Cassette | Dir. Andrés Palma Buratta
Por: Iván Uriel
La libertad de las consciencias, el desafío a las leyes o simplemente la búsqueda de algo más.
Iván Uriel
Cassette brinda el universo deductivo que acompaña al espectador y que lo hace cómplice de la misma búsqueda que emprende Marcos Blanco, su protagonista. La audiencia recorre cada uno de los pasillos del laberinto en donde residen las entradas intempestivas y las salidas inexistentes que hacen de lo permitible lo permisible. La memoria permanente de sistemas de convivencia donde nadie convive porque quienes residen el apartadado habitacional no saben pero suponen que alguien los vigila.
Desde los títulos de inicio, Cassette nos hace recordar las películas de ciencia ficción que han marcado la historia como el presente, es un movimiento que se detiene a medida que avanza y encuentra penumbras por el pasillo. La luz se enciende y apaga como la oquedad que zozobra la asfixia post apocalíptica; los interruptores, transistores y conexiones semejan los recovecos de sociedades vacías, distópicas y tan actuales como la temática de esta cinta italo-chilena estrenada en Santiago, Buenos Aires, Río de Janeiro y la Ciudad de México.
Palma Buratta, construye un mundo subterráneo que anhela descubrir el aire y que a la vez procura advertir la búsqueda mientras nos muestra la fotografía de Dalma, la mujer que habita la mente y las pertenencias de Marcos Blanco. Es un aviso que puede reproducir el artefacto rudimentario, el cassette del cual emergen imágenes en verde y sepia, una serie de yuxtaposiciones poéticas, estilizadas a pausas.
El cine latinoamericano acusa de pocas cintas de ciencia ficción que se atrevan a la descripción de paisajes que retraten escenarios cuánticos catastróficos, redentores o de profunda resignación. Cassette se atreve y logra ser una película creíble, sensible y reflexiva al mismo tiempo.
Los diálogos parecen no esgrimirse pero cuando se dan son estrictamente necesarios, así cobra mayor sentido que los personajes hablen o se queden callados; la edición atemporal y no lineal de algunos segmentos, hace un seguimiento al caos y a su resolución desde los fragtales del confinamiento.
Blanco topa con un cautivo que trata de ahuyentar la patrulla de control y que le pregunta si puede contarle algo, si algo puede decirse, Blanco señala con dolor que busca algo que no sabe si todavía existe: esa mujer o lo que queda de ella: nada. Aunque el tiempo vital es relativo para ambos personajes y para la audiencia, Palma Buratta expresa que aún podemos salvar algo antes de que se termine nuestro tiempo vital, antes de que las penas ciudadanas culminen la temporalidad de las reacciones y las patrullas lleguen a las entrañas, donde los trenes se avecinan y pasan de largo.

Las «voces en off » traen de vuelta la ciencia ficción, el gran hermano que todo lo ve y todo lo escucha, la maquinaria de control; la rebelde osadía; el sistema pendiente que interrumpe cualquier sitio porque se adelanta a los sucesos; el ambiente claustrofóbico; la conexión con la realidad, la ficción y viceversa. La marginación autoritaria, todo y más es referente para quien se disponga a disfrutar la coherente ópera prima que provoca.
El totalitarismo de sistemas y oligarquías, la huella de dictaduras y sus fantasmas habitan los pasillos de Cassette, pero para Buratta va más allá y se anida en la psiqué de los personajes y del espectador, haciendo de la libertad y sus complejidades, un tratado para guardar y llevar a casa para seguir reflexionando.
Marcos Blanco recibe instrucciones y debe estar atento a los avisos, los grafitis hablan de dogmas, de murales suburbanos que rodean al sospechoso, su cuerpo no corre ni rompe barreras, las fronteras y la necesidad de recordar son suficientes para ser culpable de intentar manipular el pensamiento humano.
¿Dónde queda la imagen de lo grabado? Como respuesta, Marcos destruye un televisor y en la destrucción de la pantalla, destruye los lares de la metáfora. La banda sonora resuelta de melancolía hace eco de las persecuciones, que pasan como un suspiro en la proyección de casi una hora, auspiciada por la Escuela de Cine de Chile.
Manipular el pensamiento humano acarrea el destierro hacia un paisaje desolador: sociedades maniatadas por sistemas, por la doble moral, por la desintegración y por la fragmentación. La cinta narra hechos que aún están por suceder, como bien nos señala el eslogan de Cassette, un viaje directo y sin escalas a las entrañas de nuestra sociedad posmoderna más allá de posicionamientos políticos, religiosos o sociales.
El cassette contiene represión y libertad, queda en nuestras manos y está en nosotros ponerlo en el reproductor de nuestra propia historia.
La fotografía resulta espléndida, de texturas que dan la sensación de ahogo y respiro aunque tensen la espera, y el final, una épica conclusión. Cassette, una película tan social como personal, así, como la libertad de nuestras consciencias.
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Cassette
Largometraje Sci-Fi
Dir. Andrés Palma Buratta
Chile 2010
Trailer: 2:05
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Iván Uriel | elsurconovela | @ElSurcoNovela
Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México
Debo morir pero no quiero…Madeleine dice a John. Diálogo de una película simple y a la vez compleja: Vértigo. Así se suceden las pasiones, la iracunda intensidad y la profunda historia de amor envuelta en la obsesión.
El apartamento (EUA, 1960) es de aquellas películas difíciles de definir. Se trata del tipo de cine en donde la época y la evolución de la industria, tanto interna como externa, tienen mucho que ver con la manera de elaborar y desarrollar el proyecto cinematográfico que, a pesar de todo, aún en la actualidad logran un gran impacto y una atrayente forma de desenvolver su trama frente al espectador.
Provocativa, evocadora y reflexiva, “El Efecto de los Rayos Gamma” es una obra que seduce e invita. El cariño no correspondido, el amor que se pierde, se va o se transforma de tanto recibirse sin darse; la culpa, la condena, el abandono, la fatalidad que parece ahuyentarse y que sin embargo emerge cada que la oportunidad de darse se evapora y el abrazo próximo queda en suspenso. El beso a la madre que no cede, o el beso a la hija que sólo se queda en los labios.
Existe en ocasiones algo llamativo en alguna franquicia que se lanza al mercado, algo que la hace única y emocionante, un algo que llama la atención del público, que construye una base de seguidores encantados con el concepto, con la historia o con sus protagonistas, que deja su huella en el ambiente en el que se desarrolla (literatura, cine, música, cultura, ciencia), ya sea por su desempeño en la rama o por alguna de sus características relacionadas con tal. Los Juegos del Hambre (EUA, 2012) es uno de esos casos.
Hay películas que son para ver una y otra vez, aunque las escenas sigan siendo las mismas y el final no cambie. Ciertos filmes tienen la capacidad de involucrarnos y emocionarnos, todas las veces que nos permitimos verlos. De alguna forma las películas que nos gustan hablan de nosotros mismos.
Anneke Munita Ihle |


Daniel Vivanco |

Daniel Vivanco |
