28 junio, 2026

Reseñas

The East

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Activismo significa creer en algo y tomar acción defendiendo los valores sociales que involucra, es manifestarse a favor de una causa, divulgando ideas, exigiendo cambios y promoviendo la postura que se cree generará cambios benéficos para la sociedad, ya sea que las ideas tengan su sustento en la política, la religión, el orden social o el ecologismo.

¿Cuándo se ha logrado el cambio? ¿Hasta dónde se llega para lograrse estos objetivos y en qué momento la acción convertida en radicalismo deja de ser justificada? ¿Cuándo deja de pelear el activista?

 

Las preguntas son parte del contenido analítico de la película The East (EUA-Reino Unido, 2013), dirigida por Zal Batmanglij y coescrita por éste junto con Brit Marling, quien también protagoniza y a quien le acompañan en pantalla Ellen Page, Alexander Skarsgard, Toby Kebbell, Shiloh Fernandez, Julia Ormond y Patricia Clarkson.

 

La historia sigue a Sara, ex empleada del FBI, quien llega a trabajar para una compañía privada cuyo objetivo es espiar a grupos de activistas que pelean contra las compañías multinacionales que los contratan. Sara es enviada a infiltrarse en un grupo de ecoterroristas llamado The East (El Este), para quienes su misión es desenmascarar  a empresas privadas que dañan el ecosistema y por extensión la salud de las personas, sin embargo, su modo de actuar es excesivamente radical, al grado de haberse convertido en un juego del ‘ojo por ojo’. Mientras más convive Sara con ellos, más comienza a compartir sus motivaciones, a conocer los efectos nocivos que ocasiona el proceso productivo industrializado y el consumo del despilfarro, más se identifica con la necesidad de exponer la corrupción cuando nadie más lo hace, sin embargo, discrepa con el modo de acción del grupo, para quienes parece que lo importante es alcanzar el objetivo final, sin importar las consecuencias.

 

La película cuestiona las acciones de todos los involucrados, los activistas, las multinacionales, la empresa privada que contrata a Sara y a Sara misma, quien al convivir con el grupo se da cuenta que su cometido tiene un objetivo noble, crear un cambio positivo, que las fábricas dejen de tirar sus desechos en las aguas que después la población usa para lavar, bañarse y hasta cocinar, o que las farmacológicas dejen de vender productos cuyos efectos secundarios no han sido completamente estudiados y que, por consiguiente, podrían a la larga ser mortales para quienes los toman, una realidad que eventualmente la hace cuestionar su propia misión y el trabajo de la gente que la contrató.

 

El problema que nota, no obstante, es que el plan de acción del grupo no tiene una estrategia a largo plazo, su actuar se ha convertido en un castigo de venganza personal, más que en un análisis de la situación y propuesta de transformación. Uno de los activistas que conoce, por ejemplo, lamenta la muerte de su hermana, que tomaba unos fármacos que él mismo le recetó como antibióticos. La medicina, que ahora está a punto de ser lanzada al mercado, terminó por alterar el sistema neuronal de la joven, lo que la llevó al suicidio. Motivado por esta injusticia, este joven, junto con el grupo, deciden hacer que todos los directivos de la empresa consuman el medicamento y sientan en carne propia los efectos secundarios de su propio producto.

 

The East | Dir. Zal Batmanglij | Estados Unidos y Reino Unido, 2013

 

Cuando Sara protesta la acción, los demás le dicen que, si la empresa es realmente honesta, no tendrían nada que temer, porque ingerir la substancia no les hará nada, pero, es porque se saben culpables, porque saben que sus medicamentos son mortales, que temerán al saber que la medicina ha entrado a su sistema. La idea base es poner a prueba la ética de la empresa y demostrar que su avaricia y ambición por el negocio está pisoteando los derechos de muchos que no tienen los medios para defenderse, que vender un fármaco con repercusiones para la salud y enfermar a miles de personas es más redituable que buscar una solución, una cura o un cambio de producto.

 

El siguiente plan expresa la misma ‘prueba de fuego’, cuestionar la ética de empresarios y activistas por igual en una acción tan difusa éticamente hablando que llevarla y no llevarla a cabo suena igual de erróneo. En este caso los puestos al estrado son los dueños de una fábrica que lanza sus desechos químicos al lago más cercano a sus alrededores; ahora los habitantes de las ciudades aledañas están muriendo por envenenamiento, cáncer y otras enfermedades causadas por las aguas tóxicas. El grupo activista decide secuestrar a los dueños y hacerlos bañarse en el lago; si lo hacen, sin temor, no pasará nada, porque significaría que están seguros de que las aguas están limpias, pero, evidentemente, se niegan porque saben lo que les sucederá si lo hacen. Y aunque el plan es grabarlos aceptando su culpa, evidenciarlos, para una de las chicas del grupo en realidad se asume como una venganza personal, porque son sus propios padres los dueños de esta compañía.

 

La simpleza del plan le resta justificación, porque son, en corto, buenas intenciones mal ejecutadas, porque a largo plazo no se busca un cambio real, sino un castigo momentáneo, hacia un grupo de personas específicas, no hacia las transnacionales que manejan los hilos a su disposición y a favor propio. Es como si su motivación de cambio fuera honorable, pero sus acciones se limitaran a tapar el sol con un dedo, en lugar de resolver el verdadero problema de fondo.

 

“Pero si lastimamos gente, ¿no somos acaso tan malos como ellos?”, pregunta Sara, quien comienza a cuestionar su propia integridad, empatizando con la causa, el cambio social, pero con una postura opuesta a lo que mueve a este grupo; preguntándose además cuál es su papel en la situación, no sólo como infiltrada, sino enviada incluso por una empresa cuyos clientes son las mismas personas que los activistas están atacando. ¿En qué punto del espectro queda ella y qué significa apoyar o descalificar a uno u otro grupo, parados en extremos contrarios de la ecuación?

 

“Una revolución nunca es fácil”, le dice a Sara uno de los líderes del grupo. Lo primordial no es sólo entender que las acciones tienen consecuencias, porque ellos lo saben, lo que deben aprender es a asumir esa responsabilidad y, principalmente, su parte o su papel dentro de las mismas consecuencias, lo que implica un compromiso con la misión y con el grupo, pero sobre todo con uno mismo, es involucrarse y comprometerse con el trabajo, asumir que la decisión final es personal, ética.

 

Las prioridades de Sara cambian cuando su propia forma de pensar también lo va haciendo, cuando viviendo al lado de esta gente, de espíritu libre, vocación de cambio y estilo de vida anticonsumista, percibe que propagan un discurso de justicia social y el entendido de que alguien, si el sistema no logra concretar, debe hacerse cargo. Eventualmente Sara llega a un punto de ebullición en el que se da cuenta que peor que no saber lo que hacen estas empresas, es ignorarlo, porque peor que no hacer nada por ignorancia, es saber lo que sucede y aun así no hacer nada.

 

The East | Dir. Zal Batmanglij | Estados Unidos y Reino Unido, 2013

 

Es así como ella decide que, si bien no puede regresar a su vida anterior, no después de ver la realidad de la gente que no tiene la oportunidad de una vida mejor por culpa de empresarios, directivos e inversores que deciden lucrar a expensas de su propio bienestar, tampoco puede unirse al grupo, a quienes ve como anarquistas radicales que reaccionan pero no planean, castigan pero no promueven un verdadero debate crítico que invite a la transformación de la sociedad. Hacer algo es impulsar acciones y si esas acciones deben ir en contra de todos los que estén hiriendo la causa, y eso implica también al grupo de activistas, entonces ellos hacen tanto daño como las empresas multinacionales y contra ellos se tiene también que contraatacar.

 

En entrevista durante el Festival de Cine de Sundance, el director y coescritor del proyecto Zal Batmanglij explicó durante el panel que el título de la película hace referencia directa a El Mago de Oz, el libro de L. Frank Baum, en donde La Malvada Bruja del Este se convierte en la fuerza opositora contra quien se peleaba en busca del bienestar de los habitantes de Oz. Baum a su vez reflejaba con su historia los conflictos políticos y sociales que se vivían en Estados Unidos a finales del siglo XIX, donde los disputas por el bimetalismo (sistema monetario basado en el uso de dos metales, tradicionalmente oro y plata), dejaba endeudados a muchos, específicamente en el estado agrícola de Kansas, ubicado al centro de aquel país.

 

En la película, el grupo de activistas son personas de la alta sociedad, jóvenes con vidas privilegiadas que se oponen al sistema, nacidos en Nueva Inglaterra y sus alrededores, al este de Estados Unidos, desencantados de la forma de vida que llevan y de aquello que han tenido que hacer sus familias para llegar hasta ahí. Sin poder ignorar la división de clases y cómo esto se refleja en injusticias y falta de equidad, los activistas pelean a favor de un mundo diferente, pero sus acciones también responden a su propio sentimiento de culpa, el que los conduce a negar, o a intentar frenar la materialización de un futuro en el que los errores del pasado se continúen repitiendo.

 

Pero el cambio no puede hacerse en el individualismo y la travesía personal, necesita un objetivo y un planteamiento social, trabajo en equipo, metas, objetivos, organización, compromiso y solidaridad. ¿Cómo combatir la injusticia?, pregunta la película, que también abre un debate sobre la ética social, tópico que aborda, específicamente, cuando los personajes reflexionan que si bien las corporaciones que contaminan el planeta y se aprovechan del más débil y del más indefenso tienen su grado de culpa en el asunto, también lo comparten las personas que, sabiéndolo, lo permiten y no hacen nada para cambiar la situación. Acción y reacción, insiste la historia, porque un cambio que parece insignificante puede lograr grandes cosas y ser más significativo de lo que aparentemente deja ver.

 

¿Y si todas estas reflexiones sobre el cambio y los valores sociales son parte clave en el activismo, era entonces, el grupo de la película, un colectivo de activistas a favor de la mejora social o sólo gente inconforme aspirando al cambio, sin saber realmente cómo lograrlo? El problema enunciado remite entonces a la importancia de la organización social, así como al proceso ideológico que permita una conciencia de clase, para proponer una verdadera lucha emancipadora.

 

The East

Dir. Zal Batmanglij

E.U.A., y UK , 2013

Trailer: 1:12

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general . Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo’.

 

Un, Dos, Tres, Cuatro: el compás del corazón

Por: Perla Atanacio

 

Ray y Diego, dos amigos inseparables, ven casualmente a una joven vecina desnuda, lo que les desata por primera vez interés en las mujeres, reflejado en la figura de su amiga Gaby. Esto desata un triángulo amoroso que distancia cruelmente a los amigos y les cambiará la vida para siempre.

 

Entre las azoteas de la Ciudad de México se desarrolla esta historia de amor, entre los papalotes (volantines o cometas), el baile y los deseos que se piden con cada avión que pasa cerca de los protagonistas, y es que, el de los aviones también, son un personaje, incidental,  característico de esta gran urbe que ver pasar entre sus edificios historias de toda la vida.

 

Póster Un, Dos, Tres, Cuatro, Facebook

 

Un, dos, tres, cuatro” escrita y dirigida por  Jonathan Hernández,  es algunas veces contemplativa, y nos permite escuchar, sin oírlos, los diálogos que están implícitos en cada acción, en  escena. El título, pareciera ser un pretexto pero es la indicación para disfrutar el compás del corazón.

 

Esta es una historia de descubrimiento del amor, se la sexualidad, de la amistad, de lo qué vendrá. Por un momento me recordó, en otros tonos, a “Mariana, Mariana” del director Alberto Isaac y guión de Vicente Leñero (México, 1987) que aborda el descubrir, en la infancia, de «eso» que todavía no sabemos definir.

 

Un, Dos, Tres, Cuatro | Dir. Jonathan Hernández | Arponera Films | México, 2018

 

Protagonizada por Eric Luna, Ricardo Manuel Gómez, Daniela Newton y Montserrat de León, “Un, dos, tres, cuatro” se ha presentado en distintas salas de cine en México, y en la CDMX como en la Cineteca Nacional, también  forma parte de la programación de Shorts México.

 

La fotografía, bajo el lente de César Gutiérrez Miranda, nos muestra en distintos ángulos el universo de estos personajes, y cómo este sutil triángulo amoroso se desarrolla en medio de las moles de concreto donde sucede la aventura. Los edificios, los tendederos, los cables, y el cielo, son los testigos de esta historia. Las ventanas indiscretas, los papalotes que en el cielo se ven libres y contentos, los aviones que dan esperanza a estos niños de ver algún día sus sueños vueltos realidad.

 

En este aspecto, el diseño sonoro, a cargo de Omar Juárez Espino y Alejandro Mallorquín nos envuelve en esta urbe que parece solitaria pero que está llena de todo. La Música Original de Cristóbal Maryán, también es cómplice y motivo. Ésta es una producción de Jonathan HernándezLino QuintanaLaura Pino.

 

Agradezco la recomendación que el productor Arturo Tay me hizo del film, y es que de las recomendaciones se dan a conocer las historias imperdibles.

 

Esta cinta es,  sin duda, una mirada fresca de la inocencia, de la niñez, de la ciudad.

 

Esperamos tener pronto la oportunidad de compartir «Un, dos, tres, cuatro» con la comunidad mexicana e iberoamericana de Filmakersmovie.

Para conocer más sobre la cinta visita en FB Un, Dos , Tres, Cuatro Film (UnDosShortFilm).

 

Foto: Perla Atanacio | Filmakersmovie

Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio México

Perla R. Atanacio Medellín es Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social, gestora cultural.  Es Productora Audiovisual y cinematográfica,  diseñadora publicitaria.  Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida. 

 

Cosmópolis

Por: Montserrat Varela

 

Cosmopolis | Dis. David Cronenberg | Estados Unidos, 2012

Estrenada en el Festival de Cannes y dirigida por el talentoso David Cronenberg, Cosmópolis es una película imperdible para nuestro siglo. Basado en el libro homónimo escrito por el galardonado escritor posmodernista Don Delillo, por extraño que parezca, este film es uno de los pocos que sin duda supera a la novela.

Su género es una mezcla entre road movie y thriller; la historia es el retrato de la vida de un joven multimillonario, Eric Packer (Robert Pattinson), que viaja a través del imposible tráfico de Manhattan en su limusina pues quiere ir a su peluquería favorita a cortarse el cabello. Dentro de este curioso espacio en movimiento se suscitarán reuniones de negocios, visitas médicas, encuentros sexuales, llamadas y conversaciones que pretende retratar un día “cualquiera” en la vida de nuestro protagonista. Sin embargo, para Eric ese día es especial pues un hombre lo ha amenazado de muerte.

Lo plástico y superficial del mundo en donde se desplaza; lo absurdo, distante y alienado de sus relaciones; lo mundano de sus inquietudes y deseos, dibuja con bastante exactitud al hombre de negocios de nuestro siglo y logra con su choqueante retrato llevarnos a una profunda reflexión sobre el valor real de nuestra vida en relación con la muerte. Si a veces se nos olvida que somos mortales, “Cosmópolis” llegó para recordárnoslo.

 

Cosmópolis

Dir. David Cronenberg

Estados Unidos, 2012

Trailer: 2:00

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | moonvaliente1q81@gmail.com | México

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

Interestelar

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Ciencia es conocimiento, razonamiento, observación y deducción; aprendizaje estructurado que crea principios explorados, puestos en práctica y comprobados, pero no exentos del debate y el cuestionamiento. La ciencia busca respuestas, explorando e indagando, investigando e interpretando y, a veces, esas respuestas plantean más preguntas, porque el saber no cesa y el mundo cambia, modificando también al hombre y la forma como aborda esos conocimientos.

 

Interestelar | Dir.Christopher Nolan | Estados Unidos, 2014

 

“La ciencia explica lo que ignoramos”, dice uno de los personajes de Interestelar (EUA-Reino Unido, 2014), película dirigida por Christopher Nolan y escrita por éste junto con Jonathan Nolan. Ganó un premio Oscar en la categoría de mejores efectos visuales, además de que estuvo nominada en cuatro categorías más: mejor banda sonora, diseño de producción, sonido y edición de sonido.

 

Protagonizada por Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Michael Caine, Mackenzie Foy, Casey Affleck, John Lithgow, Ellen Burstyn, David Gyasi, Wes Bentley y Topher Grace, la película se desarrolla en un futuro en el que el hombre ha deteriorado al mundo a un grado en el que el planeta está a punto de ser inhabitable. Un grupo de científicos de la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio,) son enviados a una misión para determinar si alguno de los planetas en los que se cree posible pueda haber vida son realmente viables para servir como nuevo hogar para la humanidad. La misión tiene sus propias dificultades, pues para llegar a ese sistema solar el equipo deberá cruzar por un agujero de gusano, donde el tiempo y el espacio están alterados, mientras que en la Tierra las familias de los investigadores deben asimilar tanto el efecto personal de la misión de los astronautas como prepararse para la posibilidad de que ellos fallen y, por consiguiente, los habitantes del planeta tengan que enfrentar su posible extinción.

 

Para la ciencia es clave analizar cómo y por qué suceden las cosas, entender el contexto, su lógica y su funcionamiento para dar conclusiones, es decir, esas explicaciones que permiten al hombre entender su mundo, conocer el proceso de su evolución. A partir de estos lineamientos se crean teorías y conocimiento puesto en práctica. Por ejemplo, la tecnología, que es tanto investigación científica puesta en acción como creación de conocimiento, a través de experimentos y nuevas construcciones, máquinas, fórmulas, teorías o principios, que permitan explorar nuevos enigmas.

 

Explorar el universo, como lo es explorar el propio planeta, requiere de una base científica que haga posible llegar a rincones nuevos e inimaginables. Querer llegar a Júpiter, por ejemplo, no implica sólo tener conocimiento del universo, la física, la gravedad y el sistema solar, sino también conglomerar teorías sobre la biología humana, la mecánica y la tecnología, para que la máquina que se requiere construir para que un humano pueda viajar esa distancia espacial, sea convertida en una realidad.

 

La película en este caso pregunta al espectador cómo es que el hombre hace uso de esa tecnología, ¿a su favor, en beneficio de su ignorancia o en beneficio de la ciencia? Si es para conocer más, entonces ¿en qué sentido? El hombre crea las máquinas, por ejemplo un robot, ¿para conocer más sobre el mundo que le rodea o para conocer menos, conformándose con lo que ya sabe? Es imposible dejar atrás el saber, porque un camino inicial puede tener ramificaciones que empujen hacia nuevos fundamentos para debatir. Lo importante es hacia dónde dirigir estos debates, dudas y acciones.

 

Hay una gran diferencia en cuanto a función y concepción, por ejemplo, entre una máquina que asiste a los doctores durante una cirugía y una máquina que sirve para que dos personas en dos puntos distintos del planeta puedan enviarse mensajes y fotografías. Ambas implican ciencia y tecnología; entender su camino, de la idea a la utilidad, implica profundizar respecto al motivo por el que se creó inicialmente esa máquina (¿cuál fue la inquietante que movió a su creador?) y cuál es el uso que finalmente le da el hombre a ella.

 

En un punto de la película, cuando Joseph Cooper, protagonista y ex piloto de la NASA, va a la escuela de sus hijos para hablar con sus profesores, ahí comienza a cuestionar la importancia del uso de la tecnología, la ciencia y el conocimiento. Cooper está molesto porque su hijo no podrá entrar a la universidad. Los profesores de la institución le dicen que el chico es más útil, para la sociedad en ese momento, si continúa como campesino, porque la humanidad, el planeta, ha llegado a un estado de deterioro tal que la tecnología ya no es importante, donde lo prioritario es cubrir las necesidades básicas de la población, la alimentación, por lo que los futuros trabajadores que se necesitan son campesinos que sepan sembrar, no ingenieros para los que ya no hay dónde trabajar ni nada que aportar.

 

Interestelar | Dir. Christopher Nolan | Estados Unidos, 2014

 

Cooper difiere y dice que aunque las personas que trabajan la tierra son vitales para la supervivencia del hombre, los ingenieros y otros profesionales con sus labores son también importantes para el futuro. Un ingeniero podría, según él lo ve, buscar nuevas respuestas para cómo sobrellevar la situación y resolver el problema. La idea es sencilla, para la sociedad la prioridad es subsistir, para Cooper la prioridad debe ser más que vivir al día, indagar para encontrar respuestas, para ofrecer opciones, para seguir intentando no sólo sobrevivir, sino mejorar y volver a progresar.

 

Ambas posturas, desde el punto de vista como lo razonan, están en lo correcto; para Cooper es salir en busca de respuestas, para la gente en su mayoría es sacar provecho de lo que se tiene, desde un punto realista de alguna forma. ¿Quién tiene la razón, el que sueña e imagina o el que se plantea la solución de problemas con las herramientas que tiene, tangiblemente a la mano? En corto, la respuesta es, los dos. Pero la verdadera relevancia de esta variedad de pensamiento es no ser necio e intransigente respecto a lo que se cree, sino dejar la puerta abierta al debate, al escepticismo, al análisis, a la búsqueda de nuevos saberes. Hay que aferrarse a algo, pero no tanto como para cerrar las nuevas posibilidades que se presentan.

 

Cooper responde al problema de la forma como puede hacerlo, como el resto de los personajes, a su manera, conforme a su propia formación y cultura; los hijos de Cooper, los científicos de la NASA y hasta el resto de la población lo hacen también a su modo, porque lo que el mundo necesita es que alguien responda al llamado a corto plazo, trabajar los sembradíos para obtener comida, para que la gente que trabaja en enfrentar la problemática a largo plazo tenga oportunidad de aportar su propuesta.

 

Eventualmente el ex piloto se topa con la base de la NASA, agencia gubernamental estadounidense supuestamente extinta, donde los científicos que aún laboran ahí están buscando una solución para evitar la extinción de un planeta que muere cada día por una tierra que se hace menos fértil y un clima aún más contaminado que provoca que la esperanza de vida sea cada vez más limitada.

 

La misión de estos expertos parece sencilla, encontrar un planeta al cual trasladar a todos los sobrevivientes antes de que sea demasiado tarde. El plan tiene sus implicaciones éticas y morales, puede ser visto como una forma de huir, pero también puede ser visto como una solución alterna, para comenzar desde cero. Para Cooper huir significa tanto abandonar la Tierra como abandonar a los muchos que no puedan ser reubicados en el nuevo planeta, si existe, lo que representa darle la espalda al hombre y perder en el proceso parte de la humanidad que hace al hombre un ser empático y social, en sí, humano.

 

Interestelar | Dir. Christopher Nolan | Estados Unidos, 2014

 

El plan de viajar a tres potenciales planetas, de donde se han recibido transmisiones de parte de otras misiones anteriores, enviadas a explorar el espacio, es tan riesgoso como aventurero, prometedor pero con un margen grande de error.  Lo que Cooper no sabe es que encontrar este nuevo planeta para habitar no es todo el riesgo que la misión implica, pues la NASA aún no ha encontrado cómo trasladar a la población de la Tierra a ese hipotético nuevo hogar, debido a que se han presentado distintas alteraciones en la gravedad que no harían posible que una nave tan grande pueda salir de órbita.

 

Si el bache persiste las personas serán olvidadas, destinadas a morir junto con la Tierra, mientras que el nuevo planeta será poblado con muestras de embriones que se desarrollarán en máquinas de incubación. Aquí la tecnología da respuestas, pero también implica limitantes, la ciencia no puede resolver todos los problemas pero, irónicamente, es la ciencia misma, o el hombre en su uso de la ciencia, quien creó esos problemas, con sus inventos, su explotación de suelos, la mecanización de los procesos, la creación de energía inestable, etcétera.

 

El relato también plantea preguntas importantes sobre la forma como el hombre percibe la ciencia y la compara, o contrapone, con la fe y con todos aquellos sentimientos intangibles que motivan a las personas a actuar. Elegir cuál de los tres planetas explorar primero es una decisión que debe basarse en datos recabados que demuestren la viabilidad o probabilidades de la existencia de una superficie que permita a la humanidad establecerse para vivir ahí. Pero la información puede ser incorrecta, insuficiente, o alterada por el hombre, como sucede en la historia, por un astronauta que hace esto, alterar la información, con el fin de cambiar las señales que reciben los otros, engañándolos, para que éstos, considerándolo un potencial candidato, viajen hasta ahí para rescatarlo. Al llegar descubren que el astronauta modificó los datos y que todo fue un engaño, motivado por su instinto de supervivencia.

 

La misma variante de la ecuación, el sentir humano, entra en juego cuando se toma ésta y otras decisiones a lo largo del relato. La mente analiza los datos, pero la persona no puede dejar de lado sus propios sentimientos, deseos y anhelos, su instinto de supervivencia y lo que ella o él realmente desean hacer, independientemente y no siempre a la par con la misión.

 

Entender el mundo es entender las explicaciones e interpretaciones que hace el hombre de él, parámetros, leyes y medidas que él mismo establece y dictamina. Entender el espacio y el tiempo es darles lógica a estos criterios estandarizados que el ser intenta encapsular, organizar, medir y, en cierto modo, materializar. ¿Cómo entender, por ejemplo, el tiempo, sin recurrir a las horas, los días y los años? ¿No cuando dos personas se distancian por un largo periodo, aunque no supieran los días exactos transcurridos, habría en ellos una sensación de vacío de su entorno, por la falta de la presencia del otro? ¿Es esta sólo la racionalización de los sentimientos u otra forma de entender la distancia entre un instante y otro, o la velocidad con que éstos suceden? Y si el tiempo es una medida de vida, ¿qué es en cuyo caso la vida o la muerte? Finalmente, estos conceptos también son conceptualizados a partir de la forma como el hombre ha delimitado su forma de entender el mundo. ¿Puede haber otras formas de entender el tiempo, el espacio, el universo, la gravedad o la vida?

 

La mente realiza un proceso de interiorización e interpretación para racionalizar conceptos, primero en el plano básico, casi lineal, después hacia las tres dimensiones de la física: altura, anchura y profundidad. Para descubrir que, por ejemplo, una nube se mueve y no se cae, es necesario entender tanto las dos dimensiones largo y ancho como el motivo por el que la nube va de un lugar a otro; esto es, entender la gravedad y la rotación de la Tierra, aunque en primera instancia no se les denomine así ni se profundice en sus explicaciones. ¿Cómo entenderlo entonces? Viéndolo y viviendo, a través de la vista, de los sentidos, percibir lo que sucede para después interpretar, para intentar conocer el proceso, el objeto, la cosa.

 

La lógica, en primera, es nombrarla. Para entender el tiempo hay que darle un nombre y una medida. Esta es una forma de razonarlo, siempre dentro de parámetros, según la ciencia con la que el hombre mismo explica y se explica estos conceptos. Éstos pueden cambiar, expandirse, cuestionarse y retroalimentarse.

 

En la película, Cooper, en su intento porque Amelia Brand, la última compañera astronauta que queda con vida para completar la misión, llegue al tercer posible planeta donde se pueda establecer la humanidad, queda atrapado en el gusano negro. Debido a las alteraciones del espacio-tiempo, Cooper termina encerrado entre las diferentes dimensiones, flotando entre distintos instantes tridimensionales pero a través del tiempo. Estando ahí logra comunicarse con su hija, ya adulta, a través de la gravedad (la fuerza electromagnética), única forma como puede alterar, desde donde se encuentra, el espacio y el tiempo. La película no profundiza en la forma científica como esto es posible, dejándose llevar más bien por el drama sentimentalista, pero por lo menos ofrece algunos indicios para explicar el concepto de una manera práctica.

 

Interestelar | Dir. Christopher Nolan | Estados Unidos, 2014

 

Murphy, su hija, a quien le insiste que su nombre, que se inspira en la Ley de Murphy (una ley empírica para explicar acontecimientos según las posibilidades), no fue elegido porque la regla diga que si algo malo es propenso a suceder, sucederá, sino porque el principio más bien habla de que lo que ha de pasar, pasará,  que es una forma de entender la ley en positivo y no en negativo, es quien descubre, siendo aún niña, los mensajes que su padre, de alguna forma en el futuro, atrapado en las cinco dimensiones, envía.

 

Cuando Cooper queda en medio del agujero de gusano, descubre que debido a esta especie de paradoja, existente por la misma alteración temporal, debe escribir los mensajes que indican las coordenadas de la base de la NASA para, entonces, ser invitado a la misión, en la cual atravesará el agujero negro. Si él en ese momento no entablara esta conexión de comunicación, no encontraría en el pasado la base de la NASA, no formará parte de la misión y no quedará atrapado en el agujero de gusano para enviar este mensaje en primer lugar, cuyo fin último es aún más importante que esto, es darle la ecuación que le falta a la Murphy ya adulta y trabajando en la NASA para lograr construir la nave, según las especificaciones exactas de la física, para salir con éxito de la Tierra y dirigirse hacia otro planeta donde establecer a los sobrevivientes humanos.

 

Interestelar se refiere a un lugar entre estrellas, un lugar en el espacio que se encuentra rodeado de astros, un lugar donde las posibilidades son infinitas y el tiempo es relativo. La vida es en esencia eso; un momento, un sitio, una vivencia llena de oportunidades, rodeada de muchas más historias y sus posibles resoluciones, esperando en el tiempo y el espacio a ser descubiertas. La ciencia es sólo una de esas posibilidades, pero posiblemente la más viable y objetiva. Corresponde al ser humano darle su dimensión.

 

Interestelar

Dir. Christopher Nolan

Estados Unidos, 2014

Trailer 2:20

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general . Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo’.

El arte de llorar en coro

Por: Montserrat Varela

 

De las comedias más negras que puedan encontrar, “El arte de llorar en coro” es una conmovedora historia que al reírnos conseguirá a la vez erizarnos la piel. Contada a través de la mirada de un niño de once años en la década de los setentas, esta historia trata sobre Allan y su familia, en especial su padre, quien dice padecer una fuerte depresión y amenaza reiteradamente con quitarse la vida poniendo nerviosos a todos a su alrededor. Cada noche en casa de Allan su padre sale de la habitación, baja las escaleras y se pone a llorar desconsoladamente en la sala, mientras su madre, para no escucharlo, se toma un par de somníferos. Entonces nuestro inocente protagonista le pide a Sanna, su hermana de quince años, que baje a consolarlo sin imaginarse la índole de aquél consuelo. Al descubrir tal situación, su hermano mayor, Asger, se va de la casa y Sanne, al borde de perder los estribos, decide ya no “consolar” más a su padre por las noches. Allan, al ver que todo a su alrededor se está desmoronando, adopta la misión de mantener en pie a su familia, en especial a su padre. Pronto descubre una extraña y lúgubre manera: incitar a su padre a dar discursos en los velorios para los familiares de los difuntos pues al parecer tiene un talento nato para lograr que los deudos se quiebren en lágrimas.  “El arte de llorar en coro” es pues una tragicomedia que aborda temas tan escabrosos como lo son el abuso infantil, el incesto, el suicidio, la enfermedad mental y la violencia familiar y a pesar de ello logra arrancarnos risas sobre las lágrimas.

 

El arte de llorar en coro

Dir. Peter Schønau Fog

Dinamarca, 2006

Película parte 1

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | moonvaliente1q81@gmail.com | México

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

 

Sara, después de mi padre

Por: Perla Atanacio

La contemplación de una vida a la sombra de la sociedad, de una familia, de un hijo que busca conocer la otra cara de su padre en lo de Sara, amor y amante, cómplice.

 

Sara, después de mi padre | Dir. Oscar Vera | INDIe, México, 2017 | Imagen Facebook

 

Esta cinta, escrita y dirigida por Oscar Vera, nos propone un universo de acciones y silencios, tan poderosos, que son capaces de transmitir el dolor, la pasión, el amor y el sentimiento de pérdida cuando el ser amado se ausenta.

 

Sara, interpretada por reconocida y premiada actriz mexicana Susana Salazar (“Workers” José Luis Valle, México, 2013; “Los Bañistas” Max Zunino, México, 2015, por mencionar algunos títulos) nos cautiva con su mirada, con sus gestos, con sus movimientos delicados, medidos y contenidos.  Por su parte, Eduardo, un joven impetuoso y curioso por el reservado mundo de su padre es interpretado por el joven actor Alejandro Guerrero (“Sopladora de hojas”, Alejandro Iglesias Mendizabal, México, 2015; “Cuenta Regresiva” Jerónimo Goded, Daniel Ramírez, México, 2016) es quien toma la iniciativa por tratar de unir estos dos universos con la esperanza de mantener vivo el recuerdo de su padre.

 

La fotografía a cargo de Alexis Zavala Monroy, y el arte de la mano de Penélope Garcíarojas, en un juego perfecto nos colocan en el refugio de Sara que con ventanas abiertas, cortinas bordadas, en pulcritud y minimalismo no le queda más que el recuerdo y su amor, no hace falta más.

 

En cada producción el Centro de Estudios Cinematográficos INDIe nos revela el talento, arte y pasión de sus estudiantes, mujeres y hombres encaminados en un solo fin, contar historias, sencillas y profundas historias, que pueden ocurrir en cualquier rincón de la ciudad de México, en cualquier lugar del país, en cualquier punto del globo terráqueo.

Sara, después de mi padre es una producción de Asael Guerrero Ramírez, con la producción Ejecutiva de  Juan Carlos Blanco y Oscar Vera,  contando con el prolífico productor asociado Arturo Tay, comprometido con el cine en México, como testigo de cada una de estas historias, siendo uno de los artífices para su realización.

Felicitamos ampliamente a los realizadores de este film que  ha sido seleccionado en distintos festivales internacionales y nacionales como el Festival de Cine de Ensenada y el Festival Internacional Cultural Tierra Adentro.

Para conocer sobre este filme visita: Sara, después de mi padre en Facebook.

Si quieres conocer más sobre el Centro de Estudios Cinematográficos INDIe, visita su página.

 

Perla Atanacio M. | Filmakersmovie

Perla Atanacio | IMDb | @pratanacio México

Perla R. Atanacio Medellín es Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social, gestora cultural.  Es Productora Audiovisual y cinematográfica,  diseñadora publicitaria.  Filmakersmovie combina sus pasiones, la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida. 

Crónicas

Por: Montserrat Varela

Bajo la astuta dirección de Sebastián Cordero, “Crónicas es un escalofriante thriller que muestra la difícil relación y los dilemas éticos que existen entre la prensa y el crimen.

Es la historia de Manolo Bonilla (John Leguizamo), un pseudo periodista quien busca noticias para un programa sensacionalista de Miami. Por ello, Manolo viaja a una pequeña ciudad de Ecuador en busca del “Monstruo de Babahoyo”, un asesino en serie que mata niños. Para su mala suerte, no logra obtener pista alguna de aquel hombre; sin embargo, obtiene otra historia bastante menos interesante al presenciar y salvar de un intento de linchamiento a Vinicio Cepeda (Damián Alcázar), un humilde vendedor de biblias de puerta en puerta quien provoca la muerte accidental de un niño. Tras este acontecimiento, Vinicio es encarcelado por homicidio involuntario por lo que ofrece a Manolo información sobre el “Monstruo de Babahoyo” a cambio de que este emita un reportaje sobre su injusto encarcelamiento y así Vinicio pueda obtener su libertad. Manolo, tras aceptar el trato, descubrirá poco a poco el lado más oscuro, manipulador y siniestro de su co-protagonista. Cabe destacar la excelente y perturbadora actuación de Damián Alcázar que, como suele hacer, logra volver memorable a su personaje.

 

Crónicas

Dir. Sebastián Cordero

Ecuador, 2004

Trailer 1:58

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | moonvaliente1q81@gmail.com | México

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

Cuestión de Honor

Por : Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Afiche Cuestión de Honor

Las reglas que rigen a una sociedad existen para crear una conciliación, un orden y una armonía, delimitan aquello como la gente actúa, o se le permite actuar, en relación a sus semejantes y su convivencia social. Esa es su finalidad, el convivir en armonía. Para ello, se establecen parámetros que, sin embargo, también derivan en una interpretación que puede variar entre los mismos ciudadanos, interpretaciones que reflejan la ideología de cada quien, creándose así conflictos de distintas índoles. Cuestión de honor (EUA, 1992) aborda esta temática.

 

La película fue dirigida por Reb Reiner y escrita por Aaron Sorkin, basándose en la obra de teatro titulada ‘A few good men’, de su misma autoría. El proyecto está protagonizado por Tom Cruise, Jack Nicholson, Demi Moore, Kevin Pollak, J. T. Walsh, Kevin Bacon y Kiefer Sutherland, obteniendo cuatro nominaciones al premio Oscar: mejor película, mejor actor de reparto (para Nicholson), mejor sonido y mejor montaje.

 

Daniel Kaffee y JoAnne Galloway son abogados militares encargados de defender a dos marines acusados de asesinar a uno de sus compañeros durante su estancia en la base militar de Guantánamo, en Cuba. Sin embargo, al investigar más a fondo el caso, los protagonistas descubren que los acusados sólo seguían un código de honor que rige al Cuerpo de Marines y que sus acciones fueron realizadas como un castigo, sin intenciones de matar, ordenado por sus superiores, que al mismo tiempo intentan encubrir la verdad.

 

La razón de esto responde a varias cuestiones, una es la prepotencia y ejercicio de poder del Coronel Jessep, a cargo del Cuerpo de Marines establecido en Guantánamo, quien actúa convencido de que su deber para entrenar con mano dura es necesario, porque sus soldados son quienes después se encargarán de proteger a la sociedad estadounidense. Es su razonamiento que su actuar es una responsabilidad que implica dureza de disciplina como parte de la formación del carácter de los hombres a su cargo. Es, sin embargo, la inflexibilidad en esta forma de pensamiento lo que lleva al accidente por el que están en juicio los dos acusados, toda vez que es bajo está filosofía como el Coronel Jessep actúa y ordena, sin medir las consecuencias físicas y emocionales hacia sus subalternos, devaluando a las personas que considera débiles; entiéndase todo aquel que no puede seguir el paso del entrenamiento, sea por problemas personales o de salud.

 

Otro motivo para encubrir la verdad es querer evitar crear una mala imagen al Cuerpo de Marines o iniciar un escándalo de mayores proporciones. Jessep no puede entender que hizo mal, porque no lo considera así y, por tanto, nunca lo admitirá, ni se retractará, ni se disculpará. Está convencido que procedió conforme el interés superior de la Nación y a ello se atiene. Además, aceptar un error le haría quedar mal, porque eso lo haría ver como un ser débil, según su juicio, afectando al mismo tiempo su reputación como líder, mermando su autoridad y dañando entonces sus aspiraciones de alcanzar un puesto mayor en la jerarquía militar, que es la esencia de su vida. Negar lo ocurrido es mejor que aceptarlo. Para Jessep y sus dos segundos al mando, el Coronel Markinson y el Teniente Kendrick, mantenerse firmes es parte del orden necesario para procurar el balance en la base y el cuerpo militar en general. Esto, hasta que el propio Markinson reflexiona, lamenta sus propias acciones y acepta su debilidad de carácter para confrontar las órdenes de su Coronel, que él mismo reprueba, aunque no se atreva en un inicio a expresarlo.

 

Pero aunque las cabezas de este grupo militar dieron la orden, no fueron ellos quienes la ejecutaron y es ahí en donde entran en la ecuación los dos acusados, quienes reconocen que sus acciones provocaron la muerte de su compañero pero, al mismo tiempo, defienden ese código de honor que juraron en el Cuerpo de Marines. Es por ese lineamiento autoimpuesto que siguieron sus órdenes sin cuestionarlas y es esa falta de réplica y oposición la que hace que al final su propia consciencia entre en un conflicto ético, en donde, como militares entrenados, no pueden cuestionar a sus superiores en forma directa y expresa, aunque lo hagan internamente.

 

Al final, los acusados son encontrados culpables del asesinato, porque fueron ellos quienes físicamente pusieron el trapo en la boca de su compañero, lo que causó su muerte, pero también son encontrados inocentes en otros cargos, como conspiración de homicidio, por ejemplo, porque en el fondo, la muerte fue provocada por la decisión de sus superiores de aplicar un Código disciplinario especial al soldado; código reconocido por la costumbre, pero no reglamentariamente establecido. Código sobreentendido como una norma disciplinaria y nunca cuestionada, que se practica en la base y que se considera necesaria, según Jessep, para entrenar y fortalecer a los soldados.

 

El juicio se basa en estas directrices contrarias que los culpables no admitirán y con las que los abogados tendrán que trabajar para entender tanto el sistema de funcionamiento de ese código, como la actitud hacia él de los implicados. “Lo que yo crea no importa, importa lo que pueda probar”, insiste Kaffee, sabiendo que el juicio no es sólo una cuestión de manipulaciones o negociaciones, algo en lo que es experto, sino de aceptar la verdad de los hechos y la forma en que éstos están interconectados entre sí.

 

Cuestión de Honor | Dir.Rob Reiner | Estados Unidos, 1992

 

El Capitán Jack Ross, fiscal en el juicio, sostiene su argumento en los hechos como son, razonados de forma literal, lineal y práctica; en este sentido, lo importante para contrarrestar su posición es hacer entender al jurado que los hechos son una serie de sucesos relacionados en un efecto dominó, que chocan en un punto del camino.

 

“Los juicios con jurado son para asignar la culpa”, dice Kaffee, quien tendrá junto con su equipo que repasar los detalles que llevaron a la muerte del soldado; saber qué hacía, qué pensaba, por qué quería ser transferido, qué hizo para que esto se lograra y cuáles fueron sus acciones el día de su muerte. El militar en cuestión había estado pidiendo su transferencia y su última carta revelaba que tenía información sobre un disparo no justificado realizado en la barrera que divide a la base militar estadounidense con el territorio cubano. Su carta, que ya se conocía por el resto de sus compañeros, había hecho que sus similares lo consideraran un traidor y que sus superiores se decidieran a tratarlo con más rigidez, ordenando así el Código Rojo.

 

Con estos pedazos de información sobre lo que habría llevado a estas personas a actuar como lo hicieron es donde los abogados logran encontrar la brecha que revele la mentira, el error, el juicio equivocado y la decisión inadecuada. La clave de esto es la misma inflexibilidad del coronel de saber que se cometió un error y que, en el proceso, debe cubrir sus huellas manufacturando una petición escrita extemporánea de la transferencia del Infante de Marina que falleció.

 

Kaffee, sabiendo esto, presiona para que Jessep explote y admita que él ordenó el Código Rojo, pues es su posición de control y mando lo que le da la facultad para hacerlo, o el derecho, según lo razona el Coronel: “Nosotros obedecemos órdenes. Si no obedecemos órdenes, hombres mueren”. Su forma de afrontar la realidad pareciera firme e inexorable, extrema y demasiado dura para la sociedad cotidiana, e incluso puede que lo sea, sin embargo, Jessep lo considera indispensable para su supervivencia y la del resto de los Marines estacionados en Guantánamo. Al final, no es él como persona quien le falla a la sociedad o a sus subordinados, sino el propio sistema de organización en el que se desenvuelve.

 

Los acusados eventualmente lo entienden cuando reciben el veredicto, comprendiendo entonces que su labor es la de defender a la sociedad y a sus integrantes, incluyendo a sus similares en la base, razonando entonces que su error fue su misma justificación: seguir órdenes, dejar de cumplir su deber bajo los lineamientos de su propio código de honor; así, con sus acciones se confrontan con su ética, chocan entre sí y ponen en un predicamento a todos los militares que se encuentran en la misma posición que ellos. El sistema jurídico militar disciplinario lleva consigo las contradicciones que provocan acciones que perjudican a sus mismos integrantes cuando se siguen al pie de la letra.

 

Muchos personajes tendrán que afrontar su miedo, cobardía, inseguridad o recelo, según sea el caso. Kaffee y Galloway temen a raíz de su propia inexperiencia y su temor a fallar, al sistema, a quienes representan, a su profesión y a sí mismos. En el extremo contrario está Jessep, quien está tan acostumbrado a que en el mundo en el que vive las personas no están enseñadas a pensar, a dudar, sino a acatar reglas, que revelar la verdad para él prácticamente no es un tropiezo, sino algo por lo cual enorgullecerse, convenciéndose de que lo sucedido no fue una equivocación, sino una realidad necesaria, justificada y correcta que debe aceptarse, no castigarse.

 

La historia explora así situaciones en las que se interroga la condición humana y, al mismo tiempo, expone una serie de escenarios en donde el ‘fuerte’ y el ‘débil’ se enfrentan con su propia fortaleza y debilidad, ya sea a través de la intimidación, el poder, la solidaridad, la audacia o la presión, pero siempre con consecuencias a las que se debe, de igual forma, hacer frente. El deber obliga y la obligación siempre genera efectos no necesariamente deseados.

 

Cuestión de Honor

Dir. Rob Reiner

Estados Unidos, 1992

Trailer 2:26

 

 

 

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general . Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo’.

La muerte del señor Lazarescu

Por: Montserrat Varela

 

Un film imperdible del cine rumano, la comedia dramática premiada en Cannes (en la sección «Una cierta mirada«), escrita por Cristi PuiuRazvan Radulescu, y dirigida por Puiu: La muerte del señor Lazarescu.

 

El señor Lazarescu es un hombre mayor, viudo, que vive con la única compañía de sus gatos. Lleva ya varios días sintiendo dolor de cabeza y en el vientre, sin embargo, una noche esto se vuelve insoportable por lo que llama a una ambulancia. Es ahí donde la historia comienza. Gracias a la tenacidad de la paramédico que lo acompaña en la ambulancia, el señor Lazarescu será trasladado de hospital en hospital en busca de atención médica. El tiempo apremia pero debido a la burocracia y a la escasez de camas y quirófanos, vemos consumirse poco a poco a nuestro protagonista hasta el punto en que se nos revele una cruel y absurda realidad que cuestiona el comportamiento no sólo de las instituciones de salud pública sino de los propios médicos que al parecer ya tan acostumbrados a tratar con enfermos que pierden cualquier tipo de empatía y dejan de procurarle a su paciente (más si es anciano), el trato digno que merecería.

 

Entre la denuncia y el drama, lo absurdo se vuelve irrisorio. La muerte del señor Lazarescu es la historia que no queremos que nos suceda ni que le suceda a ningún familiar nuestro, una historia de abandono y soledad y a la vez de una solidaridad frustrada ante el “largo trámite” que implica morir. como candidata al Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

 

La muerte del señor Lazarescu

Dir. Cristi Puiu

Rumania, 2005

Canal: JLF

Película Completa:  2:27:45

 

 

 

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | moonvaliente1q81@gmail.com

México

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

La salvaje y azul lejanía

(The wild blue yonder)

Por: Montserrat Varela

 

Una maravilla de docu-ficción que nos sumerge (literal y metafóricamente) en el mundo marino y salvaje de un planeta distante de la galaxia Andrómeda y que irónicamente se ha convertido en la última esperanza para la supervivencia humana.

 

Con gran maestría como acostumbra Herzog, esta cinta propone como hilo conductor en este viaje a un extraterrestre (Brad Dourif) que llegó a la Tierra varias décadas atrás puesto que su planeta  (La salvaje y azul lejanía) experimentó una glaciación debido a que la estrella principal de su sistema solar está a punto de morir.

 

A la par, inspirado en la misión suicida Galileo (1989), Herzog incluye material del espacio de los archivos de la NASA sobre esta misión y este grupo de astronautas después de deambular seis años por el espacio recolectando información e imágenes para estudiar Júpiter. El material también incluye tomas filmadas en 16mm por los astronautas mientras se encuentran en órbita alrededor de la Tierra. Ahí se documenta a la tripulación interactuando en sus actividades de rutina.

 

El testimonio del extraterrestre, hilo conductor de este falso documental, revela que durante años él y su especie han intentado formar una comunidad en la Tierra sin ningún éxito, sin embargo, los humanos llegaron fácilmente hasta su planeta por medio de un hoyo negro. Luego nos presenta imágenes de seres marinos de las profundidades que, a pesar de remitirnos a la Tierra, inevitablemente nos concientizan sobre cómo “como humanos” no respetamos a los seres vivos ni en nuestro planeta ni en ajenos.

 

El resultado de todo este collage de imágenes es un largometraje con poderes hipnóticos que introduce al espectador en un mundo acuático sublime que pareciera de ficción pero que en realidad no es ningún otro más que el nuestro.

 

La salvaje y azul lejanía (The wild blue yonder)

Dir. Werner Herzog

Estados Unidos, 2005

Trailer: 2:23

 

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | Méxicomoonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

 

A ma soeur

(Fal Girl)

Por: Montserrat Varela

A ma soer” como título original que fue traducido en varios países como “Fat girl” (niña gorda), “Story of a whale” (historia de una ballena) y “For my sister” (para mi hermana), este el brutal largometraje escrito y dirigido por la polémica Catherine Breillat habla de la sexualidad femenina en la adolescencia.

 

Protagonizada por Anaïs (Anaïs Reboux), una chica bastante obesa y de personalidad complicada, y su hermana mayor, Elena (Roxane Mesquida), una chica muy atractiva y precoz. La historia comienza cuando ambas se encuentran de vacaciones con su familia. Aburridas de quedarse en casa, deciden dar un paseo por el pueblo mientras discuten sobre las relaciones de pareja y su sexualidad. Esto deriva en la historia de Elena y Fernando, su nuevo novio, con quien tendrá relaciones sexuales esa noche frente a su hermana a pesar de que algunas horas antes le había asegurado que pretendía “guardarse” hasta encontrar el verdadero amor. Por el contrario, Anaïs expresa su deseo de perder la virginidad con un “don nadie” y así de una vez por todas dejar atrás lo que para ella parece ser un mero trámite.

Su madre, tras descubrir la relación de Elena con Fernando, decide cancelar lo que resta de las vacaciones y manejar de regreso con sus hijas a Paris. En el camino intentan parar un momento para descansar y es ahí donde la película da un vuelco de 360° para dejarnos a todos en shock y al mismo tiempo, para confirmar la hipótesis que la protagonista expone a lo largo del film.

Con escenas sexuales explícitas y violencia no menos manifiesta, Breillat sacude nuestros valores y nuestra conciencia sobre todo en el desenlace de esta cinta que definitivamente es imprescindible de ver para poder formar su propio juicio.

 

A ma soer

Dir.  Catherine Breillat

Canadá, 2001

Trailer: 1:14

 

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | México |moonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.

 

12:08 al Este de Bucarest

 (A fost sau n-a fost?)

Por: Montserrat Varela

 

12:08 al Este de Bucarest | Dir. Corneliu Porumboiu | Rumania 2006

Del director Corneliu Porumboiu, ganadora de la Cámara de Oro en el 2006, esta deliciosa comedia rumana nos invita a una profunda reflexión por medio de la risa. Así, los protagonistas, habitantes de la ciudad de Vaslui (un pequeño pueblo al este de Bucarest), participan en un programa de radio para conmemorar la Revolución Rumana de 1989, donde concluyó el régimen comunista.

 

La cinta aborda este tema de manera satírica, rememorando el icónico día en que inició la revolución en la plaza del ayuntamiento, donde obligaron al dictador Nicolae Ceauşescu a salir huyendo de su país.

 

Dieciséis años después, se reúnen un viejo Santa Claus decadente y cascarrabias y un maestro de historia alcohólico, abusivo y racista, con el conductor del programa y dueño del canal de televisión de la pequeña ciudad, quien se propone esclarecer si en dicho evento estos personajes fueron verdaderos héroes revolucionarios o sólo ocasionales concurrentes de la plaza central.

 

Así, durante el programa, estos personajes son expuestos a las llamadas del público y junto con ellos irán reconstruyendo los acontecimientos ocurridos a las 12:08 de aquél día en que estalló la revolución para finalmente revelar si nuestros fascinantes protagonistas son héroes o solamente tuvieron una participación en la revolución meramente circunstancial, coincidiendo en estar físicamente en el lugar preciso que marcó el antes y el después en la historia de su país.

 

Gracias al tratamiento casi televisivo de una cámara inestable y amateur, el espectador de la película se convierte a su vez en espectador del programa transmitido para ser testigo y cómplice de todo lo que pasa en primer plano.

 

De una sencillez extrema tanto en fotografía como en locaciones, 12:08 al Este de Bucarest llegó a la pantalla grande para demostrar que no siempre se requiere de una gran producción para poder presentar una obra tan aguda, crítica y divertida como lo es esta película.

 

12:08 al Este de Bucarest

Dir. Corneliu Porumboiu

Rumaniam 2006

Canal YouTube: Juan Sánchez

Película Completa 1:25:15

 

 

 

Foto: Montserrat Varela

Montserrat Varela | Escritora y guionista | México |moonvaliente1q81@gmail.com

Nacida en la Ciudad de México. Estudió actuación en el Centro de Arte Dramático, A.C.. Becaria en la Fundación para las Letras Mexicanas. Ha publicado para la editorial Endora. Trabajó como guionista de series de TV para Grupo Odín Dupeyron . Es miembro de la Academia Literaria de la CDMX. Ganadora  de varios premios por su guion “Alicia” co-escrito con Michael Rowe. Su primer libro fue “Milagritos”, publicado por la editorial Cartopirata. Participó en la residencia para guionistas “Visiones en el Desierto”.  Recientemente publicó su segundo libro de cuentos “Adán (Sin Eva)”  y próximamente la antología “Narraciones con enfoque social” de la IBERO León.