace del agua un fluir de energías.

 

La nana / Chile 2009 /IMDB

 

  1. EL SECRETO DE SUS OJOS 2009

Argentina

Si en 2001 Juan José Campanella había logrado impactar el panorama internacional con la sensible, humana e hilarante El hijo de la novia, protagonizada por Ricardo Darín, símbolo del cine latinoamericano del que hacemos mención en este decálogo, Eduardo Blanco, Héctor Alterio y Norma Alejandro, entre otros, El secreto de sus ojos culmina una línea cautiva que con Luna de avellaneda había hecho una escala en el devenir de sus pasos.  El secreto de sus ojos es una de las más impactantes cintas del cine policiaco en lo que va del siglo, donde el propio Darín junto a Soledad Villamil, Guillermo Francela, Javier Godino y Pablo Rago, ofrecen una imponente pieza coral, llena de misterio y descubrimientos que uno a otro, logran a sucederse  sin pausa en las escenas pero en la pausa de los periodos temporales de su estructura histórica, que la audiencia por una parte piense qué ha descubierto el meollo de su trama, por otra que no sabe hacia dónde se dirige y finalmente, cuando concluye que ha terminado, da cuenta que la memoria de los sentidos reservaba un final escalofriante e inesperado.

Desde que La historia oficial de Luis Puenzo, ganara el Óscar, el cine argentino había estado más cerca gracias al propio Campanella, quien logra ganarlo en 2009. Un agente retirado, la memoria de un caso y el anhelo de escribir una novela sobre los sucesos que no pueden olvidarse porque no se han resuelto, integran la línea de encrucijadas que devela los orígenes de un asesinato, sus causas y consecuencias archivadas por encargo de una justicia, quizá ausente, quizá tardía, quizá…perpétua. El guion de Campanella es sobresaliente, y la edición de las distintas etapas históricas muy bien ambientado, haciendo de la Argentina previa a la dictadura un escenario, durante la dictadura otro, para finalizar con el retrato de su país hacia el fin del milenio, donde está ubicada la trama, sin perder el ambiente y la enhebrada serie de sucesos que forman una cadena conexa más no implícita del argumento. La secuencia del partido de fútbol, es una de las más dinámicas y emocionantes del cine latinoamericano, y el final de la película es tan contundente como la mirada de sus protagonistas, quienes sin decir palabra alguna, en el amor, todo dicen y sienten; mientras el villano suplica porque le hablen, los amantes la mirada que confirma suplican.

El Secreto de sus Ojos / Argentina 2009 / IMDB

 

  1. EL ABRAZO DE LA SERPIENTE 2015

Colombia

El abrazo de la serpiente atiende a elementos clave de la cultura, cosmovisión y tradiciones de los pueblos originarios latinoamericanos, el poder de sanación, las leyendas y creencias de los poderes místicos, las cuitas espirituales y la identidad provenida del arraigo y los símbolos.

Situada en las efemérides correspondientes a la llamada -fiebre del caucho- en cuya trama y postrimerías, Ecuador, Brasil, Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia, auscultaban la naturaleza amazónica en la búsqueda de caucho, similar a la búsqueda de oro californiana de mediados hasta finales del siglo XIX, solo que en éste caso, desde finales del siglo XIX hasta principios del siglo XX. A partir de esos acontecimientos, Guerra narra un plano de dos etapas históricas, la ya enunciada y una acaecida tres décadas después, Karamakate, protagonista de la cinta, se une a la expedición de dos científicos alemanes que buscan en travesía natura y sanación y tras las incidencias de la aventura, narra en el ocaso de su memoria las pautas del olvido que tiene su conocimiento y sabiduría. Por una parte se busca el misticismo, por otra la riqueza, esta dualidad del entramado narrativo, sostiene al piélago de sapiencia de los pueblos, que se ven amenazados por la ambición y la codicia.

En El abrazo de la serpiente sobresale el uso de símbolos, una lucha constante entre lo sagrado y lo profano, entre el recuerdo y la memoria, entre la juventud y la vejez, la ciencia y la natura, la alquimia y los poderes curativos, la industria y el apego a la tierra, al sol, las plantas, hierbas y ríos. Asentamientos sociales y sus dinámicas de orden y ser cautivo, desembocaban en el surgimiento de chamanes, mesías y brujos, curanderos y evangelistas, las barreras son fronteras, y las creencias son la salvación o condena de una cultura. Ciro Guerra entrega una obra intercultural que se convierte en una de las mejores películas que abordan los procesos sociales de otredad, alteridad e interculturalidad, con fenómenos socio económicos y por ende sociales como la migración y el desarrollo financiero sustentable y no sustentable; la cinta explora mitos con personajes reales, el temor a los extranjero o foráneos como un dejo de la historia y la conquista. El Karamate es un sobreviviente, un último vestigio, el último habitante de una memoria que comienza a olvidarse a medida que se va muriendo quien la ha vivido. La experiencia sensorial de la yakruna, planta que da sentido a la cinta, brinda un épico cierre espectacular a la película, que bien vale disfrutarla con la banda sonora de la amazonia.

El Abrazo de la Serpiente / Colombia 2015 / IMDB

 

  1. UNA MUJER FANTÁSTICA 2017

Chile

Daniela Vega protagoniza esta polémica película dirigida por Sebastián Lelio, ganadora del Óscar a Mejor Película Extranjera –hoy de habla no inglesa- siendo la primera en recibirlo para el cine chileno, que solo había recibido el premio en la categoría de corto animado con Historia de un oso de Patricio Escala. Una mujer fantástica, en cuyo reparto aparecen Francisco Reyes, Aline Kuppenheim y Luis Gnecco entre otros, narra la historia de Marina, joven transexual que vive en la cosmopolita ciudad de Santiago.

La trama inicia con una descripción poco convencional pero idílica, una relación madura entre Orlando, hombre veinte años mayor a Marina,  y quien de súbito, en los albores de una celebración, sufre un aneurisma cerebral que acaba con su vida. A partir de ese momento, los prejuicios, acusaciones y la discriminación, conforman un corolario de pistas casi deducidas de que Orlando no murió por el aneurisma per se, sino que quizá fue provocado por un golpe, lo que en la cuita accidental inculpa a Marina, pero más allá de esa situación propia del azar o de la suerte, es la suposición lo que destaca el director para explorar no solo la relación sino el trasfondo del sentir profundo, doloroso y a la vez de autoafirmación de Marina, haciendo de la cinta un colorido viaje a la interioridad.

Entre la confrontación de la ex mujer de Orlando, el apoyo del hermano de éste, la solicitud de seguir viviendo unos días en el apartamento que compartían, su defensa de inocencia, y la lucha por preservar a su perrita, el director se arriesga a develar la doble moral de la sociedad hacia Marina y hacia la minoría que representa, la cerrazón y la obtusa comprensión de un amor que surge sin atención a la edad, al sexo, las preferencias sino a los sentires; el gran desconocimiento y escasa madurez para comprender la dimensión de las emociones, muestran  que el camino para la plena aceptación de las formas de vida es por demás largo y sinuoso, gracias a las grandes improntas machistas, morales, dobles principios e incomprensión que prevalecen en el mundo, de ahí que la recepción universal de la cinta haya sido por demás positiva. Bien recibida en lo general por la comunidad LBTB, recibiendo el premio Teddy Award y el Oso de Plata a Mejor Guion en el Festival de Cine de Berlín, su triunfo en los Independent Spirit Award, Goya, National Board Review, sumaron al su Óscar reconocimiento universal.

Una Mujer Fantástica / Chile, 2017 / IMDB

 

  1. ROMA 2018

México

En Roma, Alfonso Cuarón versa temáticas contemplativas, procedidas de acciones que dan cauce a un proceso narrativo donde confluyen supervivencia y destino, cada cuadro parece dibujarse con la tensión permanente entre el personaje y su acontecer, compleja realización de una historia íntima que retrata prejuicios de clase y describe posicionamientos políticos que, de forma indirecta, coinciden con la historia de un país que lo mismo parece avanzar y retroceder con los años. Roma, describe movimientos sociales derivados de la trágica gresca estudiantil de finales de los años setenta, el México urbano, las guerrillas ocultas y expresas, así como los grupos paramilitares insertos en el decenio populista que iniciaba, la violencia contra la mujer, y el sitio que laboralmente han tenido las trabajadoras del hogar, especialmente quienes laboran en contrato, lo cual abonó en la difusión de la cinta a su actual lucha.

La reacción de la audiencia fue aprobatoria, la crítica la catalogó como una de las mejores películas de la década, recibiendo estatuillas en los premios BAFTA, Globo de Oro, así como varios premios Óscar en las categorías de Mejor Director, Fotografía y Película Extranjera, primera película en recibirlo en el canon del cine mexicano. Aunque para algunos cinéfilos y críticos el impacto de la cinta fue sobredimensionado, lo cierto es que el impacto de la película fue global, y posicionó el camino al devenir de películas producidas por la plataforma Netflix en su sendero por obtener premios en la industria, esto a pesar de tener una distribución solo simbólica en los las salas de cine.

Así el director ofrece una suerte de autoficción, ahondando en los recuerdos de su infancia,  recorre las calles, parques, esquinas y edificios, posa su película en el banco y negro evocador de la nostalgia y provocador de un entorno social que bien podría incluir los tintes rojos de su tiempo. De ahí que la referencia desde el realismo social que aborda el director, me pareció por demás destacable al reflejo de quien habita un hogar a salario, el testimonio de quien migra por el estipendio, y que al tiempo que pasan sus días en casa ajena, limpiando lo que no es ni será suyo más allá de sus propias emociones, vive el amor, el desamor y los sueños. Los sucesos históricos desde su vivencia y el colectivo que la implica, la mirada de Cleo representa una invisibilidad que se hace visible desde el otro lado de una misma historia.

Políticamente es un repaso que no esconde y expone dolorosos sucesos armados que entre movimientos estudiantiles y guerrillas alternas siguen mismas tendencias y vicios, populismo, dictaduras, desigualdad de crecimiento, monopolios, la incertidumbre anclada en la mirada de una mujer y su oficio, de una familia y su conclusión, del amor con todo y su engaño, con todo y su ilusión, de una realidad, sus desencuentros, sus promesas. Roma, tal como comenté en el apartado dedicado a La nana, aborda un tema muy especial para mí, no sólo por el afecto hacia la zona habitacional que le intitula en la Ciudad de México, sino también por los tópicos que resguardan sus andares, y por la cercanía que tuve con mujeres trabajadoras del hogar en su lucha por sus derechos humanos y laborales cuando realizamos Día de descanso, de hecho Marcelina Bautista, quien narra el documental, presentó Roma en México, y aunque la película no aborda de suyo ni a fondo el tema, le permitió tener mayor notoriedad a su lucha.

Roma / México 2018

 

Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas El Surco, El Ítamo y El muro, que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades a nivel internacional. Dirigió los documentales La Voz Humana y Día de Descanso. Es Director Editorial de Filmakersmovie.com

Los tres amigos, el trinomio perfecto

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

Los Tres Amigos
Los Tres Amigos Enrique Burak, Antonio de Valdés y Pepe Segarra Foto: @adevaldes

 

Nueva Orleans, enero de 1986, el Súper Domo atestigua la mejor defensa de los años ochenta en el fútbol americano profesional, los osos de Chicago, que de la mano de Mike Ditka, ganarían a soltura el Súper Tazón XX. Aquella edición vio encumbrarse a una generación extraordinaria de jugadores icónicos encabezados por el eterno Walter Payton con un triunfo contundente. Aquel Súper Tazón marcó el inicio de una de las más importantes epifanías de las deportivas transmisiones televisivas.

 

Antonio de Valdés, Enrique Burak y José Segarra, darían corolario, no solamente al comentario a la narrativa, sino a la imagen viva que en su movimiento plasmó cada una de las ediciones del Súper Tazón, que al devenir de la edición LV, habrán sumado 35 ediciones del máximo juego de la NFL. Al compás resuenan épicas narraciones en juegos icónicos como las ediciones XXV y XLII, la senda legendaria de Joe Montana, la gran dinastía de los vaqueros de Dallas, el vuelo de Jerry Rice, la audacia de Barry Sanders, la habilidad de Emmith Smith, el arrojo de John Elway, la perseverancia de Brett Favre, la inteligencia de Peyton Manning, el mito de Tom Brady o el emerger de Patrick Mahomes que configuran entre otras al corolario de figuras del emparrillado.

 

De su variopinto matiz, atestiguamos el nacimiento de los grandes espectáculos en el Súper Tazón, ya sea Whitney Houston cantando el himno en 1991 o el espectáculo icónico de Michael Jackson en 1993; con los 3 amigos vivimos intensamente cada una de las ediciones del Súper Tazón, a las que sumaron en los años 90, las narraciones de la Serie Mundial que nos trae a colación con motivo del actual clásico de otoño.

 

Recuerdo a Antonio de Valdés junto a Sonny Alarcón y Jorge “el mago” Septién, narrando aquellos partidos de otro trinomio extraordinario, recordar series mundiales de 1988 con Los Dodgers de Los Ángeles; en 1989, la Serie Mundial del Temblor; la batalla memorable de 1991, en donde maestro y alumno se enfrentaron en el séptimo juego de la Serie Mundial con el triunfo de los Mellizos de Minnesota, sobre los Bravos de Atlanta. El jonrón de los Azulejos de Toronto con Joe Carter y más tarde, después de la huelga de 1994, certificar la llegada de Derek Jeter en 1996 y por supuesto, la nueva dinastía de los Yankees de Nueva York que incluía a Mariano Rivera.

 

El trinomio que había encumbrado su sinergia en la NFL, daría nuevos bríos a las grandes ligas con el cariz variopinto que ampliaría los confines y horizontes de su voz y narrativa. Los tres amigos transmiten exactamente la fraternidad y la amistad de tres colaboradores, tres compañeros de trabajo que saben intercalar el estilo, el humor, y hacer eco de los silencios y los murmures que acompasan los vibratos de cada avance al primero y diez, de cada gol de campo y cada anotación, con la misma intensidad que describen un robo de base, un poche o un cuadrangular por todo el jardín central; en su colegiado sistema, crean una camaradería que ostenta un lenguaje peculiar, en cuyo secreto reside la autenticidad, el ritmo y la tonalidad de un volumen operístico que ha legado denominaciones, frases y adjetivos en siguientes narrativas que saben perfectamente cómo poder ubicar un jonrón que se va, se va y se ha ido.

 

La clase de jugada que delimita una acción conjunta o la manera en que describen la poesía vivencial de una transmisión televisiva, los tres amigos llevan de la mano a través de esa complicidad que se establece entre las entradas y los cuartos, que han dado al fútbol americano y al béisbol, un sello en materia deportiva, brindado colofón al otoño y expresiones que caracterizan las temporadas deportivas de cierre e inicio de año. Más de tres décadas de anécdotas, datos, referencias que, a reserva de las incidencias históricas, poseen la historia misma de haberlas compartido; la suerte del azar inadvertido, la argucia de amenizar los momentos tensos del partido o llenar los espacios de pausa en que se toman decisiones o envían a patrocinios; escucharlos a plenitud, permite que su narración sea un espectáculo que integra al juego mismo.

 

Su narración, hace del evento un lugar de entretenimiento, pero también un lugar de encuentro con la nostalgia, la memoria y los recuerdos que renuevan temporadas; una fraternidad que contagia el comentario oportuno y el comentario que nos imprime la risa en el momento nervioso o que del nervio hace un juego de suspenso a la voz que plasma. Su colaboración es un legado de la transmisión televisiva, una escuela y un ejemplo de colaboración deportiva que ha demarcado de hazañas décadas, y a los años que llevamos del siglo, conforman el imaginario mexicano en relación directa de su voz con estos deportes junto a otras leyendas vivas de la narración del béisbol como Ernesto Jerez o de Fútbol Americano, Álvaro Martín y Eduardo Valera.

 

En lo personal, recuerdo aquella primera transmisión del juego más importante de la NFL por los Tres Amigos en 1986, que de niño inspiró seguir la liga, y al comentario conocer los gustos y aficiones por los alicaídos Jets de Pepe, los clásicos malosos de Toño, o los populares Vaqueros de Enrique. Y al recuerdo de los eventos que cruzan las expectativas, sumar narraciones de las series mundiales de 1991, 2001 y 2014 por citar algunas; si al adagio recordar es vivir, uno remembra las actuaciones de un Barry Bonds, Roger Clemens, Andy Pettitte, Greg Maddux, Tom Glavine, John Smoltz, Albert Pujols o Mariano Rivera por citar algunos. Pero el corolario de sus voces rebasa los deportes mencionados, los juegos olímpicos de verano e invierno también recurren a  su peculiar habilidad solista, en donde cada uno se adentra en disciplinas olímpicas, Florence Griffith Joyner, Katie Ledecky, Caty Freeman, Soraya Jiménez, Ole Einar, Sergey Bubka, Yelena Isinbayeva, Allyson Félix, Marie Jose Perec, Paula Radcliffe, Marita Koch, Jackie Joyner-Kersee, Michael Johnson, Michael Jordan, Alexander Popov, Michael Phelps o Usain Bolt han aparecido en sus narraciones.

 

Los tres amigos abren la intimidad al tiempo de los saludos que suscriben sucesos familiares como los gustos musicales al comentario, hacen del anecdotario un recurso para vestir las acciones con plena certeza de continuidad en el comentario siguiente, y la interacción con el público que se ha vuelto un emblema por demás característico, una tradición que rebasa los avatares de nuevas tecnologías y tendencias, que se adapta y reinventa, y que innova desde la capacidad de asombro que no convierte en hastío, cotidianidad o letargo, sino que provee la sorpresa que se anida en el deporte y que se lleva a la cabina con las ansias de una expectativa que no avista el paso del tiempo. De Valdés, Burak y Segarra, ocupan un nicho por mérito propio en el salón de la fama de la memoria televisiva, y, sobre todo, de su audiencia, que recorre primeros y dieces con el vuelo franco de un balón que emociones agita, justo al preciso instante suspendido en cada lanzamiento hacia la caja de bateo, y al divisar el diamante ciclo de cada temporada, y al recorrer a través de los años, pasajes, estampas y récords, al vaivén de la memorabilia presente, vale hacer mención del viaje y la oda, y en sus variables felicitar al trinomio perfecto.

 

 

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas El SurcoEl Ítamo y El Muro, que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades a nivel internacional. Dirigió los documentales La Voz Humana y Día de Descanso. Es Director Editorial de Filmakersmovie.com

MEMORIA

11 Películas Mexicanas del Siglo XXI

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

El siglo XXI ha presentado un corolario de propuestas cinematográficas mexicanas que podríamos delimitar en tres bloques, primero, el cine que prosigue la denominada -nueva época de oro del cine mexicano- o -nuevo cine mexicano- y que surgiera hacia finales de los años ochenta y principios de los años noventa; segundo, las películas mexicanas realizadas con fines meramente comerciales, y que continúan en calidad narrativa con el flujo de películas con esos fines que pulularon la década de los años ochenta protagonizadas por figuras de la televisión o de la industria musical; y para concluir, las obras dirigidas por directores mexicanos que, habiendo surgido en el ya citado renacer del cine mexicano, emigraron al extranjero junto a fotógrafos, histriones, artistas visuales y editores, quienes eventualmente dirigen alguna cinta cuyo prestigio abona al reconocimiento y a la distribución de sus trabajos.

 

Desde 1896 en la Ciudad de México ya se hacían proyecciones, incluso durante el movimiento revolucionario se producían cintas de corte propagandístico o informativo, el cine mexicano alcanzó un pico de difusión y realización cinematográfica a mediados de los años treinta, cuando varias producciones lograron posicionarse con firmeza en las primeras ediciones de festivales internacionales de cine como Venecia, Berlín o Cannes. Las décadas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta vieron encumbrar la denominada época de oro, directores como Roberto Gavaldón, Emilio Fernández, o Ismael Rodríguez  entre otros, acompasaron la plenitud de una industria que iniciara sus primeras proyecciones en 1896 en el Castillo de Chapultépec de la Ciudad de México, y que con el Automóvil Gris de 1919 iniciara una senda creativa que convocó grandes directores como Sergei Eisenistein en los años treinta y a Luis Buñuel o Luis Alcoriza en los años cincuenta y sesenta. Si atendemos a las innumerables cintas emblemáticas del cine mexicano, encontramos Santa, Vámonos con Pancho Villa, Allá en el rancho grande o Águila o Sol en los años treinta. María Cadelaria, Una familia de tantas, Ahí está el detalleCampeón sin corona, Nosotros los pobres, Ustedes los ricos Enamorada, La oveja negra, Flor silvestre o La perla en los años cuarenta.

 

Los años cincuenta iniciaron con Los olvidados, transitaron a El rebozo de Soledad, y culminaron con Macario, como ejemplo, para adentrarse al epítome de Ánimas Trujano, Los hermanos del hierro, Viento negro, Tiburoneros, El ángel exterminador,  Tlayucan, Nazarín, El esqueleto de la señora Morales; transitar de El gallo de oro a Los Caifanes, y hacer un broche con Mecánica nacional hacia un cine más realista, crudo y quizá artístico en los años setenta, El apando, El tunco Maclovio, Actas de Marusia, El topo, Canoa, El castillo de la pureza, Frente al cadáver de un líder, o Los albañiles.

 

Los años ochenta se caracterizarán por el cine ya enunciado, pero es posible hallar sendas obras maestras como Doña Hermelinda y su hijo, La pasión según Berenice, El lugar sin límites, Frida, naturaleza viva, Vidas errantes,  y el cruce generacional con Rojo amanecer que sería a su vez una de las cintas fundacionales del nuevo cine mexicano. Se sumarían al legado La tarea, Pueblo de madera, Solo con tu pareja, La mujer de Benjamín, Danzon, El callejón de los milagros, Dos crímenes, El coronel no tiene quien le escriba, Como agua para chocolate, Bajo California, La invención de cronos,  Sexo, pudor y lágrimas y la Ley de Heródes.  

En el año 2000, la posmoderna Amores perros de Alejandro González Iñárritu irrumpió la cinematografía, sumando atención internacional hacia el cine mexicano, cintas como El infierno, Un día sin mexicanos, Y tu mamá también, Arráncame la vida, Año bisiesto, Temporada de patos, El violín, Güeros, Perfume de violetas, Su alteza serenísima, Japón, Voces inocentesLuz silenciosa, Lake Tahoe, Cinco días sin Nora, El premio, Las oscuras primaveras, Las elegidas, La zona, Los herederos del Pueblo que no existe, Del olvido al no me acuerdo, Después de Lucía, Sueño en otro idioma, La camarista, y documentales como Presunto culpable, En el hoyo y Promesas, entre otros, han sido reconocidas en festivales y entregas de premios. El Crimen del Padre Amaro, El laberinto del Fauno, Biutiful y Roma fueron incluso nominadas al premio Óscar en la categoría de Mejor Película Extranjera (hoy de habla no inglesa).

 

A continuación, en MEMORIA, hacemos un breve recorrido a través de 11 películas que dejaron huella, tuvieron impacto internacional y se posicionaron como referentes del cine mexicano durante las primeras décadas del siglo XXI. La selección apela por una parte al cumplimiento de los anteriores rubros, y por otra al apego que incide en la apreciación artística.

 

  1. BIUTIFUL 2010

Una reflexión acerca de la migración, el devenir incierto, la consigna de la vida a punto de concluir, y la delegación del abandono por el auspicio de peregrinos, es la resulta de la primera experiencia de Alejandro G. Iñárritu en la cinematografía como guionista en solitario, lo que inaugura una nueva etapa en su canon fílmico. “Biutiful” contendió contra dos imponentes obras maestras, la canadiense “Incendios”, de Denis Villeneuve, y “En un mejor mundo” de Susanne Bier, que por Dinamarca, coronó el dogma con el retrato de una crisis familiar en medio de la crisis humanitaria, oda de profunda interioridad desde el reflejo que la adultez infiere en la infancia.

“Biutiful” al igual que sus principales rivales en la categoría, explora la interioridad desde el personaje, lo cual abonó a la nominación del actor Javier Bardem a Mejor Actor. Una descripción de Barcelona con aguda conexión histórica de momentos fundacionales en la relación de Uxbal, su protagonista, con México, La Guerra Civil, la Posguerra, las chabolas, y la playa que lleva y trae del mar anhelos migrantes. La película es un trazo donde fluye la capacidad del protagonista próximo a la muerte con otros que han partido, así su relación con espíritus funge como un emisario del anhelo que recién ha partido. A medida que disminuyen las fuerzas en Uxbal, la astenia permanente adquiere tintes de supervivencia y redención individual, brindando una cuita de oportunidad manifiesta y supervivencia colectiva a su problemática social. Lo anterior, permite al director ahondar en las relaciones humanas, anhelos y vicisitudes que caracterizan el fenómeno migratorio. Las miles de historias de tragedia, muerte e indignas condiciones humanas derivadas del hacinamiento y la clandestinidad coaccionada por la ley, son apuntadas al horizonte y la profundidad del mar en la mirada de Uxbal, donde las situaciones, contextos, desigualdad y desamparo universales cohabitan el entorno del filme como una consciencia latente.

Biutiful / Dir. Alejandro G. Iñárritu y Javier Bardmen / Foto: Shot On What

 

  1. SUEÑO EN OTRO IDIOMA 2017

Ganadora del premio de la audiencia del Festival de Sundance, Sueño en otro idioma , dirigida por Ernesto Contreras, presenta una aproximación de alteridad que nos permite explorar la cosmovisión de los pueblos originarios mexicanos desde la construcción, significado y sentido del lenguaje.

La historia de una vivencia intercultural, provee a la audiencia del conocimiento urgente de lenguas que parecen perderse o habitar la soledad de pueblos relegados o perdidos por la ignorancia o ambivalencia del desarrollo, pero que logra profundizar a fondo la existencia de un idioma que puede existir mientras dos personas puedan comunicarse, comprenderse y mirarse al corazón desde sus palabras, desde sus letras. Fernando Álvarez protagoniza una historia que narra la vocación lingüista de Martín, quien acude a entrevistar en una comunidad del estado de Veracruz, a los hablantes que aún quedan de una lengua en vías de extinción –zikril.

Y tal como la interculturalidad explora los saberes, sentidos, las historias, la cultura vertida en los símbolos y en su significado, Martín puede anidarse a conocer la vivencia de Isauro y Evaristo, quienes a pesar de hablar el idioma no lo hacen debido a un conflicto que ha durado décadas, y que no les permite dirigirse la palabra. Reconciliar los mundos de una persona, los rencores y resabios a redimirse, los apegos y el cariño a recobrarse, un lenguaje que les une más allá de la palabra, es una misiva que asume el lingüista, pero que el director delega en franca complicidad con el espectador que a través de su trama, disfruta conocer el fondo de las raíces que configuran la identidad ante el prejuicio. La película logra narrar la trama de una vieja amistad que debe recobrarse a través de la lengua que solo hablan quienes han sentido los afines, pero en ese recorrido es vestigio y denuncia, donde a discriminación, la desigualdad,, la marginación, la diversidad, los derechos humanos, la dignidad, el género, haciendo de la cinta un mosaico que no se detiene por los asuntos pendientes sino por el anhelo de volver a hablar.

Y sobre las temáticas que confieren los asuntos pendientes y la resolución de sus efectos, la cinta brinda un faro de atención de la vejez, no como oda a la sabiduría que confiere la posición de quien la ostenta en las comunidades, sino por la necesaria comunicación de las lenguas que nuevas generaciones no conocen o abandonan, el sueño es un lenguaje, un llamado, lo sueña quien lo habla, quien escucha, y se hace realidad cuando el lenguaje logra que podamos comprendernos, hablemos o no el mismo idioma.

Sueño en Otro Idioma

 

  1. Y TU MAMÁ TAMBIÉN 2001

No hay nada más difícil que vivir sin ti…, reza la estrofa principal de la canción compuesta por Marco Antonio Solís, y que forma parte de su álbum de 1999 Trozos de mi alma, lírica que se convirtió en el juglar coral de la película que definió en mucho el cine generacional de principios de siglo en México y América Latina.

Y tu mamá también fue recibida por la crítica como una cinta fundacional, y por la taquilla como fenómeno social, que agitaron fibras sensibles y proyecciones expuestas con la película nominada al Premio Óscar a Mejor guion original, y que consagrara la pareja actoral del denominado movimiento –charolastra-, Gael García Bernal y Diego Luna, quienes al lado de la estupenda Maribel Verdú, protagonizan esta cinta, para unos irreverente, para otros íntima, para muchos universal. Dos amigos emprenden un viaje que les descubre desde la alteridad que confronta y la individualidad que abandona en compañía, el anhelo curioso del ímpetu, el deseo, la liberación y la represión de los instintos, se muestran como un panegírico lazo de la fraternidad. Carlos y Tenoch unidos por la amistad forjada en la camaradería de los cuates que comparten principios delineados por su propia actitud ante la vida.

Un clima de convulsas realidades políticas, la corrupción propia de la política, la clase media liberal inserta en el cambio de siglo, un proceso electoral que se aproxima, y el mar como fresco ideal para emprender su periplo hacia la Boca del cielo. Es ahí donde habitan las formas de abrazar los placeres, pero en su paso, atestiguan tensión social, la pobreza, la desventura de la realidad que les implica como parte del recorrido. Las injusticias, abusos de poder, los movimientos sociales, son parte dela cotidianidad del país que habitan, donde para muchos resulta imposible mirar, como imposible les resulta darse a la mirada a los amigos, una vez que los juegos del placer desembocan en lo inesperado.

El dúo convertido en trío, imprime en los amigos el deseo carnal de su nueva compañía, 10 años mayor, que se adentra más que la carne en sus vidas, como si estos fuesen los últimos días de una mortífera sentencia. Pletórica de significados en los nombres, apellidos, lugares y manifiestos, Y tu mamá también se convirtió en una película definitiva del cine mexicano, una irónica y cruda visión de los derechos humanos desde una historia juvenil que advierte la adultez para después negarse en el remedio del silencio y de la muerte inesperada ante el asombro. El viaje del desenfreno es más el viaje del descubrimiento, y el sentido de la evasión es más el viaje del conocimiento, el cambio de sistema que se avizora es un guiño histórico que no aclara el cobrizo horizonte de los protagonistas, sino que deja en ellos, tras avistar el encuentro con Lisa, la viva experiencia de la vida y sus confines.

Y tu mamá también

 

  1. GÜEROS 2015

     Güeros se sitúa entre las cuitas inciertas y las vicisitudes del cambio de siglo, justo medio del manifiesto estudiantil que hiciera de los años 1999 y 2000, años clave para la comunidad universitaria mexicana; en medio de ese contexto, Alonzo Ruiz Palacios ambienta una historia que viajará por los procesos de búsqueda y espera que hacen de Sombra y Santos, compañeros de licenciatura, dos cómplices de una comanda. Al paso de las semanas y meses de huelga estudiantil, inmersos en los cuadrantes llenos de apartamentos destinados a estudiantes en Copilco, al sur de la Ciudad de México, ambos jóvenes reciben la visita de Tomás, hermano de Sombra, quien ha sido enviado desde Veracruz por su madre. Pero lejos de quedarse en el apartamento o de hacer de las tardes sin mucha comida o actividad un letargo, emprenden un viaje para encontrar al ídolo musical de su padre, quien se encuentra internado en un hospital.

Esa búsqueda, como un pendiente que se asume a heredad, presenta la sinergia de un viaje al que se unirá Ana, activista del movimiento estudiantil, y quien les mostrará a suerte de documentación, la forma de vida de quienes sostienen la huelga, las ideas, ideologías y premisas del movimiento, mientras la música de Epigmenio, el ídolo que hiciera memorable su actuación en el mítico Festival de Avándaro, y al que incluso llegó a reconocer Bob Dylan, confiere a la trama razones que la admiración provee al periplo. Tenoch Huerta, Sebastián Aguirre e Ilse Salas protagonizan esta ópera prima que como tal recibió el Oso de Oro en la categoría del Festival de Berlín, así como fue galardona en el Festival de San Sebastián. La fuerza de la narrativa en Ruiz Palacios, se mueve con la premura de los encuentros y las razones de un momento histórico, los jóvenes no buscan aislarse de la universidad ni del movimiento, sino hallar su motivo.

Güeros

 

  1. LUZ SILENCIOSA 2007

Carlos Reygadas ya había conseguido gran reconocimiento con las cintas Japón y Batalla en el cielo, así que Luz silenciosa tendría de su lado atención de la crítica y de la audiencia, que reconoció la valía de una cinta hablada en –plautdietsch- conjunto de dialectos del bajo alemán utilizados en comunidades menonitas de varios países.

La película está filmada en el estado de Chihuahua, al norte de México, la cinta comparte la historia de las relaciones humanas que por amor, deseo o liberación o descuido, no solo irrumpen la dinámica y vínculos de una pareja,  sino la cotidianidad de un entorno, donde los dogmas y leyes capitulares de la religión y la comunidad, son violentadas por los ardores que condensan el deseo. Wall Fehr, Maria Pankrats, Miriam Toews, Peter Wall, Jacobo Klassen y Elizabeth Ferh, integran un elenco afianzado en el conocimiento vivencial de la tradición y símbolos culturales que comparte la cinta, lo cual caracteriza el cine de Reygadas, esto brinda un sentir de autenticidad para la audiencia, y que sin duda es uno de los grandes valores de esta realización ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

Al igual que sucede con Japón, el director apela a largas secuencias contemplativas, donde la historia se describe de forma llana, clara y sin pretensiones, las reacciones a consecuencia de los actos, no buscan a los pecados perdones ni a los errores castigos, sino que van develándose a medida que los sentires asoman. Considerada incluso por el New York Times como una de las mejores películas del siglo XXI, Luz silenciosa otorga desde su título un viso de la condición humana que perdona y enjuicia, y sin pronunciar palabras, con las actitudes y miradas, tiende a la comprensión o al prejuicio. Una aproximación a la profundidad de los vínculos sagrados de una comunidad con sus creencias, con su cultura y relación a la tierra, y a todo aquel símbolo y dogma que les une, donde el silencio es un sonido constante que les recuerda su cometido. La muerte y la resurrección se dan en la fe, y en ese caminar el amor y el deseo parecen no ir de la mano sino en su propio camino. La redención como una posibilidad latente, habitan a medida que avanzan las secuencias que parecen susurrar los devenires.

Luz Silenciosa

 

  1. YA NO ESTOY AQUÍ 2019

En Ya no estoy aquí, Fernando Frías expone la búsqueda de un lugar propio, y lo hace desde la exploración profunda de la identidad como un sendero abierto, que transita diferentes aristas de prejuicio y circunstancias de un contexto determinado que parece construirse desde indolencia que ignora y la indiferencia que no advierte la proximidad del anhelo por ser distinto y a su vez por formar parte de una comunidad que comparte sentires y olvidos.

A lo largo de secuencias vertidas en las expresiones musicales nacidas en la periferia y en el corazón mismo del urbanismo que hierve de sangre las venas, asume a través de la danza, el corte de cabello, la vestimenta, y la actitud frente a la vida que expresa a voces corales su protagonista. Ulises debe migrar por asunto del azar adverso, y en medio de una confusión que le atisba ser testigo involuntario, se ve obligado a huir en la consigna de supervivencia que, como ironía del cadalso, también implica a su propia cultura, esa que él representa a unicidad de un grito contenido.

Ulises no solo debe irse de su territorio porque la amenaza reside en quien le persigue, debe irse porque las respuestas no aparecen a las cuestiones que el lugar le ha hecho a constante marginación u obcecación de no aceptar lo que semejamos distinto. Monterrey como palestra de las luchas violentas y de las armas que laceran como lacera el prejuicio, Frías presenta una vívida postal documental en la fotografía de Damián García, cuya magnífica ambientación hace del vestuario de Magdalena de la Riva y Gabriela Fernández, una estampa referente que le permite a la audiencia llenarse del espacio que Ulises cavila.

Nominada a Premio Goya y ganadora del Festival de Cine de Morelia y del premio Ariel a Mejor Película, Ya no estoy aquí es una de las mejores cintas mexicanas de los últimos años, y deja en rueca reflexiva, la diferencia que aún permea en México, y que no permite vernos como uno siendo distintos, haciendo del diálogo, la inclusión y la empatía, un pendiente, una suerte de promesa, una utopía.

Ya no estoy aquí

 

  1. ROMA 2018

En Roma, Alfonso Cuarón versa temáticas contemplativas, procedidas de acciones que dan cauce a un proceso narrativo donde confluyen supervivencia y destino, cada cuadro parece dibujarse con la tensión permanente entre el personaje y su acontecer, compleja realización de una historia íntima que retrata prejuicios de clase y describe posicionamientos políticos que, de forma indirecta, coinciden con la historia de un país que lo mismo parece avanzar y retroceder con los años.

Roma, describe movimientos sociales derivados de la trágica gresca estudiantil de finales de los años setenta, el México urbano, las guerrillas ocultas y expresas, así como los grupos paramilitares insertos en el decenio populista que iniciaba, la violencia contra la mujer, y el sitio que laboralmente han tenido las trabajadoras del hogar, especialmente quienes laboran en contrato, lo cual abonó en la difusión de la cinta a su actual lucha.

La reacción de la audiencia fue aprobatoria, la crítica la catalogó como una de las mejores películas de la década, recibiendo estatuillas en los premios BAFTA, Globo de Oro, así como varios premios Óscar en las categorías de Mejor Director, Fotografía y Película Extranjera, primera película en recibirlo en el canon del cine mexicano. Aunque para algunos cinéfilos y críticos el impacto de la cinta fue sobredimensionado, lo cierto es que el impacto de la película fue global, y posicionó el camino al devenir de películas producidas por la plataforma Netflix en su sendero por obtener premios en la industria, a pesar de una distribución solo simbólica en los las salas de cine.

Así el director ofrece una suerte de autoficción, ahondando en los recuerdos de su infancia,  recorre las calles, parques, esquinas y edificios, posa su película en el banco y negro evocador de la nostalgia y provocador de un entorno social que bien podría incluir los tintes rojos de su tiempo. De ahí que la referencia desde el realismo social que aborda el director, me pareció por demás destacable al reflejo de quien habita un hogar a salario, el testimonio de quien migra por el estipendio, y que al tiempo que pasan sus días en casa ajena, limpiando lo que no es ni será suyo más allá de sus propias emociones, vive el amor, el desamor y los sueños. Los sucesos históricos desde su vivencia y el colectivo que la implica, la mirada de Cleo representa una invisibilidad que se hace visible desde el otro lado de una misma historia.

Políticamente es un repaso que no esconde y expone dolorosos sucesos armados que entre movimientos estudiantiles y guerrillas alternas siguen mismas tendencias y vicios, populismo, dictaduras, desigualdad de crecimiento, monopolios, la incertidumbre anclada en la mirada de una mujer y su oficio, de una familia y su conclusión, del amor con todo y su engaño, con todo y su ilusión, de una realidad, sus desencuentros, sus promesas.

Roma, tal como comenté en el apartado dedicado a La nana, aborda un tema muy especial para mí, no sólo por el afecto hacia la zona habitacional que le intitula en la Ciudad de México, sino también por los tópicos que resguardan sus andares, y por la cercanía que tuve con mujeres trabajadoras del hogar en su lucha por sus derechos humanos y laborales cuando realizamos Día de descanso, de hecho Marcelina Bautista, quien narra el documental, presentó Roma en México, y aunque la película no aborda de suyo ni a fondo el tema, le permitió tener mayor notoriedad a su lucha.

Roma
  1. EL LABERINTO DEL FAUNO 2006

Obra maestra de la primera década del siglo XXI, El Laberinto del Fauno alcanzo un reconocimiento casi unánime desde su realización, recibió el Premio BAFTA a Mejor Película No Inglesa y fue nominada a Mejor Película Extranjera en los premios Óscar representando a México, incluyendo sendos galardones para artistas mexicanos como Eugenio Caballero en arte y Guillermo Navarro en fotografía. Guillermo del Toro, haría de la cinta, ambientada en la Guerra Civil Española, su vuelta al cine latinoamericano. Ivana Baquero, Sergi López, y Maribel Verdú, ofrecen un trinomio de extraordinarias actuaciones que generan lo mismo empatía que repulsión, atendiendo a las intenciones de sus motivos.

 

Guillermo del Toro se adentra en la estructura narrativa en dos planos,  que aunada a su trama emocional, presenta la crítica y la denuncia de la guerra pero rebasa el presupuesto histórico para delatar el abuso femenino, el abuso infantil, la ambición, la tragedia de las luchas fratricidas, las consecuencias de los conflictos entre bandos, la no victoria en la guerra y la imaginación como un escape de la realidad.

 

La banda sonora de Javier Navarrete, melancólica y sentida, modera los meandros que explora por los confines de la fantasía que sigue su paso entre las persecuciones republicanas por el franquismo que extermina los últimos suspiros de sublevaciones, y su nueva vida de Ofelia, la protagonista, en un poblado norteño de España. El portal, elemento indispensable en el imaginario de del Toro, permitirá que Ofelia de sentido a los cuentos que le apasionan y acuda vivir su propia fábula de seres mágicos que acuerdan el anhelo de habitar el mundo de los humanos. Cuando ella quiere habitar el mundo de la fantasía, esa fábula presenta angustia, dolor y esperanza. Ofelia bajo la cueva de la curiosidad encuentra un Fauno que será su puente con el mundo de las hadas, la magia, la inmortalidad y la muerte de su padre, y en la ilusión por habitar ese lugar de encuentro, accede a la tercia de pruebas que le solicita el Fauno, interpretado por Doug Jones en una coreográfica actuación sinfónica de quien será a la postre el actor fetiche de del Toro como Andy Serkis lo es para Peter Jackson.

 

Cada una de las pruebas conjuga riesgo como riesgo que clandestinamente corren al armar a la resistencia sus conocidos, quienes después serán una especie de amigos al exilio de la rebeldía. Y mientras el resistir es un elemento de resiliencia, la madre de Ofelia vive su propio rosario de dolores al estar embarazada del Capitán y no valer para él nada más que el vientre donde se anida el bebé que viene en camino. Es la maldad del Capitán un elemento revulsivo en la percepción de Ofelia, que contrasta con su inocencia, bondad e ilusiones; y es la tiranía de su causa beligerante la que contrasta con los anhelos de libertad de los republicanos.

 

Dos dimensiones, desenlaces, la vida y la muerte son las únicas posibilidades determinadas por la guerra, que conforma un ambiente de árboles, llanuras y nubes oscuras de soles donde Ofelia busca la vida al procurarla en el cuidado de una raíz de mandrágora que semeja su cura. Todos los elementos que dan forma al cine de Guillermo del Toro aparecen el Laberinto del Fauno, el relato que une fantasía realidad, historia y leyenda, la cueva de Platón, los laberintos de Borges, sus entradas y sus salidas, los insectos y los monstruos, la naturaleza y el artificio, el fauno y el jengibre, las hadas y los portales que separan dos mundos y los unen, así, tal como sucede con los seres humanos y sus ideologías, tal y como el mundo de la realidad imagina portales que hacen posible la realización de los sueños.

 

Del Toro, dirigirá La forma del agua, cinta que le dará el Óscar a Mejor Director y Película, una trama que por igual combina la fantasía con los anhelo desde la realidad que tienen sus protagonistas, la libertad que no existe, las angustias de la vida, los conflictos bélicos como corolario, y la plástica de la belleza vertida en la percepción, también forman parte de esa entrega, sin embargo, a mi consideración, El laberinto del fauno brinda una mejor aproximación al cine del director mexicano.

 

  1. LA CAMARISTA 2019

      La camarista es una de las mejores películas que el cine mexicano ha entregado en recientes años, y acorde a la experiencia que he tenido respecto a la lucha de las mujeres trabajadoras del hogar por sus derechos humanos y laborales, es la que mejor explora el tema. Años después de haber filmado el documental Día de descanso, tuve ocasión de ver esta estupenda cinta dirigida por Lila Avilés, había ya conocido otras propuestas como Hilda y Roma, pero en La camarista, encontré una aproximación de la trabajadora del hogar desde una perspectiva aspiracional, que dista de la resignación y el hastío, una honesta, sincera y realista historia de vida que no se ancla en el trabajo que realiza su protagonista, sino que se anida en el ser humano, en la mujer, de ahí su valía existencial, de quienes busca un sitio donde parece no tendrá oportunidad de hallarlo, o que al no encontrarlo, deberá hacerse un sitio. Protagonizada por Gabriela Cartol, Agustina Quinci y Teresa Sánchez, La camarista se narra desde el trabajo de quien a conserje labor, asea las habitaciones y pasillos de un hotel en la Ciudad de México, pero que, más allá de las vicisitudes, anhela estudiar, y hacerse de ese espacio propio.

 

Con la bella fotografía orquestada por Carlos Rossini, la cinta retrata la desigualdad, la inequidad y la ironía de los espacios que a lujo y pobreza, que a riqueza y miseria, que a paz e incertidumbre, se habita en los espacios cubiertos de vacilación y expectativa. Eve, protagonista de una voz coral,  adusta la monotonía y la cotidianidad de los días que semejan ser largos a medida que las horas de trabajo se abrigan en las cansadas manos. Los significados de una mejor vida, se describen más allá de los salarios, del dinero o de los bienes materiales que le permiten acequiarse, el significado de una mejor vida reside en la dignidad de su trabajo, de vivir la vida y sentirse parte, de saber y saberse, de anhelar, y en la vía de los anhelos, es donde Avilés apuntala con maestría la resolución de una historia por demás universal.

La camarista

                                                                    

  1. AMORES PERROS 2000

Fue justo en el año 2000, en pleno cambio de siglo y milenio, entre los blockbusters y las cintas de autor orientadas a festivales, en la exploración que agonizaba en la posmodernidad con sus matices eclécticos, fragmentarios y contraculturales, Amores Perros irrumpió el escenario fílmico como un torbellino. Locutor, publicista, y director del experimento televisivo Detrás del dinero, con Miguel Bosé en su elenco, Alejandro González Iñárritu aguardó cinco años tras su primera incursión como director para hacer su debut con una de las mejores óperas primas del cine mexicano, equiparable a Tiempo de morir con Arturo Ripstein.

Amores Perros, es una extraordinaria aproximación a las relaciones humanas desde los instintos, a la violencia depositada en los sentimientos cuando son viscerales más que sentidos, aducida por la pelea de perros como significado de la reacción irracional del ímpetu. La película converge su trama unida por un accidente de tráfico que funge como palestra para la resolución de conflictos en sus personajes, Octavio y Susana, Daniel y Valeria, así como El chivo y Maru, son las tres historias que comulgan espacio y tiempo para derivar sus pasados y presentes dejados a vera de la audiencia. Gael García Bernal, Adriana Barraza, Emilio Echavarría, Jorge Salinas y Vanessa Bauche, integran el elenco de esta película fundamental del cine mexicano del nuevo milenio. Amores perros, epítome sumario de la relación director-autor que Iñárritu consolidó con el guionista Guillermo Arriaga, alcanzando nominaciones al Globo de oro y al premio BAFTA, antes de competir por el premio Óscar. Amores perros rompió un hiato de 25 años para México sin ser nominado en lo colectivo al Premio de la Academia, y la atención hacia el cine nacional y sus histriones fue notorio.

Amores Perros

 

  1. EL VIOLIN 2005

Ángel Tavira, Dagoberto Gama y Gerardo Taracena, encabeza el elenco de una ópera prima extraordinaria que desde su estreno tuvo un gran impacto social y en la industria cinematográfica con grandes reconocimientos, destacando el premio a Mejor Actor para Ángel Tavira en el Festival de Cine de Cannes. El violín es un vestigio vivo del cine que aborda el documental que sin tiempo versa atemporal las páginas de la historia y que puede ubicarse en el contexto de países diversos, su poesía es música y es vida, interpretada por el maestro Ángel Tavira, quien con una sola mano y apoyando su arte al hombro, hace de cada melodía el deleite músical y el profundo dolor del caso que interpreta, la trama de una película aguda y crítica que se desborda como torrente en la denuncia, en el testimonio, en la memoria.

Don Plutarco, interpretado por Tavira, es en sí mismo una historia aparte, en la vida real era un talentoso músico y compositor, poeta y juglar del son calentano, en la denominada “Tierra Caliente”, que acompases, síncopas y contratiempos brindaba su arte al folklore arraigado entre los estados de Michoacán y Guerrero. Don Plutarco también era profesor rural, e incluso a los sesenta años se inscribió en el Conservatorio de música de Morelia. Su personaje, Plutarco, se ve inmerso en -la Guerra Sucia- acontecida en México, su hijo Genaro y su nieto Lucio, libran la vida entre el campo y la guerrilla hasta ser descubiertos, por tal deben esconder sus armas, para lo cual recurren a Don Plutarco, quien hace de “mula” para trasportar las armas escondidas en su violín. Pero la trama cautiva desde el arte mismo, ya que el único modo de supervivencia que tendrán será la voz de su violín que cautiva al capitán militar y que le permite tanto llevar las armas de un lado a otro como sobrevivir hasta que la música, como el mismo enuncia, viva o muera, inicie, dure o termine su ritmo. El violín destaca por su magnífica dirección, actuaciones sumamente realistas, su fotografía en blanco y negro superlativa y la banda sonora que tiene el mismo poder de los diálogos. El instrumento como arte y como idioma, hace recurso de la cultura expresada en la tradición del son unido a la tierra, defensa de ideologías, acción represora, grupos armados, populismos políticos, milicias y un violinista que ama con su vida con la dignidad que interpreta su música.

El violin

 

 

Ivá
Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas El Surco, El Ítamo y El Muro, que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades a nivel internacional. Dirigió los documentales La Voz Humana y Día de Descanso. Es Director Editorial de Filmakersmovie.com

MEMORIA

CIEN AÑOS CON JUAN RULFO

Un viaje por los confines del encuentro

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

Escrita por Juan Rulfo y publicada en 1955, Pedro Páramo es una de las novelas más significativas de la literatura universal del Siglo XX. Su influencia ha generado investigaciones, ensayos y artículos a lo largo de cinco décadas, que han explorado los sentidos y significados que contiene su narrativa. La novela sin ser una obra histórica sino una exploración atemporal de las causas, consecuencias y efectos que caracterizaron a la Revolución Mexicana, brinda una profunda visión de la situación social y política de México antes, durante y después del conflicto armado. La obra de Rulfo, que ahonda sus días bajo el impacto de la denominada Guerra Cristera, impactó las letras hispanoamericanas por su lenguaje construido a observación y testimonio, así como sus referencias contextualizadas en la ficción que define su glosa y que posibilitan aproximarse a la novela desde numerosos ámbitos.

 

Y al cariz de seguir tras las huellas dejadas a los pasos sobre la tierra, el llano, o a la tolvanera del tiempo, emerge la obra visual del reconocido director mexicano Juan Carlos Rulfo, quien desde los avatares de su historia de vida, hace un recuento de vivencias, razones y motivos de la obra de su padre, expone visos artísticos de su construcción lingüística y prepara la escena para un encuentro con quien murió en 1986, dejando su nombre grabado en letras indelebles y eternas de las artes mexicanas en el mundo. Estrenado en 2017, Cien años con Juan Rulfo, se presenta en plataformas digitales para envolver de nostalgia, evocación y memoria, los testimonios más sugestivos que nos describen la valía de su obra, exploran los impulsos de su pluma, y aborda la historia de vida del autor jalisciense que, de suyo, es una novela misma. Ganador de diversos festivales de cine, del premio Ariel en México, miembro de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, y director de obras referentes del cine latinoamericano como Del olvido al no me acuerdo, En el hoyo, Los que se quedan, Carriére 250 metro, Lorena la de pies ligeros, entre otras, reúne un serial de voces que a coral eco, como el célebre escritor Eduardo Galeano que al director alemán Werner Herzog, lo mismo a la escritora Elena Poniatowska que al primer actor Ignacio López Tarso, quienes forman parte del elenco que recorre a través de seis episodios, las distintas vertientes y aristas que integran la película, como un estacional recuadro de recuerdos.

 

A través de Juan Carlos Rulfo viajamos al Comala que nace a fuego, interpretación y premura  en la creación literaria, pero también al interior de las dimensiones, sombras, fantasmas, espacios sin tiempo y pasajes de una historia que entrelaza no solo la literatura y la historia misma, sino el pasado de las otras vidas que rodean al autor y al director en una suerte de conexión espiritual reflejada en su obra, en sus lectores, y en su herencia reflexiva. Así los oficios, los trazos y la lente del también artista fotográfico, que hizo de sus capturas auténticos paisajes de un México que habla a través de sus montañas, de su gente, de sus letras, de su cine y de su magia, aparecen durante cada episodio como un vestigio que a cada recuerdo renace y vibra.

 

 

Cien años con Juan Rulfo es una serie indispensable para las y los amantes de las letras, y una aproximación sensible, humana y epistolar a destiempo, de los tiempos pasado y presente que se unen a la promesa inmortal de una obra al devenir, y de un autor que encontró la trascendencia de vida desde una obra escrita por los muertos. Juan Rulfo ha sido una influencia por demás importante en mis textos, especialmente en las novelas “El Surco” y “El Ítamo”, y qué novela mexicana que explora los entornos sociales y los contextos históricos sin tiempo, no es hija de Pedro Páramo, de ahí que ver la serie resulto revelador, y en sinergia, causa de recomendación para MEMORIA.

 

Próximamente tendremos en Encuentros, una entrevista con el director Juan Carlos Rulfo, donde exploraremos no solo la serie Cien años con Juan Rulfo, sino varias de sus distintas cintas, su inspiración, anécdotas y proyectos entorno a su quehacer fílmico incluso durante la pandemia que vivimos; cuando una serie documental, explora los días como acontecimientos, logra dejar en cada jornada una gráfica emotiva, plena de un suceso que a través de la cámara remembra, preserva, y activa.

 

Si Pedro Páramo, crea una realidad que da rostro a los olvidados y hace un reclamo hacia los artífices causantes de un sistema de campos abandonados como consecuencia de la marginación, el abuso de poder y las fuerzas de la naturaleza, y Comala está habitada por fantasmas errantes que abren los sentidos dispuestos a creer en la vida no después de la muerte sino desde la muerte, el documental explora el tiempo, inquiere la historia del llano y posibilita vivir a sus personajes. Una serie espléndidamente dirigida, que invita a conocer una obra, a su autor, y en esa epifanía creativa, estimula conocer a un padre, que desde las huellas de su pasado, reencuentra a un hijo que busca miradas, ángulos y percepciones del llano en todos los llanos, los puntos en que ambos se encuentran para dialogar a través de las imágenes en movimiento que les configuran.

 

Cien años con Juan Rulfo

Un Film de Juan Carlos Rulfo

México, 2017

Ahora en Prime Video

Trailer 5:56

 

 

 

Iván Uriel
Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas El SurcoEl Ítamo y El Muro, que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades a nivel internacional. Dirigió los documentales La Voz Humana y Día de Descanso. Es Director Editorial de Filmakersmovie.com

MEMORIA : Orson Welles “Al otro lado del viento”

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

En 1985 cuando el maestro murió en Los Ángeles, California, con él se anidaban en el misterio diversas producciones que aguardaban una conclusión indefinida. Es entonces que la realización de “Al otro lado del viento”, se convirtió en todo un suceso, desde su inicio a principios de la década de los años setenta, hasta su conclusión final, o al menos así considerada por los allegados al proyecto, cuatro décadas después. “Al otro lado del viento” fue estrenada el pasado otoño, con reacciones en su mayoría positivas, un festín visual que intercala el asombro, la nostalgia, la sensualidad y el atrevimiento de un director en su testamento fílmico.

 

Uno de los mejores directores de la historia, para muchos el mejor, estrenada a más de treinta años de su muerte, su obra póstuma, al menos, la última cinta que filmó y la más reciente en ser concluida y restaurada desde sus negativos. El estreno ha generado en la previa gran expectación, y las escuelas de cine del mundo entero dispusieron atestiguar el auténtico acontecimiento que significa contemplar una película vestida por el anhelo, la ilusión y la magia del cine que presenta esas realidades alternas que no sabemos si son realidad o fantasía.

 

Dos historias, dos planos narrativos, dos intenciones, dos secuencias paralelas, dos destinos, dos resoluciones vertidas en la dualidad del otro lado del viento, ¿es posible que el viento tenga dos lados? O será que acaso el viento separa el espacio en dos dimensiones distintas, Orson Welles enhebra su última película con una extraordinaria yuxtaposición de imágenes que narran el último día en la vida de un director del cine que ante la muerte, presenta la inminente relación de su obra y personajes. Por una parte observamos la jornada del director que agónico atestigua el estreno de su cinta, un aspirante a director que le confiere la admiración y el espejo a reflejo de su arte, y una trama que en pantalla muestra la seducción de una pareja que se vierte con la sensualidad, el deseo y la humedad de cuerpos sugerentes y escenas cargadas de erotismo y vacuidad.

 

Protagonizada por el legendario John Huston, y por la entonces sensación cinematográfica Peter Bogdanovich, “El otro lado del viento” muestra en su personaje central femenino, a la escultural Oja Kodar, quien además de modelo y actriz, guardaba una estrecha relación con el director. Huston, consagrado director asume su papel con total sobriedad, lo vive, es parte de su historia, Bogdanovich de igual forma, encarna a la perfección, al crítico ensayista que logra tras el lente consolidarse como director, mientras Kodar ofrece una fuerza de impactante energía sexual que rebasa el tenor tradicional de las cintas de Welles.

 

Una suerte de redención cinematográfica, prosigue con giros visuales y vaivenes estéticos que no dan respiro al espectador, y que, sin agotarlo, aún le permiten experimentar la contemplación como acuse artístico del director. El resultado es una interesante propuesta cinematográfica que conjuga escenas capturadas, ideas y proyectadas por su autor durante cinco años de filmación y otros más en el proceso de edición y re-edición, que no concluyeron con su muerte sino ahondaron el trabajo de quienes participaron como el propio Bogdanovich o Kodar, así como de Beatrice Welles, hija del director, quienes aún entre la bruma del conflicto y el recelo familiar y profesional, dieron a bien la conclusión de esta cinta peculiar.

 

El viento como significado, la dualidad como integrador de su fugacidad, y el legado como un vínculo entre artista y su obra, pareciera ser un testamento fílmico de auto referencia o identificación, que brindan una posible autoafirmación del director sobre su propia personalidad afable en lo social y reticente, obsesiva y perfeccionista tras la lente y al frente de las cámaras que consolidaron su arte y su legado. “Al otro lado del viento” se presenta como una promesa, aquella que se anida en vincular dos intenciones, dos realidades, dos encuentros.

 

Cuatro décadas de preparación, y más de 30 años de hiato, convirtieron “Al otro lado del viento” en un clásico instantáneo, una película testamento que no la última que podríamos ver del cineasta que dejó tantos proyectos abiertos como puntos suspensivos, una invitación constante como legado de uno de los más grandes cineastas de la historia.

 

Al Otro lado del Viento

Dir. Orson Wells

Estados Unidos, 2018

 

 

Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com