5 marzo, 2026

Resultados de la búsqueda: Los tres

1o películas muy mexicanas

Por: Perla Atanacio

Hacemos un recuento de algunas películas que nos muestran el sentido de la «mexicanidad», ¿Cómo vive un mexicano? ¿Qué siente? ¿Qué sueña? ¿Qué significa ser mexicano?

En la verbena popular y con motivo del puente, que sean una reflexión del México que fuimos, somos y el que queremos lograr.

¡Viva México y los mexicanos de aquí y de allá! Lo que importa es el amor a la tierra, a nosotros y a nuestros hermanos, sólo así construiremos una nación solidaria, consiente, auto crítica y próspera.

México 2000

México, 1983

Dirigida por Rogelio A. Gonzalez, esta cinta cómica de ciencia ficción, nos presenta la visión de México en el año 2000, donde una sociedad respetuosa convive en armonía, respetuosa de las leyes, la constitución, la pluralidad, alejada de la realidad que se vivía en los años 80, cuando fue rodada. Tras una junta de Dioses del Olimpo, donde se decide si la humanidad debe o no seguir existiendo, un Dios Azteca, exige una oportunidad para mostrar que la raza humana puede cambiar. Protagonizada por el actor Héctor Lechuga y Chucho Salinas, entre otros, esta película, además de divertirnos, nos invita a reflexionar para construir una mejor nación. Un astronauta mexicano, un sistema de transporte público digno que ofrece conciertos de la filarmónica, el respeto de las vialidades, son algunos tintes de sátira que sin duda nos harán querer ser mejores ciudadanos.

Fragmento

4:16 mins

 

Mecánica Nacional

México, 1971

El dueño de un taller mecánico decide ir con su familia, esposa, hijos, y con su “mamacita”, a la final de una carrera de autos, un evento concurrido. En la aventura del viaje, acontecen situaciones que exponen la idiosincrasia, las creencias religiosas y morales del mexicano contemporáneo, siendo un retrato fiel de personajes urbanos que encontramos día con día en la vida real, incluso nosotros mismos. Este film cómico dirigido por Luis Alcoriza, cuenta con las actuaciones de Manolo Fábregas, Lucha Villa, Héctor Suárez, y la abuela de México, Sara García.  La figura materna, en la vida del mexicano, se ve representado en plenitud, haciendo que los diálogos de esta cinta sean memorables.

Héctor Suárez, manolo Fábregas y Sara García | Foto: http://anahuacalli.tumblr.com/page/32

Lagunilla mi barrio

En 1980, nuevamente Luis Alcoriza reúne a Manolo Fábregas y Lucha Villa, esta vez para dar rostro a los personajes que transitan en los barrios más representativos de la ciudad de México. Tras algunos inconvenientes familiares, un anticuario, hombre culto y educado, llega a vivir en el barrio de la Lagunilla, donde se enamorará de doña Lencha, una taquera del barrio que sufre el abandono de su esposo, llevando a cuestas el encargo de su negocio y la formación de su hija veinteañera. Uno de los personajes más destacados de esta trama es “El Tirantes”, interpretado por Héctor Suárez, que repite nuevamente con el elenco de Alcoriza, siendo el reflejo del mexicano pícaro, mujeriego, “valedor”, sin miedo a nada.

 

El Mil Usos

México, 1981

La década de los 80s nos traerá historias comunes, corrientes, que muestran la situación del México en crisis, la misma que llegó para quedarse.  Héctor Suárez, esta vez, da vida a un entrañable personaje, “Tránsito”, un campesino proveniente del estado de Tlaxcala que llega a la Ciudad de México a buscar una oportunidad de desarrollo, enfrentándose a la falta de oportunidades, al caos, a los campos de asbesto, y a la incomodidad de los capitalinos por el que llega de otro lugar. Esta cruda realidad se diluye con tintes de humor, un humor que si bien nos hace reír, nos llena de un dolor profundo por reconocer el sentir de este hombre, al que todos llaman Mil Usos, por tener la capacidad de ejercer muchos oficios. Esta cinta dirigida por Roberto G. Rivera, tendrá luego su secuela, cuando Tránsito, decide emigrar a Estados Unidos para buscar suerte. De esta película se desprende el tema «Ya no vengan para acá» , canción que solicita a los pobladores del interior de la república que no vayan a vivir a la capital, pues «no es lugar para habitar».

 

 

Solo con tu pareja

México, 1991

La ópera prima de Alfonso Cuarón, nos muestra un México pujante, contemporáneo, cosmopolita, e innovadora, al tocar el tema del VIH SIDA, tabú para la época. La historia cuenta la vida de Tomás Tomás, interpretado por el actor Daniel Giménez Cacho, un publicista exitoso y mujeriego que tiene un fugaz romance con Silvana, enfermera del consultorio de su mejor amigo. Al verse en una situación embarazosa, donde Tomás tiene que salir de su departamento por la ventana para llegar al de sus amigos, vecinos de a lado, conoce a Clarisa, una sobrecargo que vive en el departamento intermedio y que le robará el aliento. Silvana, resentida le jugará una broma que lo hará repensar su vida, su presente y su futuro. En esta cinta, podemos, también, disfrutar de la dirección de foto de Emmanuel Lubezki.

 

Amores Perros

México, 2000

Un antes y un después del cine mexicano y latinoamericano. Dirigida por el director Alejandro González Iñárritu, con el guión de Guillermo Arriaga, Amores Perros es la primera película de la llamada “trilogía de la muerte” y del director y guionista sobre historias cruzadas y circunstancias que nos obligan a ver y reconocer al otro. A raíz de un choque automovilístico los personajes de las  tres historias coinciden entre sí, aunque no se conocen nunca, están conectados por las circunstancias. Esta cinta universal bien pudo desarrollarse en cualquier otro lugar del mundo, pero el contexto que nos presenta, es el de un México del nuevo siglo, donde la música, también, es un referente del cambio cultural y social del nuevo momento que vivía nuestra sociedad.

 

María Candelaria

México, 1943

Esta es sin duda, uno de los retratos más bellos y dolorosos de México, cinta fotografiada por el maestro Gabriel Figueroa y dirigida por Emilio “el Indio” Fernández. Una reportera pregunta a un viejo artista sobre el retrato de una hermosa mujer indígena desnuda, el artista narra entonces la historia de la modelo, María Candelaria, una mujer que vivió a la sombra de su comunidad, señalada, relegada por el pasado de su madre que era prostituta. Su único apoyo será Lorenzo Rafael, otro indígena que le ofrece su amor, cuidado y compañía. Cada toma pareciera un cuadro pintado a mano del México rural de principios del siglo XX. La trama se desarrolla en Xochimilco, entre las trajineras, los lirios, las flores y la esperanza. Ganadora de  la Palma de Oro del Festival de Internacional de Cine de Cannes. Cuenta con las actuaciones de Dolores del Río y Pedro Armendáriz, iconos del cine nacional.

Macario

México, 1960

La primera película mexicana nominada al premio Oscar como Mejor Película Extranjera. Este filme nos cuenta la vida de Macario, interpretado por Ignacio López Tarso, un campesino indígena que debe llevar sustento a su esposa y a sus hijos, ha pasado mucha hambre y su único deseo es comerse él solo un “guajolote” (pavo), es entonces cuando en los campos, se encuentra con un hombre que al parecer le conoce de toda la vida, la Muerte. Este diálogo lo llevará a la reflexión del ser y estar. Esta película está basada en la novela de B. Traven quien escribió mucho sobre México y su mexicanidad, la historia se desarrolla en  la época del virreinato, en la Nueva España. Sin duda. El director Roberto Gavaldón, hace  un retrato místico de la filosofía de  vida y  muerte en el mexicano.

Película completa

1:30:50

Dos tipos de cuidado

México, 1952

Esta película reúne a dos grandes figuras del cine mexicano, Pedro Infante, querido, amado y proclamado por el pueblo como un ídolo por su voz y su carisma, y Jorge Negrete, elegante y distinguido actor y cantante de la época. La cinta, escrita y dirigida por Ismael Rodríguez es, por decirlo de algún modo, la serenata de México. Cuenta la historia de dos amigos, Jorge Bueno y Pedro Malo, quienes comparten parrandas, aventuras, música, ambos tienen novias formales, Jorge es novio de Rosario, prima de Pedro. Tras un año de ausencia, Jorge regresa al pueblo y se encuentra con la noticia de que su novia se ha casado con su amigo Pedro. Herido, Jorge no parará hasta hacer pagar a Pedro el mancillar su orgullo, sin saber las verdaderas razones por las que se dio este matrimonio.  Esta historia reúne, no sólo a dos figuras del cine, sino también a la música, el mariachi, el tequila y la parranda, siendo un retrato del México campirano, alegre y trovador. Una de las escenas más representativas de la cinta y del cine mexicano es el duelo entre Jorge Bueno y Pedro Malo en un “palomazo” de coplas, es decir, por medio de “dimes y diretes” que cuentan lo ocurrido.

Película Completa

1:49:20

¡Viva México!

Estados Unidos, México y la Unión Soviética, 1930

Sin duda, el gran Sergei Eisenstein, llega a México envuelto en la aventura para rodar una cinta que contara en 6 episodios del México prehispánico al revolucionario. No imaginó que este viaje se complicaría y le impediría terminar el proyecto, lo que sí sabía es que en cada toma, estaba inmortalizando la historia de un pueblo. Rodada en la Ciudad de México, Xochimilco, Acapulco, Oaxaca y Yucatán, podemos encontrar la estructura de cada capítulo. Prólogo, en esta parte se aborda Chichen Itzá, un México envuelto en el misticismo del tiempo eterno de las pirámides. Este capítulo estará dedicado a David Alfaro Siqueiros. La segunda parte, titulada Sandunga, muestra la vida cotidiana en Oaxaca, con una boda en Santo Domingo Tehuantepec, muestra la vida indígena que describe como matriarcado; la tercera parte, Fiesta, muestra la celebración hacia de la Virgen de Guadalupe y la sangre derramada en la conquista, también presenta la fiesta de toros; Maguey será el cuarto episodio, dedicado a Diego Rivera. Se muestra cómo unos peones dolidos por el abuso de la novia de uno de ellos por su patrón, buscan venganza y el pago de la humillación y el dolor. Los episodios Soldadera y Epílogo que abordaría la festividad de muertos, no se filmarán, al ser cancelado el filme.  Tiempo después Grigori Alexandrov realiza un montaje final del material filmado por Sergei, titulándola ¡Viva México!

Película completa

1:24:15

Subtítulos en Inglés

¡Que viva México!

¡Que vivan los realizadores que todos los días impulsan nuestro cine, y aquellos que no dejan de luchar para ver sus historias vueltas realidad!

¡Viva!

 

Perla Atanacio

Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio | perla@filmakersmovie.com | México

Imaginaria Mexicana. Guionista y productora audiovisual. Filmakersmovie combina sus pasiones, el arte de contar y producir historias, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando testimonios de vida.

 

Las 15 Películas de Semana Santa

En esta semana de reflexión y de vacación, te recomendamos 15 películas para ver en esta temporada, esperamos que nos cuente qué le parecieron.

15.- Cristo 70

Después de cometer un robo, cuatro jóvenes escapan y se esconden en un pueblo, en donde se preparan las representaciones de la Pasión de Cristo, sin saber lo trascendente de su llegada al pueblo.

Esta película fue estrenada en jueves Santo, causando revuelo en México.

Guión: Alejandro Galindo y Enrique Rosado

Dir. Alejandro Galindo

México, 1970

 

14.- El Cristo del Océano

Pedrito es un niño huérfano que ha crecido con un pescador, quien lo ha tratado como si fuera su hijo. Un día el pescador no vuelve del mar. Pedrito no pierde las esperanzas de que regrese, y va a esperarlo en la playa, uno de esos días se encuentra la figura de un Cristo, al tiempo que conoce a un foráneo que le pide ayuda, Manuel.

Guión: Federico de Urrutia,  Keith Luger,  Alfredo Mañas y  Luciano Martino.

Dir. Ramón Fernández

España, Italia, México, 1971

CanalYouTube: UnCatolico2

 

13. Barrabás

Barrabás nos cuenta la vida del delincuente que es salvado de la crucifixión en donde se condena, también a Jesús, y cómo se desarrolla su vida después de la muerte de éste a lo largo de los años.

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Guión: Christopher Fry,  basado en la novela de Pär Lagerkvist

Dir. Richard Fleischer

Italia, 1961

CanalYouTube: Jalido 4x

 

12.- The Robe

Marcellus Gallio es un tribuno romano que recibe la encomienda de supervisor la crucifixión de Jesús, evento que le cambiará la vida, cuando al pie de la cruz gana la túnica de Cristo en un juego de apuestas, sin saber lo que le pararía el camino ni su conciencia.


Guión: Albert Maltz, Phillip Dunne, Gina Kaus, Lloyd C. Douglas

Dir. Henry Kosner

Estados Unidos, 1953

CanalYouTube: DVDmaniaMx

 

11.- Quo Vadis?

Cuando regresa victoriosamente a Roma, después de tres años en el campo de batalla, el general Marco Vinicio se enamora de Ligia. Pero ella es cristiana y sus creencias le impiden enamorarse de un guerrero. Aunque fue adoptada por un general retirado, jurídicamente es un rehén de Roma, de modo que Marco consigue sin dificultad que el emperador Nerón se la ceda en pago por sus servicios.

Guión: S.N. Behrman, Sonya Levin, John Lee Mahin

Dir. Mervyn LeRoy

Estados Unidos 1951

Canal YouTube: Movieclips Classic Trailers

 

10. Ten Commandments

Moisés, un pequeño bebé hebreo, es encontrado en el río Sinaí por Bithia, hija del Faraón, criándolo como su hijo, ocultando su origen. Moisés pronto gana la simpatía del Faraón Seti, así como el de su hija Nefertari, lo que disgusta a Ramsés, hijo del faraón, pues pondría en riesgo sus aspiraciones al trono. Cuando Moisés descubre su origen busca a su familia, desencadenando una serie de eventos que repercutirán sobre los esclavos, a quienes pertenece y que piensa liberar.

 

Guión: Æneas MacKenzie, Jesse L. Lasky, Jr.,  Jack Gariss, Fredric M. Frank

Basada en : La Biblia, Prince of Egypt de Dorothy Clarke Wilson, Pillar of Fire de J. H. Ingraham y On Eagle’s Wing de A. E. Southon

Dir. Cecil B. DeMille

Estados Unidos, 1956

Canal YouTube: HistoryMovies

 

9. Nazarín

En México, a principios del siglo XX, el humilde cura Nazarín comparte su pobreza con los necesitados que habitan alrededor del mesón de Chanfa. Después de proteger a una prostituta que provoca el incendio del mesón, Nazarín se ve obligado a abandonar el lugar. A lo largo de su camino, sus acciones, determinadas por su concepto de la caridad cristiana, provocarán una serie de conflictos.

 

Guión: Julio Alejandro, Luis Buñuel, Emilio Carballido, Benito Pérez Galdós

Dir. Luis Buñuel

México, 1959

Canal YouTube: Elizabeth Casillas

 

8. El Mártir del Calvario

Jesús rodeado de sus discípulos hace andar a un paralítico, pronuncia el sermón de la montaña, multiplica los peces, devuelve la vista a un niño, redime a la pecadora Magdalena, resucita a Lázaro y arroja del templo a los mercaderes. Luego Judas lo vende y él celebra con los apóstoles la última cena. Después es apresado y coronado de espinas. Judas arrepentido se ahorca. Jesús es crucificado. Muerto, resucitado y sube al cielo al tercer día.



Guión: Miguel Morayta, con una historia de Gonzalo Elvira Sánchez de Aparicio

Dir. Miguel Morayta

México, 1952

Canal YouTube: alro alropa

 

7. Spartacus

Un esclavo llamado Spartacus, es llevado por Léntulo Batiato, un mercader de esclavos, a Capua, para que luche como gladiador, en donde conocerá a Marcelo, un tirano y provocador entrenador. Spartacus va preparando una rebelión para liberarse del tirano abandonando la ciudad reducida a cenizas.


Guión: Dalton Trumbo, basado en la novela homónima de Howard Fast, con, Calder Willingham, Peter Ustionov

Dir. Stanley Kubrick

Estados Unidos, 1960

Canal YouTube: Movieclips Classic Trailers

 

6. The Passion of the Christ

No apta para personas hiper sensibles.

En la provincia romana de Judea, un misterioso carpintero llamado Jesús de Nazareth comienza a anunciar la llegada del «reino de Dios» y se rodea de un grupo de humildes pescadores: los Apóstoles. Las enseñanzas de Jesús atraen a una gran multitud de seguidores que lo reconocen como el Mesías. Alarmado por la situación, el Sanedrín, con la ayuda de Judas Iscariote, uno de los doce Apóstoles, arresta a Jesús. Acusado de traición a Roma, Cristo es entregado a Poncio Pilatos, quien, para evitar un motín, lo condena a  morir en la cruz como un vulgar criminal.

 

 

Guión: Mel Gibson y Benedict Fitzgerald

Dir. Mel Gibson

Estados Unidos, 2004

Canal YouTube: AMBI Distribution

 

5. Andréi Rublev

A comienzos del siglo XV, el monje pintor Andrei Rublev acude junto con sus compañeros a Moscú para pintar los frescos de la catedral de la Asunción del Kremlin. Fuera del aislamiento de su celda, Rublev comenzará a percatarse de las torturas, crímenes y matanzas que tienen aterrorizado al pueblo ruso.


Guión: Andrei Konchalovsky y Andrei Tarkovsky

Dir. Andrei Tarkovsky

Unión Soviética, 1966

Canal YouTube: VignoniAlto

 

4. The Last Temptation of the Christ

Jesús, un carpintero de Nazaret, decide atender la constante llamada de Dios. Pero cuando está a punto de completar su misión, debe hacer frente a la mayor de las tentaciones y realizar un sacrificio para salvar a todos los hombres.


Guión: Paul Schrader, basada en la novela homónima de Nikos Kazantzakis

Dir. Martin Scorcese

Estados Unidos, Canadá 1988

Canal YouTube: WorleyClarance

 

3. Ben-Hur

Judá Ben-Hur es  hijo de una familia noble de Jerusalén, y Mesala , tribuno romano que dirige los ejércitos de ocupación, son dos antiguos amigos, pero un accidente involuntario los convierte en enemigos irreconciliables: Ben-Hur es acusado de atentar contra la vida del nuevo gobernador romano, y Mesala lo encarcela a él y a su familia. Cuando Ben-Hur es trasladado a galeras para cumplir su condena, un hombre llamado Jesús de Nazaret se apiada de él y le da de beber.


 

Guión: Karl Tunberg de la novella de Lewis Wallace

Dir. William Wyler

Estados Unidos, 1959

Canal YouTube: KevinrspBelieves

 

2. Il Vangelo secondo Matteo

Pier Paolo Pasolini, nos lleva de la mano por la vida de Jesús desde la visión de Mateo en su evangelio.

Guión y Dirección: Pier Paolo Pasolini

Italia, 1964

Canal YouTube: Vittorio Argentino

 

1. Jesus of Nazareth

Miniserie que cuenta desde la anunciación del ángel a María, hasta la reaparición de Jesús frente a sus discípulos después de su muerte en la cruz.

 

Hasta la fecha, el rostro de Jesús más comercial y conocido en todo el mundo, interpretado por el actor Robert Powell.

 


Guión: Anthony Burgess, Suso Ceccehi d’Amico, y Franco Zeffirelli

Dir. Franco Zeffiirelli

Reino Unidos e Italia, 1977

Canal YouTube: elkeeek

 

Independiente de la religión que se profese, estas producciones gozan de contar con grades actores, guiones, y direcciones que vuelven a la producción parte de la historia del cine.

 

 

 

Nota:

Algunas sinopsis han sido consultadas en FilmAffinity y Wikipedia.org para ser publicadas en este artículo.

 

 

 

Whiplash: Música & Obsesión

Por Diana Miriam Alcántara Meléndez

Superación significa vencer obstáculos, pero la palabra superar también implica ser superior a alguien. Idealmente se logra demostrando mejores habilidades y/o conocimientos, no pisotear al otro para lograr sobrepasarlo. ¿Pero, cómo se llega a alcanzar tal maestría? ¿Presionando hasta lograr que la persona sea el mejor o la mejor versión de sí mismo, o dejándolo crecer hasta el punto que ella o él elijan? ¿Hay enseñanza, educación, aprendizaje e instrucción en un escenario en que se exige empujar al otro al límite, o ello conlleva invariablemente abuso, control, dominio y autoritarismo? El problema se vincula con el ejercicio de autoridad en el proceso educativo. El maestro enseña, pero también debería aprender y dirigir su enseñanza con respaldo en una capacidad argumentativa racional que fundamente y legitime su actuar, justo para evitar que sus subordinados, es decir, los alumnos, consideren sus órdenes como impositivas, irracionales, fuera de lugar.

En Whiplash: Música & Obsesión (EUA, 2014), cinta escrita y dirigida por Damien Chazelle, y protagonizada por Miles Teller, J. K. Simmons y Paul Reiser, Andrew es un estudiante de primer año en una escuela de música, decidido a convertirse en el mejor jazzista de la historia. Su oportunidad llega cuando es invitado a la orquesta del profesor Fletcher, un hombre exigente e intransigente que pide acato y disciplina de sus alumnos. Su idea es empujarlos a ser los mejores, pero en el proceso abusa física y emocionalmente de ellos, bajo la idea de que sólo así se esforzarán lo suficiente como para alcanzar su máximo potencial. Su autoridad como maestro le otorga la capacidad, la facultad para dictar las actividades orientadas al mejor aprovechamiento de sus estudiantes, para desarrollar sus capacidades, su potencial intelectual, sus habilidades, pero al hacerlo está obligado a respetar a los mismos estudiantes como personas pensantes, como individuos en proceso de formación; o al menos así debería ser.

¿Alcanzar la grandeza a toda costa, incluso si esto significa perder humanidad? Educación para llegar el éxito es un camino indispensable en la vida pero, ¿dolor y castigo con tal de ser el mejor, es correcto, lo vale? Estas son algunas de las preguntas que plantea la cinta, ganadora de tres premios Oscar (mejor mezcla de sonido, mejor edición y mejor actor de reparto, para Simmons), además de dos nominaciones más, a mejor película y guión adaptado. En el fondo, una mirada crítica al sistema educativo basado en la autoridad indiscutible de los docentes, en la competencia en las relaciones sociales entre los alumnos y en la falsa idea de que hay un solo camino para enseñar a cualquier estudiante.

Andrew es un joven inseguro pero con potencial, dedicado pero no siempre decidido, disciplinado, pero quizá conformista. Para llegar a su máximo potencial debe cambiar su actitud, fortalecer su carácter, el problema es el cómo. No lo sabe, no lo entiende y entonces deja que la situación lo moldee, en lugar de tomar él las riendas.

Fletcher al contrario, es una persona decidida, segura y capaz, que se excusa en exigir lo mejor para entonces abusar de su poder. El profesor no es, quizá en el fondo, una persona mala como tal, pues en verdad cree que la única forma de lograr el potencial del alumno es presionarlo hasta llegar a su límite, físico y emocional, incluso para quebrarlos, antes de indicarles cómo reconstruir su proyecto; el problema es que la forma como lo hace y la manera de asumir su papel en la dinámica de enseñanza aprendizaje, perjudica la mente de sus estudiantes, que se convierten en blanco de humillaciones y agresiones a las que no se atreven a retar, o contradecir, por miedo al fracaso, tanto académico como personal, que impacta indirectamente en las posibles represalias secundarias, entiéndase ser degradados o hasta expulsados del conservatorio.

¿El profesor enseña, instruye, forma o facilita? Además de que el cómo logre que el alumno encuentre su potencial, es la parte delicada, susceptible a írsele de las manos. No es con abusos ni debería ser bajo esa filosofía de ‘la letra con sangre entra’, un refrán que se refiere a la educación a través de una disciplina exigente que llega a los golpes, a la violencia física, porque la violencia no instruye valores, empatía y ética, sino todo lo contrario. ¿De quién ‘aprende’ más el estudiante, o qué experiencia le hace mejor, aquella en la cual el profesor le condona los errores o aquella en que el profesor se asegura que el alumno no vuelva a cometer ese error? El ideal es el balance. No es dar palmadas compasivas en la espalda para evitar el dolor de la caída, pero tampoco es golpear, metafórica y literalmente hablando, por el error cometido. No es que el profesor infunda tanto miedo en el estudiante como para obligarlo a no volver a cometer una falta, para tampoco es hacer como que ‘no pasa nada’. Es, en todo caso, instruirle en qué se equivocó y en cómo mejorar y cambiar para ser mejor.

En este caso Fletcher dirige a los jóvenes para hacer lo que ya saben, pero de una mejor manera, o de una manera más precisa, como él quiere, sabiéndose además el experto en el área. Su método es la mano dura, que más que exigir, castiga. Lo que crea con el abuso y la crueldad es una relación tóxica, dependiente, sumisa, mansa y manipulable, en que el alumno no crece y no mejora, sólo aprende a seguir órdenes y cubrir expectativas. El alumno se vuelve entonces sumiso, obediente, eficiente para repetir con calidad lo que se le obliga, pero no surge su motivación personal, su entusiasmo, su creatividad. ¿Las expectativas son altas porque el nivel que pide el profesor del alumno está en efecto en los más altos estándares de calidad musical? Sí. ¿Puede el alumno mejorar si se le exige ser el mejor? Sí. ¿Puede el alumno mejorar, como artista y como persona, si se le demanda esa disciplina con sólo castigos y humillación? No realmente, porque además no es ese el único camino para llegar hasta ahí.

El problema de Andrew, y del resto de sus compañeros, es que viven cegados por la idea de grandeza, que idealizan y comparan en relación con Fletcher; es decir, la figura del otro, del maestro, pesa tanto, que se convierte en la única. Predispuestos a alcanzar el reconocimiento a toda costa en medio de una competitividad malsana promovida por su profesor, y sabiendo que si la orquesta de Fletcher es la más prestigiada y estar en ella los hace por asociación destacables, lo que cada alumno aprende es a ser el mejor, según los estándares del otro. Andrew practica, se aísla, termina la relación con su novia, para dedicar todos sus días a los ensayos y, eventualmente, deja de ser él mismo, para ser el tipo de persona que su profesor quiere que sea.

Consigue la posición como baterista principal por un error (la partitura del titular se pierde y como él se sabe la melodía de memoria, puede tomar el asiento principal durante una competencia musical) y luego se aferra a su posición creyendo que ha alcanzado el respeto de sus similares. Pero si alcanzar el éxito implica ser el mejor, y a los ojos de Fletcher es imposible ser el mejor, siempre habrá una prueba más arriba de la última prueba. Fletcher llama entonces a otro suplente, para presionar a Andrew a seguir ‘probando su valía’. No importa entonces cuánto se esfuerce y trabaje, sufra y se sacrifique, nunca será lo que el otro quiere que sea. Andrew y los otros no entienden que lo importante no es complacer a su profesor, sino estar contentos con ellos mismos, satisfechos de su propio desempeño. ¿Pero qué significa estar contentos con ellos mismos, como músicos?Parece que no lo saben o no se atreven a preguntárselo, porque la figura de autoridad frente a ellos es tan imponente, que la sombra (el castigo, la crítica y el control) pesa en sus hombros.

La dinámica continúa así hasta que se llega a un punto de ebullición, hasta que Andrew alcanza el punto de quiebre y deja de preocuparse por él y la gente a su alrededor, con tal de demostrarle a su profesor no sólo su talento, sino que es indispensable, algo que él cree posible pero que en realidad no lo es.

¿Qué implica el éxito?, ¿es acaso alcanzar lo que se anhela, o es lograr lo que otros quieren para cada uno?, ¿somos exitosos al alcanzar las metas que la sociedad nos impone, o al superar los retos personales? Andrew duda de sí mismo y busca la aprobación de otros, dejando así que personas como Fletcher moldeen su identidad. El chico se olvida de sus prioridades por miedo al fracaso y esto le cuesta todo.

¿Cuántos ‘Fletchers’ no hay en la vida de las personas? Sin duda muchos, más de los que se pudiera desear, quizá no igual de abusivos, prepotentes, controladores y crueles, pero sí simbólicamente hablando. Superarse a sí mismo requiere esfuerzos, pero no bajo órdenes sin límites, que llevan a la persona a ser ‘el mejor’, según los estándares de alguien más. ¿Cómo poner y ponerse límites? Para Andrew sucede cuando se ve envuelto en un accidente automovilístico y antes de preocuparse por su bienestar, corre al escenario preocupado por la aceptación y reconocimiento de sus similares en la música. Para otro estudiante, ese límite llega al extremo cuando, derrumbado por la crítica no constructiva, sino hiriente, su estado de angustia y ansiedad lo lleva a la depresión y eventualmente al suicidio.

No es sólo si el sacrificio vale la pena, sino hasta qué punto. ¿Qué se gana, qué se pierde y qué es lo que realmente se quiere? Cuando Andrew dice que quiere ser el mejor músico de jazz, ¿qué significa esto para él? Si alcanza esa maestría como músico, ¿la alcanza porque lo sacrifica todo o porque aprende a sacar provecho de su talento, guiándolo?

Exigir lo mejor de alguien no está mal, trabajar por alcanzar lo que se quiere tampoco; requiere disciplina y sacrificio, pero también honestidad, especialmente con uno mismo. Lo importante es saber definir las propias metas y prioridades, encontrando la razón motivacional para construir un proyecto de vida. Los maestros están para guiar los esfuerzos de sus estudiantes y deben ejercer su autoridad con rigurosidad, pero también con solidaridad y generosidad. Lo que no se condona es la autoridad que se excede, que se vuelve arbitraria, y que se esconde en estas ideas de éxito y logros, fomentando una competitividad despiadada que deshumaniza tanto a maestros como a los alumnos. Al final, quién pone los límites, debe ser uno mismo.

Whiplash, 2014, Dir. Damien Chazelle

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

 

THE LAST DANCE, por siempre Michael

por Iván Uriel Atanacio Medellín

Dirigido por Jason Hehir, The last dance se convirtió en el contenido audiovisual más visto en las plataformas digitales durante la pandemia que ha azotado al mundo y que nos ha obligado a permanecer en cuarentena. Hehir conduce un serial documental que a lo largo de diez episodios y desde la variopinta perspectiva de diversos personajes, describe al corolario de su protagonista, Michael Jordan, la última campaña de un equipo de antología, la dinastía de los Chicago Bulls que comandaron la NBA con seis títulos en ocho años, dos tripletes en la misma década, único en la historia de los deportes profesionales en Estados Unidos. De hecho el equipo de la temporada de 1996 llegó a ser el máximo ganador en tiempo regular, hasta que en 2016 ese record fue roto por los Golden State Warriors, dirigidos por Steve Kerr, otro de los protagonistas del documental, cabe señalar que la diferencia entre ambos equipos fue el hecho de que los Warriors no ganaron el título que los Bulls sí. La serie describe la temporada 1997-1998 mediante escenas filmadas en autorización ex profesa de Jordan, el dueño del equipo y Phil Jackson, máximo ganador de la NBA como entrenador y jugador en la suma; dichas escenas no serían reveladas a menos de que los involucrados estuvieran de acuerdo, el resultado, un apasionante viaje por dos décadas de la NBA de la mano de la trayectoria de Michael Jordan y su papel en el equipo más ganador de su tiempo, desde sus años en la universidad hasta su primera medalla olímpica en 1984; desde su temporada de novato 1984-1985, su primera lesión 1985-1986, hasta sus años gloriosos 1986-1987 y 1988, donde competiría con Larry Bird y Magic Johnson, y que concluiría con su primer MVP, para dar paso a su consolidación como súper estrella, 1988-1989 y 1989-1990, cuando los famosos Bad Boys de Detroit, que destronaron a los Lakers de Los Ángeles de Magic Johnson, los dejaran en par de ocasiones eliminados de las finales. Sería esa la primera transformación de Jordan, no solo a nivel físico sino mental y estratégico, jugando hacia un equipo que lideraría a sus propios métodos, eso, más la llegada de Scottie Pippen y Phil Jackson, conformarían su primer clímax, el triplete de 1991-1992 y 1993. El documental tiende dos líneas que se encuentran y que nos llevan por las historias rocambolescas de Dennis Rodman, el crudo contexto histórico de Toni Kukoc, la similitud de tragedias de Jordan con Steve Kerr, o el papel de Pippen al lado de Jordan.

Polémico sin duda, el producto es altamente recomendable para los fanáticos de los deportes y para una nueva generación de aficionados que no conocían la trayectoria de Michael. El material de archivo es extraordinario, y destacan las secuencias que narran los títulos de 1996, 1997 y 1998, como batallas épicas al tiempo que los vericuentos y visicitudes se suceden uno a uno. Varios temas quedan al debate, qué habría pasado de Jordan de no retirarse un año y medio y con ello prácticamente dos temporadas, 1994-1995, en las cuales los Rockets de Houston de Hakem Olajuwon conquistaron sendos títulos, su paso al béisbol, el profundo dolor que sintió ante la trágica muerte de su padre y su regreso, que ante los resultados primarios le hicieron readaptar su físico al básquetbol y recuperar su cetro. Las imágenes están plenas de nostalgia, especialmente las correspondientes al Dream Team de Barcelona 1992, su segunda medalla de oro, o los detrás de cámaras mientras filmaba la cinta Space Jam de 1996, cuando en 1995 previo a su regreso y a pleno rodaje reunió a varios compañeros para volver a jugar; así mismo, ver a figuras como Spike Lee, Bob Costas, Justin Timberlake, entre otros, ofrece un contexto generacional al que también acompañan jugadores del salón de la fama como Larry Bird, Magic Johnson, John Stockton, Patrick Ewing o Reggie Miller, incluyendo al recientemente fallecido Kobe Bryant o a los ex presidentes Bill Clinton y Barak Obama.

Michael Jordan irrumpió los años ochenta como torbellino el mundo del básquetbol, pero de igual modo el mundo del espectáculo que encumbra figuras afroamericanas de extraordinario talento y carisma, que transformaron la cultura como menciona el mismo ex presidente Obama, Oprah Windfrey, Eddie Murphy, Lionel Richie, Stevie Wonder, Arsenio Hall; deportistas como Walter Peyton, Carl Lewis, Jerry Rice, entre otros, y dominando la escena Michael Jackson, quien en 1992 de la mano del Dangerous, invitó a Jordan para aparecer en el videoclip del sencillo Jam. Michael Jordan se convirtió en un ícono de las marcas deportivas, encumbró a Nike y  su propia llínea Air Jordan, y dejó su sello como el acróbata máximo de la liga a finales de los años ochenta, pero sería a partir de su primer título con los Chicago Bulls, que no solo daría inicio a la dinastía más famosa, sino que brindaría a los noventa un dominio abrumador. Incluso en 1994 cuando en plenas finales NBA la atención se volcó sobre el caso de OJ Simpson, el deporte dio cuenta de la valía mediática de Jordan, que entonces estaba retirado.

Figuras mediáticas del como Emmitt Smitt, Michael Johnson, Mike Tyson, Tiger Woods, tuvieron reflectores como heredad de Jordan. El serial deja algunos temas de lado, como la no aceptación de Jordan para integrar el Dream Team de 1996 en Atlanta, la cortada de su dedo con un cortador de puros y que le hubiera costado la temporada de 1999 de no haberse retirado, o su segundo regreso en 2001, que vio jugar al más grande basquetbolista de la historia por dos temporadas, 2001-2002 y 2002-2003, incluido un juego de estrellas épico. No obstante el documental se concentra en la dinastía de los Bulls y en especial en la consecución de su segundo triplete, con el denominado The last dance que el propio Jackson brindó a su última temporada juntos, alimentando un drama con la participación del desparecido Jerry Krause como una suerte de villano que construye y destruye su propia creación, el dueño del equipo Jerry Reindsdorf, familiares de Scottie Pippen, la mamá y hermanos de Michael Jordan, o Carmen Electra en las peripecias relatadas sobre Dennis Rodman.

El legado de Michael Jordan es innegable, como los recuerdos y vivencias que se acompasan al escuchar el tema Sirius de The Alan Parsons Project de 1982 y que durante el segundo triplete, 1996-1998, se convirtió en un sello de la era Jordan. Ningún atleta puede compararse al impacto mediático de Jordan, aunque varios comparten los debates de su olimpo, sea en su propio deporte como Karem Abdul Jabbar, Bill Russell, Wilt Chamberlain o Lebron James, o en otros deportes, Mohamed Alí, Robinson, Marciano, Jesse Owens, Carl Lewis, Usain Bolt, Mike Spitz, Greg Louganis, Michael Phelps, Nadia Comaneci, Simona Biles, Pelé, Maradona, Messi, Laver, Borg, Sampras, Federer, Nadal, Djokovic, Schumacher, Sena, Fangio, Niklaus, Tiger Woods, Joe Montana, Peyton Manning, Johnny Unitas, Walter Payton, Jim Brown o Tom Brady, por citar algunos, que compiten voluntaria, involuntaria o a la consideración de fanáticos y expertos, por ser los mejores de sus deportes o posiciones, una denominación que en inglés se abrevia GOAT, Greatest of All Time, denominación que no por casualidad, inició con Michael Jordan. Ahora bien, lo más atractivo y por demás interesante del serial, es la figura de Jordan como compañero de equipo, como líder y como jugador, tres posiciones distintas, y es ahí donde el debate incrementa el morbo y atención del documental, Jordan no es tan amigable, no es ameno sino duro, difícil, de trato adusto y hasta cierto punto coercitivo hacia los objetivos.

De ahí la valía de su ímpetu ganador a claroscuros y grises, en las distintas posiciones que podamos tomar como audiencia, es innegable que en las diez temporadas que estuvo a tope, si consideramos las que estuvo lesionado, su retiro a los treinta años y su vuelta a sus casi cuarenta, nadie puedo desafiar su dominio. Héroe o villano, líder u hostigador de la competencia, Michael Jordan impulsó a sus compañeros a lograr el éxito y de su mano alcanzó el suyo, la dinastía de Chicago quedará grabada en la memoria de quienes la vivimos en su momento y ahora en quienes la redescubren y vuelven a emocionar aun cuando el marcador no se mueva y sepamos quien ganó el partido. Jordan se hizo figura cuando no había redes sociales ni plataformas que cumplieran la misiva informativa, la prensa, los medios y sus títulos cumplieron el cometido, hizo de la publicidad un aliado financiero y exponencial, y de la propaganda y retos de compañeros, prensa y situaciones de la vida misma, argumentos, motivos y razones para alcanzar sus metas, buenas o no, adecuadas o no, es una consideración de quien las juzgue, opine o comente, analice o sienta, Michael Jordan seguirá siendo un modelo a seguir para las y los competidores que buscan la entrega, la excelencia y la obtención del triunfo.

The last dance ha cumplido a todas luces su tarea, informó, removió, cautivo, interesó, emocionó y entretuvo a millones de personas en el mundo en medio de una pandemia que además de enfrentar la lucha por la vida misma, tiene al confinamiento la ausencia de deportiva, el serial provocó a muchas y a muchos atletas para redoblar esfuerzos, algo que lo hicieron incluso hicieron público varias celebridades del medio, pero también a quienes buscan al día a día dar lo mejor de sí, con sacrificios y esfuerzos, con dolor y penas, dando fuerza y aliento. Recordar es vivir gravita en la nostalgia, y el documental hizo evidente que se extraña lo querido, como esas imágenes grabadas para siempre en la memoria y que ahora serán analizadas, valoradas y estilizadas en el aire que e propio Jodan acusó a su vuelo.

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

 

 

La vereda del frente de la ciencia ficción (Primera parte)

Por: Andrés Palma Buratta

La ciencia ficción ha sido, sin duda, un género fundamental dentro de la historia del cine desde su nacimiento. Tomando la literatura como su mayor fuente de inspiración (Philip K. Dick, Isaac Asimov, Ray Bradbury, H.G. Wells, George Orwell, Jules Gabriel Verne, etc.), ha pasado del artificio efectista en sus primeros años como exploración técnica (Voyage dans la lune,1902, George Mellies) a discursos críticos y disruptivos de nuestras sociedades (Metropolis,1927, Fritz Lang) vadeando por invasiones extraterrestres (Invasion of the Body Snatchers, 1956, Don Siegel) monstruos de series B (Creature from the Black Lagoon,1954, Jack Arnold) elucubraciones de tiempos futuros (Forbidden Planet, 1956, Fred McLeod Wilcox) viajes en el tiempo (The Time Machine, 1960, George Pal, Planet of the Apes, 1968, Franklin J. Schaffner) robots asesinos, dominación de las maquinas, revisión de la revolución industrial (The Terminator, 1984, James Cameron) y críticas a las distópicas sociedades totalitarias (1984, 1984, Michael Radford, V for Vendetta, 2005, James McTeigue)  para decantar en exploraciones metafísicas y filosóficas del ser humano en relación a su entorno pero sobre todo en relación a su propia naturaleza, la fé, la teológica y el origen del ser humano (2001: A Space Odyssey, 1968, Stanley Kubrick, La Jetée, 1962, Chris Marker, The Day the Earth Stood Still, 1951, Robert Wise, Solyaris, 1972 y Stalker, 1979, Andrei Tarkovsky).

Se han escrito innumerables libros, artículos, se han hecho miles de estudios, enumerando las obras fundacionales y definitivas que esta rama del cine ha tenido con mayor o menor acierto discursivo, estético y comercial en la evolución del séptimo arte. Sin duda ha dejado joyas indiscutibles; difícil no mencionar la obra de James Cameron (Aliens,1986, T2: Judgment Day,1991, Avatar, 2009) Paul Verhoeven, (Robocop, 1987, y Total Recall, 1992) o, quizás del gran maestro del género, Steven Spielberg (Close Encounters of the Third Kind, 1977, E.T. The Extra-Terrestrial, 1982, Jurassic Park, 1993, Artificial Intelligence: AI, 2001, Minority Report, 2002)

La ciencia ficción ha creado universos inolvidables que ya son parte de nuestro subconsciente (Star Wars, 1977, George Lucas o Star Trek: The Motion Picture, 1979, Robert Wise, Back to the Future, 1985, Robert Zemeckis) y construido obras maestras enlistadas en la mejores páginas de cine año tras años, haciendo evidente su pertinencia y actualidad a pesar de haber sufrido distintas mutaciones a lo largo de los años (Blade Runner, 1982, Alien, 1979, Ridley Scott, Brazil, 1985, Twelve Monkeys, 1995, Terry Gilliam, The Thing, 1982, John Carpenter, The Matrix, 1999, Lana Wachowski & Lilly Wachowski, Children of Men, 2006, Alfonso Cuarón, The Fly, 1986, eXistenZ, 1999, Videdrome, 1983, David Cronenberg, Dark City, 1998, Alex Proyas, Delicatessen, 1991, Marc Caro & Jean-Pierre Jeunet, District 9, 2009, Neill Blomkamp, entre otras).

Su capacidad de explorar, representar, diseccionar la sociedad, enfrentándola con sus más oscuros miedos en pos de la toma de conciencia del ser humano y la relación con su entorno ad portas del apocalipsis (No Blade of Grass, 1970, Cornel Wilde, Mad Max, 1979, George Miller, Soylent Green, 1973, Richard Fleischer, The Blood of Heroes, 1989, David Webb Peoples) ha servido, también, como puntapié inicial para la carrera de muchos noveles directores (Moon, 2009, Duncan Jones, THX 1138, 1971, George Lucas, Primer, 2004, Shane Carruth, Le dernier combat, 1983, Luc Besson, Pi, 1998, Darren Aronofsky, Cube, 1997, Vincenzo Natali, Time After Time, 1979, Nicholas Meyer, Dark Star, 1974, John Carpenter, Westworld, 1973, Michael Crichton, Los cronocrímenes, 2007, Nacho Vigalondo, Ex Machina, 2014, Alex Garland, Nebo zovyot, 1959, Francis Ford Coppola,  etc.)  que buscan en estos relatos el trampolín perfecto para dar el salto a las grandes producciones, pero que también ha consolidado a esos mismos directores con obras, hoy en día, consideradas de culto. Podríamos escribir horas y horas sobre la línea de tiempo de la ciencia ficción y todos sus sub géneros que van desde el Cyberpunk hasta la Space Opera pasando por el Steampunk, Retrofuturismo o Biopunk.

Pero en esta ocasión, queremos desviarnos del discurso oficial e investigar en aquellas obras que no necesariamente pertenecen al lenguaje más habitual en los discursos fílmicos de grandes maestros cinematográficos (y cuando hablamos de maestros nos referimos a esos directores que influyeron de una u otra manera en la historia del cine con una o varias películas), pequeños oasis digitales en sus respectivas filmografías, muchas veces las únicas incursiones en el siempre complicado territorio de la ciencia ficción sin abandonar el toque personal de cada uno de sus estilos.

Primera Parte:

Alphaville, une étrange aventure de Lemmy Caution (1965) Jean-Luc Godard

Godard, reconocido como uno de los directores más radicales de la Nouvelle Vague francesa, también quiso explorar el terreno de la ciencia ficción, en esta obra maestra de un maravilloso blanco y negro. Godard, se interna en los recovecos de Alpahville, una ciudad espacial carente de libertades, gobernada por el «Orwelliano» robot Alpha 60, que no es más que una París de los años 60 reconvertida en lo que hoy llamaríamos retro futurismo (finalmente el futuro es lo que vemos hoy), donde las emociones humanas y sobretodo la «palabra» (entendida sí, desde la artista teológica, pero también como parte esencial en la construcción de relato del cine de Godard) son castigadas, censuradas, por regímenes tecnológicos de tinte fascistoides. A través del personaje de Lemmy Caution, agente del F.B.I. creado por el escritor británico Peter Cheyney, interpretado por un duro Eddie Constantine (que ya con anterioridad lo había personificado bajo el mando de varios directores en las populares «Kiss Kiss Bang Bang» films) Godard nos presenta esta historia de amor donde el film-noir se mezcla con la distopía futurista, condimentando citas de Jorge Luís Borges, con un finísimo humor, y adelantando, de alguna manera, su critica a los acontecimientos del mayo del 68. Pese a todo esto, quizás Alphaville sea una de sus películas más fácil de digerir.

Je t’aime, je t’aime (1968) Alain Resnais

El mismo año que se estrenaba 2001: A Space Odyssey y Planet of the Apes, el maestro Alain Resnais, quien ya nos había deslumbrado con Hiroshima mon amour y L’année dernière à Marienbad  (que algunos tintes de film-noir y ciencia ficción pudiesen tener), finalmente se adentra de lleno en el género con la historia de un frustrado suicida que se queda atrapado en el tiempo después de ser usado como conejillo de indias por un grupo de científicos que experimentan con los viajes en el tiempo. Lo interesante es que Resnais no pierde esa particular manera de construir sus relatos a través de la deconstrucción narrativa y un montaje dinámico a base de elipsis muy particular de su cine. Es así como la ciencia ficción y las temáticas de Resnais como la memoria, las relaciones humanas, el amor, y sobre todo el tiempo y su manipulación, encuentran en el plot de esta película una sincronía perfecta. Mención aparte es la estupenda banda sonora a cargo del compositor polaco Krzysztof Penderecki que le da un toque mesiánico e incluso teológico al film.

Fahrenheit 451 (1966) François Truffaut

Truffaut es otro gran exponente de la Nouvelle Vague y el cine francés que quiso dejar su huella en la ciencia ficción con un aceptable resultado final, debido en gran parte a la excelente historia creada por Ray Bradbury.  La premisa pertenece ya al dominio público del culto del género: “un bombero que vive en una sociedad solitaria y aislada donde los libros han sido proscritos por un gobierno que teme un público pensamiento independiente, tiene el deber de quemarlos hasta que comienza a cuestionar los motivos de este acto a través de la lectura de algunos textos confiscados.” (Brian Rathjen)

Truffaut logra plasmar en pantalla la historia utilizando sobretodo sus conocimientos de cine, con ingeniosa cinematografía, cuidadas tomas, una gran composición, paletas de colores muy pregnantes, sets futuristas pero al mismo tiempo muy minimalistas, la edición y el tempo para introducirnos en la psique de nuestros personajes; Truffaut en todo su esplendor. Pero sobretodo, con un gran respeto por el mensaje, que al fin y al cabo es el meollo de esta pieza artística. De más está decir, que al igual que sus coterráneos, Truffaut realiza una descarnada critica a la sociedad de aquella época, más cercana a sucesos reales como la quema de libros por parte de los Nazis, a través de este relato futurista. Finalmente, que sea una película de ciencia ficción es lo de menos. Lo principal, es la compresión de que aquellos sucesos que emergen de la imaginación del artista no son más que la respuesta real a las inquietudes del ser humano, a sus miedos más profundos que dejan más preguntas que respuestas.

https://www.youtube.com/watch?v=r6VUExA5UKA

Quintet (1979) Robert Altman

Altman optó por instalar su relato en un mundo congelado post apocalíptico, donde, el protagonista, Essex, interpretado por Paul Newman, un cazador de focas, debe regresar a la “ciudad”, una especie de gran centro comercial de look renacentista, donde de hecho se habla latín, en busca de un lugar seguro para que su acompañante pueda dar a luz, quizás, al último de los seres humanos (algo recuerda a Children of Men). La premisa suena bien, hasta que se ve involucrado en un juego, literal, un juego de mesa y tirar dados, llamado Quintet, qué como clara alusión a las injerencias metafísicas y teológicas sobre el significado de la vida como una lucha por la sobrevivencia y el derivado rol de la muerte después de perderla, deriva la historia en una película de acción dirigida torpemente y de clímax pobre, donde el más fuerte gana. Creo qué de todos los casos aquí tratados, es el film, en su totalidad, menos logrado, considerando que Altman venía de entregarnos sendas obras maestras como M.A.S.H., Nashville o 3 Women, maravillosos estudios de la psicología del ser humano, desgajando todas las capas de la sociedad y desnudando la idiosincrasia de su país natal. A Quintet, le faltó, justamente, esas múltiples narrativas envueltas en esos densos cúmulos de diálogos que nos tenía acostumbrados el director. Lamentablemente tampoco le fue suficiente contar con la actuación de Bibi Andersson, otrora musa de Bergman, como contraparte femenina, para entregarnos su toque tan “Altmanesque”.

Película completa:

https://www.youtube.com/watch?v=UIc-EFfpZaY

The Man Who Fell to Earth (1976) Nicolas Roeg

De todas las películas que mencionaremos, quizás, la de estilo más similar en relación a sus otras obras, sea The Man Who Fell to Earth. Interesante es ver como cada director imprime su carácter al momento de enfrentarse con un género que pese a sus diferentes temáticas termina por circular siempre en la misma estética. El caso de Roeg es la sicodelia, expresada a través de imágenes fragmentadas y dislocadas y un enfoque de la narración sumamente original pero a la vez extrañamente accesible. En muchos sentidos este divagante y rico psicodrama es una exposición de la peculiaridad del suroeste de Estados Unidos convertida en el escenario de esta extraña tierra llamada planeta llenas de enfermeras apáticas, aburridos profesores universitarios y capitalistas soñadores desesperados por un sentido de propósito. En su lugar, encuentran televisión, pistolas, alcohol e inercia. Pero incluso dada la sensación de resignación de la película, permite que florezca un romance, tan improbable como el agua en el desierto. Roeg reveló su visión única del mundo, la posibilidad de que incluso los alienígenas no sean inmunes a las debilidades «humanas» como la soledad y la necesidad de atención para alimentar sus deseos narcisistas. Pero el verdadero extraño con su cabello anaranjado y un nerviosismo coaxial perceptible, es un perfecto David Bowie como el alienígena, incómodo en su propia piel, como un camaleón. Como dato curioso cabe destacar que Roeg fue director de fotografía de Fahrenheit 451.

Welt am Draht (1973) Rainer Werner Fassbinder

Fassbinder es un genio, un genio maldito o un maldito genio. Su cine es entender Alemania (dividida, reunificada, post guerra, industrial, humana) en todos sus niveles, desde la más pura representación teatral hasta el documental «ficcionado», Fassbinder utilizó todas las herramientas a su disposición para enfrentarnos a la exploración de los sentimientos y la destrucción de estos mismos y quizás para librarse de sus propios fantasmas. Pieza clave del «Nuevo Cine Alemán» este rebelde director a lo largo de su vasta carrera, a pesar de morir muy joven, fue fundamental para retratar la profunda violencia institucionalizada hacia los inadaptados sociales, las minorías sexuales, los outsiders. Welt am Draht (1973) (World on a Wire) fue su única incursión en la ciencia ficción y una rareza para sus fans. Bajo forma de mini serie para tv, la película explora la idea de una realidad simulada, en este caso por una computadora: Simulacron que con tintes de neo noir aborda el concepto de realidades concéntricas (The Matrix años después bucearía la misma premisa, aunque como lógica de realidades dentro de realidades en un juego metafísico, Inception se vio más beneficiada). El resultado es una épica opulenta y elaborada, estéticamente muy bien lograda, una ciencia ficción tomada muy en serio, donde lo detectivesco, el misterio, el thriller muy al estilo europeo de los años 60 y 70, de mucha calle, persecución, recorre una atmósfera Alemana aún separada por el muro de Berlín que funciona a modo de reflejo en la búsqueda de una identidad de la realidad post guerra aún no resulta e incluso irreal para muchos. Finalmente, el futuro es el presente.  Libremente adaptada de la novela de ciencia ficción pulp “Simulacron-3” de Daniel F. Galouye, que años después tendría otra adaptación con The 13th Floor, 1999, Josef Rusnak.

Película completa parte 1:

https://www.youtube.com/watch?v=A7XEKEQnkng

Película completa parte 2:

https://www.youtube.com/watch?v=aWlM180v1Nc

High Life (2018) Claire Denis

Claire Denis, viene de un cine muy visceral, muy de cuerpo, brutalmente sensual, emocionalmente violento, erótico,  recordamos Beau travail con el gran Denis Lavant, quizás como la obra que mejor representa su estilo, una lucha constante de sus personajes por sobrevivir al entorno,  una búsqueda intensa de sus propias raíces,  una confrontación entre el medio y su identidad, (su niñez la pasa en las colonias francesas en África). Es por ello, que High Life, su primera incursión en el género de la ciencia ficción, a pesar que su carrera siempre ha sido muy ecléctica, no escapa de sus temáticas, al contrario, se inserta en esos choques culturales recurrentes y que caracterizan su obra como crítica política al colonialismo, viaja en la sensualidad, los fluidos corporales, la sexualidad que produce deseos ocultos o tabú (las relaciones sexuales están prohibidas) en estos personajes solitarios batallando con entornos hostiles. High Life construye en ese vínculo entre un padre y su hija, en una nave espacial, más bien cárcel espacial, llena de marginados, criminales, esa búsqueda de identidad, del yo en un universo desconocido o por conocer (o colonizar) que termina en un hoyo negro que promete una vida elevada. Quizás no sea de sus mejores películas, pero definitivamente retrata lo que ella conoce muy bien cuando habla de la fragmentación (en este film, también la fragmentación es un tópico)  de las colonias francesas en África. Ya sea en la tierra o en el espacio, no deja de ser interesante como ejercicio en la exploración de las distintas capas de diferenciación, juicio y condena racial, social y moral que sigue rigiendo la sociedad neoliberal.

Na srebrnym globie (1988) Andrzej Zulawski

Finalizamos la primera parte de esta entrega con otro director que, si bien se ha movido en la paranoia, el horror y el misterio, entregó también, para mi gusto, una obra maestra del género, aunque inconclusa. Na srebrnym globie (On the Silver Globe), es la historia de un grupo de astronautas que llega a un planeta, muy similar a la tierra, buscando libertad (el escape a la censura que Zulawski vivió durante toda su carrera) Paulatinamente van muriendo, pero sus descendientes se quedan viviendo en un estado primitivo creando nuevos mitos y dioses. Esperando la llegada del mesías, que eventualmente llega (es otro astronauta, más bien burócrata) y es convertido en dios. ¿La biblia? ¿Jesús? Sin duda, ¿una alegoría de la lucha del pueblo polaco contra el totalitarismo de los gobiernos comunistas? también. Similitud o exégesis histórica de las varias conquistas a los “nuevos mundos” de parte de occidente sumado a las cuestiones teológicas que deambulan desde la época primitiva, constituyen el viaje de inanidad espiritual que Zulawski navega en profundidad en el retrato de todas las aristas mentales de sus protagonistas, explorando la locura terrorífica de la psique humana, en la carga imaginaria, dualidad entre ficción o realidad, de creerse o que te crean Dios en una película no sobre la crueldad de la religión, sino sobre el descubrimiento, sobre el renacimiento. Zulawski volvía del exilio que el gobierno Polaco le había levantado después de ver el éxito que habían tenido sus obras. Zulawski aprovecha entonces, el chipe libre que le da el gobierno burócrata arrepentido, y filma esta obra maestra basada en una trilogía escrita por su tío Jerzy Zulawski. En medio de la filmación, asume otro déspota como vice ministro de cultura y acusa a Zulawski de representar la lucha del pueblo contra el totalitarismo Comunista. Ordena que se queme su obra, la cual finalmente es recuperada, llevada a Francia, editada y presentada en el festival de Cannes en el año 1988.

Trailer:

 

Andrés Palma Buratta

Andrés Palma Buratta |  IMDb @andrespalmab

Director y guionista italo-chileno, nos transporta al mundo distópico de una sociedad subterránea en su película Cassette, presentada en el Festival de Cine B, Cineteca Nacional de Chile y el Museo de la Ciudad de México. Ha participado en la producción de la película chilena “Una parte de mi vida” elogiada por la crítica. Su sensibilidad y lucha por defender los derechos humanos lo llevan a realizar el documental “Tú Ciudad…tus derechos”, para la CDHDF. Autor de historias sencillas y profundas. Desarrolló  la serie #HoySoyNadie, para Televisa Networks, fue director de Camaleón Films, dirige Filmakers Media Content.

Si no despierto

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

La alteridad se refiere a la capacidad de ser otro, a la capacidad de sentir y ver el mundo desde un punto de vista ajeno a nosotros. Esta (también llamada) “otredad’ consiste en  entender al ‘yo’, consciente y/o considerando la perspectiva del otro. Se relaciona un tanto con la idea de empatía, sin embargo, mientras ésta se refiere a ‘ponerse en los zapatos del otro’, la alteridad es más bien entender que hay ‘otros’ aparte de mí y que en la realidad de estos ‘otros’, existo ‘yo’.

El término, de alguna forma filosófico, ayuda a entender el papel de mi persona en relación con el mundo que [me] rodea, lo que lleva al individuo a entenderse a sí mismo en su papel con su contexto. El resultado es una armonía de respeto, pues implica la aceptación de la diversidad. En corto, es entenderse y entender al mundo, conforme cómo nos relacionamos con los demás.

Este es el tema central de Si no despierto (EUA, 2017), película dirigida por Ry Russo-Young y  escrita por Maria Maggenti, quien desarrolla su historia con base en la novela  homónima de Lauren Oliver, publicada en 2010. Oliver en una carta de 2009, contenida en el libro, dice: “La alteridad exige comprensión y tolerancia. Con demasiada frecuencia dejamos que las personas se conviertan en una proyección de nuestros propios anhelos, miedos o deseos. Las odiamos o las amamos dependiendo de las historias que inventamos sobre ellos. Dejamos de verlas como son, para verlas como nosotros creemos que son”.

Protagonizada en pantalla por Zoey Deutch, Halston Sage, Logan Miller, Jennifer Beals y Elena Kampouris, la historia sigue a Samantha Kingston, una joven preparatoriana atrapada en un bucle temporal en que vive y revive, una y otra vez, el mismo día. Es hasta darse cuenta de la situación en que se encuentra, repitiendo su experiencia vital, como descubre los detalles a su alrededor y la forma cómo se relaciona, misma que hasta entonces daba por sentado: su dinámica con sus padres y hermana, su amistad con sus aliadas más cercanas, Lindsay, Elody y Ally, y hasta su limitada, nula y prejuiciosa convivencia con aquellos con quienes cree no tener nada en común, específicamente algunos de sus compañeros del colegio. Relaciones todas que le parecen “normales” (cualquiera que sea el concepto que ella tuviera de “normal”) pero que desafortunadamente presentan vicios que influyen para obstaculizar su plena felicidad y logros de diverso tipo.

Primero rompiendo la rutina y luego desafiándola, la experiencia del bucle temporal le permite a Sam ir entendiendo la oportunidad que tiene enfrente para conocer a las personas con las que se relaciona (y con las que no), dando paso así a la viabilidad de conocerse a sí misma. Es un proceso de análisis autorreflexivo sobre sus actitudes, su comportamiento, incluso respecto a los valores que cree poseer y la congruencia de ello con sus actos.

Repetir el día es algo simbólico, con remembranzas en el mito de Sísifo, quien es castigado por los dioses a empujar una piedra hacia la cima de una montaña, sólo para, llegando a lo alto, aventarla por el borde y comenzar con el mismo proceso una y otra vez. La referencia mítica habla de una vida sinsentido, monótona, en donde el esfuerzo no conduce a nada porque el final Sísifo tiene que reiniciar el ascenso sobre la ladera de la montaña. No obstante la repetición de la experiencia le permite la satisfacción de alcanzar una y otra vez la cima, por lo que el castigo deja sentir una forma de victoria efímera, acorde con la astucia que se le atribuía.

En este caso para Samantha no se trata en realidad de un castigo, sino de una segunda (y tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima…) oportunidad. Es después de varias vueltas reiniciando que comienza a preguntarse ¿cuál es el objetivo?, ¿cuál es el sentido de todo? y, por tanto, ¿para qué y por qué vivo?

Abordar ese mismo día y en las mismas situaciones, pero cambiando las decisiones que ella toma, le da a Sam la oportunidad de reflexionar sobre ellas y valorar el impacto que en su devenir tienen. Por ejemplo, se había estado apartando de su madre, enfriando la relación, entonces, en uno de estos días decide acercarse a ella, platicar, intercambiar opiniones, dándose cuenta que el apoyo y afecto que creía había desaparecido entre ellas subsiste plenamente. Sam también se había distanciado de Ken, su amigo de la infancia, hasta etiquetarlo marginalmente por inercia, pero un día se encuentra inesperadamente con él y, sin más que perder, porque sabe que en poco tiempo el día reiniciará otra vez, decide entablar una conversación y conocer así una experiencia de vida y un punto de vista cuya perspectiva en ese momento ayuda a Sam con una importante lección: no siempre somos quienes creemos que somos, pero tampoco somos lo que los otros creen que somos.

Este bucle de tiempo lo que hace es ofrecer a la joven protagonista la puerta abierta para vivir, pero en toda la extensión de la palabra, conociendo, arriesgándose, opinando, escuchando a los demás y procurando entender su sentir y no sólo oyendo en forma vaga o selectiva. Es entender que la vida no sólo es una decisión tras otra, sino el conjunto de ellas y cómo éstas dan sentido a la existencia; valorar cada momento, cada detalle, cada plática, convivencia y ocasión.

Para Sam, la rutina monótona y por inercia era su verdadero purgatorio, porque daba por sentado lo que hacía y por qué lo hacía, lo que dejaba un gran hueco de ‘nada’, un vacío en su vida. Su problema, como para muchas personas en la realidad, era no darse cuenta a tiempo de lo intrascendente en que se volvía su existencia y en lo banal de sus actos. En la historia, Sam tuvo que revivir el último día de su vida varias veces para poder entenderlo, y para comprender que el sacrificio (la lección y la decisión que vienen implícitas) no sólo la involucra a ella, porque como ser humano, como ser social, forma parte también de la realidad de vida de otras personas.

En lugar de intentar cambiar a los demás, decide entonces respetarlos y cambiar ella misma, haciendo, decidiendo, con acciones que tengan su impacto para con los demás. No le dice a su mejor amiga, Lindsay, que cambie, aún sabiendo sus fallas y errores, en cambio, prefiere darle ánimos enfocándose en sus cualidades positivas, para ayudarla así a mejorar. Sam tampoco le dice a su hermana menor que se defienda si la ofenden (su hermana pequeña tiene un problema de seseo), en cambio prefiere hacerle ver que la quiere como es y que no hay nada malo con su persona. Y, finalmente, Sam buscar hacer entender a Juliet, la joven a la que ella y sus amigas le hacían bullying, que la respuesta no está en huir, sino en enfrentar el problema, hacerse respetar y darse cuenta que eso que haga es legítimo y necesario porque vale la pena vivir.

“Tal vez para ti haya un mañana. Tal vez para ti haya mil, o tres mil, o diez. Pero para algunos de nosotros, sólo existe el presente. Y lo que hagas hoy importa. En ese momento y tal vez hasta el infinito. Sólo veo mis grandes éxitos. Veo las cosas que quiero recordar. Y por las que quiero que me recuerden. Ahí me di cuenta de que ciertos momentos duran para siempre. Aunque hayan terminado, siguen existiendo”, dice Sam al inicio y al final de la película.

Samantha en realidad no define los mejores momentos de una vida como los recuerdos más felices, sino como <<las cosas que quieres recordar y por las que quieres ser recordado>>”, escribe Oliver en un ensayo publicado en la novela. Más adelante añade: “Puede existir sentido sin felicidad, por supuesto, pero no puede haber una felicidad auténtica sin sentido”.

Esa es la clave para la protagonista y la lección que deja al espectador, que reflexiona junto a ella. Para Sam no se trataba de ser feliz, sino de encontrar la motivación que la llevará a querer ser feliz, para anhelarlo, disfrutarlo, vivirlo y compartirlo. Ella vivía ya en un ciclo vacío incluso antes de comenzar a repetir el mismo día, precisamente porque no alcanzaba a comprender la importancia de valorar y valorarse en el mundo. En efecto, como ella misma finalmente analiza, “Lo que haces hoy importa”, y lo hace en tu vida, pero también en la de los demás. No es fácil aprenderlo, pero además, es que no siempre todos tendrán, como Sam, esa literal (aunque sí simbólica) ‘segunda oportunidad’. La lección entonces es actuar éticamente en busca del mejor sentido para la propia vida, porque, tal vez, no habrá una segunda oportunidad.

Before I Fall (2017) EE.UU.

Director: Ry Russo-Young

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

EDtv

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

La primera película de la historia es una proyección de 46 segundos de los hermanos Lumière, presentada el 22 de marzo de 1895, que consistía en la documentación de una escena de la vida cotidiana, la salida de los obreros de una fábrica. En marzo de 1989, Tim Berners Lee describió un protocolo de transferencias de hipertextos que daría paso a un programa llamado Web Browser. En agosto de 1991 y usando ese código base, fue lanzada la primera página web del mundo (info.cern.ch), que tenía un acceso restringido para los trabajadores de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). En agosto de ese año, el dominio fue abierto a todo público. Dos años después ya había 100 ‘World Wide Webs’ y para 1997, 200 mil. En ese 1997, Ana Voog era una de las personas más famosas en internet gracias a un proyecto llamado  ‘anacam’, que consistía en la transmisión en vivo de su vida las 24 horas al día. Solo un año después, 7 millones de personas la veían diariamente. Las transmisiones no tenían sonido pero recogían todo aspecto de la vida de esta artista y música, ya fuera comer, dormir, tener relaciones sexuales y hasta dar a luz a su primer hijo.“Hice esto antes de Facebook y las redes sociales e Instagram, y de compartir hasta el último momento sobre ti a través de las redes sociales como todos lo hacen ahora. Todavía plantea preguntas, como ¿cuál ES importante de la ‘información’ para guardar? ¿Guardo sólo las fotos «interesantes» que hago o muestro todas, las aburridas también?», le dijo en 2009, recapitulando su legado, al diario británico Independent.

Ella es uno de los primeros ejemplos de una tendencia que después crecería y se acrecentaría, en efecto, con la aparición de las redes sociales: la fama ganada por compartir y hacer públicos los detalles privados de las personas.

El primero video de YouTube es, por ejemplo, otra escena de la vida diaria, un clip publicado en 2005 en el que aparece Jawed Karim, cofundador de YouTube, en el zoológico de San Diego. Hay mucho camino recorrido entre la primera película, el primer video de YouTube y la realidad actual de las redes sociales en las que las personas transmiten su vida y comparten a través de publicaciones, imágenes o video, lo que hacen, lo que comen, la hora a la que duermen, lo que compran cuando salen a la calle y hasta las conversaciones que tienen con otros usuarios en redes.

La explotación de la intimidad se encuentra en un punto en el que el espectáculo de las masas es la exposición de la privacidad del otro, celebrada conforme más detallada sea esa mirada a la que la propia persona abre las puertas.

Dentro de este espectro de ideas se desarrolla la película EdTV (EUA, 1999), basada en el filme francés de 1994 llamado ‘Louis 19, King of the Airwaves’. Esta versión está dirigida por Ron Howard y escrita por Lowell Ganz y Babaloo Mandel; protagonizada por Matthew McConaughey, Jenna Elfman, Woody Harrelson, Ellen DeGeneres, Sally Kirkland, Martin Landau, Rob Reiner, Dennis Hopper y Elizabeth Hurley. La historia se centra en Ed Pekurny, un joven que acepta la propuesta de una televisora de hacer un programa sobre él, su vida cotidiana, en donde las cámaras de la televisora lo seguirán las 24 horas del día.

La idea pensada por Cynthia Topping, una productora del canal televisivo que hace la oferta, tiene como objetivo interesar a la audiencia a través de un programa más bien adictivo. “La persona elegida no tiene que ser interesante. Si lo es, bien. Si no, mejor. Al público le fascinan los accidentes. Pasan manejando, deseando que no haya una cabeza rodando, pero miran. Pues pondremos a alguien en la pantalla y veremos si acaba rodando alguna cabeza. Así se divierte toda la familia”, dice ella cuando explica el programa a sus compañeros, que depositan su confianza en la propuesta esperando que el show les traiga la audiencia que tanto necesitan. La propuesta consiste en poner a prueba, por un mes, y ver cómo reacciona el público. El primer día, en efecto, la gente sintoniza sin saber bien por qué ve. ¿Interés, morbo, curiosidad? Pero conforme pasan los días, ya no sólo quieren ver, sino que no pueden no ver qué sucede después. La estrategia de Cynthia es acrecentar el drama de vida que exponen las cámaras. La gente conecta y se identifica con un hombre simpático pero que parece ordinario, sin embargo, se obsesiona con su vida personal cuando se ve inmerso en un triángulo amoroso que lo involucra a él, a su hermano Ray y a la novia de su hermano, Shari.

Es Cynthia misma quien incentiva a Ed a perseguir la relación, más por el interés mercadotécnico detrás de la decisión, que por tacto humano y solidario. A la productora y al canal lo que les interesa es que las personas se enganchen y para ello necesita dirigir la narrativa hacia un punto de inflexión (dramático) que les sea beneficioso y explotable. “Creo que Ed representa la apoteosis de un síndrome muy actual. Antes, las personas eran célebres por algo. Hoy en día, son célebres por ser célebres. La fama se ha vuelto un atributo moral. Es una virtud intrínseca”, dice uno de los personajes analizando el fenómeno social y cultural que catapulta a Ed hacia una fama efímera, pasajera y superflua. En efecto, lo que Ed refleja es ese interés en un espectáculo vacío de contenido que vanagloria la banalidad del ser. ¿Qué atrae entonces al público? ¿La trivialidad de una existencia (Ed) que distrae con un espectáculo pasajero, simple e irrelevante? La audiencia mira mientras haya algo que la mantenga a la expectativa, saciando sus sensaciones y sus emociones, pero quizá la audiencia también mira sólo por mirar.

El canal que produce planea una estrategia para crear ese dramatismo que mantiene un ritmo que alimenta el chisme que corre de boca en boca, esa situación que abra el debate, avive polémicas y cree conflicto de opiniones. Pone valores en conflicto sin asumir una postura ética. El público por ejemplo, siempre tiene algo que decir respecto a Ed y su familia, o sobre Ed y su relación con Shari, o Ed y su relación con otras personas que le rodean. Incluso los medios de comunicación encuentran su impulso alimentando este drama abriendo encuestas y reportando sobre lo que sucede en el programa, para que el entretenimiento y la relación catártica no venga sólo del show en sí, sino de la plática y el debate alrededor de él. “¿El interés del programa no estriba en sacar trapos sucios al sol?”, preguntan algunos periodistas conforme avanza la transmisión y la relación de Ed y Shari entra en conflicto, ya que ella no está muy cómoda con exponer su vida frente a la lente, o cuando el pasado de Ed evoluciona a una crisis familiar con la reaparición de su padre biológico, que desemboca en una serie de giros sobre-dramáticos, situación que lleva a algunas personas, Ed entre ellos, a cuestionarse hasta dónde está dibujado, o desfigurado, el límite de la privacidad y la exposición de la intimidad. Eventualmente Cynthia se da cuenta cómo afecta la vida de Ed y de sus familiares, sus relaciones personales y su propio desarrollo, el ser perseguido por las cámaras de televisión, atropellando la espontanea conducta de las personas involucradas. Todo lo que digan queda registrado, todo lo que hacen está abierto a ser criticado y, por tanto, todo aquello en lo que fallan se convierte en motivo de humillación pública. Su propuesta es finalizar el show antes de que la gente comience a cansarse de Ed, pero su jefe, el directivo del canal, lo ve con otros ojos, con unos más enfocados en la ganancia monetaria y propone, en cambio, continuar explotando el producto (Ed, o la vida de Ed, o la vida y privacidad de Ed) y extender las transmisiones por otros tres meses más.

Ed, viendo cómo la mirada constante de la lente y la invasión de la cámara en todo rincón y aspecto de su vida personal afecta directamente a sus allegados más cercanos (la gente ya no se satisface con saber de él, quieren saber también de las personas que se relaciona y conviven con él), dice que se la pasará todo el día acostado en cama, esperando que esto desanime a los directivos y a la audiencia por igual. La respuesta que recibe es que firmó un contrato y si no realiza su rutina diaria como es usual, como está establecido, podrá significar una pérdida económica para la televisora, que podrá demandarlo por incumpliendo de contrato. El mismo manejo de manipulación, ante el que Ed no tiene armas legales para defenderse, sucede más adelante, cuando el programa evoluciona hacia un nuevo concepto, no sólo seguir a Ed 24 horas al día, sino seguir también a su familia y transmitir a la audiencia la escena más ‘interesante’ que en ese momento esté sucediendo. Tal y como hoy sucede con las transmisiones deportivas, por ejemplo, en donde se busca explotar la jugada más interesante o impactante para incentivar el consumo mediante la explotación de las emociones. Aquí Ed se da cuenta que se ha convertido en un producto más al cual manejar a conveniencia, controlado conforme mejor convenga al canal, quienes ganan en ventas, raitings y mercadotecnia a sus expensas. Él necesita tomar acción y lo logra dándole la vuelta a la lente (casi literal) con un concurso al aire en el cual premiará a quien revele el secreto más bochornoso de alguno de los ejecutivos de la cadena televisiva. Su idea da frutos y alcanza su cometido, así que justo segundos antes de revelar la información personal del ejecutivo involucrado, la transmisión se corta. La audiencia, sin embargo, demuestra la película, no llega del todo a entender ese manejo falto de ética en la transacción; lo que rescata es esa forma como la vida humana, la intimidad personal, puede ser deshumanizada a favor de unos cuantos segundos de fama, de aparecer en la televisión, de ser reconocido en las calles y vitoreado por no hacer nada más que ir a una cita con alguien, asistir a un evento público y tomarse fotografías con otras personas. En suma, exhibir la miseria de su propia cotidianidad. Lo que queda es el deseo de alimentar la exigencia por un contenido sensacionalista que no aporte al desarrollo humano, sino más bien enajene a la audiencia. Las personas, al menos en la historia, no se dan cuenta de cómo la dinámica afectó a los implicados, en su vida o su desarrollo personal y emocional (desde autoestima a ideales, relaciones personales o medio de aprendizaje). Finalizada la transmisión, sólo cambian de canal, esperando encontrar otra banalidad que llene ese vacío.

La cinta es una comedia en forma de sátira que devela todos aquellos manejos, dimes y diretes, vericuetos y manipulaciones alrededor de la fijación mediática y social por entrar a la vida íntima de las personas; explorando también la idea de la fama como un nivel de espectáculo y exposición, mayor o más magnánimo que el de junto, donde el que más se expone, se humilla o se degrada, es el más aplaudido. La exageración de la historia parece poco plausible, pero no lo es, ¿no varios ‘bloggers’ e ‘influencers’ viven de exponer cada detalle íntimo de su vida, simplemente abriendo las puertas de cada pormenor de su rutina cotidiana?, ¿y no se les aplaude más, conforme más ‘reales’ sean en su andar frente a la cámara, para que el mundo conozca todo lo que son y quiénes son? El problema en el fondo es que al final tales sujetos terminan siendo lo que aparentan, personas vacías de contenido, superficiales, sin valores, indiferentes hacia los demás y egocéntricas.

Un programa que sigue a alguien las 24 horas suena como a una sociedad en conflicto consigo misma, con personas incapaces de vivir y ser felices con su propia vida, pero Ana Voog ya era ejemplo en 1997 de que programas así existen. En noviembre de 2019, por ejemplo, informó en su momento el New York Post, el hotel Business Ryokan Asahi de Fukuoka, en Japón, lanzó la oferta de habitaciones a precio de un dólar la noche, a cambio de que el cliente aceptara la transmisión de su estadía en vivo a través de su canal de YouTube, con sus respectivas restricciones de no desnudos ni actividad sexual, para no violar las políticas de la plataforma.

No es cuestión ya de saber si programas así existen, sino reflexionar por qué existen. ¿Por qué la gente ve y por qué hay público para todos aquellos programas de seudorrealidad, como los de concursos de talentos, o programas que tratan sobre la vida cotidiana de personalidades del medio del espectáculo, o canales en distintas plataformas que tienen éxito por transmitir la vida de alguien en su rutina diaria, sus tropiezos, logros, sinsabores y metas cumplidas? Quizá haga falta ver de fondo, cuáles son las implicaciones políticas, sociales, económicas, psicológicas y culturales que tienen que ver con este tipo de programas (la transmisión y la visualización), el cómo el fenómeno comenzó a hacerse una tendencia y cómo, no sólo se ve influido por el contexto social, sino también cómo lo afecta. ¿Qué me aporta?, podría ser la pregunta clave, donde la respuesta resultará incluso más importante aún.

EDtv (1999) EE.UU.

Director: Ron Howard

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

Cinescopio: Thelma Schoonmaker, genio de la imagen, maestra de la edición.

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

Genio de la imagen y maestra de la edición, Thelma Schoonmaker ha forjado una carrera de más de cincuenta años en la cual, ha desplegado su extraordinaria habilidad para compaginar la narrativa del guion, la fuerza interpretativa de los actores, los efectos visuales de la industria, la fotografía como arte y las indicaciones de quien ha dirigido la gran mayoría de sus proyectos, el legendario Martin Scorsese. Thelma Schoonmaker se ha caracterizado por brindar un estilo propio a sus ediciones mediante cortes, montajes e imágenes llenas de dinamismo, plasticidad y energía interpretativa, cuyas secuencias compaginan un armónico matiz de espacio y tiempo, fondo y forma, color y profundidad enarbolados por el uso de luces, flashes y visos musicales acompasados lo mismo de una palestra colorida, como de un prismático blanco y negro, el movimiento de una cinta de época que el de una película vertida en la épica violenta, la gesta histórica, o la vorágine de la posmodernidad agitada en el bullicio citadino de una fragmentada social.

Considerada la mejor editora de Hollywood en décadas, y una de las más célebres de la cinematografía universal, Schoonmaker inició su camino estudiantil por los pasillos del profesionalismo de la mano de Martin Scorsese, justo a finales de los años sesenta con la filmación de ¿Quién toca mi puerta?  y su complicidad volvió a reunirles hacia finales de la siguiente década, para iniciar desde los años ochenta con su brillante edición de la obra maestra Toro salvaje, su impresionante e inseparable mancuerna colaborativa. El estreno de El irlandés ha causado gran expectación tanto en el público como en la crítica, no es para menos, un proyecto gestado hace más de una década y que incluye leyendas como Robert de Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Harvey Keitel, todos cercanos a los ochenta años, que por sí mismo resultaría suficiente para capturar la atención de la industria, pero si a eso le sumamos la dirección del maestro Martin Scorsese, en el mismo rango de edad, que convierte el acontecimiento en un hito, y el hito en un asunto imprescindible para los amantes del cine.

Y es que al resaltar la edad de los protagonistas y del director, nos lleva a destacar la longevidad de su extraordinario talento, misma edad e igual muestra de plenitud en Thelma Schoonmaker, quien a sus 79 años, ha recibido tres premios Óscar, más que ningún otro u otra editora en la historia, de las múltiples veces que ha sido nominada, y con El Irlandés, se apresta a recibir una nueva nominación por su arte. Schoonmaker sentó su legado no solo por la ópera prima de Scorsese, sino también por haber editado el histórico Woodstock, que dirigido por Michael Wadleigh, se convirtió en un vestigio del épico festival musical que fungió como encuentro generacional de la música, y de una variopinta ideología expresada en las notas de sus participantes, Joan Báez, The Who, Joe Cocker, Carlos Santana, Janis Joplin o Jimmy Hendrix, son algunas de las leyendas que formaron parte de ese manifiesto cultural que unió dos décadas y plasmó un sello contracultural con la diversa oferta de energía musical indescriptible como fundacional, mágica como realista, tan cruda como fantástica, tan natural como etérea.

En la década de los ochenta Schoonmaker desplegó su talento en cintas como Después de la hora con los humos de la penumbra y la precisión del tiempo que devora, El color del dinero con el dinamismo, fugacidad y exactitud del billar, La última tentación de cristo con su excelsa fotografía, el rimo exacto que unió las escenas de humor con la frustración de su protagonista en El rey de la comedia; pero es sin duda con Buenos muchachos, película sustentada en épocas y momentos, de situaciones concatenadas entre las acciones criminales, asociaciones grupales y una banda sonora de fondo, que Thelma alcanza su pico creativo, aunque Toro salvaje, es para mi gusto, su obra más poética, una edición de secuencias de boxeo coreografiadas, fotografiadas y dirigidas con tal maestría, que de no ser por Schoonmaker hubiesen podido perderse de incongruencia, Thelma las une de forma sublime, y en ello recibe una más de sus estatuillas. En los años ochenta también destacó su maestría en el montaje del video Bad, sencillo promocional del disco homónimo de Michael Jackson, que contó con una amplia difusión mundial, el video vierte la canción con un fondo bélico de ritmo y pausa, de esperas y aceleraciones repletos de matices que le llevaron a ser considerado un clásico. En el presente siglo, Schoonmaker destacó por editar la tumultuosa Pandillas de Nueva York, la lírica El aviador, donde ahonda en la edición fluida de luces, flashes y perspectivas, técnica igualmente admirada en El lobo de Wall Street y en Hugo, con excelsos efectos visuales.

El irlandés representa la oportunidad de admirar de nueva cuenta y en un mismo plató, a estos consumados titanes de la actuación, con la invaluable dirección del maestro Scorsese, enhebrados en la magnífica edición de Thelma Schoonmaker. Editora nacida en Argelia, esposa del mítico Michael Powell, director de una de las películas favoritas de Scorsese, Los zapatos rojos, Thelma Schoonmaker ha logrado con El irlandés, una nueva proeza en su canon fílmico, que se suma a los esfuerzos de inversión que conllevaron espectaculares efectos visuales de rejuvenecimiento, con los ires y venires por sucesos acaecidos en cinco décadas diferentes, cuyos cortes y unión de imágenes, resulta en un mágico compás que une todas las aristas del arte cinematográfico.

En CINESCOPIO, rendimos un homenaje a la gran editora estadounidense, alumni de la Universidad de Columbia, egresada de la Universidad de Cornell, y quien durante la próxima edición de los premios Óscar (Ganó tres, Toro salvaje, El aviador, Los infiltrados) recibirá una nueva nominación, su séptima, la cual ostentará a sus, para entonces,  ochenta años; innovadora, creadora y visionaria, Thelma Schoomaker ha dejado su huella indeleble como una editora que transformó la forma de editar cine con estilo propio, lo hizo en su primera cinta, y lo sigue haciendo después de cinco décadas de magia vertida en la edición, Woodstock, Toro salvaje, Buenos muchachos, La edad de la inocencia, Los infiltrados, Hugo o El irlandés, son solo algunos títulos que como muchos más, llevan su percepción del tiempo, su nombre, su historia.

 

 

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

El Irlandés, la nueva obra maestra de Scorsese
Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

El irlandés ha causado gran expectación tanto en el público como en la crítica, no es para menos, un proyecto gestado hace más de una década y que incluye leyendas como Robert de Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Harvey Keitel, por sí mismo resultaría suficiente para capturar la atención de la industria, pero si a eso le sumamos la dirección del maestro Martin Scorsese, entonces el acontecimiento se vuelve un hito, y el hito en un asunto imprescindible para los amantes del cine. Robert De Niro y Al Pacino, junto a Gene Hackman, Dustin Hoffman y Jack Nicholson representan lo más granado del firmamento actoral hollywoodense de los últimos cincuenta años.
Pacino y De Niro, han plasmado su talento en clásicos como El Padrino, El Padrino II, Serpico, Tarde de Perros, Taxi Driver, Justicia para todos, El cazador, Toro salvaje, Cara cortada, Buenos muchachos, Perfume de mujer, entre otros títulos, grabados con sendas letras en la memoria fílmica, y aunque participaron juntos en proyectos más recientes, fue sin duda Fuego contra Fuego, de Michael Mann, la que significó el apoteósico instante de epifanía que la audiencia había esperado por décadas, al menos, por verles juntos en la escena final.

 

El irlandés representa la oportunidad de admirar de nueva cuenta y en un mismo plató, a estos consumados titanes de la actuación, más aún con la invaluable dirección del maestro Scorsese, combo que aunado a la gesta tecnológica del rejuvenecimiento digital que la industria pone al servicio del arte, logra que el relato pueda administrarse en el tiempo; experimentar con los avances que la digitalización y el CGI conllevan, brinda un ingrediente a la ya monumental proeza, una innovación al servicio de la película, que apuntala la narrativa desde la imagen. El resultado, una épica que evoca pasajes yuxtapuestos en favor de la trama, interpretaciones prodigiosas que despliegan sucesos con la franca descripción que caracteriza a las primeras películas del director.
En El irlandés, Scorsese expone mediante la memoria, los recuerdos y la evocación, pecados sin castigo y castigo del pecado, se suscitan al corolario de sus personajes históricos, anecdóticos y ficticios, extraordinaria cinta que brinda un sello de heredad a sus realizadores, no por edad ni tiempo, sino por la calidad fílmica de la obra.

Al ver en cine El Irlandés, me convencí aún más de que la experiencia vivencial que representa observar una película en la gran pantalla resulta única, y que a pesar de sus tres horas y media de duración, la sensación del tiempo resulta completamente relativa, cercana a lo que aún pudimos experimentar a finales de los años noventa con las últimas proyecciones con intermedio, o en este siglo con cintas llenas de efectos visuales al servicio de la emotividad y el entretenimiento, como la saga de El Señor de los anillos de Peter Jackson. En El Irlandés los efectos se admiran desde sus actores, y el experimento a prueba es un rotundo éxito, en unos días se estrenará en su plataforma digital, e igualmente valdrá la pena volver a verla, quizá ahora con mayor detenimiento y detalle, altamente recomendable para quienes admiran a De Niro, Pacino, Pesci o a su director, el maestro Martin Scorsese.

Un evento cinematográfico que marcará la historia de las producciones realizadas para el cine y las plataformas digitales, un reencuentro esperado entre colaboradores frecuentes, y un elenco magistral comandado por uno de los más grandes directores de la historia, la épica El irlandés, no solo cumple con las expectativas, sino que de alguna manera, rebasa las mismas para generar otras, las del interés tecnológico que desaparece una vez que te adentras a la cinta y disfrutas intensamente la creación que en conjunto, han ofrecido sus realizadores. A la ya citada tonalidad intencional que hemos enunciado, que une ambición, poder y realización, Scorsese une enhebrando pautas históricas, anecdóticas y deductivas, la revisión y evaluación de los hechos desde la memoria, los recuerdos o las recreaciones de su protagonista, logrando desde la suma de sus componentes usuales, una cinta extraordinaria, donde su protagonista, -el irlandés- Sheeran, De Niro, revisita su relación con la mafia dirigida por Russel Buffalino, Pesci, y con el poderoso líder Jimmy Hoffa, Pacino. A la luz de los años, Sheeran decide hacer un recuento de los hechos, y se atreve a confesarlos en una suerte de declaración manifiesta, que permite conocer el contexto político, histórico y criminal de distintas épocas, y a su paso, adentrarnos a la percepción de la mortalidad de quien asume la muerte le alcanza. En esa sensación de vulnerabilidad, quien jalara el gatillo sin una pisca de duda, pudiera ahora abrazarla y cuestionarse el deber ser, y en esa cuestión, afrontar otras que se derivan del arrepentimiento o de la confirmación.

Finalmente los hechos han acontecido y aunque no puedan ser cambiados, hay misterios que se prefiere resolver o dejar para siempre en el resguardo de la ignorancia o la suposición. Si de suyo la valía del filme por sí mismo adquiere las dimensiones de un clásico instantáneo, bien vale considerar la etapa de preparación e incertidumbre que atravesó el proyecto, especialmente por su elevado costo y por la agenda de sus protagonistas, Joe Pesci por ejemplo estaba retirado, y tras múltiples intentos por persuadirlo, terminó aceptando participar, ofreciendo una actuación memorable. En el ir y venir del flash back en los pasajes de la historia y su recuerdo, Scorsese acudió a la tecnología de la empresa Industrial Ligth and Magic que fundara George Lucas, para desarrollar efectos visuales que permitieran dar mayor realismo a los personajes desde el rejuvenecimiento.
En vez de recurrir a un elenco más joven para sustituir a los protagonistas -efecto contrario al envejecimiento que pudiera apelar al maquillaje- lograron ser rejuvenecidos mediante técnicas y efectos visuales, para lo cual, se requerían cámaras extras y especiales para apuntalar el uso de CGI, proveer la mejor resolución posible y mayores instrumentos para su edición. La banda sonora fue compuesta por Robbie Robertson, mientras la fotografía principal estuvo a cargo del mexicano Guillermo Prieto; la edición, magnífica y remarcable, recayó en la responsabilidad de Thelma Schoonmaker, quien siendo compañera de proyectos de Martin Scorsese desde sus épocas estudiantiles, y frecuente colaboradora, realiza una edición impecable. La orquestación del equipo creativo por parte de Scorsese resultó sobresaliente, y las proezas técnicas fungieron como un recurso que enriqueció a las imponentes actuaciones que dieron vida al guion escrito por Steven Zaillian, basado en la novela I Heard You Paint Houses de Charles Brandt.

Martin Scorsese presenta una obra maestra tenue y contemplativa, lo cual, me resultan de un prístino intento por revisitar todas las cintas previas de gánsteres dirigidas por el maestro, y hacer que los personajes que las habitaron, tomen un tiempo para sino analizar, si reflexionar lo sucedido, su protagonista recibe una propuesta y en la decisión de aceptarla o no, transforma o define lo que será su devenir y el recuento de los días, y a pesar de las tres horas y media de duración, que bien remembra las épicas del cine majestuoso o épico del Hollywood clásico, el tiempo pasa tan relativo como la valoración de sus personajes.

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

Eighth Grade

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Kayla es una joven adolescente en el último grado de la secundaria; tiene pocos amigos pero muchas ganas de conocer el mundo, aunque su vida está consumida por la realidad virtual del postmoderno, así que se la pasa pegada a su celular, navegando en internet y las redes sociales, en lugar de relacionarse con sus similares, algo que en el contexto real, en el trato personal y directo, no sabe hacer. Ella es la protagonista de la película Eighth Grade (EUA, 2018), también conocida en español como La vida de Kayla. El proyecto está escrito y dirigido por Bo Burnham, y protagonizado por Elsie Fisher y Josh Hamilton en los papeles principales, como Kayla Day y Mark Day, su padre soltero.

La historia toca temas como las relaciones sociales y la forma como se desenvuelven y llevan a cabo en estos tiempos contemporáneos, plagados por una constante presencia ‘en línea’ que si bien puede acercar a las personas, igual puede alejarlas y ser un obstáculo para alcanzar amistad o intimidad, según se haga uso de la tecnología. Pero la película también aborda otras ideas, como la ansiedad, la maduración, la soledad, la búsqueda por una identidad y las presiones sociales, especialmente aquellas de la vida adolescente relacionadas con el desarrollo personal.

 

Es importante por ello la manera como Kayla está representada y cuál es su camino hacia el crecimiento, ya que su viaje significativo permite a cualquier persona identificarse y empatizar con las dudas, inseguridades y dificultades durante una etapa de vida marcada por la transición de maduración. “Ser uno mismo se trata de no cambiar para complacer a los demás”,dice la joven en sus videos publicados en la red (vlogs – combinación de video y blog), práctica que Kayla realiza como modo de interactuar con un mundo del que se mantiene a distancia porque es lo mismo que los otros chicos de su edad hacen, pero también como barrera protectora de auto conservación y, de alguna forma, como modo de expresión a su alcance y, al menos aparentemente, bajo su control.

Ella vive su vida a través de una personalidad virtual que no es del todo fiel a su yo real, dando consejos sobre la vida, buenos consejos, pero que no sabe cómo poner en práctica, deseando más lo que dice, que haciéndolo en realidad, como cuando habla sobre hacer amigos y arriesgarse a relacionarse con gente con la que normalmente no lo haría. Kayla va a la fiesta de cumpleaños de la estudiante popular de su escuela gracias a una invitación que recibió porque la madre de la festejada obligó a su hija extenderle una. En su video Kayla habla sobre una supuesta fiesta que ella tuvo en la que decidió hablar con alguien (una chica rara, describe ella), a quien usualmente no se acercaría, para descubrir que es un gran persona. El ejemplo es un imaginario para exponer su idea, pero Kayla de alguna forma habla de lo que quisiera que le pasara a ella en aquella fiesta, que alguien le hablara y descubriera que tiene mucho que ofrecer; ciertamente no es que Kayla no intente acercarse a otros, es que su timidez es tan grande que termina eligiendo pasar desapercibida antes que arriesgarse a más.

Entonces, aunque sabe que lo importante es ser fiel a uno mismo, aceptarse y aceptar a los demás, respetar y actuar como uno quiere y decide, no como los demás dictan, ella misma sabe que la realidad no es tan sencilla cuando vive en un mundo cargado de presiones del exterior. Su padre tiene expectativas en ella pero lo que más quiere es verla desarrollarse, por lo que insiste que salga al mundo, pero Kayla no entiende al momento sus palabras, afecto y apoyo; al contrario, reniega de él. Sus compañeros de escuela limitan su mundo al alcance de su celular y se preocupan, como les ha enseñado la banalidad de la realidad social en la que viven, en apariencias, ideales irreales, fachadas y una perfección inexistente, intereses que Kayla no comparte del todo (sólo en cierto grado, si bien repite, igual que los demás) dado que su curiosidad y conocimiento, incluso valores, suelen ser diferentes al común denominador que le rodea. Es por ello que al momento ser diferente se siente como algo malo, en lugar de ser un rasgo distintivo que le permite un punto de vista más amplio, más pensante incluso.

Finalmente está el contexto social en que Kayla vive y a través del que ella misma se ha aislado. Tiene mil preguntas sobre su persona, la sexualidad, el futuro, la vida y la gente que le rodea, pero no tiene a nadie a quien preguntarle (en confianza), así que recurre al único lugar que conoce que sabe que en su anonimato no podrá juzgarla directamente: internet (o específicamente un buscador en internet).

Hay un contraste en su vida porque cara a cara no puede relacionarse, por timidez, miedo, precaución, inexperiencia y hasta estrés, así que recurre a un mundo, en la nube, del que puede mantenerse a una distancia ‘segura’ para ella, de pantalla a pantalla, siguiendo las cuentas de redes sociales de sus compañeros de clase y conociéndolos a través de sus publicaciones, o ella misma compartiendo fotografías y pensamientos, con sus respectivos filtros, literales, simbólicos y todo lo que ello implica (técnicamente el filtro es una capa de edición que cambia el aspecto de lo que se expone para moldearlo hacia una determinada percepción guiada), crear la ilusión de que se relaciona con otros, cuando no lo hace realmente, sino sólo se escuda tras la pantalla.

Si alguien se ha preguntado cómo afectan los avances tecnológicos y su uso constante en la vida diaria las relaciones sociales, la película es un buen ejemplo para entenderlo. Kayla no miente al mostrarse en pantalla en sus videos, pero sí se esconde del resto del mundo a través de ellos. Sabe que lo que dice es cierto, que cuando comenta “no se puede ser valiente sin tener miedo”,sus palabras son verdaderas, es sólo que decir y hacer son dos cosas diferentesy dar ese primer paso implica, en efecto, ser valiente. Evidentemente tiene miedo, porque el mundo la juzgará (lo que sucederá sin importar lo que haga). Ese miedo es natural, porque nada es perfecto y no siempre es justo, pero siempre es complicado. Es sólo que Kayla, a su edad, aún no lo entiende, asimila, afronta y se adapta. Y no podrá hacerlo mientras viva a través de la virtualidad; se enoja cuando su padre le pide que se aparte del celular para que compartan, pero al mismo tiempo lo único que conoce es a través de la red, y se aferra a ello.

Cuando reconoce y entiende que no puede seguir esperando ser aceptada cuando ella misma no lo hace, decide dejar de esperar de los demás algo que sólo ella puede darse, amor hacia sí misma, autoconfianza, seguridad. Al publicar su último video aclara que no puede hacer todas esas cosas que aconseja, porque ella misma está en una búsqueda por entenderlas, que es, finalmente, lo más honesto, porque implica que ha entendido que ser nerviosa, tener inseguridades, tener una opinión pero no gritarla siempre a los cuatro vientos, es parte de su personalidad, lo cual está bien, porque es parte del proceso de formación de carácter y, porque, probablemente hay muchos otros como ella en busca de su propio crecimiento, con las mismas preocupaciones, ansiedades, inseguridades o dudas.

Un día, durante un programa escolar en el que pasa la jornada acompañando a una estudiante de preparatoria como preparación para su siguiente grado académico, conoce a Olivia, una joven a punto de graduarse hacia la universidad. Kayla sólo espera caerle bien y que todo salga ‘perfecto’, o en corto, que la acepten, para entonces sentirse validada. Sabiendo que en su propia escuela la gente la ha catalogado como callada  (literalmente le dan el título en una votación escolar de superlativos), Kayla se aferra a la esperanza de que su futuro en la preparatoria se dibuje diferente basándose en esta experiencia.

La situación se torna distinta, pero igual. Olivia le da ánimos, la acepta y le abre la puerta a la convivencia y comunicación entre ambas, pero el mismo día uno de los amigos de la joven intenta aprovechar la inexperiencia sexual de Kayla para obligarla a hacer algo que ella no quiere, y que con decisión ella detiene una vez que se siente incómoda con el momento. Sin embargo Kayla se disculpa del rechazo, reflejando con ello que no entiende del todo que ella no ha hecho nada malo, sino el otro joven.

Lo que ambos escenarios opuestos demuestran es un patrón de lo que siempre ocurrirá en la vida: no importa lugar, espacio o tiempo, siempre existirán todo tipo de personas, amables, dedicadas, pero también las abusivas e irresponsables. La lección empuja a Kayla a preguntarse ¿quién soy? y ¿quién quiero ser? (en comparación con quién es la gente allá afuera), que es una de las reflexiones valiosas que saca de la experiencia.

A partir de ese momento elige ver el mundo a través de sus ojos, no de una pantalla, porque no importa lo mucho que la gente escriba, comparta, comente, grabe o diga, la vida virtual nunca será la vida real. No importa qué tanto aprenda de maquillaje en los tutoriales que mira y copia en la red, o qué tanto cree que conoce del mundo leyendo sobre ello en su computadora, nada la preparará para una u otra situación hasta que la viva en carne propia.

Los amigos de Olivia están seguros que su discrepancia de edad los hace ‘diferentes’. “No tenía Twitter en la secundaria, como nosotros”, dicen ellos. Y en otro ejemplo: “Ya nadie usa Facebook”,le dice la chica de la fiesta de cumpleaños a su madre cuando ésta le dice que invite a Kayla a su casa. Pero, ¿no es sólo que la tecnología es la ‘diferente’, y es ello lo que afecta a las personas y a la relación entre personas?

El uso de la tecnología y las redes sociales pueden afectar la salud mental de las personas, según expone la película; ya no sólo es importante entender que lo hace y cómo lo hace, sino cómo lidiar, intervenir, educar, aprender, adaptarse y entender (Kayla vendría siendo la generación ‘postmillennial’, o generación Z). ¿Estar constantemente expuestos en y a las redes sociales hace a la gente, o la obliga a ser, más autoconsciente, crítica y dura consigo misma? ¿Qué hay de bueno y qué hay de malo en ello?¿Cómo es vivir rodeado de cámaras, publicaciones en línea, información (y desinformación) al alcance de un clic, aislamiento virtual, relaciones no tangibles y  por tanto una vida más expuesta?Vale la pena entonces preguntar: ¿Cómo es y cómo queremos que sea?

Eighth Grade (2018), EE.UU.

Director: Bo Burnham

https://www.youtube.com/watch?v=A_QRy0jhJJM

Diana MiriamDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

CINE Y LITERATURA, 91 AÑOS DEL PREMIO ÓSCAR. (III)

 

“Mi bella dama.”

 

Por: Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

 

George Cukor y Audrey Hepburn en el plató de My Fair Lady (1964)

Mi bella dama” es una película musical estrenada en 1964 y galardonada con el Premio Óscar como mejor película. La producción fue dirigida por George Cukor, y el guion realizado por Alan Jay Lerner está basado en la obra de teatro escrita por George Bernard Shaw titulada: “Pigmalión. El personaje histórico llamado Pigmalión, en la mitología griega se enamoró de una escultura bellísima que él mismo había realizado y a la cual le puso el nombre de Galatea, la diosa Afrodita le cumplió el sueño y convirtió a Galatea en una mujer de carne y hueso para que Pigmalión la cuidara y amara.

 

Pigmalión y Galatea es uno de los mitos más transmitidos en la historia del arte, Bernard Shaw en 1914 publicó una de sus obras teatrales más conocidas y cincuenta años después cuando la obra se presentó en la modalidad de película musical, tanto la obra escrita como la película se convirtieron en un referente de la cultura universal, por todo lo mencionado y teniendo de manera general el conocimiento del mito, conozcamos al moderno Pigmalión de Bernard Shaw.

 

La obra está compuesta en cinco actos, los personajes centrales son: “Madre (Señora Eynsford Hill), Hija (Señorita Eynsford Hill), Florista (Elisa Doolitle), Mistress Peace, Mistress Higgins, Una Doncella, Caballero (Coronel Pickering), El de las notas (Enrique Higgins), Alfredo Doolitle.” A continuación, en el presente artículo se abre el telón:

 

Todo sucede allá por el año 1912 en Londres, Inglaterra, eran las doce de la noche y la gente se encontraba en el Pórtico de la Iglesia de San Pablo esperando un taxi que las pudiera llevar a su casa debido el fuerte aguacero que caía, una joven florista accidentalmente choca con uno de los transeúntes y cae, pero, luego, luego se levanta y empieza a intentar vender sus flores a las elegantes señoras que esperan los taxis. La florista tiene unos dieciséis años, es guapita, de rasgos muy humildes: “Sin embargo, se ve que con un poco de cuidado sería una muchacha muy aceptable.

 

En el mismo lugar se encuentran Enrique Higgins, quien es un reconocido lingüista encargado de escribir el alfabeto fonético universal, Higgins le compra a la chica unas flores y en ese contexto conoce al Capitán Pickering, personaje que acaba de llegar de la india y era el autor de “El sánscrito hablado”. Pickering le dijo a su colega Higgins que había viajado exclusivamente a Londres para conocerlo y ver su gran trabajo de fonética universal, a lo que Enrique respondió que él estaba pensando viajar a la india con el mismo propósito, los lingüistas entablaron gran amistad y Pickering se fue a residir a la casa de Enrique Higgins.

 

Al poco tiempo de lo sucedido en la Iglesia de San Pablo, la florista llamada Elisa Doolitle se presentó en la casa de Higgins, el motivo de su visita era para que Enrique le enseñara a hablar. Elisa tenía la aspiración de trabajar en una tienda elegante de flores y por tener un lenguaje vulgar no lo había podido hacer, Elisa además de pobre, era muy desagradable por su forma arrabalera de hablar. Con Elisa enfrente, Higgins le apostó a Pickering que en seis meses si él se lo proponía haría de Elisa una dama de sociedad, es más sin problemas podría pasar por Duquesa.

 

La apuesta se formalizó, Elisa aceptó ser educada en modales y habla por parte de Enrique Higgins, la chica desde un inicio demostró a pesar de su humildad, ser de espíritu digno, una joven independiente, honrada, agregando que poseía gran virtud para aprender la lenguas, buenos modales, resultó ser muy limpia, ordenada, en dos meses tuvo su primer reunión en sociedad y si bien cometió algunos errores en su forma de hablar, al momento que llegó a la reunión todos los que no conocían sus orígenes quedaron sorprendidos de su belleza y elegancia:

 

La doncella aparece de nuevo y anuncia a la señorita Elisa Doolitle. Elisa, deliciosamente trajeada, produce al entrar tal impresión de hermosura y distinción, que todos se levantan como cohibidos. Es un contraste enorme con la florista estrafalaria de antes. Guiada por la mirada de Higgins, se acerca a la señora de la casa, con gracia estudiada.  Elisa. (Con corrección pedantesca y hermosa cadencia de voz.) ¿Cómo está usted, señora? Su hijo me dijo que usted me haría el honor de recibirme; así es que me he permitido… Mistress Higgins. (Cordial) Tengo una verdadera satisfacción por conocerla.”

Toda prueba que se lo ponía a Elisa era satisfactoriamente superada, el último gran evento se dio en una Ópera, terminado el evento los colegas lingüistas llegaron a su casa cansados y frente a su muñeca creada Enrique le expresó a Pickering:

Sí, sí; estaba muy segura de sí misma. La verdad, si no es por la negra honrilla, no llevo la broma hasta el final. Pero, en fin, me había empeñado en ello, y por eso la llevé adelante. Al principio, mientras estuvimos en la parte fonética, la cosa me interesó; pero luego me fue pesando lo indecible. Lo dicho: de no haber sido por el empeño, lo hubiese abandonado todo a los dos meses de empezar. Le aseguro a usted, Pickering, que no me vuelven a coger en otra. Una vez y no más. No haré más duquesas postizas.”

 

El experimento había terminado con gran éxito, fue aquí cuando Elisa estalló y después de una fuerte discusión con su maestro y creador Higgins, decidió irse de la casa, le dijo que hubiera preferido la dejara como una humilde florista, independiente, digna, honrada, a lo que aparenta ser hoy, una dama de sociedad que no tendrá de que vivir ni como sostenerse:

 

Elisa. – Antes de que se vaya caballero… Higgins. – (dejando, de la sorpresa, caer las zapatillas.) ¡Caballero! Elisa. – Deseo saber si mi ropa me pertenece o es del coronel Pickering. Higgins. – (Volviéndose a entrar del todo, cada vez más sorprendido.) ¡Para qué demonios puede hacerle falta al coronel tu ropa? Elisa. –Tal vez para la próxima muchacha que recojan ustedes para sus experimentos. Tengo que saber lo que puedo llevarme y lo que no. No quiero que luego me llamen ladrona. Higgins. – (Muy enfadado.) Llévate, con mil demonios, toda la casa, si quieres. Excepto las joyas, que son alquiladas. ¿Estas satisfecha ahora?”

 

A Elisa no le preocupada tanto su futuro, sino el trato tan frio e indiferente que recibía de Higgins, él le pedirá que regrese, sin embargo, nunca manifiesta amarla, es un hombre de cuarenta años que no tiene pensado casarse ni le interesa la vida conyugal. Elisa cree en los sentimientos y en la pasión, la historia completa es fascinante y si bien cuando se cierra el telón en la obra de teatro, el final queda abierto, en el epílogo Bernard Shaw nos presenta a un nuevo Pigmalión que lo considero insensible y materialista, es decir, más acorde a nuestros tiempos, que aquel Pigmalión de los siglos pasados romántico y enamorado…

 

Leer la serie: Cine y Literatura

 

Cómo se hizo My Fair Lady

Youtube: Cinecinéfilos films

56:42 min

 

 

José Miguel Naranjo

José Miguel Naranjo Ramírez | miguel_naranjo@hotmail.com | México

 José Miguel Naranjo Ramírez, es un escritor, articulista y ensayista mexicano. Desde hace más de diez años comparte sus reflexiones, estudios y reseñas acerca de literatura, música y cine, a través de su columna “Ruta Cultural”, publicada en diversos medios impresos y electrónicos; así mismo conduce un programa de radio.

 

 

No Basta con Amar, a veces el amor no es suficiente

 

Desde el primer minuto de metraje, ‘No basta con amar’ demuestra la contención y sensibilidad de Cristián Mamami, quien hace su debut en la dirección. Samir, un niño de 9 años, debe enfrentar la separación de sus padres. Mientras ellos -José y Javiera- se reúnen para encontrar la manera perfecta de decírselo, se dan cuenta de que él comprende perfectamente lo que está pasando.

 

Construida sobre el talento actoral de un elenco compuesto por Daniela Ramírez, Néstor Cantillana y Samir Sukni, ‘No basta con amar’ es una radiografía sobre el término de una relación de pareja donde el amor se esfumó. Daniela, una exitosa astrónoma, vuelve de su trabajo para contarle a su hijo que la relación de sus padres, ya no seguirá siendo la misma.

 

“Es una historia que tiene que ver con los tiempos de hoy”

Cristián Mamani

 

Mamani, director de fotografía de películas como ‘Historias de sexo’ (1999), cuenta que la idea de la película surgió de la observación.

 

“Nace de ver a algunos amigos y compañeros generacionales en situaciones de pareja que comenzaban a fragmentarse y cómo estaban iniciando una búsqueda para crear escenarios familiares más amables en relación a lo que fueron nuestros padres. Al mismo tiempo, ver los comportamientos de los hijos de amigos, de sobrinos y cómo respondían a estas nuevas composiciones familiares. Conocí a dos madres que habían tomado la decisión de separarse de sus parejas y desarrollar su vida profesionalmente. Además, leí un par de entrevistas a mujeres feministas que contaban cómo había sido para ellas la decisión de no ser madres. De ahí nace la inquietud. Desarrollamos una historia que tiene que ver con los tiempos de hoy”.

 

El director, se infiltra en la vida privada de tres personajes en estado de transición. “Es una película íntima”, destaca Mamani. “Es un fragmento en la vida de una familia donde todos quieren algo que se va: Samir busca a su mamá, José busca a Javiera y Javiera busca continuar con su profesión. Es una historia que se desarrolla entre el desierto y el mar. Una película de tiempos y silencios. Propone delicadamente un conflicto que es contemporáneo. Al momento de la ruptura uno está lleno de preguntas y hay muy pocas certezas. Las respuestas se desarrollan en la medida que uno aprende y es ahí también donde este nuevo paradigma familiar se ve expuesto en la película. Creo que a mucha gente le va hacer sentido hacerse la misma pregunta que nuestros personajes”.

 

No basta con amar

Dir. Cristián Mamani

Chile, 2019

Trailer 1:43

 

 

-Sinopsis-

Samir, un niño de 9 años, debe enfrentar la separación de sus padres. Mientras se reúnen para encontrar la manera perfecta de decírselo, es el pequeño Samir quien los sorprende, pues sabe perfectamente lo que sucede, poniendo en jaque a sus propios padres con su acuciosa visión de la situación. ‘No basta con amar’ una radiografía sobre el término de una relación de pareja donde el amor se esfumó y la mirada silenciosa de los niños.

 

Reparto:

Javiera: Daniela Ramírez

José: Néstor Cantillana

Samir: Samir Sukni

 

Estreno: 12 de septiembre salas de cine chileno. 

 

Distribuye: Market Chile

 

Fuente:

Andrea Carvajal

Plaza Espectáculos

 

 

 

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