3 septiembre, 2026

Reseñas

EL ESTABLECIMIENTO DE LA VERDAD EN UN DULCE OLOR A MUERTE

 

Por:  José Antonio Durand Alcántara

 

Un dulce olor a muerte | Gabriel Retes | México, 1999 | Afiche Amazon

La película Un dulce olor a muerte (realizada por Gabriel Retes, 1999) constituye un muy buen ejemplo de la forma como se produce la verdad por consenso; construcción con base en acuerdos de voluntades y al margen de lo cierto.

 

Michel Foucault, en su soberbio e indispensable ensayo “La casa de la locura”, señala que la verdad se convoca por medio de rituales, se le atrae según estrategias, para quedar sometida al juego azaroso de las dominaciones como entidad política, donde lo cierto, el hecho veraz, no importa pues casi nunca tendrá cabida en un discurso dispuesto para la dominancia.

 

En el filme citado se aprecia con claridad varios momentos del proceso constitutivo de verdades basado en consensos carentes de pruebas empíricas que les den certidumbre, y que irremediablemente se imponen entre la gente como realidades objetivas, y de los cuales habré de referirme a dos de ellos que aparecen como entidades de certeza de una comunidad proclive a la ocultación, al simulacro y al engaño como fórmula inequívoca de convivencia y supervivencia de la clase media y media alta en un ilusorio ámbito rural mexicano. Escenario por demás propicio para establecer la forma fallida como se resuelve en la apariencia una pesquisa policíaca.

 

El contexto en el que se desenvuelve la trama moralizante de la cinta es un feudo donde la corrupción es el signo elocuente de una complicidad ampliamente compartida.

 

Resulta pues que una relativamente inofensiva confusión que da lugar, a su vez, a una aparentemente irrelevante mentira termina por convertirse en verdad, desprovista de lo que llamaría Frege referente veritativo, como resulta ser el inexistente noviazgo que sin escrúpulos Ramón (Diego Luna) admite haber sostenido con la mujer asesinada, pudiendo suponerse que el protagonista asume tal papel otorgando calidad de cierto a la impostura de ser el novio por el status que de ello deriva: prestigio ante su grupo de pares y en general ante la comunidad dada la inobjetable belleza de la joven muerta.

 

El segundo momento de supuesta verdad, vale decir de mentira validada como verdad, es la presunta culpabilidad asignada al errabundo Gitano, a ese personaje cuyo solo sobrenombre alude ya a extranjería, a nulas raíces, a ausencia de compromisos, que se yerguen como antítesis de los valores sustentados en el feudo de Carrasco.

 

Por otra parte, no parece ser casual que el nombre del representante de la justicia sea Justino: anciano de marcha claudicante en metáfora alusiva de la cojera de una justicia que tropieza con usos y costumbres de la comunidad, igualmente corrupta, quien le asignó a Justino la tarea de convertir en culpables a inocentes exonerando al verdadero asesino, como muestra elocuente de la decrepitud con que camina esa justicia de bastón.

 

La novia ficticia de Ramón, ante el deseo de hacer del conocimiento público la clandestina relación que sostiene con un hombre casado, sufre la muerte a manos de su verdadero amante, el cual prefiere matarla antes de que se descubra la infidelidad de un esposo para quien las apariencias y las simulaciones son indispensables en ese frágil ordenamiento del mundo con que vive o sobrevive Carrasco.

 

Finalmente, considero que Un dulce olor a muerte es una excelente película que mueve de manera inteligente al espectador, hacia un cúmulo de interrogaciones sobre sus propios valores y principios.

 

Un dulce olor a muerte

Dir. Gabriel Retes

México, 1999

Preview 11:42

 

 

 

 

José Antonio Durand Alcántara Académico y Escritor | México

Mtro. en Sociología y Doctorante en Antropología Social por la UNAM. Presidente de la Academia Literaria de la Ciudad de México A.C. y Profesor de la Humanidades de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza. Es miembro del Consejo de Vigilancia de la Academia Mexicana para la Educacion e Investigación en Ciencias, Artes y Humanidades. Ganador del Consurso “Cuento, Poesía y Periodismo” UAM 1983 entre otros. Autor de varios libros de poesía y cuento, obtuvo el reconomicimiento por sus aportaciones a la difusión de la cultura y el arte por el INDAUTOR 2005, fue traducido al francés en la Antología México-Québec 2008, y recibió el Premio Nacional a la Gestión Cultural 2017 durante los trabajos del 6to Maratón Nacional de Lectura en la Biblioteca Carlos Fuentes.

 

 

 

Nerve: Un juego sin reglas

Por: Diana Miriam Meléndez Alcántara

Cuando se habla de la era de la información, se hace referencia a una época en la que todo se encuentra en un mundo digital, libre, abierto y, aparentemente, sin restricciones; una realidad donde la tecnología y la informática son el motor de una sociedad. En la actualidad las redes son la prioridad para la obtención de datos y conocimiento de hechos de muchas personas, lo que ahí sucede, se ve, se publica, se comenta y se comparte; pero así como esto tiene sus pros para lograr una conectividad más inmediata, en lo cotidiano también existen varios contras que afectan tanto el conocimiento como el flujo de información verídica.

 

La vasta cantidad de información compartida crece de forma desmedida y esto termina creando una enajenación y alienación. La gente reacciona a sus alrededores, a lo que sucede en la Internet y con los videos e imágenes con que se topa, pero su relación se vuelve tan dependiente que el hombre comienza a dejar de pensar para convertirse en un ser pasivo. El mundo digital que le rodea lo vuelve ajeno a la realidad en la que vive.

 

Nerve | Dirs. Ariel Schulman &Henry Joost | Estados Unidos, 2016

A raíz de estas ideas se plantean las bases para la película Nerve: Un juego sin reglas (EUA, 2016), escrita por Jessica Sharzer, basándose en la novela homónima de Jeanne Ryan, y dirigida por Henry Joost y Ariel Schulman. El proyecto cinematográfico cuenta con las actuaciones de Emma Roberts, Dave Franco, Emily Meade, Colson Baker (conocido artísticamente como Machine Gun Kelly), Juliette Lewis y Miles Heizer, en los papeles principales.

 

Nerve es un juego en internet, inventado para la historia, donde la gente que participa debe cumplir diversos retos a cambio de dinero, se trata de distintas pruebas propuestas por los mismos usuarios que miran y que a su vez pagan una cuota por el derecho a participar como ‘observadores’. La idea es que cada reto sea grabado y transmitido en vivo; mientras más observadores sigan la transmisión, mejor posicionado en el ranking se verá el jugador. El propósito básico de la mercadotecnia: pagar por disfrutar consumo [ver, escribir, proponer, juzgar], sin importar los efectos éticos del asunto.

 

La historia tiene como protagonista a Vee, una chica infantil e inmadura, insegura, temerosa y, por tanto, tímida, poco arriesgada, que vive complaciendo a los demás. Su mejor amiga, jugadora de Nerve, le dice que es tiempo de tomar oportunidades y vivir al momento, inclusive si ella misma tampoco sabe medir las consecuencias de su impulsividad. En consecuencia, Vee deja de ser una ‘observadora’, usuaria del juego, para convertirse en ‘Jugadora’, participante del mismo.

 

El mecanismo de la dinámica como tal, refleja los riesgos que existen en esta era de la información. Si todo está en la red, todo se vuelve público; se pierde la privacidad, pero también comienza a pasar lo mismo con la identidad. La gente que organiza, administra y vende el juego en la película, gracias al control que ejerce sobre los que libremente se inscriben, en un obvio ejercicio de compraventa, donde se puede conocer de gustos, intereses, costumbres o debilidades de sus jugadores, extrayendo información de sus perfiles de cuentas en Internet, Facebook, Instagram, Twitter, etcétera, sobre sus familias, su persona o sus rutinas, información que utilizarán en su contra, para forzarlos a seguir en el juego, chantajeándolos, o para ponerles pruebas más complicadas basándose en, por ejemplo, sus miedos. Es su presencia en la red, lo que informan y comentan sobre su propia vida, lo que eventualmente hace a los jugadores vulnerables, algo de lo que de entrada no se dan cuenta las personas, ni la mayoría de los jugadores de la historia; tal y como en la vida real se presenta hoy en día.

 

El juego en sí, en su dinámica y forma de operar, es una explotación de cómo la red controla, maneja y comparte la información. Los usuarios del juego miran y documentan todo, absorben indistintamente todo lo que se les pone enfrente, alejados de la realidad, de los retos, de las emociones humanas que se viven en ellos, porque no los presencian directamente, sino a través de una pantalla. Se promueve el morbo como espectáculo y entretenimiento y ello lleva al desgaste y la pérdida de los valores y la ética. La gente mira porque cree que lo hace en el anonimato y eso sólo propicia más indiferencia social.

 

Los retos van creciendo en intensidad e incluso poniendo en peligro la vida de los jugadores, pero el incentivo monetario mantiene a los participantes activos en la competencia, peleando con sus semejantes en un esquema regido por la rivalidad y la popularidad, mientras los observadores se continúan alimentando (consumiendo) de una exhibición de la que se creen distantes, inclusive indiferentes en cierto grado, porque sólo miran desde lejos, bajo la idea de que nada tienen que ver en lo que hacen otros, los jugadores, sin entender que, mirando el espectáculo, votando o promoviendo retos, son también responsable de los que sucede, aunque sea de forma indirecta, porque aunque sólo viendo desde sus celulares, computadoras o tabletas, hacen crecer el juego, lo promueven más con su presencia, su presencia digital.

 

¿Por qué jugar? Para algunos es llamar la atención, para otros es ganar la sensación de control, sobre su vida, decisiones y futuro, para otros es entretenimiento y para otros es necesidad (probablemente financiera). El público meta son los jóvenes, la esfera de la población susceptible a ser impresionable, propensa a ser partícipe por su relación ya establecida y estrecha con la tecnología y la era de la información; personas maleables dada la época de crecimiento que viven, una adolescencia y adultez en busca de emociones, adrenalina y retos, en donde la inmadurez es la suficiente para cegar su juicio e invitarles a dejar de medir las consecuencias de sus acciones.

 

Nerve | Dirs. Ariel Schulman & Henry Joost | Estados Unidos, 2016

 

El juego engaña deliberadamente con el viejo discurso de ‘vive el momento y el ahora’, promoviendo lo inmediatez sin pensar en las consecuencias, atrapando con la idea de que participar, convertirse en jugadores, vuelve a las personas en gente activa, no pasiva; lo que el juego nunca explica son los efectos secundarios, a costa de qué o qué se da a cambio de esa sensación de libertad y autonomía. Los jóvenes parecen querer proclamar su independencia aceptando las condiciones del juego y los retos, que terceros proponen y califican, creyendo que eso significa decisión de juicio, cambio o autosuficiencia, cuando en realidad es todo lo contrario. Cada persona es responsable de sus decisiones, pero en este caso, su elección sólo los lleva a convertirse en piezas de un tablero controlado por otros, que se aprovechan de ellos para su beneficio propio, siempre en el marco de un afán exhibicionista para ser aceptado y reconocido.

 

La red se convierte en una careta, una que parece permitirlo todo; con la excusa de que se trata de un juego que se maneja a través de internet, todo se vuelve efímero. La gente que está ahí sólo por la fama pasajera, se dará cuenta que para el sistema, el juego, ellos son piezas que cumplen una función, momentánea, en donde eventualmente se vuelven desechables, reemplazables incluso.  La red anónima donde seguidores, público e incluso jugadores existen, pero no existen. La evidencia de lo que sucede queda perdida en el ciberespacio, un lugar donde regulaciones y reglas aún están difusas y no siempre bien reglamentadas.

 

Se comenten delitos cibernéticos, por ejemplo, que los administradores saben cómo encubrir aprovechándose de las mismas fallas o huecos sin explorar de la era de la digitalización (el código abierto de la página web hace que los servidores conectados se vuelvan una barra protectora que no permite identificar la fuente de origen del juego). Estos crímenes, sin embargo, también son sólo posibles por la misma dinámica de la informática: poder robar dinero de una cuenta de banco porque ésta está ligada a la información, también disponible en la red, de su propietaria, es un buen ejemplo.

 

Con estos elementos de historia, la película evidencia cómo el mundo opera en una sociedad del espectáculo, en donde la dinámica de convivencia se vuelve impersonal, muchas veces debido a las mismas redes sociales, en donde el todo ‘compartido’ más bien acrecienta el distanciamiento y la superficialidad. La comunicación que se maneja en la red y el cómo se maneja pretende facilitar la socialización, pero olvida que su misma naturaleza hace que fácilmente pueda también manipularse, para convertirse así en obstáculo de las relaciones humanas, el desarrollo personal y la convivencia social.

 

Nerve: Un juego sin reglas

Dirs. Ariel Schulman & Henry Joost

Estados Unidos, 2016

Trailer 2:35

 

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Las Acacias

Por: Montserrat Varela

Una joyita del cine Argentino que vio la luz en el 2011 y desafortunadamente no tuvo la difusión que merece, “Las Acacias”, dirigida por Pablo Giorgelli y escrita por el mismo Pablo y Salvador Roselli, largometraje ganador de la Cámara de Oro en Cannes como mejor ópera prima entre otros múltiples premios, es una conmovedora road movie que sin duda no se deben perder.

 

 

La anécdota se centra en la relación entre Rubén, un camionero gruñón que transporta madera (de acacias) y Jacinta, una mujer joven que contrata a Rubén para que la lleve desde Paragüay hasta Argentina.

 

La película inicia cuando Jacinta llega tarde a la cita por lo que Rubén ya la espera molesto, sin embargo, el conflicto principal es que Jacinta sube al camión con una acompañante que deliberadamente omitió mencionarle a Rubén: Anahí, su pequeña bebé.

 

 “Las Acacias” aborda con sencillez tópicos universales como son la empatía, la soledad, nuestra profunda necesidad de amar y “la capacidad de reconstrucción que hay en cada uno de nosotros”, según palabras del propio director.

 

La temática simple y “limpia” de su historia resulta contundente para el espectador. Como en la música, los largos silencios que integran el trayecto de estos tres personajes, abundan en significado. No hay música de fondo ni parafernalias fuera de la historia central, el camino y las grandes actuaciones de los protagonistas, mismas que se perciben completamente orgánicas; tanto es así, que dan la sensación de pertenecer a un documento más que a una ficción. Para la sorpresa total de la audiencia, la pequeña Anahí, a pesar de su corta edad, despeña un maravilloso papel co-protagónico al mostrar una amplia gama de sentimientos digna de una verdadera actriz.

Las Acacias

Dir. Pablo Giorgelli

Argentina, 2011

Trailer 1:42

 

 

Foto: Montserrat Valera

Montserrat Varela | Escritora y guionista | México | moonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

Bombón: el perro

Por: Montserrat Varela

De nombre original “Bombón: le chien”, aunque la película sea argentina con co-producción española y el título esté mitad en español y mitad en francés, esta maravillosa cinta de 2004 dirigida por Carlos Sorín y escrita por el mismo Sorín, Santiago Calori y Salvador Roselli, nos confirma una vez más quién es el verdadero mejor amigo del hombre.

Bombón: el perro | Dir. Carlos Sorín | Argentina 2005

La historia la protagoniza Coco, un hombre humilde, oriundo de la Patagonia, que vende cuchillos de casa en casa para ganarse la vida. Ante la prácticamente nula demanda de cuchillos y el deseo real de Coco que es cambiar de trabajo para ser empleado en una gasolinera y así ayudar a su hija y nietos con los gastos, nuestro protagonista emprende una búsqueda incesante. Desafortunadamente, pronto se topa con que, debido a su edad madura, el sueño de conseguir algo mejor a lo cual dedicarse es casi imposible. Sin embargo, bien dicen que “dios aprieta, pero no ahorca” así que la vida le tiene preparada una gran sorpresa cuando, por agradecimiento al ayudar a una mujer a quien se le descompone el coche, es recompensando con un dogo argentino al que por error entiende que se llama “Lechien” (refiriéndose a le chien, que significa perro en francés).

Un poco renuente al principio de tener “otra boca más qué alimentar”, Coco se lleva a su nuevo compañero y de inmediato su suerte empieza a cambiar pues le ofrecen mejores trabajos como el de guardia de seguridad, entre otros.

En realidad, el verdadero nombre de su perro es “Bombón” y este no es un perro cualquiera, sino un finísimo perro de exhibición, según le explica a Coco el Sr. Walter, un entrenador que conoce en el camino y que desea competir a Bombón cuanto antes para así sacar provecho de él.

Temas como la bondad y la lealtad son la columna vertebral en esta conmovedora y divertida cinta y claramente su estructura nos remite al “viaje del héroe”, con la singularidad de que este héroe va acompañado durante casi todo el film del que se volverá sin duda su mejor amigo: “Lechien”.

 

Bombón: el perro

Dir. Carlos Sorín

Argentina 2005

Trailer

 

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | México moonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

“EL HOMBRE DE LA CÁMARA” DE DZIGA VERTOV

 

Por: José Antonio Durand Alcántara

 

El hombre con la cámara | Dir. Dziga Vertov | Unión Soviética, 1929

Al parecer, el peso de la ideología prevaleciente en la coyuntura socio política que se vive a finales de la década de los veinte del siglo recién concluido, particularmente en la entonces relativamente recién creada URSS, influye de manera determinante en la realización de esta película de Dziga Vertov, toda vez que este director asume un concepto consecuente con tal momento histórico al emitir una especie de crítica hacia el cine, digamos, tradicional: el que tiene como base una trama de ficción que en muchos casos se apoya en artificios fílmicos y que se desarrolla con actores representando una realidad deformada cuando no del todo inexistente.

 

Puede considerarse que uno de los soportes básicos en la construcción de un nuevo sistema social de componente marxista-leninista fue el concepto de “realidad” que interesó, desde luego, el ámbito de la creación artística en todas sus manifestaciones incluido evidentemente el del cinematógrafo del que se exigía una producción sin “maquillaje”, que permitiera la toma de conciencia respecto a determinadas situaciones evidenciadas a través de la cámara pretendidamente imparcial que buscaría dar fe de la “realidad total” sin reservas ni tendencias.

 

Así, con el autoencargo de ofrecer a la nueva sociedad socialista y al mundo en general un concepto diferente de cine sin retoque que, en oposición a las películas “decadentes” del sistema capitalista -basado en la propiedad privada sobre los medios de producción y en la explotación del hombre por el hombre-, presentara al espectador “la realidad” sin mediación alguna de los tradicionales filtros y vicios en los que supuestamente incurrían los filmes hasta entonces producidos fundamentalmente por Holywood, Dziga Vertov realiza la sorprendente película que ahora nos ocupa.

 

Con este propósito, hoy día necesariamente considerado en espacios académicos como ingenuo en extremo, Dziga Vertov presenta aspectos muy variados y por demás ricos de la vida cotidiana de una gran ciudad socialista (¿Moscú? ¿Leningrado?) en una especie de catarata de imágenes que no obstante su diversidad, establecen una estética plena e integral bastante lejana al caos que pudiera suponerse dada la enorme cantidad de fotos y de motivos filmados al parecer sin un orden expreso.

 

Resulta pues una propuesta rítmica y sumamente plástica que posibilita al espectador el disfrute total del arte de Vertov despojado de su interés político de “concienciar  de las masas”. La película rebasa y se rebela a toda pretensión ideologizante, pues, como se sabe, el arte no admite ideología.

 

Las imágenes captadas por Vertov muestran a un camarógrafo en persecución constante de imágenes provenientes de la rutina de trabajo y algunas escenas que enseñan costumbres propias de esa naciente sociedad socialista.

 

A través de la lente del genio de Vertov vemos inicialmente a un grupo de músicos que integran una orquesta que se dispone a ofrecer la sinfonía que estamos por presenciar: butacas que se abaten, gente entrando a una gran sala de cine; luz en faroles; foto fija que congela diversos motivos; árboles movidos por el viento; niños indigentes que duermen en la calle; escenas de fachadas de casas y edificios; el cunero de un hospital lleno de niños recién nacidos; ventanas y detalles de arquitectura diversa que delinean formas geométricas con obsesiva precisión. Elementos visuales ofrecidos para la creación de metáforas y elipsis poéticas

 

Jardines, kioscos, bancas, monumentos, rostros de bellas mujeres que pueden o no ser modelos o actrices, panorámica amplia de la ciudad tomada desde gran altura. El teclado de una máquina de escribir, teléfonos y otros aparatos; engranajes que se unen en movimiento perpetuo; camarógrafo que sube y baja de un auto para lograr sus estimulantes tomas.

 

Puertas de casas y edificios, auto corriendo por la calle; palomas, perros y gatos; insistente vía de ferrocarril y, por otra parte, vías de tranvías. Una mujer que se ajusta las medias y se viste ante la cámara indiscreta y aun morbosa…

 

Un ojo humano que se abre y se cierra pestañeando en la parte central de la lente de una cámara de cine que da de frente con el espectador, de tan peculiar como fascinante película; un avión en vuelo y otro al despegar; toca su turno a la torre metálica de incontables escalones escalada por el intrépido hombre de la cámara en busca de la imagen adecuada a la perspectiva de más y más altura.

 

Costureras ante a sus máquinas de coser. Máquinas y más máquinas de todo tipo trabajando sin cesar; un mecánico aceitando tales aparatos. Carretas… el camarógrafo ahora se ha puesto “pecho tierra” buscado el ángulo perfecto; otra vez el temerario camarógrafo retando a la escena, pero ahora en búsqueda de las alturas con su cámara en la espalda.

 

Imágenes congeladas de fotografía fija; imágenes en cámara lenta, en cámara rápida; en empalmes cóncavos y convexos. El camarógrafo exponiendo su vida bajo las ruedas de un tren.

 

El hombre con la cámara | Dir. Dziga Vertov | Unión Soviética, 1929

 

La mesa de edición y las tijeras. La toma al piso para captar solo las sombras de incansables transeúntes que cruzan una puerta giratoria de cualquier edificio moderno.

 

Nuevamente el audaz hombre de la cámara viaja en automóvil correteando ya al camión de bomberos, ya a la ambulancia de la cruz roja que acaba de recogen a un herido, ya a la patrulla de policía.

 

Feria de imágenes que enfatizan la actividad productiva de un grupo de obreras que empaca cigarrillos, o de telefonistas, o de mecanógrafas, o de obreros de la construcción a mitad de la jornada.

 

Ritmo y poesía del elemento fundamental del cine que hace del sentido lúdico del movimiento un juego de estampas eternas que dan testimonio no de una sociedad equitativa, donde las diferencias de clase se suprimen en la demagogia de una inexistente justicia social, pero sí de las posibilidades inmensas del arte de la fotografía y del objetivo de la cámara cuando ésta es dirigida con la maestría que nos regala Dziga Vertov.

 

El hombre con la cámara

Dir. Dziga Vertov

Unión Soviética, 1929

1:09:28

 

 

José Antonio Durand Alcántara | AcadémicoEscritor | México

Mtro. en Sociología y Doctorante en Antropología Social por la UNAM. Presidente de la Academia Literaria de la Ciudad de México A.C. y Profesor de la Humanidades de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza. Es miembro del Consejo de Vigilancia de la Academia Mexicana para la Educacion e Investigación en Ciencias, Artes y Humanidades. Ganador del Consurso «Cuento, Poesía y Periodismo» UAM 1983 entre otros. Autor de varios libros de poesía y cuento, obtuvo el reconomicimiento por sus aportaciones a la difusión de la cultura y el arte por el INDAUTOR 2005, fue traducido al francés en la Antología México-Québec 2008, y recibió el Premio Nacional a la Gestión Cultural 2017 durante los trabajos del 6to Maratón Nacional de Lectura en la Biblioteca Carlos Fuentes. 

La Irrupción Atómica de David Leitch

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

Si John Wick de Chad Stahelski cimbró la industria cinematográfica en 2014 desde el cine de acción, mediante secuencias pletóricas de acción secuencial en el trabajo de Davis Leitch como co-realizador no acreditado, Atomic Blonde es su confirmación como director. Quien fuera uno de los más celebrados stunt men de Hollywood, hizo de la coreografía un festín de secuencias que impactaron a la audiencia. Leitch, quien en premio a su continua generación de asombros dirigirá la segunda entre de Deadpool, entrega en Atomic Blonde, una pieza de intensa emoción que, a pesar de recordar otras cintas previas como la ya mencionada cinta protagonizada por Kenau Reeves, Salt 2010 de Phillip Noyce o Nikita 1990 de Luc Besson, logra ofrecer una visión propia.

 

Atomic Blonde | Dir. David Leitch | Estados Unidos, 2017
Atomic Blonde | Dir. David Leitch | Estados Unidos, 2017

 

Atomic Blonde explora el género de acción desde una perspectiva pronominal, el cine de perspectiva feminista, el cine de acción coreográfico y el cine de espías, lo que indica que las peripecias, acrobacias, afirmaciones de género y el thriller de conspiración traiciones y audacia, se conjugan con una trama histórica e internacional desde lo particular, el pasado de Lorraine Broughton, agente especial interpretado por Carlize Theron, quien de paso, cimenta su trayectoria como estrella de acción tras el aclamado éxito de la nueva versión de Mad Max 2015 dirigida por George Miller, y de la taquillera Rápidos y Furiosos 8 2017 de Gary Gray.

 

La trama ambienta su inicio en el fin de la Guerra Fría, justo al año de la caída del muro de Berlín que simboliza la culminación de una era, pero que advierte misterios, conspiraciones y casos no resueltos entre las fuerzas secretas de las potencias internacionales. Lorraine busca desentrañar un asesinato acontecido en aquél 1989 diez años después, a umbrales del nuevo milenio, en una situación de intriga internacional en donde convergen la KGB y el MI6, de la que nuestra protagonista es uno de los agentes más connotados. Para volver a una década en el tiempo y resolver no el asesinato sino evitar sea capturada la lista en la que se encuentra el nombre de todos los agentes soviéticos, una trama que nos recuerda la primera cinta de la serie “Mission Impossible” 1996 dirigida por Brian de Palma.

 

En un juego de aliado y traidor, James McAvoy interpreta al agente David Percival, en un papel que recuerda al propio McAvoy en la ya mencionada Salt, y que acompaña en la encrucijada a Lorraine. Una película que combina el suspenso, el giro el tiempo, las manipulaciones de información y la obsesión por la conspiración vuelta en lucha de poder, es una recomendable opción para los amantes del cine de espías, y de igual forma o más aún, para quienes hemos asistido a una época de oro del cine femenino como protagonista, Edge of Tomorrow 2014 de Doug Liman, Ghost in the Shell 2017 de Junishi Fujisaku o la exitosa Wonder Woman 2017 de Patty Jenkins, son ejemplos de esta nueva etapa de parabienes.

 

Leitch asume su liderazgo tras la cámara y los actores, para brindar su visionaria concepción de cómo deben verse en la actualidad, las peleas, persecuciones y la actitud del héroe o del villano, a través de tomas anguladas, de rápido cauce y que de súbito, detienen su ritmo sin asumir la edición que acostumbra Guy Ritchie, sino creando un lenguaje motriz que explica las secuencias de forma didáctica, creíble en la incredulidad y de enorme espectáculo.

 

Atomic Blonde

Dir. David Leitch

Universal

Trailer 2:41

 

 

Foto: Iván Uriel | Filmakersmovie.com

Iván Uriel Atanacio Medellín | elsurconovela |

México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

Los tres entierros de Melquiades Estrada

(The three burials of Melquiades Estrada)

Por: Montserrat Varela

Con el sorprendente debut de Tommy Lee Jones como director y el grandioso guion de Guillermo Arriaga, nace este imperdible western.

 

Los tres entierros de Melquiades Estrada | Three Burials of Melquiades | Dir. Tommy Lee Jones | Estados Unidos 2005

 

¿Qué sería de nosotros si no pudiéramos encontrar el cadáver de alguno de nuestros seres queridos, si no pudiéramos darles la sepultura que merecen? Como en el antiguo mito de Antígona, esta cinta se centra en un único objetivo: Dar sepultura digna a su muerto.

 

Los tres entierros de Melquiades Estrada | Three Burials of Melquiades | Dir. Tommy Lee Jones | Estados Unidos 2005

 

En ese extraño territorio que es la frontera entre Estados Unidos y México, semejando más a un tercer país con sus propias leyes, un policía «caza mexicanos» juega al tiro al blanco matando a sangre fría a Melquiades, un tímido aspirante a vaquero. Así, el pobre Melquiades primero es enterrado en el desierto texano y más tarde en un cementerio local. Sin embargo, el mejor amigo de Melquiades, Peter Perkins (Tommy Lee Jones), un vaquero cincuentón de mente más abierta y corazón grande, secuestra al policía asesino y lo fuerza a ayudarle en la laboriosa tarea de desenterrar el cuerpo de su amigo para darle una sepultura en un tercer lugar, uno donde al parecer Melquiades deseaba descansar por el resto de sus días, su pueblo.

 

Los tres entierros de Melquiades Estrada | Three Burials of Melquiades | Dir. Tommy Lee Jones | Estados Unidos 2005 | @BigFilmPicMag

 

La narración transcurre un tempo parsimonioso que permite actuaciones limpias y profundas. La lealtad, la dignidad humana, lo correcto, son los temas que emergen de esta gran película, mismos que se revelan sutilmente y van añadiendo peso en la trama hasta volverla cada vez más entrañable.

 

Los tres entierros de Melquiades Estrada

Three Burials of Melquiades

Dir. Tommy Lee Jones

Estados Unidos 2005

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | México moonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue «Milagritos», publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

SÓLO DE IDA

Por: Perla Atanacio

 

«La muerte es dolorosa, a veces sorpresiva e incomprensible, devastadora cuando significa perder a quién era toda referencia de vida. “Solo de Ida” narra con una sutileza poética la dolorosa y desconcertante situación de Zazil, una pequeña de 8 años que acaba de perder a su madre y cuyo único deseo es estar de nuevo con ella. ¿A dónde ha ido? ¿Cómo puedo llegar a ella? Son las preguntas que, parece hacerse continuamente mientras su padre es un desesperado observador del dolor de su hija.»

Sinopsis, Sólo de Ida

 

Sólo de Ida | Dir. Jason Buff | DOP Jerry Rojas | México, 2017

 

Con un guion de Cuauhtli Laguna e idea original de Fausto Lozano Lara , el director estadounidense, radicado en México Jason Buff nos lleva de la mano por la vida de la pequeña Zazil en busca de los impulsos de su vacío y extrañamiento. El silencio nos deja escuchar el sentir de cada uno de los personajes, desde la sabiduría del abuelo, las vecinas cercanas con sus consejos, el padre que busca proteger aún más a su hija, y el clamor de la pérdida.

 

El tema de este trabajo fílmico es el valor por la inocencia y la fe en que las cosas pueden suceder.

 

La fotografía del cinematógrafo mexicano Jerry Rojas nos describe cada uno de los escenarios,  donde parece faltar materialmente de todo pero sobra el amor, la riqueza de la sencillez, de la fe,  de las ganas por vencer los obstáculos para seguir adelante.

 

Sólo de Ida | Dir. Jason Buff | DOP Jerry Rojas | México, 2017

 

Producida en Yucatán, esta cinta también nos permite ver, además   de las locaciones, la bondad de su gente, su cultura, su cosmovisión sobre la muerte, y el choque de estas creencias con las nuevas generaciones y  es que la vida pareciera, según la cultura, continúa en lo profundo del Xibalbá (Inframundo maya), o  más allá de las nubes, en el cielo junto a los ángeles.

 

Sin duda arriba se siente una más libre, y el dolor se ve tan chiquito como para perderse en las olas del mar, en los árboles o en lo incierto del firmamento. Desde abajo, podemos ver mejor los sueños y la esperanza.

 

Celebramos la unión de estos talentos, así como felicitamos  a sus productores Fausto Lozano Lara, Rafael Licón como Productor Asociado y  Karla Paola Medina en la Producción Ejecutiva, por la realización de este film que se encuentra ya de gira en el circuito de festivales, como el Festival ADF de Fotografía Cinematográfica, realizado en Buenos Aires, Argentina, y en la próxima edición del FICMY en Yucatán, entre otros.

 

Sólo de Ida | Dir. Jason Buff | DOP Jerry Rojas | México, 2017

 

Crew:

Director: Jason Buff

Cinefotógrafo: Jerry Rojas

Producción Ejecutiva: Karla Paola Medina C.

Director de Vuela en corto: José Martín Perrucio

Productor e idea original: Fausto Lozano Lara

Guionista: Cuauhtli Laguna

Música y sonido: Guido Arcella Diez

Vocalista: Yazmín Novelo

Asistente de cámara: Oscar Lozano

Asistentes de producción: Shubert Doo, Stefhan CerveraDavid Alcocer Carrillo

Sónido en locación: David Escalante

Gaffer: Rodolfo A. Hernández de Anda

Montaje: Jason Buff

Corrección de color: Jerry Rojas

Actuación de:  José Martín, Marianna Pacheco,  Paco Ríos, Asunción Haas y Jenifer Lozano como Zazil

Productor Asociado: Rafael Licón

Scouting: José Martín

Foto fija: Stefhan Cervera

Storyboard: Roberto Franco

Maquillaje: Gabriela Bastarrachea

2da unidad de cámara drone: Christian Pinto Aguilar

Óptica: Guz Ricalde

Filmada en Yucatán, México, 2017

 

¡Le deseamos lo mejor a todo el equipo!

 

 

Perla Atanacio M.

Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio México

Imaginaria Mexicana. Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social, gestora cultural. Productora Audiovisual y cinematográfica,  diseñadora publicitaria.  Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida. 

MEMORIA:   LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS

 

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

La lengua de las mariposas | Dir. José Luis Cuerda | España, 1999

La lengua de las mariposas dirigida por José Luis Cuerda, está basada en el compendio de relatos ¿Qué me quieres, amor?, publicado en 1995 por Manuel Rivas. Este equipo creativo adaptó el guion ganador del Premio Goya en 1999 que narra la historia de Moncho, un niño que habita una localidad gallega en vísperas de la Guerra Civil española y que se apresta a iniciar clases en el colegio. Entrar a la escuela le genera zozobra, ya que la imagen de los maestros es represiva, autoritaria, el terror se apodera de él a tal grado que finge estar enfermo para no asistir, sin embargo, su contacto con Don Gregorio, su profesor, cambiará la dinámica de su vida, y dará sustento a la trama donde la ciencia, el conocimiento, la curiosidad, la amistad, la pérdida de la inocencia, los posicionamientos ideológicos, la doble moral de la curia, las ideologías, el amor, el sexo y la naturaleza, convergen como un coral caleidoscopio que refleja la cosmovisión de la España de julio de 1936.

 

La lengua de las mariposas revisita el suceso histórico apelando a la memoria. La recepción de su guion adaptado, le celebró como una obra artística que redimensionó las posibilidades cinematográficas para abordar la guerra desde sus causas y consecuencias, sin necesidad de describir la guerra en sí. El título de la película como hemos mencionado, se deriva de uno de los cuentos de ¿Qué me quieres, amor?, pero en realidad es la adaptación de tres cuentos del mismo libro, Un saxo en la niebla y Carmiña que completan la terna de relatos entrelazados por Moncho como hilo conductor que enhebra una misma trama. Su estructura narrativa muestra las diferencias y similitudes entre los relatos y la adaptación cinematográfica sin voz en off ni narradores externos, es directamente contada por sus personajes. En la película Moncho vive la historia en el presente, mientras que el cuento es narrado por su protagonista desde un presente que recuerda. La adaptación en todo caso, no es una traducción directa del texto, sino una adecuación de la interpretación plasmada a través de las imágenes. Cuerda y Azcona en relación con Rivas dirimen una íntima correspondencia con el argumento, de esta forma la intervención del autor de la obra primigenia en la adaptación brinda legitimidad al proceso creativo, ya que el autor sustenta su observación espacio-tiempo desde el contexto.

 

Moncho no quiere ir a la escuela y asume su identidad con el gorrión que como apodo le define, “es un gorrión y acaba de salir del nido” le dice don Gregorio al introducirlo a sus compañeros, papel interpretado por el espléndido actor Fernando Fernán Gómez. Actor, escritor, director, miembro de la Real Academia de la Lengua, Fernán interpreta de forma magistral al profesor que se dirige con respeto y cariño ante el pardal. El cuento es un recuerdo infantil, como el mencionado poema de Antonio Machado que refiere la película. La monotonía de lluvia es la metáfora que semeja llover sobre mojado, un preludio de lo que vendrá. La represión de quienes apoyan al fascismo, aparece en la sugerencia a coerción que el padre de familia solicita al maestro “hay que meterle las cuentas como sea”. El idealismo de don Gregorio se enuncia desde su definición de la libertad que para él, “es el espíritu de los hombres”. Los límites dispuestos están determinados y son cuantitativos, esto es, las páginas que integran los tres cuentos en el texto, y la duración de la película, una hora treinta y siete minutos. Su música es melancólica y nostálgica, se quiebra al compás de la fotografía bellamente trazada al montaje por Ignacio Cayetano.

 

La lengua de las mariposas | Dir. José Luis Cuerda | España, 1999

Cuando el cine coloca esos recursos para nosotros, el impacto de la obra original desvanece o se enriquece porque permea a profundidad la experiencia sensitiva de la audiencia, en La lengua de las mariposas sucede lo último. La lengua de las mariposas implica todos los procesos anteriores, apela a un suceso histórico, atiende a algunos testimonios y a su vez, implica la imaginación del autor para crear una historia que empalme el suceso con la creación literaria. Cuando fue publicado el libro ¿Qué me quieres, amor?, recibió el Premio Torrente 1995 y el Premio Nacional de Narrativa 1996, un reconocimiento instantáneo que también logró la cinta que recibió trece nominaciones al Premio Goya, resultando ganadora como se ha mencionado, en la terna de Mejor Guion. Encomiable fue para la crítica y la audiencia reaccionó de igual forma en el ámbito comercial, pues con La lengua de las mariposas el cine abría una arista para explorar la revisión de la memoria, es sin duda, una película fundacional.

 

La película también ofrece un paisaje costumbrista de Galicia, las fiestas, las verbenas de Semana Santa, la música, los juegos, las máscaras y los disfraces. Las tradiciones en rutina fenecen tras el fervor del carnaval, del baile y de la orquesta que con cierta melancolía entona las últimas notas, el espectador sabe que vendrá.

 

En la novela, la tristeza se advierte como un recuerdo presente anclado en la memoria, es la remembranza, la reminiscencia de lo vivido, en la película el niño no sabe lo que vendrá, lo que significa la salida intempestiva del padre de familia en pleno discurso de don Gregorio. El niño debe mentir, aprende a mentir, no sabe por qué debe hacerlo, después, al ver a su padre, sabe que debe hacerlo por supervivencia, anunciando así el devenir del caos. El cuento presenta la mirada legítima de la preguerra, bandos en pugna y acciones rebeldes ostentan el recelo como una amenaza que lacera más que cualquier reprimenda, la Guardia Civil asienta fusiles dispuesta a coaccionar a los republicanos. Los niños conciben prejuicios de oídas, atienden las obsesiones delegadas por sus padres, la afirmación a costa de enfatizar las diferencias, las dimitidas comparaciones inocentes que no quieren sentir aunque sientan, los niños quieren jugar en la ribera, chapotear en el río, hacer bromas en la escuela, hacer ruido sin atender al maestro y al mismo tiempo suspender cualquier travesura ante el asombro del silencio.

 

La lengua de las mariposas | Dir. José Luis Cuerda | España, 1999

 

La lengua de las mariposas muestra el presentimiento latente, el devenir incierto, la guerra cubrirá todo por igual y no habrá vencedores ni vencidos, sólo quedarán los sueños rotos y el adiós del primer amor. Dos ideologías confrontadas desde la percepción de ambos bandos, el niño tiene la división en casa, uno de sus padres cederá a sus convicciones por supervivencia. Los colores naturales se hacen más oscuros y termina por el dominando el negro fúnebre en las vestimentas. Las miradas son fundamentales, así como las manos y los objetos que se resaltan como referentes pasivos de sus referentes activos, los personajes. Cuerda y Rivas volvieron a colaborar en la cinta Todo es silencio del 2012, aunque el legado de La lengua de las mariposas quedará grabado en la historia contemporánea del cine español, es una película que hace consciencia, recupera la memoria de un doloroso hecho histórico y explora las vivencias de quienes fueron separados de sus afectos, ilusiones e ideales por motivos de la guerra. La cinta aborda el vacío de la esperanza cuando esta se esfuma ante la pérdida de la inocencia y se afirma ante la madurez de contar lo sucedido, es un llamado a no repetir la historia al recuperar la experiencia desde el compromiso social de sus realizadores. Moncho corre detrás del vehículo que se lleva a su maestro y le grita la palabra más dolosa que ciñe su dolor y complicidad: ¡Espiritrompa!

 

La Lengua de las Mariposas

Dir. José Luis Cuerda

España, 1999

Película completa: 01:31:32

 

 

 

 

 

Foto: Iván Uriel | Filmakersmovie.com

Iván Uriel Atanacio Medellín | elsurconovela |ivan@filmakersmovie.com | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

Alien: el octavo pasajero

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Alien: el octavo pasajero | Dir. Ridley Scott | 1979

Lo que incita al hombre a explorar obedece a distintas razones: conocer, aprender, estar preparado, sobrevivir, alimentarse, reconocer sus alrededores o saciar su curiosidad son algunas de ellas; se trata, en suma, de conocer su ambiente y encontrar la forma de utilizarlo en su beneficio, de apropiarse de la naturaleza para hacer placentera y útil su propia existencia. Para los animales es más una acción-reacción, marcar su territorio, velar por su supervivencia, conseguir alimento o encontrar refugio, entre otras cosas. ¿Y para una máquina? Programación, órdenes e información, ejecutar lo que su diseñador le implanta.

 

Pero se puede entender lo que se conoce, no lo que se desconoce. Se puede descifrar, o interpretar el actuar de una persona, un animal y hasta una máquina, pero no se puede comprender a un ser completamente extraño y ajeno. ¿Cómo reaccionar ante lo desconocido? La pregunta es vital dentro de la historia en Alien: el octavo pasajero (EUA-Reino Unido, 1979), película dirigida por Ridley Scott con base en el guión de Dan O’Bannon y Ronald Shusetty, ganadora del premio Oscar a mejores efectos visuales y nominada en la categoría de mejor dirección de arte; protagonizada por Sigourney Weaver, Tom Skerritt, Veronica Cartwright, Harry Dean Stanton, John Hurt, Ian Holm y Yaphet Kotto.

 

¿Cómo reaccionar ante lo inesperado, la incertidumbre? ¿Acaso alguien sabe cómo va a reaccionar en una situación inesperada, cómo controlar sus miedos? Posiblemente nadie.

 

El relato narra el momento en que una nave comercial, el Nostromo, con siete pasajeros a bordo, se desvía de su regreso hacia la Tierra para atender una señal proveniente de otro planeta, detectada por la computadora de mando de la nave, lo que lleva a los tripulantes a encontrarse de frente con una forma de vida extraterrestre.

 

Alien: el octavo pasajero | Dir. Ridley Scott | 1979

 

En primera instancia, responder a la llamada es su deber, en nombre de la ciencia, de la humanidad y del conocimiento. Pero también es su responsabilidad y su obligación, tal cual lo estipula su contrato; así lo deja claro uno de los tripulantes de la nave una vez que otro par de ellos se niegan inicialmente a seguir adelante y votan por continuar con su viaje como planeado.

 

Pero, ¿por qué una obligación? El contrato no existe simplemente para asegurar cumplir un deber, sino para que, en caso de duda (y casi siempre la habrá), se cumpla esta específica orden;  además se trata de una cláusula preventiva ante la posibilidad del escenario, lo cual permite suponer que la empresa comercial se guía por sus intereses financieros, de investigación científica y de expansión territorial, dando prioridad a la obtención de información y adquisición de muestras o seres extraños por sobre la seguridad del personal de la nave; el ordenamiento legal asegura que esa posibilidad sea investigada.

 

Bajar al planeta en busca de respuestas es también un acto humano, producto de la disciplina laboral pero también de la curiosidad y del afán de saber y explorar, lo mismo que es humano intentar ayudar al otro o preservar la vida propia. No obstante todas estas acciones <curiosear, explorar, ayudar, proteger> deberían realizarse con prudencia, racionalidad, salvaguardando la tarea central que es sobrevivir y llevar la nave de regreso a la Tierra, pero en la acción relatada no es así, las decisiones de diferentes personajes se alejan de ello (conscientemente o no) y facilitan el contacto del octavo pasajero. De ahí el dilema: dos especies en el universo, cuando se encuentran, ¿serán receptivas mutuamente, o, por el contrario, su primera respuesta será sobrevivir frente al otro?

 

¿Qué hacen los tripulantes del Nostromo al momento en que descubren que este ser alienígena está cazándolos, acechándolos y matándolos? Defenderse. No siempre es mejor disparar y después preguntar, pero en este caso cualquier decisión que se tome tendrá sus problemáticas, en especial cuando no se sabe cómo actuar ante la situación, cuando se desconoce la naturaleza orgánica del ser extraño, cuando se desconoce su capacidad adaptativa y de respuesta defensiva. El estar preparado se complementa con el instinto de supervivencia, pero la incertidumbre, la sorpresa y el miedo se convierten en factores que no sólo llevan a una persona a cometer errores, sino que también la empujan a actuar más impulsivamente y menos racionalmente.

 

 

Las consecuencias que se desatan lo hacen a partir de que el hombre no está preparado para este encuentro. La pregunta clave entonces aparece: ¿Qué intenta el alienígena: sobrevivir, conocer, defenderse, exterminar? ¿Y que intenta el humano? Los tripulantes desde luego, pero también quienes a distancia facilitaron el encuentro con las órdenes ocultas en máquinas.

 

Matar, eliminar, huir y sobrevivir se convierte pronto en el plan de acción de los tripulantes, pero esta decisión choca o se enfrenta, de alguna manera, con el mismo actuar como reacciona el extraterrestre, peleando por su propia supervivencia. El ‘alien’ encuentra la forma de mantenerse con vida, uniéndose al cuerpo de un ser humano como si se tratara de un parásito absorbiendo los recursos de su huésped, pero también demostrando un grado de inteligencia al huir, camuflarse, conseguir comida y hasta matar a quien lo amenaza, en corto, adaptándose a las condiciones que le rodean.

 

La respuesta por parte de los tripulantes debe ser acorde, salir adelante basándose en su habilidad para resolver problemas y hacerlo conforme a las circunstancias como se presenten, utilizando los recursos a su alcance y evaluando sus prioridades y propósito final. Al principio saben que deben cumplir con su deber, bajar al planeta y descubrir cuál es el origen de aquella señal (que eventualmente con deducción descubren no es un llamado de auxilio, sino una señal de alerta), pero más tarde se mueven entre la duda y el conocimiento; para cuando la situación se torna riesgosa, entonces su instinto primario toma el control, matar a la amenaza, para vivir, o sobrevivir al escenario.

 

La elección se hace a partir del contexto. El problema es que la decisión es personal y que lo más importante para uno, no forzosamente lo es también para los demás. La aparente racionalidad se hace individual, ignorando el análisis colectivo, actuando por tanto, también por impulso afectivo o interés no explícito. Cuando la suboficial de la nave Ellen Ripley señala que hay un protocolo de cuarentena que seguir antes de dejar entrar a la criatura, alguien refuta que hay que pasar por alto las reglas para intentar salvar la vida de su compañero, a quien el ser extraterrestre ha tomado como huésped para sobrevivir.

 

Cada persona asume el panorama y conducta según sus intereses, o sus miedos: el que lo hace bajo el estandarte del deber, el que lo hace bajo el del beneficio propio (motivado por un incentivo monetario); el que sigue las reglas, el que rompe las reglas y el que crea sus propias reglas.

 

Ante la falta de elementos para sustentar una decisión, el capitán delega la responsabilidad al científico encargado, bajo la excusa de que el experto sabrá con mayor racionalidad qué hacer, es decir, el viejo y gastado argumento de que los profesionales expertos siempre saben qué hacer en beneficio del colectivo y con base en el saber científico. Pero el científico no actuará en función del bien común, sino en función de sus intereses. Él elige lo que él quiere hacer, no lo que es mejor para la nave o los otros pasajeros, en este caso, recuperar a uno de estos especímenes para llevarlo a la Tierra.

 

Alien: el octavo pasajero | Dir. Ridley Scott | 1979

 

Finalmente el equipo se da cuenta que además, la elección de su compañero está basada más bien en una orden predeterminada, un comando previsto y ejecutado sin que los demás sepan de esta misión alterna. La primacía es la vida del alienígena por sobre la de los demás humanos, en el entendido de que, para la compañía que los ha contratado en la Tierra, las vidas humanas son menos importantes en comparación con el descubrimiento de evidencia de vida extraterrestre.

 

El actuar del hombre y la máquina no son iguales, porque uno basa sus acciones en órdenes y sus prioridades no son las suyas, sino las que le mandan. El mismo precepto depositado en un humano sería razonado desde otro punto de vista, donde la vida extraterrestre se prioriza hasta que su presencia amenaza la existencia del individuo; entonces, la orden se rompe para salvar al otro o para salvarse a uno mismo, porque la vida del hombre siempre está por encima de cualquier otra cosa, porque el razonamiento se sustenta en la lógica y la habilidad deductiva, en un análisis de datos y las probabilidades de sus consecuencias, en los valores y la ética, en la supervivencia de la especie.

 

No es así coincidencia que el mandato de esta misión secreta se le dé a un androide; y en esa misma línea, la máquina que controla la nave es la que despierta automáticamente a los tripulantes al detectar la señal cercana proveniente de otro planeta, en un acto igualmente mecanizado que le ha sido programado. Un humano bajo la misma orden, recuperar un espécimen extraterrestre, se detiene a reevaluar sus órdenes en el momento en que se encuentra con un foco rojo, la hostilidad y peligrosidad del alienígena en este caso. La máquina no se detiene ante una variación de este tipo, porque no tiene los parámetros para hacerlo, es decir, no razona como un humano lo haría, no considera las variantes añadidas, porque no está programado para ello.

 

“No entienden a qué se enfrentan”, insiste el androide. Ese es uno de los grandes temores de la humanidad, enfrentarse a algo extraño, desconocido, algo que, como en el caso de la película, se adapta mejor y más rápido a la situación. El temor al otro, a lo extraño, está siempre presente y casi siempre la respuesta es la aniquilación. Después de todo cada ser vivo lucha por sobrevivir.

 

Explorar es indagar con cautela y cada explorador delimita sus parámetros al respecto pero, ¿cómo sabe el investigador que él es el observador y no el objeto estudiado? ¿Somos la humanidad los únicos que observamos al universo? Más aún, si el contacto y la incursión en el espacio infinito se presenta bajo la determinante de nuestra estructura social (y no puede ser de otra manera) los intereses comerciales de las grandes corporaciones y el desarrollo de la ciencia como fuerza productiva seguirán produciendo tripulantes-empleados desechables, más allá del heroísmo de Ripley y subsecuentes héroes y heroínas de relatos subsiguientes.

 

Alien

Dir. Ridley Scott

Estados Unidos, 1979

 

También leer: Alien, un pasajero de 35 años

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Una vuelta más, la libertad del corazón

Por: Perla Atanacio Medellín

Después de pasar por un episodio doloroso, Sergio regresa a su trabajo en el parque de diversiones,  Nallely, su compañera de trabajo, hará lo posible por levantarle el ánimo, sin saber que esta tarde marcará una nueva etapa en sus vidas.

 

“Una vuelta más” es la tesis de grado del director inglés William Morgan Coxford del Centro de Estudios Cinematográficos INDIe, ubicada en la ciudad de México, asesorada por el productor Arturo Tay.

 

Los silencios, la fotografía, y el parque de diversiones “La Feria”, que en la cinta la conoceremos como  “Divertilandia” son el marco perfecto para desarrollar esta historia de melancolía y liberación, un escenario perfecto para esta mezcla de emociones y sensaciones. Los juegos mecánicos responden a los impulsos del alma, como un grito desesperado del protagonista ante su situación de dolor, frustración y ganas libertad, como un sublime y poderoso subtexto.

Una Vuelta Más | Dir. William Morgan Coxford | INDIe | México, Inglaterra, 2017

Durante 12 minutos, Morgan nos transporta a “Divertilandia” un día entre semana, sin muchos visitantes,  nos coloca  junto a Sergio, frente a los juegos mecánicos que nos incitan a revelarnos.

 

Una Vuelta Más | Dir. William Morgan Coxford | INDIe | México, Inglaterra, 2017

 

Entre líneas se presume el episodio por el que acaba de pasar el joven, Nallely, su jovial y amable compañera de trabajo, y que sabemos lo hace para pagar sus estudios, hace lo posible por liberarlo.Un oso de peluche será el testigo de su amistad, de su rebeldía, de su despertar, del nuevo camino que habrán de seguir.

 

Una Vuelta Más | Dir. William Morgan Coxford | INDIe | México, Inglaterra, 2017

 

Esta cinta está llena de simbolismos reconocibles que empatizan con la audiencia, además de tener una dirección y producción impecable.

 

Una Vuelta Más | Dir. William Morgan Coxford | INDIe | México, Inglaterra, 2017

 

“Una vuelta más” se presentará en la tercera edición del FICMY en Mérida Yucatán, pues ha sido elegido para su competencia internacional, le deseamos todo el éxito y que siga de vuelta en vuelta por todo el mundo.

 

Crew:

Guión y Dirección: William Morgan Coxford

Producción: Asael Gutierrez Ramirez, William Morgan Coxford

Fotografía: Daniel Nájera Betancourt

Edición: William Morgan Coxford, Miguel Ángel Fernández

Dirección de Arte: Penélope Garciarojas

Sonido: Hannah Licona

Musica: Cristobal Maryán

Reparto: Kristyan Ferrer, Luz Olvera, Emmanuel Lapin, Ivan Esquivel, Gael Cruz

Productora:  Centro de Estudios Cinematográficos INDIe

 

Felicitamos al Centro de Estudios Cinematográficos INDIe por apoyar los proyectos de sus egresados.

 

 

Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio perla@filmakersmovie.com | México

Imaginaria Mexicana. Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social. Productora Audiovisual y diseñadora publicitaria.   Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida.

 

Nuestros Villanos Favoritos

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 

Si Minions había saturado de algún modo a un público ávido de sus alegres y disparatadas picardías, sumadas estas a un lenguaje creativo desde balbuceos y tonos que de suyo hacían trizas las sílabas provocando la hilaridad, Mi Villano Favorito 3, dirigida por  Pierre Coffin, logra revigorizar la saga y mantenerla en una aceptación  universal. Para ello, recurre a dejar en su propio espacio a los minions, y concentrarse en los personajes entrañables que hacen a los minions un acompañamiento ideal, en una trama que abre diferentes perspectivas sensibles, Gru, las niñas y su relación humana, la sensible exposición del amor entre Gru y Lucy, un villano que enfrenta el fracaso o las glorias perdidas de su pasado, y un nuevo personaje, que redondea los guiños familiares del protagonista. Matizada por un soundtrack ágil y evocador.

Mi Villano Favorito 3 | Dir. Pierre Coffin y Kyle Balda | Estados Unidos, 2017

 

Mi Villano Favorito 3 explora la separación de los padres, las patrias potestades y los ausentes lazos afectivos de una forma llana, simple y a la vez compleja, que muestra en Dru, un reflejo a espejo de Gru y viceversa, formando una dual alianza aspiracional que resulta por demás divertida. Y si Dru presenta a un Gru distinto, vanidoso y a la vez afable, ofrece aristas en cuya hermandad afloran la complicidad, el cariño y la sensibilidad, misma que desde una quizá melosa pero real perspectiva, ofrece la adopción como tema en los deseos que Lucy muestra por dar abrigo y protección a las niñas. La ética y el deber ser son argumentos que exponen lo bueno y lo malo sobre la mesa del discernimiento entre los personajes, y aunque enfatiza el heroísmo superior a la villanía, deja suelta la bisagra de la picardía que da sentido al título de la entrañable villanía de la película.

 

Y si Dru resulta un personaje simpático y hasta tierno de ingenuidad, es Bathazar Bratt, el personaje más interesante de la cinta, un verdadero producto del entretenimiento de los años ochenta, de aspiración, aventura y música, para quien el ritmo a sintetizadores y break dance, motiva su venganza contra una sociedad que le vio subir a la cúspide y de una industria que ante el paso de la edad, lo bajó del pedestal como un producto pasado de moda, que se hace viejo.

 

Mi Villano Favorito 3 | Dir. Pierre Coffin y Kyle Balda | Estados Unidos, 2017

 

Esta relatoría semeja a tantas estrellas infantiles de la década, a las bandas musicales de un solo éxito y también a las consagradas que perduran como sello de una década única, de pasos de baile que contagian y vestuarios de abombada nostalgia. Poblados franceses con aroma a queso, cerditos que repletan las arcas familiares, juguetes y figuras de acción que atiborran imágenes del pasado, una mamá que divierte sus avanzados años al gusto, la niñez curiosa, la adolescencia huraña, el amor filial, son elementos que pueden notarse en la simpleza de una trama estructurada para el cine animado de entretención. Si bien no tiene la viveza de la primera cinta, Mi Villano Favorito 3, es una adición dinámica que deja a continuación los encuentros y desencuentros familiares, que regresa la simpatía a los minions ahora rebeldes y prófugos convictos, y logra  que lo singular sea plural, haciendo de un villano un héroe, y de dos héroes, un par de villanos favoritos.

 

Mi Villano Favorito 3

Dir. Pierre Coffin y Kyle Balda 

Universal Pictures

Estados Unidos, 2017

 

 

 

 

Foto: Iván Uriel | Filmakersmovie

Iván Uriel Atanacio Medellín | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com