19 abril, 2026

Filmakersmovie

Ciencia Ficción Soviética de los años 80: Constructivismo y Existencialismo

Por: Andrés Palma Buratta

El constructivismo ruso, movimiento artístico y arquitectónico que apareció antes de la revolución rusa pero que cobra su importancia durante la misma y sobretodo después, a modo de representación icónica de la victoria sobre el imperialismo zarista, funciona como revestimiento mítico del cambio de identidad que la sociedad rusa estaba demandando después del octubre de 1917. Pasar de la Rusia zarista y una sociedad en su mayoría campesina, oprimida, esclavizada, a esta nueva sociedad industrial, futurista, capitalista y socialista, requería, por un lado, un arte que representará esas coyunturas ideológicas, políticas e idiosincráticas y por otro una narrativa filosófica para la naciente Unión Soviética. No es un concepto nuevo a estas alturas, y lo vemos en todos los gobiernos del color que quieran a lo largo y ancho de la historia qué, a través de la construcción (del diseño e ingeniería más pura y dura) de las obras públicas, se aspire visibilizar la idea megalómana del progreso, la modernidad, el avance positivista. Mientras más apoteósicas y grandilocuentes sean esas obras, mayor la marca que se deja en el recuerdo del ciudadano que sin duda servirá en la próxima votación. Pero, más allá de lo concreto del movimiento como manifiesto de una época y un estilo para relatar la nueva imagen país a través de un rol protagónico de las artes y la arquitectura, de la mano de su aplicación material en el cambio social, desde una lógica completamente funcional, a través de propuestas objetuales utilitarias para la industria, que sirvan al tiempo, al entorno, al régimen y que respondan a un método organizado que plasme las ideas socialistas en edificios monumentales, que a su vez representen la grandeza del proletariado y el socialismo, lo interesante, y el objetivo de este artículo, es discernir, discutir, analizar la conexión, de como este movimiento influenció, o más bien, sus conceptos más ideológicos fueron tomados para construir ciertas obras de ciencia ficción creadas 50 años después, en plena guerra fría, en los grises años 80 del bloque de una Unión Soviética, donde justamente, toda esa obra constructivista estaba completamente resquebrajada, lleno de moho, humedad, derruida, convertida en elefantes blancos, abandonada, molesta, estéticamente despreciada (locaciones perfectas para la escenografía de lo post apocalíptico que justifica y da pie a varias de esas películas) como la misma ideológica agónica que aún trataba de mantener en pie estas grandes construcciones canónicas del socialismo. El constructivismo como símbolo, que seguía existiendo en esos tardíos años del bloque, se negaba a morir, seguía siendo parte del entorno, obras muy presentes, indestructibles y por lo tanto muy permeantes dentro de la sociedad. Estos fueron sus decorados, la arquitectura convertida en personaje, la distopía como telón de fondo y los temas teóricos las interrogantes.

Por otra venía, me parece que el existencialismo, o más bien, algunos elementos de esta corriente literaria y filosófica, también son parte de la construcción de personajes que pululan estás historias postnucleares que repletan el imaginario de la ciencia ficción de los últimos años del bloque soviético. Es cosa de analizar los personajes de Dostoyevski para encontrar esas similitudes en los protagonistas de estos filmes. Personajes sin mucho aprecio por la vida, más bien con un desprecio profeso, un auto desprecio, con esa carga de contradicción que finalmente no te hace asegurar nada en concreto porque tu lucha con la existencia es un constante tormento y lo único que provoca es vivir en estados febriles que hacen que estos seres divaguen entre la realidad y el sueño constantemente. Tomando como puntapié la obra “Memorias del subsuelo” vemos como el Hombre del subsuelo protagoniza un deambular persistente y miserable (al igual que su propia consideración) por las ciudades, frías, oscuras, sucias (los personajes de Dostoyevski vivían en la época zarista) en busca de esas experiencias fenomenológicas del individuo que constituyen a través de sus actos la naturaleza humana. A pesar de la carencia de cualquier creencia ajena a él (aunque el existencialismo de Dostoyesvki partía desde la moral cristiana, temática bastante recurrente en la ciencia ficción soviética) desemboca en esa necesidad de saber el significado de la vida, el génesis de la especie, la creación de una nueva sociedad (ya no del individuo, sino del organismo), la llegada del mesías bajo formas de fantasías salvajes, el constructivismo como símbolo de una nueva raza, el relato mítico, rituales arcaicos, el abandono de los dioses, la existencia de la libertad, o más bien la falta de ella, ya sea física o metafísica (La libertad se convertiría en el mayor tópico del cine de ciencia ficción no solo Ruso). Un claro ejemplo de la presencia de estos signos se da en Na srebrnym globie (1988) de Andrzej Zulawski, donde un grupo de astronautas llegan a un planeta similar a la tierra, buscando libertad, pero paulatinamente van muriendo, dejando descendientes que evolucionan de forma primitiva, creando nuevos mitos y dioses. Esperando esa llegada del mesías, que eventualmente llega en la forma de otro astronauta, que es convertido en dios.

Na srebrnym globie (1988) de Andrzej Zulawski (Trailer)

Pero además los escritores existencialistas, Dostoyevski primero, después Sartre, Camus, y demás autores en general, hacen vivir a sus personajes en condiciones miserables, otra semejanza con los protagonistas de este cine de ciencia ficción Soviético. Recordemos el Raskólnikov de “Crimen y Castigo” que al igual que el Hombre del subsuelo o incluso el Roquetin de “La Nausea” de Sartre o el señor Meursault “El Extranjero” de Camus, cada vez que terminaban sus jornadas laborales como patéticos burócratas, en universos totalmente burócratas, comienzan sus periplos por la ciudad, visitando tugurios repletos de borrachos, cafés varios, callejones barrosos, paseos sin destino claro, amores libres, peleas, monólogos interiores, encuentros y discusiones fortuitas, para finalmente volver a re victimizarse y ha regodearse en su propia miseria en habitaciones pequeñas, lúgubres, húmedas, llenas de ratas, vestidos con harapos, malolientes, siempre enfermos, siempre febriles, agobiados, avergonzados, arrepentidos, para luego dar rienda suelta a la ira, al desprecio como escapatoria de la realidad, floreciendo ese subconsciente que solo vive en nosotros en la alucinación de “enfermedades” diagnosticadas por los propios protagonistas para, en último lugar, perder la noción de realidad, entrar en cólera y transitar en elucubraciones de egoísmo irracional. Ese amor al sufrimiento tan basilar del catolicismo.

La yuxtaposición de estos personajes existencialistas con el universo del constructivismo ruso revela a la perfección ese momento álgido del socialismo utópico de la ciencia ficción soviética de los 80. No deja de ser interesante, además, que el fin de la existencia sea protagonizado justamente por los existencialistas, personajes rebeldes, sí, con un marcado sentimiento apático frente a la existencia, el nihilismo en su máxima expresión,  “La vida no vale la pena, pero hay que vivirla” escribe Camus, pero sin perder esos elementos paradójico y de parodia presente en la obra existencialistas. El absurdo, la mistificación de la existencia, que aparece ya en ciertas obras como Ga-ga: Glory to the Heroes (1986) de Piotr Szulkin.

Ga-ga: Glory to the Heroes (1986) de Piotr Szulkin (Película completa)

Estos autores dotan a sus filmes no solo de elemento filosóficos, utilitarismos estéticos, observaciones de temas morales y espirituales, utilizando el constructivismo como una expresión más de la imposición del espíritu ruso, que disuelve la individualidad a cambio de pertenecer a un gran organismo, sino que además navegan en ese humor muy Kafkiano, irracional, absurdo, muy burocrático también, personajes serviles y escépticos que finalmente terminan cediendo ante esos extraños códigos institucionales inconscientemente para evitar la locura, sobretodo en Gorod Zero (1988)de Karen Shakhnazarov, donde la afrenta irónica hacia las convicciones profundas deviene en una crítica al sistema que no entiende el sarcasmo de la naciente nación pseudo intelectual revolucionaria burguesa. No es extraño, entonces, que muchos de estos directores sufrieran con la censura de regímenes movedizos y paranoicos, Andrzej Zulawski en Polonia, por ejemplo. Dostoyeski mismo vivía bajo un gobierno opresor, la censura del estado y la persecución política que lo llevó a estar encarcelado en Siberia.

Gorod Zero (1988)de Karen Shakhnazarov (Película completa)

Otro elemento kafkiano que podemos ver en estos filmes, es la metamorfosis, la transformación no solo física, sino que espiritual, la búsqueda de identidad, la lucha entre ciencia y divinidad. En Sobache serdtse (1988) de Vladimir Bortko, el animal con conciencia humana debe perder su animalidad. La humanidad se ha encargado, a través de la moral, la ética, las convicciones intelectuales, la divinidad, de negar, de suprimir progresiva y reflexivamente la animalidad congénita de la misma humanidad. Pero la misma negación, y la instalación de estas facultades intelectuales morales llevan a la necesidad de rebelarse. La humanidad se construye a partir de la animalidad. El sufrimiento lleva a la comprensión, y la compresión lleva a la rebeldía. La humanidad no puede prescindir de su animalidad dice Bakunin, si se les separa, se les destruye.

Sobache serdtse (1988) de Vladimir Bortko (Película completa)

Finalmente, en todas estas obras de ciencias ficción, abundan, al igual que en la obra de estos autores pre y post existencialistas, los rangos militares poco conocidos y las jerarquías burocráticas, una existencia que se desenvuelve entre el vacío y el hastío, una angustiante soledad y desprendimiento de todo lo material y emocional, un acercamiento estético puramente formal en el uso de la arquitectura para transmitir una sensación de alienación, aislamiento, la percepción de estar afuera, excluido, diferente, iluminados constantemente por reflectores y pantallas de proyección, los museos (aparecen una y otra veces en varias películas, justamente con esa idea de preservación de algo muerto), las bibliotecas, los templos, los subsuelos, zonas quiméricas, basurales, océanos, las ruinas, las ruinas de la libertad, los escombros que nuevamente sirven de fundamentos para la autoridad. Esta destrucción de las propiedades materiales y la abatida de la metafísica del constructivismo, deviene en el deconstructivismo.

Este cine, tomando estos dos movimientos y seguramente muchas más corrientes preocupadas por los supuestos filosóficos, dramatiza las partes mas profundas del ser humano, idealiza las abstracciones de la sociedad, la decadencia de la sociedad, de la religión y del régimen. El personaje del turista de Posetitel Muzeya (1989) de Konstantin Lopushanskiy interpela a Dios (no necesariamente o no solamente el cristiano): “Predijiste el fin del mundo, pero no nos dijiste porqué”.

Aquí les compartimos algunas obras destacadas de la ciencia ficción soviética donde se pueden vislumbrar algunos de estos conceptos.

Posetitel Muzeya (1989) Konstantin Lopushanskiy (Película completa)

Un turista, en un mundo post-apocalíptico, quiere visitar un museo enterrado bajo el mar, pero en el camino es considerado el mesías de la nueva civilización de mutantes que habita la “tierra”.

Golem (1980) Piotr Szulkin (Película completa)

Basada libremente en la leyenda del Golem, un grupo de científicos crean unos seres a imagen y semejanza de la humanidad. Pero los seres ya están allí como la especie del futuro, por lo que los científicos sospechan que uno de ellos es un ser humano.

O-bi, O-ba – Koniec cywilizacji (1985) Piotr Szulkin (Película completa)

La humanidad habita en una sociedad subterránea en un mundo post-apocalíptico, en espera de la llegada del Arca que los rescate mientras su hábitat se desmorona.

Pisma myortvogo cheloveka (1986) Konstantin Lopushanskiy (Película completa)

La humanidad habita en las ruinas de un museo en un mundo post-apocalíptico. Su custodio escribe cartas a su hijo que vive en una zona que aparentemente comienza el camino hacia una nueva vida.

Stalker (1979) Andrei Tarkovsky (Película completa)

Un guía conduce a dos hombres a través de un área conocida como la Zona para encontrar una habitación que conceda deseos.

 

Andrés Palma Buratta |  IMDb @andrespalmab

Director y guionista italo-chileno, nos transporta al mundo distópico de una sociedad subterránea en su película Cassette, presentada en el Festival de Cine B, Cineteca Nacional de Chile y el Museo de la Ciudad de México. Ha participado en la producción de la película chilena “Una parte de mi vida” elogiada por la crítica. Su sensibilidad y lucha por defender los derechos humanos lo llevan a realizar el documental “Tú Ciudad…tus derechos”, para la CDHDF. Autor de historias sencillas y profundas. Desarrolló  la serie #HoySoyNadie, para Televisa Networks, fue director de Camaleón Films, dirige Filmakers Media Content.

THE LAST DANCE, por siempre Michael

por Iván Uriel Atanacio Medellín

Dirigido por Jason Hehir, The last dance se convirtió en el contenido audiovisual más visto en las plataformas digitales durante la pandemia que ha azotado al mundo y que nos ha obligado a permanecer en cuarentena. Hehir conduce un serial documental que a lo largo de diez episodios y desde la variopinta perspectiva de diversos personajes, describe al corolario de su protagonista, Michael Jordan, la última campaña de un equipo de antología, la dinastía de los Chicago Bulls que comandaron la NBA con seis títulos en ocho años, dos tripletes en la misma década, único en la historia de los deportes profesionales en Estados Unidos. De hecho el equipo de la temporada de 1996 llegó a ser el máximo ganador en tiempo regular, hasta que en 2016 ese record fue roto por los Golden State Warriors, dirigidos por Steve Kerr, otro de los protagonistas del documental, cabe señalar que la diferencia entre ambos equipos fue el hecho de que los Warriors no ganaron el título que los Bulls sí. La serie describe la temporada 1997-1998 mediante escenas filmadas en autorización ex profesa de Jordan, el dueño del equipo y Phil Jackson, máximo ganador de la NBA como entrenador y jugador en la suma; dichas escenas no serían reveladas a menos de que los involucrados estuvieran de acuerdo, el resultado, un apasionante viaje por dos décadas de la NBA de la mano de la trayectoria de Michael Jordan y su papel en el equipo más ganador de su tiempo, desde sus años en la universidad hasta su primera medalla olímpica en 1984; desde su temporada de novato 1984-1985, su primera lesión 1985-1986, hasta sus años gloriosos 1986-1987 y 1988, donde competiría con Larry Bird y Magic Johnson, y que concluiría con su primer MVP, para dar paso a su consolidación como súper estrella, 1988-1989 y 1989-1990, cuando los famosos Bad Boys de Detroit, que destronaron a los Lakers de Los Ángeles de Magic Johnson, los dejaran en par de ocasiones eliminados de las finales. Sería esa la primera transformación de Jordan, no solo a nivel físico sino mental y estratégico, jugando hacia un equipo que lideraría a sus propios métodos, eso, más la llegada de Scottie Pippen y Phil Jackson, conformarían su primer clímax, el triplete de 1991-1992 y 1993. El documental tiende dos líneas que se encuentran y que nos llevan por las historias rocambolescas de Dennis Rodman, el crudo contexto histórico de Toni Kukoc, la similitud de tragedias de Jordan con Steve Kerr, o el papel de Pippen al lado de Jordan.

Polémico sin duda, el producto es altamente recomendable para los fanáticos de los deportes y para una nueva generación de aficionados que no conocían la trayectoria de Michael. El material de archivo es extraordinario, y destacan las secuencias que narran los títulos de 1996, 1997 y 1998, como batallas épicas al tiempo que los vericuentos y visicitudes se suceden uno a uno. Varios temas quedan al debate, qué habría pasado de Jordan de no retirarse un año y medio y con ello prácticamente dos temporadas, 1994-1995, en las cuales los Rockets de Houston de Hakem Olajuwon conquistaron sendos títulos, su paso al béisbol, el profundo dolor que sintió ante la trágica muerte de su padre y su regreso, que ante los resultados primarios le hicieron readaptar su físico al básquetbol y recuperar su cetro. Las imágenes están plenas de nostalgia, especialmente las correspondientes al Dream Team de Barcelona 1992, su segunda medalla de oro, o los detrás de cámaras mientras filmaba la cinta Space Jam de 1996, cuando en 1995 previo a su regreso y a pleno rodaje reunió a varios compañeros para volver a jugar; así mismo, ver a figuras como Spike Lee, Bob Costas, Justin Timberlake, entre otros, ofrece un contexto generacional al que también acompañan jugadores del salón de la fama como Larry Bird, Magic Johnson, John Stockton, Patrick Ewing o Reggie Miller, incluyendo al recientemente fallecido Kobe Bryant o a los ex presidentes Bill Clinton y Barak Obama.

Michael Jordan irrumpió los años ochenta como torbellino el mundo del básquetbol, pero de igual modo el mundo del espectáculo que encumbra figuras afroamericanas de extraordinario talento y carisma, que transformaron la cultura como menciona el mismo ex presidente Obama, Oprah Windfrey, Eddie Murphy, Lionel Richie, Stevie Wonder, Arsenio Hall; deportistas como Walter Peyton, Carl Lewis, Jerry Rice, entre otros, y dominando la escena Michael Jackson, quien en 1992 de la mano del Dangerous, invitó a Jordan para aparecer en el videoclip del sencillo Jam. Michael Jordan se convirtió en un ícono de las marcas deportivas, encumbró a Nike y  su propia llínea Air Jordan, y dejó su sello como el acróbata máximo de la liga a finales de los años ochenta, pero sería a partir de su primer título con los Chicago Bulls, que no solo daría inicio a la dinastía más famosa, sino que brindaría a los noventa un dominio abrumador. Incluso en 1994 cuando en plenas finales NBA la atención se volcó sobre el caso de OJ Simpson, el deporte dio cuenta de la valía mediática de Jordan, que entonces estaba retirado.

Figuras mediáticas del como Emmitt Smitt, Michael Johnson, Mike Tyson, Tiger Woods, tuvieron reflectores como heredad de Jordan. El serial deja algunos temas de lado, como la no aceptación de Jordan para integrar el Dream Team de 1996 en Atlanta, la cortada de su dedo con un cortador de puros y que le hubiera costado la temporada de 1999 de no haberse retirado, o su segundo regreso en 2001, que vio jugar al más grande basquetbolista de la historia por dos temporadas, 2001-2002 y 2002-2003, incluido un juego de estrellas épico. No obstante el documental se concentra en la dinastía de los Bulls y en especial en la consecución de su segundo triplete, con el denominado The last dance que el propio Jackson brindó a su última temporada juntos, alimentando un drama con la participación del desparecido Jerry Krause como una suerte de villano que construye y destruye su propia creación, el dueño del equipo Jerry Reindsdorf, familiares de Scottie Pippen, la mamá y hermanos de Michael Jordan, o Carmen Electra en las peripecias relatadas sobre Dennis Rodman.

El legado de Michael Jordan es innegable, como los recuerdos y vivencias que se acompasan al escuchar el tema Sirius de The Alan Parsons Project de 1982 y que durante el segundo triplete, 1996-1998, se convirtió en un sello de la era Jordan. Ningún atleta puede compararse al impacto mediático de Jordan, aunque varios comparten los debates de su olimpo, sea en su propio deporte como Karem Abdul Jabbar, Bill Russell, Wilt Chamberlain o Lebron James, o en otros deportes, Mohamed Alí, Robinson, Marciano, Jesse Owens, Carl Lewis, Usain Bolt, Mike Spitz, Greg Louganis, Michael Phelps, Nadia Comaneci, Simona Biles, Pelé, Maradona, Messi, Laver, Borg, Sampras, Federer, Nadal, Djokovic, Schumacher, Sena, Fangio, Niklaus, Tiger Woods, Joe Montana, Peyton Manning, Johnny Unitas, Walter Payton, Jim Brown o Tom Brady, por citar algunos, que compiten voluntaria, involuntaria o a la consideración de fanáticos y expertos, por ser los mejores de sus deportes o posiciones, una denominación que en inglés se abrevia GOAT, Greatest of All Time, denominación que no por casualidad, inició con Michael Jordan. Ahora bien, lo más atractivo y por demás interesante del serial, es la figura de Jordan como compañero de equipo, como líder y como jugador, tres posiciones distintas, y es ahí donde el debate incrementa el morbo y atención del documental, Jordan no es tan amigable, no es ameno sino duro, difícil, de trato adusto y hasta cierto punto coercitivo hacia los objetivos.

De ahí la valía de su ímpetu ganador a claroscuros y grises, en las distintas posiciones que podamos tomar como audiencia, es innegable que en las diez temporadas que estuvo a tope, si consideramos las que estuvo lesionado, su retiro a los treinta años y su vuelta a sus casi cuarenta, nadie puedo desafiar su dominio. Héroe o villano, líder u hostigador de la competencia, Michael Jordan impulsó a sus compañeros a lograr el éxito y de su mano alcanzó el suyo, la dinastía de Chicago quedará grabada en la memoria de quienes la vivimos en su momento y ahora en quienes la redescubren y vuelven a emocionar aun cuando el marcador no se mueva y sepamos quien ganó el partido. Jordan se hizo figura cuando no había redes sociales ni plataformas que cumplieran la misiva informativa, la prensa, los medios y sus títulos cumplieron el cometido, hizo de la publicidad un aliado financiero y exponencial, y de la propaganda y retos de compañeros, prensa y situaciones de la vida misma, argumentos, motivos y razones para alcanzar sus metas, buenas o no, adecuadas o no, es una consideración de quien las juzgue, opine o comente, analice o sienta, Michael Jordan seguirá siendo un modelo a seguir para las y los competidores que buscan la entrega, la excelencia y la obtención del triunfo.

The last dance ha cumplido a todas luces su tarea, informó, removió, cautivo, interesó, emocionó y entretuvo a millones de personas en el mundo en medio de una pandemia que además de enfrentar la lucha por la vida misma, tiene al confinamiento la ausencia de deportiva, el serial provocó a muchas y a muchos atletas para redoblar esfuerzos, algo que lo hicieron incluso hicieron público varias celebridades del medio, pero también a quienes buscan al día a día dar lo mejor de sí, con sacrificios y esfuerzos, con dolor y penas, dando fuerza y aliento. Recordar es vivir gravita en la nostalgia, y el documental hizo evidente que se extraña lo querido, como esas imágenes grabadas para siempre en la memoria y que ahora serán analizadas, valoradas y estilizadas en el aire que e propio Jodan acusó a su vuelo.

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

 

 

They Live (Ellos viven)

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Sumisión significa sometimiento, es que alguien acate la orden de juicio de otra persona y se subordine, en sus acciones o ideas, respecto a las dictadas por otro. Mucho tiene que ver con la pérdida de libertad, con la inexistencia del libre albedrío, con el control y la manipulación, hasta con la conformidad y la indiferencia, porque si alguien se somete o es obligado a hacerlo, alguien más ejerce el poder de dominio sobre la voluntad de las personas. Para ponerlo en práctica se necesita el uso de mecanismos tradicionales de poder, tales como la fuerza física ejercida por los aparatos policiacos y el sistema jurídico de cualquier sociedad, pero también con demasiada frecuencia, y cada vez en mayor medida, se recurre a mecanismos de persuasión, pero sobre todo, de manipulación; mecanismos de gran alcance e impacto, con poder de convencimiento que funcionan como instrumentos de reproducción ideológica para conducir a la enajenación de las grandes masas de población. Algunos ejemplos, dentro de la actual sociedad moderna industrializada y altamente digitalizada, pueden ser los medios de comunicación y las redes sociales, la publicidad y la propaganda, que ayudan a crear modelos específicos sociales que delimitan valores sociales, estilos de vida y formas de pensamiento, a través, por ejemplo, del uso de la desinformación, la distorsión o visión parcial de hechos o conductas sociales, la propagación de noticias falsas e, incluso, promoviendo lo banal, lo superfluo, el pensamiento mágico, la indiferencia, el conformismo y el excesivo egocentrismo del ser humano por medio de la exaltación de la fama momentánea, superficial y pasajera.

No es que todo contenido en medios audiovisuales, desde películas hasta publicidad, o el material compartido por usuarios personales o empresas en las plataformas por internet, sea así (aunque sí la mayoría) ,es sólo que la fuerte influencia que éstos espacios tienen en el modelo sociocultural, los vuelve herramienta clave en los procesos de manipulación y control.

Un ejemplo de este modelo de control social, si bien ficticio pero con gran similitud con la realidad contemporánea (asumiendo la metáfora de los alienígenas como casta superior que explota y domina al conjunto de la sociedad) con eco para la reflexión sobre la sociedad moderna, se observa en la película Ellos viven (EUA, 1988), una cinta de suspenso y ciencia ficción escrita y dirigida por John Carpenter, quien se basa en la historia corta de 1963 llamada «Eight O’Clock in the Morning» (A las ocho de la mañana), de Ray Nelson.

Protagonizada por Roddy Piper, Keith David y Meg Foster, la narrativa sigue a John Nada, un hombre que llega a Los Ángeles en busca de trabajo, quien recibe ayuda de otros que, como él, se encuentran en una situación socioeconómica difícil, tratando de sobrevivir al día. John, sin embargo, se da cuenta que hay un grupo de personas, perseguidas por el gobierno, que se están organizando en contra de aquellos que, dicen, han encontrado la forma de controlar y mantener sumisa a la sociedad.

Pese a que primero duda de lo que este grupo proclama, John descubre que tienen razón y que la sociedad está siendo dominada, sometida y de alguna forma amaestrada y condicionada, por medio de mensajes codificados y espacios publicitarios controlados por nada menos que alienígenas, mensajes encubiertos que incitan a la población, entre otras cosas, a comprar, consumir, obedecer, mirar la televisión, aceptar el estatus quo y dejar de pensar por sí mismos. La intención evidente es promover el consumo, asumir una actitud conformista y de pasividad extrema ante la vida, bloqueando así la posibilidad de crítica, todo ello mediante la repetición sistemática de consignas que están contenidas en forma subliminal en la publicidad emitida.

El modo de operar que se pone en práctica, lo hace bajo ideas centrales que tienen su respectiva crítica social, a saber: 1) La división de clases sociales. 2) El consumismo, la comercialización y la competitividad. Y, 3) El proceso de manipulación de masas.

John, los rebeldes y toda la gente con la que él convive, son personas de bajos recursos pero que trabajan día a día por salir adelante, a pesar de las limitantes de las reglas dictadas por la gente privilegiada en el poder, que no siempre entiende sus necesidades, o su realidad social. El escenario puede, en efecto, ser un reflejo de modelos sociales actuales, pero, al menos en la historia, ello ahonda en temas como la discriminación y la división social a favor de la clase alta.

Los alienígenas, en la película, se esconden entre las más altas esferas de poder para alimentar la idea de que el privilegio, el dinero, el consumo selectivo de bienes de consumo y los clubes en compañía de otros exclusivamente ‘elegidos’ dentro de este círculo social, es sinónimo de excelencia. ¿Y qué hacen con la siguiente escala social, con la que hace cumplir esas normas que ellos imponen? La compran, chantajean y pagan favores para que, por ejemplo, la policía haga lo que ellos quieren que se haga con las personas en el fondo de la pirámide social.

Esta idea lleva al segundo pilar importante de esta ideología de control. Comprar, consumir, distraerse, dejar de pensar y seguir por inercia aquello que se le dice a la gente. Las personas, que miran los comerciales que venden productos que no necesitan y que promueven ideas no realistas pero a las que la gente aspira, que festejan y valoran los bienes materiales como la riqueza, la fama y la moda novedosa pero insustancial, son moldeadas bajo ideales prestablecidos, pensados precisamente para mantener a las personas cautivas. Un proceso de ‘aniquilación de la conciencia’, dice la película.

Los mensajes no son directos, sino que se opta por una publicidad subliminal que cumpla su función. Las revistas no promueven la ayuda al más necesitado, promueven la idea de gastar en viajes y joyas, incluso si no se tiene el dinero para pagarlos, pero además, escondidos detrás de esas capas, están los verdaderos mensajes que se le envían a la sociedad, una publicidad oculta, no siempre evidente, que John y compañía pueden ver gracias a unos lentes especiales que muestra la realidad detrás de la fachada, cuyo contenido son órdenes directas como: obedece, compra, sométete, consume, ve televisión, no pienses, cásate, confórmate, etcétera. . “Ellos viven, nosotros dormimos”, se afirma en la película.

Esa es la manipulación de masas, procesos de alienación a través de mensajes engañosos que promueven ideales específicos que favorecen sólo a algunos sectores de la sociedad, las minorías privilegiadas, empujando al resto hacia una dinámica de falta de oportunidades en la que se pierde el interés por alimentar la mente y progresar, para convertirse, en efecto, en un conjunto no pensante, porque no se tiene espacio ni para la cultura ni para el conocimiento ni para la duda, sino más bien un grupo maleable, prescindible y poco importante, porque lo que se espera del individuo no es que destaque, sino que se funda con el resto de la ‘masa’. Vivir en una aparente libertad sin darse cuenta que en realidad no lo es.

Los aliens ven a la Tierra como un planeta del ‘tercer mundo’ al que explotar hasta destruir, y luego, pasar al siguiente lugar al que puedan aniquilar, plantea la historia. Una especie de colonialismo interplanetario. El eco en general es amplio pero específico, la gente con o en el poder, empresarios, gobernantes o quienes sean, que moldean por medio de manipulación a la sociedad para que no se dé cuenta de su explotación, hasta que no haya nada más que sacar de ellos, y se proceda hacia un siguiente objetivo. “¿Por qué veneramos la avaricia?”, pregunta uno de los personajes, expresando un sentimiento de duda que no todos poseen porque viven enajenados, aceptando la avaricia como algo natural.

Todo está a la venta, se reflexiona sobre el mundo moderno, tomando como base lo que plantea la película. Todo representa un impuesto y todo se llena de publicidad para vender cosas, a veces innecesarias, a veces de necesidad básica. Todo está monetizado, los servicios de salud, los servicios de educación, nacer, comer, morir, la privacidad, una mejor vista en un departamento, un hotel incluso; todo, todo está plagado de mensajes que llevan al dinero. El problema es que muchos de esos mensajes, de una manera sutil, contienen ideas preconcebidas que guían pensamientos: este producto es mejor que el otro, este sitio web es el mejor donde ver o hacer esto, esta aplicación es la más popular, esta marca está ligada a un estatus social superior que la otra, entre muchos otros.

Curiosamente, John ve con sus lentes la realidad escondida en matices blanco y negro, en un sentido no radical, sino pragmático y esclarecedor, porque pareciera que todo método de engaño y manipulación es más efectivo si es más llamativo, más colorido, escandaloso, estrambótico, espectacular y sensacionalista. Y lo es, a veces en el sentido literal, a veces en cambio, o también, en el metafórico. ¿Qué hay en realidad detrás de todas esas capas de color? A veces nada, a veces mucho, a veces todo. Se trata del mundo de las apariencias en donde lo importante es lo que se exhibe, no lo esencia de quien se es; y las redes sociales del mundo digital o virtual favorecen esas relaciones de falsedad y superficialidad. Pero a diferencia de John Nada (y la nombre de John ya es significativo pues es Nada, es decir, es Nadie, no representa ningún valor) la sociedad no tiene lentes especiales para ver detrás de la mentira, carece de pensamiento crítico. O los tiene (los lentes representan, para fines prácticos, una capacidad de análisis, de duda, de crítica, de libre albedrío, de pensamiento en donde se cuestionen órdenes dudosas y se desafíen ideologías sesgadas, entre otros), pero no los usa.

They Live (1988)

Dir: John Carpenter

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

 

Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos:

Rap y melodías con el concepto #QuedateEnCasa, motivando a todas las almas a usar toda esta situación a nuestro favor. Recuerda, no se trata de lo que te suceda, se trata de como reaccionas.

LINK VIDEO:

Video clip:
Dirección, cámara y mucho corazón: @reissel.yoga
Con la participación especial de: @lenwadurap (en la video llamada gamer), nuestra querida Miel.
Letra, producción musical, arreglos & mix: Aerstame
Beat, Rhodes & Bass synth: @geoenezetao
Guitarras: @peraprezz
Master: @chalog
Locución final: @emoneskillz.cl#ElMagoEstaDespierto
Logotipo TameHouse: @fisek1r

Agradecimientos a: @pumachile@jugosbless @marleycoffee.chile

Facebook: @aerstamemovoriginal

Instagram: @aerstamemov

Si quieres estrenar o presentar aquí tu trabajo, te invitamos a escribirnos: contacto@filmakersmovie.com

Miss Sloane, Sola contra el poder

Por Diana Miriam Alcántara Meléndez

Estrategia significa planificación, coordinación, disciplina y audacia; es tomar acción y decisiones encaminadas a un objetivo específico; es la voluntad puesta en movimiento para la consecución de un fin, porque el fin último es trazar el camino que facilite llegar a esa meta determinada. Cabildear es la habilidad o conjunto de saberes y destrezas para gestionar algo específico que se quiere conseguir de, o para, una corporación. Para lograrlo se necesita planeación y estrategia metódica; tener conocimiento, pero también experiencia, en cuanto a lo relacionado con los procesos que entran en juego en esta dinámica de convencimiento y negociación.

“Cabildear es tener visión. Es anticiparse a tu oponente y diseñar contraataques. El ganador va un paso adelante de la oposición y se juega su carta ganadora justo después de que ellos jueguen la suya. Es asegurarte de sorprenderlos y de que ellos no te sorprendan a ti”, dice el personaje de Elizabeth Sloane, la protagonista de la película Sola contra el poder (Francia-EUA, 2016). Escrita por Jonathan Perera y dirigida por John Madden, la cinta está protagonizada por Jessica Chastain, Mark Strong, Gugu Mbatha-Raw, Michael Stuhlbarg, Alison Pill, Jake Lacy, John Lithgow y Sam Waterston. La historia se centra en las estrategias de acción de Elizabeth Sloane, una consultora que trabaja en un ‘lobby’, firmas que representan a colectivos específicos para promover decisiones a favor de sus clientes en el sector público o privado.

Cuando le  piden ayudar a un grupo de personas trabajando en una campaña a favor del derecho a portar armas y en contra de la propuesta de aprobar que se pongan medidas más estrictas para dar permisos de compra (una ley que haga obligatorio realizar investigación de antecedentes del comprador antes de la venta), esta ‘lobbista’ (o cabildera), decide renunciar a su trabajo para incorporarse al grupo contrario, es decir, aquel que pugna por mayores restricciones para la venta y portación legal de armas. A pesar de que ella, su equipo  y el lobby trabajando en esta campaña para la prevención en el uso de armas parecen tenerlo todo en su contra, pues necesitan convencer a varios Senadores de votar a su favor, la clave se encuentra en planear cada paso con precisión, esto es, seguir una ruta precisa que los lleve a su objetivo, haciendo no sólo lo necesario para reforzar los puntos importantes de su propia propuesta, sino también previniendo aquello que la competencia podría hacer para obstaculizar este plan.

“A un lobbista con convicciones no le basta creer que puede ganar”, dice ella en un punto de la historia, dando a entender que se trata de ganar siempre, a cualquier precio. Su trabajo, en efecto, no sólo es hacer el mejor esfuerzo, sino dar resultados, y la pregunta entonces es qué tanto se arriesgará por obtenerlos, con todo lo que implica, el engaño, el convencimiento, la competencia desleal y hasta el cruzar la línea ética en esta competencia, porque eso es lo que harán los otros. No es entonces creer que se puede ganar, es ganar a toda costa, pero ¿lo vale? ¿Vale el sacrificio, cualquier tipo de sacrificio? Tal vez depende de la causa y, en este caso, para Sloane, la respuesta es afirmativa. Ella misma dice que inicialmente la campaña pudo asumirla como un reto personal y profesional, pero no se decidió a pelear exclusivamente porque el triunfo o la caída le afectara directamente, sino porque el ideal detrás del proyecto tiene un sustento lógico que ella comparte: seguridad para la sociedad, traducido en evitar que cualquier persona pueda comprar con tanta facilidad un arma en Estados Unidos sin la más mínima restricción de ley para hacerlo.

Se trata pues de proceder con raciocinio y no alrededor del aspecto sentimental que lo envuelve. Una cosa es actuar porque se cree en la propuesta, como muchos en el equipo de Sloane lo  hacen, y otra es hacerlo porque significa un sueldo mayor a su favor, o la satisfacción de alimentar su ego con la victoria, que es lo que motiva a la firma del lobby contrario. Es entonces cuando se hace más importante el trabajo del cabildero, porque convencer al otro no tiene nada que ver con el beneficio que pueda sacar la sociedad de una u otra propuesta que rodea esta iniciativa de ley, sino de cómo el voto, a favor o en contra, según sea el caso, beneficia o perjudica a los que involucra directa e indirectamente, incluidos cada uno de los Senadores votantes. Ese es el proceso de convencimiento que se debe trazar con razonamiento y pericia, convencer no respecto al contenido de la iniciativa, o el por qué no aprobarla, sino empujar a través del interés personal, explicando la manera como el voto involucra o repercute intrínsecamente a cada Senador. La estrategia para hacerlo, claro está, se hace recurriendo a todo truco a la mano, por ejemplo, forzar al votante para hablar públicamente del tema y así registrar dentro del ojo mediático su posición en la balanza, o resaltando en la estrategia de convencimiento la forma como su propia imagen política puede beneficiarse, o verse perjudicada, si se vota de una u otra forma.

A pesar de la importancia del tópico que incumbe a la campaña, los que no quieren que se apruebe la ley defienden su derecho a la Segunda Enmienda en la Constitución de los Estados Unidos, (que dice que todo ciudadano estadounidense tiene el derecho a poseer y portar armas, con todos los intereses económicos, políticos y sociales que vienen detrás); mientras que los otros consideran que las medidas que otorgan este derecho deben estar mejor reguladas, de ahí exigir que se investigue al comprador antes de permitirle hacerse con una pistola, un rifle u otro armamento similar. Lo que se recalca no es, sin embargo, el sustento argumentativo de cada postura, sino la retórica alrededor de lo que se propone. Para unos, fríamente hablando, es recordarles a las personas (específicamente a una madre, que es el público cautivo al que más se les ha dificultado llegar a los defensores de la Segunda Enmienda) que un arma puede ayudarles a proteger a sus hijos; para los otros, la idea es que esa misma arma puede provocarles perder a sus hijos (con énfasis y eco en los tiroteos que se han registrado en escuelas y lugares públicos en aquel país).

“Trabajo por las causas en las que creo”, insiste la protagonista, cansada de que le pregunten si ha elegido apoyar la campaña en favor de las medidas de prevención respecto a la compra de armas porque ha sido víctima, o conoce a alguien que ha sido víctima, de algún crimen relacionado con violencia de ese tipo. Querer ganar tal vez es lo más importante, pero querer hacerlo por una causa correcta es más que un doble incentivo, es responder a esa consciencia social que lleva a las personas a pelear a pesar del sacrificio, o a aceptar el sacrificio con tal de ganar una pelea que se sostiene en ideales en los que creen.

Sloane convierte a una integrante de su equipo en portavoz de la causa en los medios de comunicación y luego devela un secreto sobre ella: que es la sobreviviente de un tiroteo escolar sucedido años atrás. ¿Fue deshonesta con su propio equipo? Sí, de alguna forma. ¿Podría esto darle resultados a su favor? Probablemente. Este enfoque, sin embargo, termina siendo contraproducente cuando esta mujer es salvada por un hombre portando un arma registrada, que la defiende cuando alguien intenta atacarla.

La historia y cómo se cuentan los hechos es también parte de la estrategia y de la narrativa, de la percepción social; y el equipo contrario lo sabe, volteando entonces el interés de los medios y de la opinión pública hacia el hombre defensor, convertido por ellos en héroe, que salva una vida gracias al arma que porta. En ambos casos, ¿realmente el fin último justifica los medios? Una vez que Sloane se logra sacudir algunas tácticas deshonestas de su competencia, como plantar a un informante que reporte todos los movimientos de su campaña, y de trazar con habilidad todos los caminos posibles que sus competidores puedan idear para alcanzar lo que todos quieren, ganar, el otro lobby no tiene otra opción que llevar la lucha al terreno personal (no es lo que diga la campaña, sino la percepción que se tiene de la gente involucrada).

El ataque directo de desprestigio va dirigido hacia Sloane y la táctica es quitarle credibilidad para, haciéndolo, obligar a los involucrados, los Senadores y las mismas personas a favor de la propuesta, a cortar relaciones con ella o absorber las consecuencias al respecto. Así, se le pone en el ojo del huracán con una audiencia frente al Congreso relacionada con trabajos anteriores en los que, según evidencia, habría infringido la ley. Y se le investiga más por cuestiones técnicas que habrían facilitado resultados dentro de sus casos, que por, en verdad, estar detrás de algún tipo de acción delictiva; porque la audiencia es un pretexto que ayude a volcar el foco de atención hacia otra parte, y a descabezar a la oposición en la medida que se desprestigia a su mejor representante, la propia Sloane. Con ello se espera la distracción del público del tema realmente importante. La difamación hacia su persona es un acto desesperado y poco ético, pues también cae en lo ilegal. Como bien lo dice Sloane en un punto de la historia, la clave de su éxito como cabildera es esperar a que el otro lance su última carta, para entonces presentar la propia, en este caso, adelantarse al engaño o hacer evidente el mismo. Para equilibrar la balanza, Sloane devela una grabación hecha en secreto en que el equipo de la campaña contraria, sus propios antiguos jefes, chantajearon al Senador de preside la audiencia con tal de llevarla a ella a juicio y encontrarla culpable.

Como Sloane misma lo dice en más de una ocasión, el problema principal detrás de todos estos dimes y diretes es la existencia de un sistema roto, en donde no siempre importa lo correcto, sino  ganar, conseguir los objetivos para beneficio propio. Es así para el Senador que acepta favores a cambio de proceder con la audiencia; es así para el grupo de personas esperando frenar la ley que exige investigar antecedentes de los compradores de armas; es así para la propia empresa en la que Sloane trabajaba, que toma el caso en sus manos sin importar realmente el contenido de fondo; es así para el cabildero que se mueve escondido bajo tácticas de engaño; y especialmente es así dentro del mundo político y de negocios en el que esta gente se desenvuelve y en el que el pan de cada día es esta misma tergiversación de datos e información, acomodada a favor de unos, gracias a los huecos e inconsistencias dentro de las mismas leyes y procesos que rigen el sistema. Gestionar es administrar, organizar y conducir una iniciativa o proyecto para que salga adelante como está planeado, a pesar de cualquier problema o dificultad con que se tope. Como tal, la definición no habla de correctos o incorrectos, de hacer o no lo que sea con tal de alcanzar ese objetivo; porque la estrategia no es la falla del sistema, sino lo pertinente conforme al contexto en el en que se encuentra.

La definición de cabildear es, en efecto, gestionar con habilidad y maña, es decir, con destreza y astucia, que de alguna manera significa una cierta habilidad para el engaño. En este caso la parte importante aquí no es realizar ese engaño como tal, o volverse presa de él, sino, como logra Sloane, adelantarse a la trampa o artimaña del otro, después de todo, una forma esencial y efectiva de la estrategia.

Miss Sloane (2016) EE.UU.

Director: John Madden

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

Filmakersmovie presenta el trabajo de realizadores iberoamericanos:

“Un día te despiertas, te sirves un café, caminas hacia la ventana tratando de no quemarte. Hace frío. Las calles están vacías, recuerdas que a esa hora ibas tarde para el trabajo por dejar a los niños en el colegio, o salías del amanecedero en el que dos travestis se quedaron con los últimos pesos del mes. Todo eso te aterra, pero no porque sean cosas terribles, sino porque las extrañas y no sabes cuándo volverán a pasar.

Miras las noticias. Nada es alentador. El Gobierno parece una chiripiorca, a la gente no le importa más que su metro cuadrado, la violencia sigue siendo un postre… Y como te acostumbraste a que nada te sorprende, después de maldecir por unos segundos, recuerdas la arepa de huevo que te comiste amanecido el 31 en Cartagena, o al venezolano al que le compraste el Cocosette sólo por verle los ojos bonitos.

Eso es Reflexiones Apocalípticas, una serie web con instantes de personas comunes y corrientes que en medio del aislamiento han tenido la oportunidad de detenerse a pensar.”

Camilo Velásquez Ruiz

Este próximo domingo próximo 26 de abril a las 8pm hora Colombia, arranca “Cuarentena Apocalíptica” una serie colombiana que mostrará, a través de YouTube, las historias de gente común y corriente frente a la cuarentena.

El realizador David Alba hizo un llamado a través de sus redes sociales en Colombia para exigir el apoyo y mejorar las condiciones para los realizadores en estos tiempos en los que en el mundo las filmaciones y grabaciones de todo tipo están detenidas, ante este llamado surge la idea en Camilo Velásquez, guionista y realizador, y le propone a Alba comenzar con el desarrollo y producción de una serie que muestren las situaciones a los que se ven expuestas las personas ante la pandemia, entre el encierro, desacato de las autoridades o los problemas de cada uno. El reto, producirlo con los recursos que cada quien tiene en su casa.

Los capítulos, unitarios, muestran situaciones a las que se enfrentan día a día las personas comunes y corrientes ante la incertidumbre de una epidemia extra-ordinara, en el contexto del encierro, la cuarentena y las restricciones ante las que nos enfrentamos. Es una oportunidad de reflexión sobre nuestro presente, nuestro pasado y nuestro futuro incierto.

Camilo escribe los capítulos de cada episodio, se los envía a David se encarga de convocar a las actrices y actores, que voluntariamente realizan su parte, les hace llegar los guiones, les envía recomendaciones sobre planos, encuadres, iluminación, sonido. Los personajes cobran vida y hacen lo suyo. Desde la ventana vemos que la vida sigue, los pájaros vuelan de rama en rama, quizá sin darse cuenta que nosotros no estamos ahí, afuera. Vemos imágenes de todo el mundo donde los animales recobran su territorio, los ríos se limpian, el aire es más puro y el cielo luce muy azul.

Velásquez nos comparte, en una conversación a través de Whats App, que ante esta situación estamos recobrando los vínculos entre la familia y los amigos, que, a través de la virtualidad, a la que estábamos acostumbrados, se hacían más frágiles. Ahora, Los padres y las madres que trabajaban desde temprano y regresaban tarde, en el mundo que conocimos, se han reencontrado con sus hijos, sus parejas, sus vecinos, en la cotidianidad de una “nueva” realidad. Estos son, los personajes de carne y hueso, los que ven noticias, los que están en contra de su gobierno, insatisfechos con la vida, los protagonistas de Cuarentena Apocalíptica, alejada de los personajes épicos y maravillosos, como los describe Camilo, a los que estamos acostumbrados. Nos reconoceremos en esos personajes que tienen ante la sociedad una vida y en el interior de su casa pueden ser como realmente son.

Esta serie también tendrá toques de crítica ante algunas situaciones que hemos visto en todo el mundo, personas que no acatan las restricciones de ir a la plaza, de ir al mall o a las plazas, y que andan sin darse cuenta de su existencia. Esta primera temporada comprende 6 capítulos, los primeros cuatro están listos para el estreno y el resto continúa en producción.

El equipo lo contempla David Alba Director y post productor, Camilo Velásquez guionista, Jeisson Vacca y Carlos Álvarez, graficadores, y un gran elenco de actrices y actores que nos envolverán con sus actuaciones todos los domingos y miércoles a las 8pm (tiempo Colombia) del resto de cuarentena, a través de YouTube. En Colombia la cuarentena y restricciones se extienden hasta finales de mayo, como México y algunos países de América latina. La música está a cargo de Los Mitocondrias que han adaptado el tema principal de la serie.

Le deseamos lo mejor a este proyecto, reflejo del talento y las ganas, en esta época donde nos enfrentamos a grandes retos.

LINK SERIE ONLINE:

https://www.youtube.com/channel/UCIK7zexY3E9Km8aSvW7n5Vg/featured

CUARENTENA APOCALIPTICA – LA SERIE

TRAILER:

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Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos:

Aerstame, reconocido rapero chileno integrante de Movimiento Original, nos trae su nuevo tema Libre junto a Macha mezclando las esencias del Bolero y el Rap.

LINK VIDEO:

Animación, visual & efectos: Herman Jopia
Letra: Aerstame & Macha
Producción musical, teclados & arreglos: Andres Celis
Guitarras acustica, eléctrica & arreglos: Pera Prezz
Clarinete: Andres Perez
Mix: Miguel Celis
Master: Chalo G
Logotipo «Libre»: Fisek

Facebook: @aerstamemovoriginal

Instagram: @aerstamemov

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Filmakersmovie presenta el trabajo de realizadores iberoamericanos:

Normalistas, amor por la educación

-Sinopsis-

Largometraje documental dirigido por Sergio Arévalo Macías que relata la historia de los profesores primarios en Chile y la conexión entre sus luchas y las demandas del movimiento estudiantil y el feminismo que constituyen los movimientos sociales más significativos del Chile actual.

Película completa online:

Ficha Técnica:

Género: Documental
Duración: 61 minutos
Formato de grabación: Video HD
Sonido: Estéreo
Idioma: Castellano
Año: 2019
País: Chile
Formato de exhibición: MP4, Bluray/H264
Ventanilla proyección: 1,78:1
Productora y distribuidora: Producciones Quicaví EIRL

Participantes: Nora Macías, Belén Fernández, Iván Núñez, Beatrice Ávalos, Sergio Campos, Roberto Contreras, Patricia Garzo, Berta Dina Cárdenas, Anubis Aravena, María Isabel Orellana, Hugo Dolmestch, Flor Muñoz y Andrés Reyes.

Dirección: Sergio Arévalo Macías
Guion: Sergio Arévalo Macías
Producción ejecutiva: Sergio Arévalo Macías
Cámaras: Sergio Arévalo Macías y Adrián Arévalo Navarro
Sonido directo: Sergio Arévalo Macías y Adrián Arévalo Navarro
Montaje: Carlos Dittborn Callejas
Música original: Rafael Sanhueza y Paulo González
Tema musical créditos finales: Niña Tormenta (Tiare Galaz)
Post producción (imagen y sonido): CINEMADICCION Producción Audiovisual

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Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos:

Lágrimas el nuevo videoclip de Eve Arrow

En una versión mucho más folk, la cantante nacional presenta su ultimo trabajo audiovisual

Evelyn Olguin, quien es reconocida por su nombre artístico EveArrow, es músico y compositora chilena, desde su irrupción a los escenarios ha llegado a matizar y a entregar su identidad en la escena musical femenina.  En su ultimo sencillo es posible saborear un folk con estilo más fresco, mezclando el cuatro venezolano con sonoridades y secuencias electro. Mas allá de su música, cabe mencionar que la cantante destaca por el trabajo artístico que se puede evidenciar en la totalidad de su proyecto. Ahora es el turno de admirar su más reciente creación, nos referimos al impecable trabajo de LÁGRIMAS , sencillo que además es parte de lo nuevo de la artista este 2020. “En Lágrimas  podemos encontrar secuencias fotográficas muy cuidadas, algunas de ellas grabadas en exterior en Dunas del litoral central contrastadas con escenas más intimas filmadas en estudio. Ambos mundos se encuentran y se unifican en la persona de Eve Arrow”, comenta Nancy, directora de esta trabajo audiovisual. El video ya se encuentra disponible en la plataforma digital YouTube. Te invitamos a conocerlo través del siguiente enlace para asi disfrutar de esta tonada, Lágrimas.

LINK VIDEO:

LÁGRIMAS 🎶
Letra y música: Eve Arrow
Producción musical: Eve Arrow
(P) (C) 2020 EVE ARROW
VIDEOCLIP 🎬
Dirección: Nancy Olguín
Dir. Fotografía: Nancy Olguín
Montaje: Nancy Olguín
Cámaras y Post producción: Nancy Olguín

REDES SOCIALES EVE ARROW:

– FACEBOOK: https://www.facebook.com/EveArrowMusic

-INSTAGRAM: https://www.instagram.com/evearrowmusic
-YOUTUBE: http://bit.ly/2woEOtj

-SPOTIFY: https://open.spotify.com/artist/2JKSevtDninxQQJtxXmtt5

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Rumores

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Veracidad significa que aquello que se dice siempre se encuentre respaldado con un conocimiento objetivo, demostrable empíricamente, es decir, que expresa la verdad de manera clara, pero, veracidad no sólo es congruencia entre lo que se dice, se siente y se piensa, es también claridad de proposición, que lo que se asegura no se pueda negar o no se puede refutar como falso, porque hay un sustento teórico y práctico que lo respalda. ¿Hay cabida para la verdad en el rumor, esencialmente cuando éste es considerado un ‘ruido’ entre voces, una distorsión que deja de ir acorde con el resto de la armonía?

Hay quien dice que el rumor siempre tiene algo de verdad, porque, aunque opinión o información inventada (tergiversada o forzada), tiene que partir de un acontecimiento real. Como ruido, el rumor también es entendido como un obstáculo u obstrucción en la comunicación, que muchas veces contrarresta (o deforma, o desvía) la propia verdad que se dice, es decir, el mensaje que viaja del punto A al punto B. El problema surge porque el rumor como canal de comunicación no define un origen de fuente confiable, y circula como comentarios superficiales insinuando hechos y cosas, o plantando dudas acerca de lo comentado.

Las varias caras de esta moneda es desde donde parte la película Rumores (EUA, 2000), dirigida por Davis Guggenheim y escrita por Gregory Poirier y Theresa Rebeck. La cinta está protagonizada por Lena Headey, James Marsden, Norman Reedus, Kate Hudson, Joshua Jackson y Eric Bogosian en los papeles principales, y trata de un grupo de amigos universitarios, Cathy, Derrick y Travis, que deciden, para un proyecto de clase, iniciar un rumor y seguirlo, para ver cómo se modifica y se esparce (o se modifica al esparcirse).

Inicialmente parece una iniciativa propositiva para demostrar que las palabras al vacío que se repiten indistinta e indiscriminadamente, no son más que eso, palabras sin argumento, sin sustento, sin mucha veracidad, pero, al mismo tiempo, con mucho peso. No obstante, la importancia que se le da cambia según el contexto, según las personas, según el rumor y la intención, porque la palabra misma tiene un importante poder representativo, evocativo, especulativo, simbólico y lleno de significado.

Derrick propone durante su intervención en clase que “el chisme divierte”, entretiene a la gente, porque es parte de la naturaleza del hombre contar historias y repetirlas, tal cual es la esencia del rumor, que se trasmite en forma oral. ¿Pero, qué diferencia a la noticia informativa del chisme morboso, cuando esta tesis se transporta a, por ejemplo, los medios masivos de comunicación o las redes sociales? Recordemos que una característica del presente digital y virtualizado, en donde el desarrollo tecnológico permite crear personalidades, lugares y hechos falsos, alterados o simplemente inventados, ha dado origen a lo que se denomina noticias falsas (fake news), es decir, la desinformación ha acelerado su crecimiento y ampliado su nivel de influencia, dando paso a la política del rumor como forma de conducta social. Las implicaciones éticas de ello es lo que la narrativa en Rumores llama a reflexionar.

Gossip (2000)

Dimensionarlo ayuda a entender precisamente que la base sensacionalista que funge como pilar de notas amarillistas alimentan y se alimentan de los círculos sociales en donde lo importante no es la verdad, la información, la comunicación o el conocimiento, sino el espectáculo, el exhibicionismo, la morbosidad, la comercialización de la vida privada y el linchamiento mediático como forma de “justicia social”. Una sociedad en la que aquella dinámica de hablar del otro, o hablar solamente por hablar (parlotear), no es comunicarse o informar, sino apelar a la distracción, al entretenimiento propio a costa del otro, usualmente a partir de la desdicha o mala fortuna del prójimo, que enaltece el yo y el exhibicionismo, la sobre-exposición y la degradación, o denigración de una persona y su privacidad.

Le sucede a Cathy, quien se molesta porque cree que Naomi, la estudiante nueva, de familia adinerada y aparente imagen puritana que se acaba de transferir a la universidad, inventó un rumor sobre ella y su profesor. Resentida, acepta el plan de Derrick para contar que Naomi y su novio tuvieron relaciones sexuales en una fiesta, aunque él asegura que esto no sucedió en realidad.

El factor que vuelve tan atractiva y creíble la información llevada al morbo dentro de la comuna estudiantil, para usarlo como rumor base, es que Naomi nunca accede a una relación sexual con sus novios, por lo cual el estudiantado ya tiene una fijación de saña respecto al tema. Esa pieza precedente es razón suficiente para que las palabras comiencen a rondar con tanta facilidad y rapidez para crecer como bola de nieve.

El rumor comienza a cambiar y a evolucionar porque las personas que comentan y repiten van añadiendo elementos hasta convertirlo en un ‘imaginario colectivo’, para, eventualmente, modificarse en algo más preocupante: la posibilidad de una violación; dado que Naomi no recuerda nada porque estaba borracha, seminconsciente, y al escuchar el rumor tantas veces, de tantas fuentes que lo reproducen con tanta falsa certeza, se convence de que hubo una relación forzada, precisamente porque los demás lo dicen y ella no lo recuerda con seguridad.

En un modelo básico de comunicación, el rumor afecta la forma como un mensaje viaja entre emisor y receptor; y ya que el rumor nunca puede ser verificado, eventualmente desplaza el curso mismo del mensaje, porque el mensaje en sí es una inexactitud y, en consecuencia, se puede transformar en cualquier otra falsedad  respaldada sólo en la fuerza de la creencia con que lo asumen quienes escuchan y repiten. Cathy, Derrick y Travis lanzan un rumor, que eventualmente se vuelve la verdad aceptada por el conglomerado, aunque en realidad no lo sea. “Lo que la gente cree que es verdad, es más real que la verdad”, dice Travis en un punto de la historia.

Esa evolución sucede porque mientras el rumor se esparce, usualmente, por ello, se simplifica, perdiendo cada vez más rápido cualquier grado de ‘verdad’ que haya tenido. ¿Por qué es que participar en un rumor resulta tan atractivo? ¿Por qué es que es tan fácil que un rumor tome tanta importancia dentro de un colectivo? ¿Por qué es que un rumor alcanza tan fácilmente una amplitud más extensa que los hechos mismos, reales y veraces? En parte, por el contexto social; ¿qué valor le dan los estudiantes a este rumor específico dentro de su círculo directo de interacción y cómo pesa, socialmente hablando, repetirlo, intervenir y participar?

“No es verdad. Sólo son palabras. ¿Qué tan grave puede ser?”, insiste Derrick; sin embargo, es él quien tiene la clave de verdad detrás de la propuesta, pues él conoce a Naomi, ya que ambos asistieron a la misma escuela, y no sólo eso, fueron novios y luego él fue acusado de violarla (de ahí la actitud precautoria, reacia, de Naomi a una relación íntima con sus parejas). Derrick guarda esa información para sí, miente y luego con ella manipula, utilizando para ello desinformación, o ‘ruido’ en la comunicación. Su motivación es la venganza y su medio para hacerlo es la mentira, disfrazada del rumor. ¿Es entonces el rumor una mentira? ¿Una mentira a medias? ¿Una verdad a medias? Lo cierto es que un rumor no es una verdad objetiva, quien lo genera actúa dolosamente pues sabe que sus dichos serán repetidos sin valoración y que con ello puede afectar la reputación de personas e instituciones. En la actualidad la comunicación digitalizada en gran medida facilita esta práctica nociva para la convivencia humana, razón importante por la cual es relevante dudar y aprender a diferenciar de entre las fuentes originales y confiables a aquellas que no lo son.

En la historia, Naomi termina escuchando tantas veces los relatos que cuentan sobre aquella noche de fiesta, que duda de lo que sabe y se convence en cambio de lo que dicen, al punto que elige, con base en esos rumores, hacer una denuncia por violación en contra de su novio Beau. El rumor pues deja de ser un simple malentendido cuando se vuelve tan convincente que acaba siendo ‘más verdadero que la verdad misma’, pero lo hace no sólo porque la información no fue verificada en primer lugar, sino porque la gente asume y supone que ya lo es (cuando en los hechos nunca sucedió).

¿El rumor tiene control, tiene utilidad? Eventualmente, en la película, Cathy decide tomar el control de las cosas y usar el rumor, una nueva fachada inventada, en contra de Derrick, para obligarlo a confesar. Orquesta junto con Travis, Beau, Naomi y otras personas un plan en el que supuestamente Naomi es asesinada y todo apunta a que él es el responsable.

Cuando Derrick explota y confiesa, les reclama a sus amigos, y extensivamente a los involucrados en el primer rumor (incluyendo a todos lo que en algún punto lo repitieron), que participaron en él gustosamente, divirtiéndose y disfrutando atraídos por el escándalo, alimentando información de la que no tenían certeza. Él dice que cada persona  que comentó, al menos una vez, lo que se decía de Naomi y Beau (quien evidentemente no la violó, pues fue Derrick quien sí lo hizo), se entretuvieron con la palabrería indiferente e irresponsablemente, sin medir consecuencias, sin valorar las implicaciones morales ni el daño que pudieran causar, y son, por tanto, también, culpables de cualquier consecuencia derivada de aquellas mentiras.

Con estas palabras Derrick busca defenderse, excusarse incluso, pero su reclamo tiene su grado de verdad. ¿Acaso no tiene responsabilidad tanto el que inicia el rumor, como el que lo repite y lo esparce? ¿No tiene su grado de irresponsabilidad (ética y social), circular información de la que no se sabe con certeza si es verdadera o falsa? ¿No se hace esto cuando se comparte en un clic algo que en el fondo tal vez no sea información, sino sólo opinión, pero promovida como verdad? ¿Es porque pesa como presión social? Un rumor no es un hecho, y el problema no es el rumor, sino no saber distinguir entre información veraz y un rumor.

Gossip (2000) EE.UU.

Dir. Davis Guggenheim

Diana MiriamDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

Layers, reto sin reservas

Por: Perla Atanacio

El mundo no se detiene, sigue su curso, somos nosotros quienes hacemos una pausa en nuestro andar para mirar, desde casa, el rumbo que quieren recorrer nuestros pasos una vez superada la pandemia, al menos es la esperanza: sobrevivir, salir, Ser y Estar.

Este tiempo de reflexión me trae a cuenta un corto animado que hace algunos meses tuve la oportunidad de conocer.  La realizadora, una joven artista mexicana, Mariel Buenfil Blázquez nos cuenta  a través de “Layers” el cómo las experiencias en la vida, con el trato habitual con las personas, van forjando una capa gruesa, a veces impenetrable, de protección, de supervivencia que no nos permite mostrarnos como realmente somos.

“Layers” es un corto realizado en stop motion. Cuadro a cuadro, la artista produjo cada uno de los elementos que vemos en pantalla, lo que tiene un mérito superior, y que resulta en un dialogo íntimo entre la artista – su obra y el espectador.

Como metáfora de la vida, nuestro protagonista Cold Guy trata de relacionarse con las personas a su alrededor pero al encontrarse con la negativa de un mundo cínico y hostil decide seguir su paso, sumando en el camino todas estas capas negativas que van forjando una coraza que va volviéndose cada vez más pesada e incómoda.

Mariel nos habla de la desconexión total de la sociedad y del cómo vamos encerrando nuestro Ser en una gruesa masa de condicionamientos sociales, prejuicios, con doctrinas de lo establecido, lo que debe ser aunque no deba serlo.

En este tiempo de resguardo analicemos nuestro presente y vislumbremos lo que podría ser el futuro, sin duda recordaremos lo que era pero que ya no es, por que nos encontramos en una evolución, y nunca antes nuestra generación había tenido la oportunidad de atestiguar el cambio de la sociedad y de nosotros mismos.

Y a todo esto, ¿qué es la evolución? Diría Darwin.

El mensaje de “Layers” es sutilmente poderoso, nos reta a mostrarnos tal y como somos, sin restricciones,  siguiendo nuestros impulsos, superando nuestros miedos para tener un momento de revelación, de conciencia superior de nuestra situación actual, cualquiera que sea nuestro caso.

Este trabajo, que nació como un proyecto de tesis para graduarse del posgrado de Animación en la Estonia Academy of Arts, actualmente se encuentra participando en el circuito internacional de festivales de cine y cortos animados, poniendo este importante tema social sobre la mesa.  Sin duda un mensaje necesario.

En la producción y desarrollo de esta historia le acompañaron en la música Javier Villasuso,  Miguel Villasuso estuvo a cargo del Diseño sonoro, y también participó en las voces junto a Mariel Buenfil y Katya Lara. Esta es una producción de la Estonia Academy of Arts supervisada por Priit y Olga Pärn.

Mariel ha sido seleccionada para presentar este y otro proyecto en el Festival internacional de Cine de Guadalajara, que se realizará una vez superada la contingencia sanitaria, Cold Guy recorre el mundo dando a conocer el trabajo de su realizadora y su equipo.

Le deseo a Mariel la mejor de las suertes en el circuito de festivales, pero también en sus proyectos personales. Sin duda en México e Iberoamérica tenemos talentosas y talentosos artistas que recorren el mundo con sus historias profundas, sencillas y de calidad.

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Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio México

Perla R. Atanacio Medellín es guionista y productora mexicana, desarrolla contenidos para Filmakersmovie y Filmakers Media Content. También ha colaborado en Televisa Networks y Camaleón Films. Es Productora en Don Porfirio Broadcast Design. Es miembro de la Red de Productoras y Gestoras Latinoamericanas con sede en Chile.

 

La vereda del frente de la ciencia ficción (Primera parte)

Por: Andrés Palma Buratta

La ciencia ficción ha sido, sin duda, un género fundamental dentro de la historia del cine desde su nacimiento. Tomando la literatura como su mayor fuente de inspiración (Philip K. Dick, Isaac Asimov, Ray Bradbury, H.G. Wells, George Orwell, Jules Gabriel Verne, etc.), ha pasado del artificio efectista en sus primeros años como exploración técnica (Voyage dans la lune,1902, George Mellies) a discursos críticos y disruptivos de nuestras sociedades (Metropolis,1927, Fritz Lang) vadeando por invasiones extraterrestres (Invasion of the Body Snatchers, 1956, Don Siegel) monstruos de series B (Creature from the Black Lagoon,1954, Jack Arnold) elucubraciones de tiempos futuros (Forbidden Planet, 1956, Fred McLeod Wilcox) viajes en el tiempo (The Time Machine, 1960, George Pal, Planet of the Apes, 1968, Franklin J. Schaffner) robots asesinos, dominación de las maquinas, revisión de la revolución industrial (The Terminator, 1984, James Cameron) y críticas a las distópicas sociedades totalitarias (1984, 1984, Michael Radford, V for Vendetta, 2005, James McTeigue)  para decantar en exploraciones metafísicas y filosóficas del ser humano en relación a su entorno pero sobre todo en relación a su propia naturaleza, la fé, la teológica y el origen del ser humano (2001: A Space Odyssey, 1968, Stanley Kubrick, La Jetée, 1962, Chris Marker, The Day the Earth Stood Still, 1951, Robert Wise, Solyaris, 1972 y Stalker, 1979, Andrei Tarkovsky).

Se han escrito innumerables libros, artículos, se han hecho miles de estudios, enumerando las obras fundacionales y definitivas que esta rama del cine ha tenido con mayor o menor acierto discursivo, estético y comercial en la evolución del séptimo arte. Sin duda ha dejado joyas indiscutibles; difícil no mencionar la obra de James Cameron (Aliens,1986, T2: Judgment Day,1991, Avatar, 2009) Paul Verhoeven, (Robocop, 1987, y Total Recall, 1992) o, quizás del gran maestro del género, Steven Spielberg (Close Encounters of the Third Kind, 1977, E.T. The Extra-Terrestrial, 1982, Jurassic Park, 1993, Artificial Intelligence: AI, 2001, Minority Report, 2002)

La ciencia ficción ha creado universos inolvidables que ya son parte de nuestro subconsciente (Star Wars, 1977, George Lucas o Star Trek: The Motion Picture, 1979, Robert Wise, Back to the Future, 1985, Robert Zemeckis) y construido obras maestras enlistadas en la mejores páginas de cine año tras años, haciendo evidente su pertinencia y actualidad a pesar de haber sufrido distintas mutaciones a lo largo de los años (Blade Runner, 1982, Alien, 1979, Ridley Scott, Brazil, 1985, Twelve Monkeys, 1995, Terry Gilliam, The Thing, 1982, John Carpenter, The Matrix, 1999, Lana Wachowski & Lilly Wachowski, Children of Men, 2006, Alfonso Cuarón, The Fly, 1986, eXistenZ, 1999, Videdrome, 1983, David Cronenberg, Dark City, 1998, Alex Proyas, Delicatessen, 1991, Marc Caro & Jean-Pierre Jeunet, District 9, 2009, Neill Blomkamp, entre otras).

Su capacidad de explorar, representar, diseccionar la sociedad, enfrentándola con sus más oscuros miedos en pos de la toma de conciencia del ser humano y la relación con su entorno ad portas del apocalipsis (No Blade of Grass, 1970, Cornel Wilde, Mad Max, 1979, George Miller, Soylent Green, 1973, Richard Fleischer, The Blood of Heroes, 1989, David Webb Peoples) ha servido, también, como puntapié inicial para la carrera de muchos noveles directores (Moon, 2009, Duncan Jones, THX 1138, 1971, George Lucas, Primer, 2004, Shane Carruth, Le dernier combat, 1983, Luc Besson, Pi, 1998, Darren Aronofsky, Cube, 1997, Vincenzo Natali, Time After Time, 1979, Nicholas Meyer, Dark Star, 1974, John Carpenter, Westworld, 1973, Michael Crichton, Los cronocrímenes, 2007, Nacho Vigalondo, Ex Machina, 2014, Alex Garland, Nebo zovyot, 1959, Francis Ford Coppola,  etc.)  que buscan en estos relatos el trampolín perfecto para dar el salto a las grandes producciones, pero que también ha consolidado a esos mismos directores con obras, hoy en día, consideradas de culto. Podríamos escribir horas y horas sobre la línea de tiempo de la ciencia ficción y todos sus sub géneros que van desde el Cyberpunk hasta la Space Opera pasando por el Steampunk, Retrofuturismo o Biopunk.

Pero en esta ocasión, queremos desviarnos del discurso oficial e investigar en aquellas obras que no necesariamente pertenecen al lenguaje más habitual en los discursos fílmicos de grandes maestros cinematográficos (y cuando hablamos de maestros nos referimos a esos directores que influyeron de una u otra manera en la historia del cine con una o varias películas), pequeños oasis digitales en sus respectivas filmografías, muchas veces las únicas incursiones en el siempre complicado territorio de la ciencia ficción sin abandonar el toque personal de cada uno de sus estilos.

Primera Parte:

Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution (1965) Jean-Luc Godard

Godard, reconocido como uno de los directores más radicales de la Nouvelle Vague francesa, también quiso explorar el terreno de la ciencia ficción, en esta obra maestra de un maravilloso blanco y negro. Godard, se interna en los recovecos de Alpahville, una ciudad espacial carente de libertades, gobernada por el «Orwelliano» robot Alpha 60, que no es más que una París de los años 60 reconvertida en lo que hoy llamaríamos retro futurismo (finalmente el futuro es lo que vemos hoy), donde las emociones humanas y sobretodo la «palabra» (entendida sí, desde la artista teológica, pero también como parte esencial en la construcción de relato del cine de Godard) son castigadas, censuradas, por regímenes tecnológicos de tinte fascistoides. A través del personaje de Lemmy Caution, agente del F.B.I. creado por el escritor británico Peter Cheyney, interpretado por un duro Eddie Constantine (que ya con anterioridad lo había personificado bajo el mando de varios directores en las populares «Kiss Kiss Bang Bang» films) Godard nos presenta esta historia de amor donde el film-noir se mezcla con la distopía futurista, condimentando citas de Jorge Luís Borges, con un finísimo humor, y adelantando, de alguna manera, su critica a los acontecimientos del mayo del 68. Pese a todo esto, quizás Alphaville sea una de sus películas más fácil de digerir.

Je t’aime, je t’aime (1968) Alain Resnais

El mismo año que se estrenaba 2001: A Space Odyssey y Planet of the Apes, el maestro Alain Resnais, quien ya nos había deslumbrado con Hiroshima mon amour y L’année dernière à Marienbad  (que algunos tintes de film-noir y ciencia ficción pudiesen tener), finalmente se adentra de lleno en el género con la historia de un frustrado suicida que se queda atrapado en el tiempo después de ser usado como conejillo de indias por un grupo de científicos que experimentan con los viajes en el tiempo. Lo interesante es que Resnais no pierde esa particular manera de construir sus relatos a través de la deconstrucción narrativa y un montaje dinámico a base de elipsis muy particular de su cine. Es así como la ciencia ficción y las temáticas de Resnais como la memoria, las relaciones humanas, el amor, y sobre todo el tiempo y su manipulación, encuentran en el plot de esta película una sincronía perfecta. Mención aparte es la estupenda banda sonora a cargo del compositor polaco Krzysztof Penderecki que le da un toque mesiánico e incluso teológico al film.

Fahrenheit 451 (1966) François Truffaut

Truffaut es otro gran exponente de la Nouvelle Vague y el cine francés que quiso dejar su huella en la ciencia ficción con un aceptable resultado final, debido en gran parte a la excelente historia creada por Ray Bradbury.  La premisa pertenece ya al dominio público del culto del género: “un bombero que vive en una sociedad solitaria y aislada donde los libros han sido proscritos por un gobierno que teme un público pensamiento independiente, tiene el deber de quemarlos hasta que comienza a cuestionar los motivos de este acto a través de la lectura de algunos textos confiscados.” (Brian Rathjen)

Truffaut logra plasmar en pantalla la historia utilizando sobretodo sus conocimientos de cine, con ingeniosa cinematografía, cuidadas tomas, una gran composición, paletas de colores muy pregnantes, sets futuristas pero al mismo tiempo muy minimalistas, la edición y el tempo para introducirnos en la psique de nuestros personajes; Truffaut en todo su esplendor. Pero sobretodo, con un gran respeto por el mensaje, que al fin y al cabo es el meollo de esta pieza artística. De más está decir, que al igual que sus coterráneos, Truffaut realiza una descarnada critica a la sociedad de aquella época, más cercana a sucesos reales como la quema de libros por parte de los Nazis, a través de este relato futurista. Finalmente, que sea una película de ciencia ficción es lo de menos. Lo principal, es la compresión de que aquellos sucesos que emergen de la imaginación del artista no son más que la respuesta real a las inquietudes del ser humano, a sus miedos más profundos que dejan más preguntas que respuestas.

https://www.youtube.com/watch?v=r6VUExA5UKA

Quintet (1979) Robert Altman

Altman optó por instalar su relato en un mundo congelado post apocalíptico, donde, el protagonista, Essex, interpretado por Paul Newman, un cazador de focas, debe regresar a la “ciudad”, una especie de gran centro comercial de look renacentista, donde de hecho se habla latín, en busca de un lugar seguro para que su acompañante pueda dar a luz, quizás, al último de los seres humanos (algo recuerda a Children of Men). La premisa suena bien, hasta que se ve involucrado en un juego, literal, un juego de mesa y tirar dados, llamado Quintet, qué como clara alusión a las injerencias metafísicas y teológicas sobre el significado de la vida como una lucha por la sobrevivencia y el derivado rol de la muerte después de perderla, deriva la historia en una película de acción dirigida torpemente y de clímax pobre, donde el más fuerte gana. Creo qué de todos los casos aquí tratados, es el film, en su totalidad, menos logrado, considerando que Altman venía de entregarnos sendas obras maestras como M.A.S.H., Nashville o 3 Women, maravillosos estudios de la psicología del ser humano, desgajando todas las capas de la sociedad y desnudando la idiosincrasia de su país natal. A Quintet, le faltó, justamente, esas múltiples narrativas envueltas en esos densos cúmulos de diálogos que nos tenía acostumbrados el director. Lamentablemente tampoco le fue suficiente contar con la actuación de Bibi Andersson, otrora musa de Bergman, como contraparte femenina, para entregarnos su toque tan “Altmanesque”.

Película completa:

https://www.youtube.com/watch?v=UIc-EFfpZaY

The Man Who Fell to Earth (1976) Nicolas Roeg

De todas las películas que mencionaremos, quizás, la de estilo más similar en relación a sus otras obras, sea The Man Who Fell to Earth. Interesante es ver como cada director imprime su carácter al momento de enfrentarse con un género que pese a sus diferentes temáticas termina por circular siempre en la misma estética. El caso de Roeg es la sicodelia, expresada a través de imágenes fragmentadas y dislocadas y un enfoque de la narración sumamente original pero a la vez extrañamente accesible. En muchos sentidos este divagante y rico psicodrama es una exposición de la peculiaridad del suroeste de Estados Unidos convertida en el escenario de esta extraña tierra llamada planeta llenas de enfermeras apáticas, aburridos profesores universitarios y capitalistas soñadores desesperados por un sentido de propósito. En su lugar, encuentran televisión, pistolas, alcohol e inercia. Pero incluso dada la sensación de resignación de la película, permite que florezca un romance, tan improbable como el agua en el desierto. Roeg reveló su visión única del mundo, la posibilidad de que incluso los alienígenas no sean inmunes a las debilidades «humanas» como la soledad y la necesidad de atención para alimentar sus deseos narcisistas. Pero el verdadero extraño con su cabello anaranjado y un nerviosismo coaxial perceptible, es un perfecto David Bowie como el alienígena, incómodo en su propia piel, como un camaleón. Como dato curioso cabe destacar que Roeg fue director de fotografía de Fahrenheit 451.

Welt am Draht (1973) Rainer Werner Fassbinder

Fassbinder es un genio, un genio maldito o un maldito genio. Su cine es entender Alemania (dividida, reunificada, post guerra, industrial, humana) en todos sus niveles, desde la más pura representación teatral hasta el documental «ficcionado», Fassbinder utilizó todas las herramientas a su disposición para enfrentarnos a la exploración de los sentimientos y la destrucción de estos mismos y quizás para librarse de sus propios fantasmas. Pieza clave del «Nuevo Cine Alemán» este rebelde director a lo largo de su vasta carrera, a pesar de morir muy joven, fue fundamental para retratar la profunda violencia institucionalizada hacia los inadaptados sociales, las minorías sexuales, los outsiders. Welt am Draht (1973) (World on a Wire) fue su única incursión en la ciencia ficción y una rareza para sus fans. Bajo forma de mini serie para tv, la película explora la idea de una realidad simulada, en este caso por una computadora: Simulacron que con tintes de neo noir aborda el concepto de realidades concéntricas (The Matrix años después bucearía la misma premisa, aunque como lógica de realidades dentro de realidades en un juego metafísico, Inception se vio más beneficiada). El resultado es una épica opulenta y elaborada, estéticamente muy bien lograda, una ciencia ficción tomada muy en serio, donde lo detectivesco, el misterio, el thriller muy al estilo europeo de los años 60 y 70, de mucha calle, persecución, recorre una atmósfera Alemana aún separada por el muro de Berlín que funciona a modo de reflejo en la búsqueda de una identidad de la realidad post guerra aún no resulta e incluso irreal para muchos. Finalmente, el futuro es el presente.  Libremente adaptada de la novela de ciencia ficción pulp “Simulacron-3” de Daniel F. Galouye, que años después tendría otra adaptación con The 13th Floor, 1999, Josef Rusnak.

Película completa parte 1:

https://www.youtube.com/watch?v=A7XEKEQnkng

Película completa parte 2:

https://www.youtube.com/watch?v=aWlM180v1Nc

High Life (2018) Claire Denis

Claire Denis, viene de un cine muy visceral, muy de cuerpo, brutalmente sensual, emocionalmente violento, erótico,  recordamos Beau travail con el gran Denis Lavant, quizás como la obra que mejor representa su estilo, una lucha constante de sus personajes por sobrevivir al entorno,  una búsqueda intensa de sus propias raíces,  una confrontación entre el medio y su identidad, (su niñez la pasa en las colonias francesas en África). Es por ello, que High Life, su primera incursión en el género de la ciencia ficción, a pesar que su carrera siempre ha sido muy ecléctica, no escapa de sus temáticas, al contrario, se inserta en esos choques culturales recurrentes y que caracterizan su obra como crítica política al colonialismo, viaja en la sensualidad, los fluidos corporales, la sexualidad que produce deseos ocultos o tabú (las relaciones sexuales están prohibidas) en estos personajes solitarios batallando con entornos hostiles. High Life construye en ese vínculo entre un padre y su hija, en una nave espacial, más bien cárcel espacial, llena de marginados, criminales, esa búsqueda de identidad, del yo en un universo desconocido o por conocer (o colonizar) que termina en un hoyo negro que promete una vida elevada. Quizás no sea de sus mejores películas, pero definitivamente retrata lo que ella conoce muy bien cuando habla de la fragmentación (en este film, también la fragmentación es un tópico)  de las colonias francesas en África. Ya sea en la tierra o en el espacio, no deja de ser interesante como ejercicio en la exploración de las distintas capas de diferenciación, juicio y condena racial, social y moral que sigue rigiendo la sociedad neoliberal.

Na srebrnym globie (1988) Andrzej Zulawski

Finalizamos la primera parte de esta entrega con otro director que, si bien se ha movido en la paranoia, el horror y el misterio, entregó también, para mi gusto, una obra maestra del género, aunque inconclusa. Na srebrnym globie (On the Silver Globe), es la historia de un grupo de astronautas que llega a un planeta, muy similar a la tierra, buscando libertad (el escape a la censura que Zulawski vivió durante toda su carrera) Paulatinamente van muriendo, pero sus descendientes se quedan viviendo en un estado primitivo creando nuevos mitos y dioses. Esperando la llegada del mesías, que eventualmente llega (es otro astronauta, más bien burócrata) y es convertido en dios. ¿La biblia? ¿Jesús? Sin duda, ¿una alegoría de la lucha del pueblo polaco contra el totalitarismo de los gobiernos comunistas? también. Similitud o exégesis histórica de las varias conquistas a los “nuevos mundos” de parte de occidente sumado a las cuestiones teológicas que deambulan desde la época primitiva, constituyen el viaje de inanidad espiritual que Zulawski navega en profundidad en el retrato de todas las aristas mentales de sus protagonistas, explorando la locura terrorífica de la psique humana, en la carga imaginaria, dualidad entre ficción o realidad, de creerse o que te crean Dios en una película no sobre la crueldad de la religión, sino sobre el descubrimiento, sobre el renacimiento. Zulawski volvía del exilio que el gobierno Polaco le había levantado después de ver el éxito que habían tenido sus obras. Zulawski aprovecha entonces, el chipe libre que le da el gobierno burócrata arrepentido, y filma esta obra maestra basada en una trilogía escrita por su tío Jerzy Zulawski. En medio de la filmación, asume otro déspota como vice ministro de cultura y acusa a Zulawski de representar la lucha del pueblo contra el totalitarismo Comunista. Ordena que se queme su obra, la cual finalmente es recuperada, llevada a Francia, editada y presentada en el festival de Cannes en el año 1988.

Trailer:

 

Andrés Palma Buratta

Andrés Palma Buratta |  IMDb @andrespalmab

Director y guionista italo-chileno, nos transporta al mundo distópico de una sociedad subterránea en su película Cassette, presentada en el Festival de Cine B, Cineteca Nacional de Chile y el Museo de la Ciudad de México. Ha participado en la producción de la película chilena “Una parte de mi vida” elogiada por la crítica. Su sensibilidad y lucha por defender los derechos humanos lo llevan a realizar el documental “Tú Ciudad…tus derechos”, para la CDHDF. Autor de historias sencillas y profundas. Desarrolló  la serie #HoySoyNadie, para Televisa Networks, fue director de Camaleón Films, dirige Filmakers Media Content.