20 abril, 2026

Reseñas

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Poster Teenage PaparazzoSi una celebridad, según el diccionario, es una persona con fama, ¿qué es la fama? La opinión colectiva de la gente sobre la excelencia de alguien en su profesión, escribe el Diccionario de la Real Academia Española. ¿Pero qué representa la fama para la sociedad actual, cuáles son los parámetros que hacen a alguien famoso, que le hacen una celebridad?

 

Teenage paparazzo es un documental de 2010 que profundiza en el tema de la fascinación por las celebridades a través de los ojos de diversos participantes y con un adolescente trabajando como paparazi en el eje central del relato.

 

Adrian Grenier, actor de cine y televisión y quien funge como productor y realizador de este proyecto, comienza su investigación luego de que un día se encuentra con un adolescente de 14 años, Austin Visschedyk, trabajando como fotógrafo de personalidades públicas.

 

¿Por qué?, se pregunta Grenier, ¿qué motiva a este muchacho a sumarse a la profesión a tal edad?, ¿el dinero, lo atractivo que puede resultar acercarse a actores, músicos y otros artistas? Para hacerlo, inevitablemente, Austin debe tener una habilidad con el manejo de la cámara y con la técnica de la profesión. Las preguntas conllevan al proyecto y a, en el camino, realizar reflexiones sobre la relación simbiótica que se crea entre los participantes del ciclo: el fotógrafo que capta al artista y que luego vende la imagen a revistas, las revistas que publican las imágenes junto con un contenido cimentado en elementos de publicidad, elementos de venta y noticias capaces de construir o destruir personalidades para capturar la atención del último eslabón, la gente, las personas que compran y consumen, ávidos, además, tales fotos, por la información, o por tal chisme.

El fenómeno social no es la foto en sí, sino la socialización combinada con una “relación parasocial” de las personas con los entes públicos, la relación de poder y la de idealización. Realmente no conocemos a las celebridades, pero sentimos que lo hacemos cuando sabemos cosas de ellos: su fecha de nacimiento, su color preferido, el tipo de café que prefieren tomar, por mencionar algunos ejemplos; el público quiere sentir que la celebridad es una persona común que tiene similitudes con cualquier otra persona, lo cual se cumple si se ve al artista realizando actividades rutinarias, salir de paseo, ir a la escuela, viajar por vacaciones, tomar un café, comprar gasolina. La relación parasocial es unidireccional y mientras uno sabe toda la información del otro, la celebridad en este caso, no sabe de las personas, porque no existe una relación real.

 

Estas son algunas de las temáticas explicadas en el documental, que entrevista a investigadores de sociología, a otros fotógrafos paparazi o a diversos artistas del medio del cine y la televisión por igual. La historia es un pretexto para levantar preguntas respecto al tema de la fama y la relación que se da entre celebridad y fotógrafo, pero también ahonda en la perspectiva de Austin respecto al tema.

 

Austin, reflexiona Grenier, tal vez hace lo que hace porque es lo que su ambiente le enseña, la vida en Los Ángeles, en Hollywood, el bombardeo de este tipo de realidad y correlación alimentada por parte de los medios de comunicación, de ciertas esferas de la sociedad y de la comunicación que la era de la información actual tiene con el internet. En el proceso la película no condena ni a sus padres ni al entorno en el que el adolescente promedio actual se desenvuelve, sino que establece distintas fuentes que influyen en ellos. Existe una ávida fijación colectiva con las celebridades, con las personalidades de un medio específico, pero no siempre por sus logros profesionales, sino por el simple hecho de ser conocidas o famosos. ¿Cuántos más aspiran a algo parecido, a la fama sólo por la fama, a la facilidad de la situación?

 

Yo soy aburrido para los fotógrafos, dice Matt Damon; quien menciona que como actor casado y con hijos sus fotografías no venden tanto como las de otras personas, haciendo que los paparazi se acerquen menos a él.

 

Hipotéticamente qué tendría que hacer para vender, pregunta Grenier a Austin, qué circunstancias harían que una fotografía mía valiera miles de dólares. Salir con alguien famoso, dice el joven, salir con Paris Hilton o Lindsay Lohan.

 

 

El actor decide seguir el consejo y realiza el experimento. Una cita amistosa con otra celebridad y las revistas de espectáculos encabezan la nota especulando una relación sentimental entre ellos. El rumor no tiene fundamento alguno, pero vende y se vuelve popular.

 

 

¿Será que los fotógrafos sólo hacen su trabajo o es que se convierten en acosadores, en invasores de la privacidad? ¿Es que el artista actual debe asumir que el trabajo viene de la mano con la fama y la fama viene de la mano con ser fotografiado en cualquier lugar, en cualquier instante? ¿Es que existe una colaboración entre los encargados de las relaciones públicas y algunos artistas y fotógrafos? ¿Son estas fotografías una forma de humanizar a personalidades que están de otra forma puestas en un pedestal? ¿Los fotógrafos trabajando como paparazi logran que se pierda la privacidad y la confianza que se puede tener en las personas?

 

 

El documental parece responder muchas de sus preguntas y lo hace con un fundamento sólido, desde una perspectiva crítica y reflexiva de la situación, explorando el panorama desde el punto de vista de uno y otro. Grenier dice comenzar a entender la excitación y adrenalina que significa seguir a una personalidad del medio para fotografiarla, luego de que él mismo se pone en los zapatos del fotógrafo y con cámara en mano se convierte momentáneamente en un paparazi.

 

 

Hacia el final el actor se detiene a analizar y corregir sus propias acciones, en especial con lo relacionado a las consecuencias de haber puesto en la mira a Austin, hacerle a él con su cámara de vídeo lo que la cámara del paparazi hace con sus objetivos, cerrando con la pregunta sobre qué se puede aprender de la situación, del escenario, cómo puede el joven sacar provecho de la experiencia.

 

 

Paparazi es una palabra italiana que se refiere al ruido que hacen los mosquitos. La asociación en la cultura popular de la palabra con el fotógrafo cuyo trabajo es capturar las imágenes de celebridades en su rutina diaria, viene de un personaje de la película “La dolce vita”, de Federico Fellini; un personaje que es un fotógrafo de nombre Paparazzo.

 

 

La relación entre los paparazi y las personalidades sigue cambiando; respeto, colaboración o explotación, siempre habrá alguien que saque provecho de la situación. El documental habla de la fama, la popularidad, la adolescencia, la comunicación y el entretenimiento, las formas de acercarse al mundo y a las personas (incluidas las figuras públicas) y la relación entre la ficción y la vida real.

Tennage Paparazo

Dir. Adrian Grenier

Estados Unidos, 2010

2:30 Trailer

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Juan Carlos Padilla

Hay que aprender a darnos cuenta cuando hay algo frente a nosotros que es extraordinario, aunque eso sea o haya sido tu peor enemigo.

 

Whiplash PosterEs muy difícil para nosotros aceptar eso ya que nuestro ego se apodera de nuestros cuerpos y hace que por el miedo o resentimiento que le tenemos nos cegue. Se nos ha enseñado que hay que  alejarnos de lo que nos lastima y tiene todo el sentido, ¿quién querría estar viviendo con algo que los lastima? Aunque a veces hay dolores que tenemos que aprender a soportar, no por el mero hecho de ser unos faquires de la vida, si no que esos dolores nos harán aprender cosas que de otra forma no lo entenderíamos, pero lo difícil es saber diferenciar de los dolores que nos tratan de enseñar algo, a los que son meramente dolor.

 

Siempre he pensado que para poder conocer el fuego, tienes que quemarte.

 

Casi siempre necesitamos de algo o alguien que nos guíe, y así como nuestros padres nos ayudaron con cariño y amor a crecer y aprender como vamos encontrando en la vida a esos seres que nos irán enseñando, aunque no siempre como estábamos acostumbrados: a través de palabras bonitas y caricias.

 

Y así como en algún momento de nuestro crecimiento fuimos jugando y experimentando, desde cosas muy pequeñas o superfluas, como el hecho de ver hasta qué momento una liga aguanta que tiremos de ella hasta que esta se rompe o poner una pequeña rampa y darle cuerda a un coche de juguete para ver hasta dónde puede llegar. Con experimentos como estos es que hemos ido probando  los límites de las cosas, siempre con la incógnita de saber qué sucederá. ¿Cuántas veces lo hemos hecho con nosotros mismos? me refiero, en realidad, llegar a nuestros límites para averiguar hasta dónde podemos llegar y no me refiero a cosas sin sentido, como ver cuántas cervezas te puedes tomar o qué tan rápido, no; si no a cosas que en realidad harán que nos vayamos conociendo mejor, aunque también el hecho de saber cuántas cervezas y que tan rápido las puedes tomar harán que te conozcas, me refiero a cosas que nos ayudarán o nos harán mejor en lo que realizamos día a día.

 

Pero qué sucede cuando en nuestra experimentación, sólo buscamos romperlo, o, ver que falle y nunca encontramos (o no nos damos la oportunidad de verlo) la manera de aportar en un fin mejor. El mover esa pequeña rampa con el fin de que el coche caiga sobre otra rampa y que el coche continúe con su camino y no solamente para verlo caer o estrellarse. En nuestro camino por encontrar algo extraordinario o ser nosotros mismos, ese algo extraordinario, hay veces que no nos permitimos que alguien más no ayude porque queremos llegar por nuestra propia cuenta a esa meta y a veces nos negamos tanto a la ayuda de esas personas que nos ayudan o ayudaron y los vemos como posibles enemigos, sólo por el hecho de que a esa persona se le ocurrió algo que no lo pudiste pensar ti mismo.

 

 El ego es el más grande de nuestros enemigos.

 

Es tan hermoso cuando nos damos cuenta que tenemos algo extraordinario enfrente de nosotros y es ahí cuando logramos ver a nuestro enemigo como en realidad es: un gran maestro y lo único que nos nace por hacer es ayudarlo y darle todo lo que está a nuestro alcance para poder llegar algo tan bello.

Whiplash

Dir. Demian Chazelle

Estados Unidos, 2014

2:08 Trailer

JuanCarlosPadilla
JuanCarlosPadilla

Juan Carlos Padilla Robles  |  @grillo1138 | Juan Carlos Padilla |  México 

Comunicólogo amante del cine, libros, comics y videojuegos. Realizador Zarigüeya Estudio Creativo. “Cuando escribo mis comentarios después de ver una película, normalmente estos no van decir de qué trata la película; tampoco escribo para dar una cátedra del lenguaje cinematográfico o del cómo se realizó, para esa información prefiero ver un posible detrás de cámaras o ver la película con los comentarios de los realizadores. Lo que escribo de una película es algo más subjetivo, tal vez hasta en ocasiones escribiré de algo que no tenga mucho que ver con la película, pero sí de algo que vi en ella e hizo que algo dentro de mí se conmoviera, sintiera algo o que me cuestionara de algún tema. 

Interstellar | Dir. Christopher Nolan | Estados Unidos, 2014

Por: Juan Carlos Padilla

 

¿Cuántas cosas “malas” tuvieron que pasar para que estés en estos momentos en el lugar en el que estas?

interstellarClaro tomando en cuenta que en realidad estas contento en el lugar en el que estas, de lo contrario es que aun estas en esa pequeña pelea con Matt Damon, que próximamente te llevará al lugar al  que tanto deseas llegar.

Es curioso cómo por estar tan enfocados en nuestro objetivo no nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, creemos que todo lo que no nos ayuda en ese momento a llegar a nuestro objetivo, es por consiguiente un obstáculo. Es hasta tiempo después, y luego de haber superado ese obstáculo, que podemos voltear y darnos cuenta de todo lo que sucedió. Nos percatamos que si no hubiese sido por ese obstáculo, jamás nos habríamos dado cuenta del camino que nos llevó al lugar deseado. Es en esos momentos en el que podemos agradecer la existencia de ese pequeño “mal” y  que se nos haya atravesado en nuestro camino. Aunque igual existen personas tan ciegas que no lo ven así, o más bien son tan egocéntricas que no aceptan que llegaron a su lugar deseado no gracias a sus propios méritos, ya que de haber continuado por el camino inicial estarían en otro lugar y en otras circunstancias.

Así como Guillermo del Toro se preguntó qué era un fantasma en “El espinazo del diablo”, creo que Christopher Nolan se preguntó lo mismo.

No les quiero arruinar la respuesta, mejor los invito a ver la película y averiguarlo por ustedes mismos.

Lo más seguro es que en estos momentos, no les haga mucho sentido todo esto que están leyendo, pero tal vez después de ver la película lo haga y con esto, espero haber sido ese pequeño obstáculo en su camino para poder darse cuenta o ¿será que yo sea ustedes mismos?

 

 

 

Interstellar

Trailer

Dir. Christopher Nolan

E.U.A., 2014

 2:27

 

JuanCarlosPadilla
Juan Carlos Padilla

Juan Carlos Padilla Robles  |  @grillo1138 | Juan Carlos Padilla |  México 

Comunicologo amante del cine, libros, comics y videojuegos. Realizador Zarigüeya Estudio Creativo. “Cuando escribo mis comentarios después de ver una película, normalmente estos no van decir de qué trata la película; tampoco escribo para dar una cátedra del lenguaje cinematográfico o del cómo se realizó, para esa información prefiero ver un posible detrás de cámaras o ver la película con los comentarios de los realizadores. Lo que escribo de una película es algo más subjetivo, tal vez hasta en ocasiones escribiré de algo que no tenga mucho que ver con la película, pero sí de algo que vi en ella e hizo que algo dentro de mí se conmoviera, sintiera algo o que me cuestionara de algún tema. 

Boyhood | Dir. Richard Linklater | E.U.A, 2014

Por: Iván Uriel

 

De niños pensamos que la vida de adultos es tan aburrida como las clases en el colegio. Nos apesadumbran los regaños, las órdenes y las recomendaciones. Cuando niños nos desvelan las ilusiones, cuando adultos nos desvelan titubeos…Los adultos son complicados, los niños complejos.» 

El Surco

 

Boyhood-posterCuando en 1995 Richard Linklater estremeció las emociones del enamoramiento a través de una pareja que se encuentra por casualidad, causalidad o destino en un tren, sabíamos que no sería sencillo olvidar la conversación de sus personajes hasta antes del amanecer. Lo sentimos sobre sus idas y vueltas en un diálogo sin fin, sin pausa y tan natural, que le aguardamos por diez años para confirmar que los “holas” y los “adiós” no tienen tiempo ni olvido en la memoria, esperábamos saber si los personajes podrían encontrar esa magia de las horas, y nos quedamos al suspenso de diez años y hasta antes del atardecer, para observar que la magia de las horas era ahora la realidad de todas las horas, en ese emocional trayecto, sin darnos cuenta, habían sido veinte los años. Linklater nos había regalado una trilogía que desde antes del anochecer, era ya un legado que tendrá un lugar especial en quienes seguimos la trama de lo que había transcurrido en dos noches y después en los años de la vida misma.

En “Boyhood”, el director ha alcanzado su mayor nivel de simpleza, su logro escondido, su herencia cinematográfica. Doce años resumidos en casi tres horas de cinta, doce años de seguimiento, de estar persistente, de ser constante, de acomodar el guión de una y varias vidas, de acompañar los procesos, las rabias, las alegrías, de ser y estar en la precisión de un proyecto que rebasa al cinema para ser una epifanía completa para quienes participan en una propuesta sorprendente, concreta, profunda, dispersa, sensible y honesta; como si el epílogo de los personajes estuviera definido, como si les persiguiera, como si la búsqueda y el encuentro caminaran juntos.

 

Boyhood” se filmó desde antes y hasta el después de la trilogía del antes y el después, con secreto, cautelosa, con paso lento para no ahuyentar las esperas ni las esperanzas.

Si la infancia se resume en partes, la adolescencia se sintetiza en colmenas, los años que nos definen, las etapas que nos determinan, los traumas, los sueños, los recuerdos, las promesas, la expectativa, todo lo que la vida conlleva a la edad en la que los juegos son parte de la etapa pero las preguntas la etapa misma.

La duración, más de dos horas y media, no claudica en ningún momento, no hay pausa porque la edición nos ambienta en la etapa de cada uno de los personajes, de los que entran, de los que salen y de los que permanecen durante “los años maravillosos” de Mason, interpretado por el estupendo Ellar Coltraine, un actor que conforme pasan las secuencias crece actoralmente, y que a medida que avanza su edad, asume en sus facciones el mismo rostro del niño que mira hacia el cielo, cuando es el joven que ve pasar sus días en la lejanía de un padre que le advierte lo que es y lo que no es sin ofrecerlo más que en las palabras, y de una madre que busca el amor en donde la violencia confunde protección, mientras su hermana (Lorelei Linklater) es compañera, un testigo pasivo sino activo de la narrativa.

Boyhood” no tiene una elipsis perdida ni una trama estrictamente lineal aunque lo parezca, es una toma de las vicisitudes que acompañan a Mason ante el paseo de la cotidianidad que deja sellos. Sin pretensiones, sin argumentos metafísicos ni efectos que jueguen con la realidad, la película nos muestra los instantes perdidos y encontrados  que Linklater explora en su trilogía del “antes”, en “Boyhood” los amantes no son los protagonistas pero sí los amores, esos amores que no se vierten en romances ni en parejas, sino de los amores que eslabonan esos antes, esos ahora y esos después.

Ethan Hawke, actor cómplice del director, y Patricia Arquette, han dado la actuación de sus carreras, una labor admirable que requirió guardar los matices de sus personajes durante el tiempo que acompañó la propuesta de Linklater. Una de las mejores cintas de la década, una innovadora película que tiene en la valentía de realizarla su valor añadido, mientras su mayor valor reside en su simpleza.

 

Inserto en los personajes, la dialéctica de sus diálogos, la fuerza actoral y los recursos de la cámara como aliado, “Birdman” 2014 (Alejandro G. Iñarritu) me recordó a “Opening Night” 1977 de John Cassavetes; mientras la desnuda realidad de “Boyhood” me hizo resonar al director independiente por antonomasia del cine estadounidense, quien está más presente en la influencia del cine alternativo de ese país. Me gustaría comentar lo anterior con el director italo chileno Andrés Palma Buratta, querido colega, quien es un profundo analista  y conocedor de la obra del admirado director neoyorkino.

 

Así como la maravillosa “Hoop Dreams” 1994 de Steve James, dio seguimiento a las historias de vida de sus protagonistas durante varios años, “Boyhood” lo hace desde la óptica de sus protagonistas, el primero es un documental que parece una película, la segunda una película que bien podría ser un documental, ambas obras de arte, ambas obras maestras de la lente que acompaña, atestigua, que convierte al cine de ficción y no ficción, en memoria de una realidad compartida en sus personajes.

 Boyhood

Dir. Richard Linklater

E.U.A, 2014

Trailer

1:33

 

 

http://boyhoodmovie.tumblr.com/

 

IvanUriel
Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín | elsurconovela | @ElSurcoNovela | México

Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com

Groundhog day | Dir. Harold Ramis | Estados Unidos, 1993

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

 Groundhog day posterYa sea “Hechizo del tiempo”, “Atrapado en el tiempo” o “El día de la marmota”, cualquiera de los títulos como se le conoce a esta película de 1993 resumen con tino el concepto general de lo que trata la historia: un hombre revive el mismo día una y otra vez, el dos de febrero, también conocido en Estados Unidos y Canadá como el día de la marmota. Según la tradición en esta fecha se celebra un ritual en donde, de acuerdo con el comportamiento de una marmota, se determina si el invierno se alargará o no. Si el día es soleado y el animal ve su sombra, la temporada invernal seguirá, de lo contrario, la primavera llegará más pronto.

Creando un bucle temporal, la película presenta diversos predicamentos existenciales para el protagonista. Phil (interpretado por Bill Murray) es un egocéntrico y sarcástico reportero del clima que llega a la pequeña localidad de Punxsutawney, en Pensilvania, para cubrir el evento ceremonial; luego de que una tormenta lo deja a él y a su equipo, [la productora Rita (Andie Macdowell) y el camarógrafo Larry (Chris Elliott)], varados en la ciudad, Phil se ve forzado a pasar de mala gana el día entero ahí, sólo para darse cuenta que al despertar es nuevamente la misma fecha.

 

Phil aborda su problema desde diversas perspectivas una vez que se ha dado cuenta que no está en sus manos poder cambiar la situación. A veces intenta conquistar a una mujer, otras sólo intenta divertirse, en ocasiones planea cómo robar dinero y gastarlo, en alguna intenta suicidarse. Pero lo importante es que durante el proceso de vivir y revivir el mismo día, una y otra vez, por tanto tiempo, el protagonista logra cuestionarse el qué hacer con esta oportunidad, o maldición, según sea la perspectiva.

“¿Qué harías si estuvieras atrapado en un lugar y todos los días fueran exactamente lo mismo, y nada de lo que hicieras importara?”, pregunta Phil a uno de los habitantes de la ciudad. “Eso lo resume todo para mí”, es la respuesta del otro.

 

Estas líneas de diálogo parecen sintetizar el eje central de lo que trata la historia. ¿Qué hacer cuando tu vida es una repetición monótona del día a día? ¿Qué pasa cuando tu vida transcurre en un más de lo mismo cotidiano? ¿Qué harías si supieras el futuro? ¿Qué harías si tuvieras todo el tiempo del mundo? ¿Qué decisiones tomarías? “Tomas decisiones y vives con ellas”, se dice Phil hacia la mitad de la película. ¿Eliges perder el tiempo o utilizarlo? ¿Eliges hacer algo o conformarte?

 

Para llegar a una conclusión Phil tiene que existir dentro del mismo día cientos de veces y pasar por una serie de etapas diferentes en el proceso: a veces es negativo ante su situación, otras la aprovecha, unas más odia tener que revivir lo exacto mismo, en algunas sólo le enoja, o le decepciona, o le harta, se cansa de lo que vive, de la vida misma.

Su contraparte es Rita, una optimista y alegre mujer que elige ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Sus palabras son las que inspiran a Phil a hacer algo con el tiempo que el destino le ha dado, aceptar su realidad y aprovecharla. Así decide aprender a tocar el piano, a hacer esculturas, aprender de la vida de quienes le rodean, ayudarles gracias a su posibilidad de poder anticipar lo que va a suceder. La historia permite al espectador preguntarse sobre el futuro, pero incluso también sobre el pasado y sobre el presente, sobre el tiempo y lo que se elige hacer con él.

 

La película está envuelta en un halo de fantasía, romance y comedia, dejando al aire la pregunta de si Phil lo hizo todo por convertirse en mejor persona o si lo hizo para impresionar a Rita. Es debatible si la lección para el protagonista es dejar de ser alguien negativo y arrogante para convertirse en alguien amable, alguien que piensa en los demás y que disfruta la vida, después de todo, cuando comienza a hacerlo es cuando el “hechizo” por fin termina.

De igual manera se puede cuestionar el por qué del hechizo, por qué Phil se la pasa en el mismo espacio temporal durante un periodo tan largo. La falta de explicación, la fantasía y la magia abierta a interpretaciones es en realidad un acierto del desarrollo de la película. Él cambia porque elige ver el lado positivo de su realidad y eso es lo más importante del mensaje con que carga la historia.

 

Murray no interpreta a un amistoso y generoso hombre, al contrario, y es su cambio como persona, gracias al ambiente que le rodea y las propias circunstancias en la que se ve envuelto, lo atrayente de la historia, dirigida por Harold Ramis y coescrita por éste junto con Danny Rubin.

 

La combinación de estos elementos completa una película tan entretenida como divertida, cuya sola premisa temporal trae consigo otras varias preguntas relacionadas con la vida, el destino, el propósito del hombre o las decisiones que todos tenemos que tomar.

Groundhog Day

Dir. Harold Ramis

Estados Unidos, 1993

Trailer

2:39

 

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Lego Movie | Dir. Chris Miller y Phil Lord | Estados Unidos,  2014

Por: Juan Carlos Padilla

 

¿Qué tan difícil es seguir lo que en realidad nos gusta? ¿Lo que nos “gusta” en realidad es una decisión nuestra o fue un gusto impuesto por alguien más?

 

The_Lego_Movie_poster¿Cuántas veces te ha pasado que compras algo, dices que te gusta tal grupo de música o comentas que tal película es muy buena, aun cuando muy adentro de ti piensas y sabes que no es cierto y que sólo lo dijiste por “agradar” o por ser aceptado por las personas que te rodean? A veces es difícil quitarnos la venda de los ojos y darnos cuenta cuáles son en realidad nuestros verdaderos gustos, y cuáles nos han sido impuestos.

 

Esto NO quiere decir que debe desagradarte lo que a la mayoría les gusta sólo por ir contra la corriente, como tampoco está mal si de verdad te gusta lo mismo que a los demás; la intención es aprender a darte cuenta de si en realidad la música que escuchas, las películas que ves, los libros y comics que lees, las tendencias que sigues, etc., son los de tu agrado. El mundo a cada rato nos hace elegir entre la pastilla roja o azul, como cuando Morpheus se las ofrece a Neo en Matrix; la decisión siempre es nuestra. Con lo cual se me viene a la mente una pregunta: ¿será cierto que “la ignorancia es una bendición”?

 

No tiene nada de malo cambiar de opinión, siempre y cuando creas que la opinión que estas desechando es la incorrecta y la nueva es la correcta para ti. Me he dado cuenta que solemos indignarnos fácilmente por cualquier cosa o tachamos de incorrectas las distintas formas de ver las cosas cuando éstas son diferentes a las que creemos en ese momento.

 

Tenemos que aprender a escuchar a los demás y no solamente a oír; tal vez escuchar otras formas de pensar haga que nuestra vida tenga otro sentido. A veces pensamos que las reglas son una prohibición, pero al mismo tiempo pueden dar sentido y diversión a nuestra vida; esto no significa que a veces sea bueno romperlas y aprendamos a divertirnos como nunca antes lo habíamos hecho.

 

Esto es lo que me dejó “Lego La Película” (Phil Lord, Christopher Miller, EUA, 2014). Desde que vi los cortos fue una película que se me antojó ver; esos colores brillantes que nos presentaba y el poder ver reunidos a Batman, Superman, Miguel Ángel de las Tortugas Ninja, Gandalf y un sinfín de personajes con los que Lego ha sacado su producto de bloques. Todo esto hizo que mi niño interno (¿o externo?) me dijera que teníamos que ver esta película.

 

Es muy agradable cuando piensas que verás una película con explosiones (en este caso, hechas de pequeños bloques de lego), persecuciones, chistes, etc., y que al final la misma película te sorprenda y te “diga” que no solamente es sobre eso que viste en los trailers.

La misma película es también un gran comercial de su marca, que a su vez trata de decirte que aunque compres un carro de policía, de bomberos o una nave espacial, no solamente puedes armar eso, si no que debes esforzarte en hacer algo más con esos bloques, rompiendo las reglas y divirtiéndote armando lo que tú quieras con lo que tienes en tus manos.

Si eres de las personas “maduras” que no ven este tipo de películas, te invito a que dejes de lado esos prejuicios y formas de pensar impuestas sobre qué es en realidad ser “maduro”; déjate absorber por la diversión que los bloques de Lego pueden darte.

 

“El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.” 

Inmanuel Kant (1724-1804).

 

No dejes que el “pegamento” gane en tu vida y aprende a ver las cosas de distintas maneras.

Lego La Película

Dir. Chris Miller y Phil Lord

Estados Unidos, 2015

Trailer

3:00

JuanCarlosPadilla
Juan Carlos Padilla

Juan Carlos Padilla Robles  |  @grillo1138 | Juan Carlos Padilla México 

Comunicólogo amante del cine, libros, comics y videojuegos. Realizador Zarigüeya Estudio Creativo. «Cuando escribo mis comentarios después de ver una película, normalmente estos no van decir de qué trata la película; tampoco escribo para dar una cátedra del lenguaje cinematográfico o del cómo se realizó, para esa información prefiero ver un posible detrás de cámaras o ver la película con los comentarios de los realizadores. Lo que escribo de una película es algo más subjetivo, tal vez hasta en ocasiones escribiré de algo que no tenga mucho que ver con la película, pero sí de algo que vi en ella e hizo que algo dentro de mí se conmoviera, sintiera algo o que me cuestionara de algún tema. Es como cuando observas una imagen o una pintura, cada quien puede sentir algo, puede o no ser lo que el artista quiso decir. He ahí la grandeza, en mi humilde opinión, de una obra y las diferentes lecturas que los demás le pueden dar. Al ver esa obra puede ser que una pincelada, una casa en el fondo o un personaje, no necesariamente el principal, dentro de la pintura hicieron que algo dentro de ti recordara o sintiera algo. Es por eso que yo escribo comentarios de lo que me dejó ver una película y no una reseña de ella.»

Birdman | Dir. Alejandro G. Inárritu | Estados Unidos, 2014

 

El actor se ve al espejo, habla de sí, y de sí mismo. Se ve, se admira y repudia a la vez. ¿En quién me he convertido? Yo soy una estrella de cine ¿qué hago aquí? ¿Cómo llegué? ¿Cuándo dejé de ser quién era? ¿Quién soy yo? Es un juego del ego que busca plantar el sentido de una existencia que necesita saberse grande, único: soy el mejor actor. Se vive de las glorias del pasado sobreviviendo la patética existencia de quien decide, que su vida pudo y debe ser compensada por la genialidad del artista que sigue siendo.

 

BirdmanPosterEs la sensación de vivir una existencia malograda, se trata de la incomprensión del talento por la comprensión de ese “yo”, ese “yo” del artista que vive esa su realidad. No experimenta esa dualidad, separación entre el deseo de ser y el ser, vive en esa ilusión constante de querer estar encumbrado, en el sueño permanente del reconocimiento a su ego. No se puede vivir solo de la ilusión, en el trance de no lograrlo se necesita actuar para que el otro te coloque en el lugar que siempre te ha pertenecido. “Birdman” no es el Clooney o el Downey Jr., es el hombre a quien los años le han alcanzado sin aviso, que intenta deshacerse de la fama de su otro yo; el Birdman, es el actor que busca el éxito en Broadway.

Birdman es el personaje de un superhéroe abandonado a la suerte del mundo, un mundo que no comprende su ser genial. El talento que no es capaz de demostrarlo ante un público demandante, un crítica petulante y un sobrado actor de reparto que roba la escena. Se ha sentido fracasado en su vida como padre y ahora como actor, su carrera se ha quedado detrás del disfraz.

 

Es el ego del hombre atormentado que necesita ese gran acto que espera y proyecta, con un espectador que intuye que sucederá el acto definitivo de la suerte que acompaña a este ser mísero y desdichado.

 

 El director Alejandro G. Iñárritu hace una labor interesante tocando la relación del actor con sus personajes, la infinita sed y necesidad de la admiración requerida por el artista y la manifestación del arte en el teatro hecha película. Michael Keaton vuelve al escenario reencarnando su personaje, ahora como Birdman y no Batman como se le conoció, porque después de ello, los papeles que tomo fueron en detrimento.

Las tomas son una vez más el genio detrás de la cámara, Emmanuel Lubezki, quien nos guía en lo que simula una sola toma, por aquellos pasillos del teatro de Broadway, son pocos los escenarios pero nos hacen vivir la tragedia de los personajes que, encerrados en ese espacio, nos demuestran la tensa problemática de la elaboración de una obra de teatro de la cual nos enteramos poco.

Edward Norton, Naomi Watts, Emma Stone y Andrea Riseborough comparten escenario con Michael Keaton, excelente selección de Iñárritu quien dirige cual director de cine y de teatro a estos cuatro problematizados caracteres.

Y ahora con la presunta responsabilidad del guion original nos preguntamos ¿quién es Birdman? Es el héroe o la representación, un yo que no se realiza en el actor si no es por ese personaje. Michael Keaton o Riggan Thomson, o Birdman.

 

            Birdman es para los conocedores del cine y los artistas de vena … Birdman es incomprensible para quienes no entienden que la vida de un artista se debe a la aspiración del yo reconocido…

Birdman

Dir. Alejandro G. Inárritu

Estados Unidos, 2014

Teaser Trailer

1:41

Ana María Sánchez
Ana María Sánchez

Ana María Sánchez Rodríguez | México

Cinéfila, politóloga y especialista en trabajo social. Realizó sus estudios en LSE en el Reino Unido, y actualmente el doctorado en Políticas Públicas en UMASS Boston. Su pasión por la promoción, defensa y procuración de los derechos humanos la ha llevado a escribir diversos artículos, asistiendo a numerosos congresos internacionales, y a participar en la realización de los documentales “Pobreza Extrema”, y ”Tu Ciudad Tus Derechos”.

もののけ姫, Mononoke Hime | Dir. Hayao Miyazaki | Japón, 1997

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Mitos y leyendas, historias contadas de generación en generación, con mensajes representativos de la realidad del mundo que reflejan, bases históricas, personajes fantásticos culturalmente significativos. Hayao Miyazaki, escritor y director de la película tal vez no habla directamente de específicos mitos y leyendas (si bien pudo inspirarse en ellos), pero, en el proceso de construcción de la historia, parece crearlos.

 

Princesa Mononoke_FMMLa princesa Mononoke es una historia que se desarrolla en Japón, alrededor de los 1300 o 1500 años de nuestra era. Los espíritus han ido desapareciendo poco a poco del planeta y los que quedan defienden lo suyo: a la tierra, la flora, la fauna, la naturaleza, su esencia. Cuando una aldea es atacada por un demonio, su príncipe, Ashitaka, defiende y mata al ser, pero aquello que volvió maligno al animal se traspasa al joven, comenzando a corroer su cuerpo y condenándolo a la muerte. En busca de una cura Ashitaka parte a un viaje en busca del espíritu del bosque, encontrándose en su camino con otros espíritus. San, humana adoptada como hija de una diosa lobo, reciente a la raza humana y acrecienta su odio al ver a la aldea de mineros cercana al bosque abusar de los recursos naturales. Liderada por Lady Eboshi, la aldea se compone de trabajadores que en algún momento fueron marginados, leprosos y prostitutas; con el fin de obtener el mejor mercadeo, Eboshi pisotea todo lo que se interponga con su meta, razón por la cual, para deshacerse del espíritu del bosque, accede apoyar a Jiko, quien planea quitar la cabeza al espíritu del bosque (que supone da inmortalidad a quien la tenga) y entregársela al emperador a cambio de protección.

 

Lo más interesante del dibujo de personajes son los matices de cada uno; no es como si se trazara la bondad o la maldad unidimensionalmente, ellos tiene sus prioridades y eso explica sus acciones. Eboshi, por ejemplo, quien de alguna manera vela por sus trabajadores y les da una oportunidad cuando nadie más lo haría pero quien, de igual manera, prioriza el poder, el dinero, el control, por encima de cualquier otra cosa, la seguridad de las vidas a su cargo, incluso la de ella misma.

La mayoría de los personajes velan por sus propios intereses, una actitud acompañada de indiferencia. Este tipo de comportamientos, reales y crudos, reflejan de manera honesta la condición humana.

 

Ashitaka, en contraste, quiere paz entre naturaleza y modernidad, para él, espíritus y humanos pueden y deben lograr convivir sin interferencias; en lugar de ponerse del lado de algún bando, decide coordinar una forma en la que unos no lastimen a los otros. Su actuar ejemplifica el tipo de mensaje con que carga la película. La temática central gira en torno a la forma en que la mano del hombre destruye la naturaleza; el hombre se convierte, en la historia, pero también lo es en el mundo real, en un depredador, un invasor.

 

El trasfondo es relevante en cuanto al reflejo del hombre destruyendo su entorno, pero también lo es al hablar sobre la necesidad de la tolerancia, el respeto y el creer en algo. En la historia los humanos quieren destrozar el bosque para construir y expandir ciudades, no buscan conciliación y armonía, sino que eligen la destrucción; los espíritus (del bosque y los animales) defienden su hábitat, pero incluso ellos tampoco perciben que los humanos son parte del entorno; como respuesta, sus acciones son igual que los otros, violentas y la guerra que se desata es inevitable.

Aquella energía, bacteria, plaga o virus que infecta a los espíritus para convertirlos en demonios es un reflejo de intolerancia y negatividad. La mancha que crece en el cuerpo de Ashitaka es el odio, lo que comienza a consumir su cuerpo, que reacciona casi por cuenta propia ante amenazas externas, reflejando todo el resentimiento y rencor de la naturaleza, del mundo, de la gente, de las acciones y de los sentimientos.

slidefmmononokeLo negativo atrae cosas negativas, el mal crea más mal y la respuesta no es alimentar todo con más maldad; algo así sucede cuando la mancha afecta a los dioses, cuando los consume y los lleva a perder su estatus de espíritus, termina por explotar todo su pesimismo. Lo mismo sucede también con muchos de los personajes (aunque para muchos es ese sentimiento lo que los mantiene vivos y luchando); recelo y daño que lleva a un punto de ebullición que eventualmente explota. En la historia esto sucede hacia el último tercio de la película, cuando la mayor parte de los principales actuantes han hecho el suficiente daño a su alrededor como para estar a punto de destruirse mutuamente: la aldea, los espíritus, el bosque, ellos mismos.

 

La resolución no es alegría y felicidad pura, si bien muchas cosas se resuelven de manera idónea, como devolver la cabeza al espíritu del bosque y que los árboles vuelvan a crecer; que otros personajes más decidan modificar en cierto grado su forma de pensar, como Eboshi que jura reconstruir una mejor ciudad; el escenario trazado para el futuro es una realidad menos esperanzadora y el contexto actual es evidencia: ciudades construidas a cambio de la destrucción de la naturaleza, árboles talados, ríos contaminados, especies animales extintas. Éstos son sólo algunos ejemplos, con sus respectivas excepciones, lugares en donde naturaleza y hombre conviven con consideración y cortesía.

 

La película es una combinación de fantasía, imaginación, animación, aventuras y un mensaje sobre cómo la presencia moderna del hombre puede encontrarse en choque con el curso natural del planeta (representado principalmente por los espíritus). El subsecuente panorama, una vez concluida la historia, no es un cambio radical y opuesto al panorama con que inicia, si acaso hay una mejora significativa para los que vivieron tales experiencias, pero qué tanto se extienda esta nueva actitud es una pregunta cuya respuesta despliega un probable rango de menor alcance. El cambio es inevitable y el presente sólo puede esperar aprender a tiempo posibles consecuencias de las acciones ejemplificadas dentro del relato.

La Princesa Mononoke

Dir. Hayao Miyazaki

Japón, 1997

Trailer 2:08

 

_

 

 

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Brazil |  Dir. Terry Gilliam |  Reino Unidos, 1985

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Los relatos distópicos dan la oportunidad de contar temáticas actuales y ambientarlas en mundos fantásticos, irreales, exagerados, apocalípticos, supuestos que se estructuran a partir de fenómenos relacionados con el contexto sociocultural en que se crean.

Brazil posterLa tecnología, la burocracia dentro del sistema de organización social y la insatisfacción con ella o la tolerancia social son algunos de los temas recurrentes en este tipo de universos creados; Brazil retoma estos puntos para su desarrollo y ambientación. Terry Gilliam dirige y coescribe la película, misma que fue nominada a dos premios Óscar, uno por mejor guión original y otro por mejor dirección de arte.

En esta historia, Sam Lowry (Jonathan Pryce) es un empleado de escritorio que trabaja en un departamento del gobierno encargado de procesar información; obsesionado con la mujer con la que constantemente sueña, Sam se ve envuelto en una serie de errores administrativos relacionados con ataques terroristas que lo llevarán en un ir y venir burocrático que terminará por hacerlo objeto de sospechas para quienes trabaja.

Si bien el motivador para el protagonista es encontrar y proteger a la chica de sus sueños, la película no es exactamente una historia de amor. La situación que vive es el detonante que lo llevará a moverse dentro del sistema en el que trabaja, ya sea para aspirar a un mejor puesto o para analizar la información que le llega a sus manos con el fin de conectar las pistas que develen un mayor misterio; todo ello permitirá mostrar las diferentes fases burocráticas del medio de organización en el que los personajes viven, un régimen muy relacionado con la forma estructural de división y ejecución de trabajo dentro del sistema económico que se vive en la realidad actual. La película tiene casi 30 años de haberse estrenado y pareciera que la movilidad administrativa y la relación institución-ciudadano sigue siendo, en muchos niveles, la misma de siempre, accidentada y errática.

La forma distópica permite la crítica satírica del tipo de orden distributivo dentro de una organización; el papeleo, el llenado de formatos, las firmas obligatorias, los contratos, la constante vuelta entre departamentos, todo a fin de lograr algo que parece debería ser sencillo. En la película, por ejemplo, la mujer que Sam persigue es una de las vecinas del hombre erróneamente arrestado por terrorismo (y todo por culpa de un absurdo error), sin embargo, cuando ella decide reportar el error, la lista de documentos que tiene que llenar es interminable, y una vez que tiene los formularios listos, un departamento la manda al cubículo que acaba de visitar, quienes la mandaron a dicho departamento, es decir, que nadie le da respuesta y se la pasa de un lado a otro sin lograr que la atiendan, que le presten atención, menos que resuelvan el problema.

 

Brazil se toma las libertades creativas para exagerar y satirizar otras situaciones sociales, como el terrorismo, la convivencia y las normas sociales aceptables, la búsqueda por la perfección física externa y la vanidad, entre otros absurdos del modelo de organización dentro de las empresas, desde los espacios de trabajo, cubículos minúsculos o tarjetas de identificación, hasta el nepotismo para crecer dentro del esquema laboral.

Para ello los realizadores combinan realidad con fantasía. Sam escapa de su rutina gracias a su ideal mundo de sueños, ahí imagina que vuela y se aleja del sistema y de la tecnología, imagina que sobrepasa al poder y la división de clases sociales, que la chica de sus sueños siente lo mismo por él, se imagina ser el héroe de su propia historia, incluso si en la cotidianeidad no hace nada para realmente lograrlo, al contrario, en el mundo real Sam hace el menor esfuerzo posible, se conforma, se limita y lo hace porque su contexto así lo moldea. El personaje crece con sus aventuras y con las motivaciones que llegan a su vida para convertirse en un hombre que decide, a su manera, levantarse en contra del sistema, turbarlo y acentuar sus errores.

Estos errores incluyen el enfoque relacionado con el tema de la tecnología, otra de las constantes en la historia. Sus fallas son motivo recurrente durante el relato. Los errores hacen notar la forma en la que la sociedad depende de las máquinas y de las consecuencias que se sufren ante el mal funcionamiento de éstas, comenzando por el error que manda al hombre equivocado a ser arrestado, evento que desata el resto de la historia (¿error humano, error de la máquina o la combinación de ambos?).

La película se permite en este y en muchos otros aspectos una perspectiva amplia de una sociedad en estado de paranoia que apenas se da cuenta de ello a través de la visión de un hombre atrapado en el medio de todo, que se limita a soñar, a apagar su mente y a dejarla refugiarse en una fantasía llena de simbolismos que hacen referencia a su vida diaria pero que realmente no le satisfacen, aunque al final sean su única forma de protección en contra de las atrocidades del mismo ambiente que le rodea y del totalitarismo en el que vive. Nada ajeno a la enajenación que padecen miles y que sobreviven justamente así, apagando su mente, asumiendo una postura dócil y sumisa, pero que se refugian en fantasías e ilusiones de todo tipo.

Brazil

Dir. Terry Gilliam

U.K., 1985

Canal YouTube Thecultbox.

Tráiler : 2:34

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

 

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Lucy | Dir. Luc Besson | Francia, 2014

Por: Perla R. Atanacio Medellín

 

 ¿Qué sucedería si pudieras acceder al 23% de la capacidad de tu cerebro? Ahora imagina si pudieras acceder al 100%…

Lucy | Luc Besson | Francia 2014Luc Besson nos comparte una vez más una de esas historias en las que no sólo nos ofrece un atractivo espectáculo de acción, sino que además, nos hace, también, reflexionar sobre las circunstancias que viven sus personajes, sobre…nosotros mismos.

Lucy (Scarlett Johansson) es una joven estadounidense que radica en Tai Pei, Taiwán, lleva una vida loca, de fiesta y parranda, quizá sin objetivos claros en su vida. Será obligada por Richard, su novio, a entregar a un desconocido Mr. Jang (Min-sik Choi) un maletín que oculta una poderosa y nociva sustancia adictiva, el CHP4. Lo que menos imagina es que pronto será la portadora de un conocimiento jamás desarrollando, y de sensibilidades sublimes e incompresibles para la humanidad.

Es así como Besson nos transporta en lo profundo de una perfecta historia de conocimiento hacia la reflexión sobre lo que significa existir: “ser””, estar” y “compartirse” con los demás.

Cada uno de los argumentos de Luc son piezas únicas, inigualables e irrepetibles.

La presencia de Min-sik Choi en pantalla nos recuerda algunas de sus épicas cintas (Oldboy, Sympathy for Lady Vengeance, entre otras), sabemos que al enfrentarse a sus personajes, sólo se encuentra una salida. Morgan Freeman representa no sólo la sabiduría del Profesor Norman, sino también, la esperanza que se tiene en el conocimiento y autoconocimiento, y es que es la vía que nos propone Besson.

Acompañada de una pléyade de efectos visuales, Lucy es una propuesta seria, una hipótesis profunda de la existencia, del “ser” en “espacio y tiempo”, utilizando para bien el “episodio” que nos corresponde en la tierra, en la vida, en la creación, cualquiera que sea nuestra creencia.

¿Cómo quieres utilizar del tiempo que dispones? ¿Cuáles son los límites de tú conocimiento?

Ya sea nadando hasta lo azul profundo del océano (Le Grand Bleu, Francia 1988) para sentirte libre, o redimiéndote con acciones inesperadamente buenas (León, Francia 19994) , Luc Besson nos invita a aprovechar el tiempo que se tenga para “realizarnos” con la plenitud que conlleva, colaborando en la realización de los demás, y logrando en acciones y decisiones, la trascendencia de nuestras huellas en la eternidad, más allá de la existencia.

¿Estás preparado para trascender?

Lucy

Dir. Luc Besson

Francia, 2012

Canal YouTube: universalpicturesmx

Tráiler 2:28

 

Perla Atanacio Medellín
Foto: Perla Atanacio

Perla Atanacio | IMDB | @pratanacio | perla@filmakersmovie.com | México

 

Imaginaria Mexicana. Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social. Productora y diseñadora publicitaria.   Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida.

 Iron Giant | Dir. Brad Bird | Estados Unidos, 1999

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

«De niños pensamos que la vida de adultos es tan aburrida como las clases en el colegio. Nos apesadumbran los regaños, las órdenes y las recomendaciones. Cuando niños nos desvelan las ilusiones, cuando adultos nos desvelan titubeos…Los adultos son complicados, los niños complejos.» El Surco, historias cortas para vidas largas.

 

 IronGiantFMM2Si la aventura habitase todas las dimensiones de la imaginación, entonces la imaginación debiera ser una aventura. Así podría definir la simple y a la vez compleja cinta “The Iron Giant” ópera prima de director Brad Bird, quien compartiera pupitre con leyendas de la animación como Tim Burton y John Lassester, y diera matices junto a Matt Groening, a decenas de capítulos de “Los Simpson” durante diferentes temporadas.

 

Caracterizada por el regreso de la animación al plano estelar del cine, con el experimento elegante de “Quién Engañó a Roger Rabbit” 1988  y, “La Sirenita” en 1989,  la década de los noventa avistó el surgimiento de franquicias, la innovación temática y la cimentación de diversos cuentos clásicos, para enraizar en lo más profundo del entretenimiento de todas las edades, las cintas animadas como lo había sido durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta con singular éxito. Disney conducía los esfuerzos a base del liderazgo de su tradición, aunado a la alianza que la empresa californiana realizaría al fusionar Pixar, compañía que en los años ochenta fundara George Lucas, y que catapultara el ya citado John Lassester con “Toy Story” en 1995; más adelante otros estudios se sumarían al proceso. Bird, y su Gigante de Hierro, basada en el libro escrito por el poeta británico Ted Hughes en 1968, aparecen en escena justo al final del milenio, donde los efectos visuales competían, como hoy, por maravillar las salas con efectos cada vez más audaces, situación que dejaba la línea muy alta para un animador tradicional. Fue tal el impulso, la fascinación y el auge de la animación, que incluso se creó una categoría especial en los premios Óscar, como reconocimiento, dejando a un lado a los premios especiales que eran tradición para este tipo de cintas, era el regreso de la narrativa animada, que no sería pasajero sino necesario.

 

“The Iron Giant” llegó a los cines en 1999, y como llegó se despidió de las salas, sin mucho ruido, sin mucha expectativa, considerada un fiasco financiero, y una apuesta que difícilmente podría recuperar su inversión; sin embargo críticos y cinéfilos que se dieron la oportunidad de disfrutarla con el paso del tiempo, han reseñado la maravillosa experiencia que significa la película a nivel emotivo y humano.

 

Una animación mezclada entre la tradicional técnica y la innovación, un relato que comienza fuera del planeta, alrededor del mismo y que acontece en un pequeño poblado; una lección de madurez de Hogard, que en la cotidianidad difícilmente aceptamos venga de un niño, pero que existe porque de suyo es, la sensibilidad de la niñez, el ávido instinto por disfrutar, por maravillarnos del entorno, y que, en muchos casos, por no decir en todos, termina siendo cotidianidad cuando de verdad dejamos los sueños que nos alimentaban el espíritu cuando pequeños.

 

Una historia ambientada en los años cincuenta, cuando las películas de ciencia ficción estaban al apogeo, las invasiones extraterrestres, así como la tensión nuclear de la Guerra Fría, habitaba las conversaciones, la imaginación y los supuestos, algo que no distaba de 1968 cuando fue escrita, ni de 1999 cuando el fin de una era generaba temor, incertidumbre, y a la vez la renovada esperanza. Hogarth Hughes, en un guiño al innovador Howard Hughes, es el protagonista, anida en su comportamiento, en su alegría, en su niñez solitaria y curiosa, los anhelos y sueños que un niño guarda y expresa en los momentos en que la imaginación invita a la aventura, siempre listo, siempre dispuesto a conocer, descubrir, explorar, y en esas ansias converge la visita del Gigante de Hierro desde “el espacio exterior”, el avistamiento, el encuentro y la posterior interacción, hacen una crítica a la modernidad desde la posmodernidad, un viso al pasado de cincuenta años, la actualidad de los albores de un nuevo milenio y el futuro que, como nunca, pregunta razones e ignora los sentires aunque los sienta.

 

El Gigante es capaz de sentir, de escuchar, de ser consenciente, y todo desde su amistad con un niño, es capaz de asumir la paz como mensaje, la paz como posibilidad, como oportunidad, y en la búsqueda por ser aquello que quieras ser, cimentar la amistad como un valor único.

 

En “The Iron Giant” los villanos no son otros robots, o seres de espacio, habitan entre nosotros, la obsesión, el prejuicio, el temor a lo que no comprendemos, la dicotomía de la ciencia, la dualidad de los inventos; a la vez, la cinta nos advierte que los héroes son todas y todos aquellos que se atreven a ser quien quieren, pero alejado de la soberbia, el mensaje abraza la búsqueda de los sueños desde la búsqueda del bien, y ese gesto la aleja del yo, para en el “yo” del súper héroe, encontrarse en el “nosotros”.

 

Brad Bird tendría años más tarde en la animación, dos éxitos de crítica y taquilla monumentales, “Los Increíbles” 2004 y “Ratatouille” 2007, cintas que le darían sendos premios Óscar a Mejor Película Animada, para después filmar “Mission Impossible: Ghost Protocol” su primera y hasta la fecha, única realización no animada, para muchos, la mejor entrega de la saga. Actualmente desarrolla una película que promete emocionar en torno a lo que es un combo de especialidad, mensaje, acción y secuencias; desde la intimidad de historias protagonizadas desde un gigante hasta un pequeño ratoncito; pasando por una familia de súper héroes, capaces de alentar la imaginación y la sorpresa cual comensales a la mesa de un pequeño “chefcito”.

La imaginación habita en la aventura de los verdaderos protagonistas, las niñas y los niños que nos permiten seguir habitando los confines del asombro.

The Iron Giant | Trailer

Dir. Brad Bird

Estados Unidos 1999

Canal YouTube: Herman Yung

2:29

 

IvanUriel
Iván Uriel

Iván Uriel Atanacio Medellín | elsurconovela | @ElSurcoNovela

Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su  motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com

 

M, el vampiro de Düsseldorf | Dir. Fritz Lang | Alemania, 1931

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

M-PosterM (M, el vampiro de Düsseldorf) es una película alemana de 1931 dirigida por Fritz Lang. Cuando los ciudadanos de una ciudad ven afectado su entorno y convivencia luego que una serie de asesinatos infantiles tienen lugar, la policía enfocará toda su atención en restablecer el orden y atrapar al asesino, pero la vigilancia extrema comienza a afectar también el negocio de otro tipo de criminales, quienes, por tanto, también se dan a la tarea de capturar al responsable de los asesinatos.

 

La película se enfoca en mostrar el caos que envuelve a la ciudad y se extiende entre sus habitantes una vez que el número de asesinatos comienza a irritar su modo de vida. Sus preocupaciones llegan a un punto límite, al grado que todo lo demás pierde sentido; no es indignación por las muertes lo que más afecta a los ciudadanos, es el daño que tal estado de sentimiento de inseguridad genera en sus vidas. Las madres deben vigilar aún más a sus hijos, las personas no pueden acercarse a los menores de edad, aunque sólo sea para darles la hora, sin ser mal vistas y las redadas policiacas comienzan a afectar los negocios nocturnos de varios comerciantes.

 

Las reacciones y respuestas de las personas pudieran parecer exageradas, pero más bien son el reflejo de una sociedad corrosiva. La situación despierta varias cuestiones relacionadas con el ámbito social. Las personas entran en un nerviosismo casi paranoico que demuestra su deseo, no por justicia, sino por encontrar a un culpable, al grado que cualquiera es sospechoso. El aviso oficial de la prensa y policía dice que el asesino está en las calles y nadie sabe quién es. “Cualquiera que se siente a su lado puede ser el asesino”, dicta una línea de diálogo de la película.

Otra es que el estado de vigilancia y angustia extrema llega a afectar la salud mental de los habitantes de esa ciudad, lo que desemboca en la extraña situación de una ciudad tan vigilada por policías que buscan a un asesino, que no pueda realizarse ningún otro tipo de crimen, lo que lleva a los propios criminales a tomar cartas en el asunto.

 

Hay varias alusiones éticas al respecto; la epítome es el momento en  que el culpable es juzgado por un grupo de criminales, cuando el defensor señala a quien precede esta especie de juicio que él mismo es buscado por la policía por tres homicidios. Un asesino juzgado por otros criminales que se rehúsan llevarlo a la policía pues piensan que allí se le dictará sentencia, será encarcelado y posiblemente de nuevo puesto en libertad. ¿Irónico, trágico, triste, justo, lógico, radical, real?

 

La película desarrolla una especie de “caza de brujas”, un juego en donde todos son culpables: la sociedad, los padres con sus hijos, las reglas de convivencia social, la forma de operación y entendimiento entre criminales y policía, la organización y respuesta de las autoridades en su lucha por mantener orden. Un caza donde las acciones del asesino son casi tan malas como las de muchos otros personajes que participan en la historia.

 

¿Cuándo una sociedad entra en tal estado de crisis que prefiere tomar justicia por propia mano? ¿Cuándo una sociedad queda en paz, viendo al asesino morir? Es en las manos de quién se deja este juicio el momento en donde la película inyecta un sinsabor lleno de reflexión; es la falta de credibilidad en cómo opera el sistema policiaco lo que permite entender cómo estas personas reaccionan ante lo que sucede a su alrededor (y sin saber que los policías de la historia también están muy cerca de dar con el culpable).

 

La película habla de las amenazas internas de una sociedad, las obras causadas por la propia gente que resultan en un mal común y el reflejo de los males que llenan un ambiente social, o cómo el pesimismo colectivo afecta y se contagia entre las personas, afectando a la comunidad a mayor escala.

_

El criminal, según da a entender la película, es un hombre cuyos diversos trastornos lo han llevado a hacer lo que hace; es interesante oírlo reclamar a quienes lo juzgan. El personaje dice que ellos, los otros criminales, pueden cambiar de vida si lo quisieran, si se lo propusieran, pueden elegir aprender y trabajar en lugar de robar y engañar, mientras él no puede evitar actuar a causa de sus tormentos internos. Extrapolemos esto, ¿Cuántos otros personajes podrían afirmar la misma razón para justificar sus acciones?

El título proviene del símbolo que la letra M juega, en un grado importante, durante la persecución del asesino. M se toma de la palabra “mörder”, “asesino” en alemán. Por su parte, “El vampiro de Düsseldorf” es como se le conoce a Peter Kürten, un verdadero asesino que cometió tales crímenes en la ciudad alemana de ese mismo nombre durante la década de 1920, quien se supone, además, es tomado como base sugerente para la realización del guión de esta película, el cual corrió a cargo del propio Lang junto con el guionista Thea von Harbou.

M, el vampiro de Düsseldorf

Fritz Lang

Alemania, 1931

3:19

Canal YouTube: Ketty Ánalfer D.

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México | España

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.