25 agosto, 2026

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Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Puebla, México 2015

 

Una ciudad llena de glamour, estrellas de cine, elegancia y perfección; una idea vendida, una imagen que se pretende. Los Ángeles suele relacionarse con el cine y el idílico mundo de los placeres, las fiestas y la opulencia, pero eso no la excluye de tener los mismos problemas que cualquier otra ciudad, a veces hay crímenes, corrupción, hay venganza, muerte, negligencia, avaricia y competencia despiadada.

 

Los Ángeles al desnudo - posterEl contraste entre escenarios es parte de la atmósfera que el cine negro (film noir) utiliza en sus historias; Los Ángeles al desnudoL.A. Confidential (EUA, 1997) es ejemplo de ello. La historia se ambienta en la década de 1950, la época de oro de Hollywood, donde las estrellas de cine, su fama y su estilo de vida, eran foco de atención y motor inspirador de una ciudad como Los Ángeles. En contraposición se encuentra el lado oscuro de la ciudad: asesinatos, drogas y maleantes tomando el control de las esferas políticas y económicas de la ciudad. En ese ambiente se encuentran: Bud White (Russell Crowe), un temperamental y rudo detective defensor de toda mujer en problemas; Jack Vincennes (Kevin Spacey) un oportunista y manipulador detective de Homicidios que se hace de fama popular contratando los servicios (y ayuda) de Sid Hudgens (Danny DeVito), periodista de chismes con enfoque policiaco; y Ed Exley (Guy Pearce), un policía que cree en la justicia pero que hará cualquier cosa con tal de ganar, subir de posición en el cuerpo policiaco, imponer mano dura en nombre de la justicia y hacerse de una reputación legendaria.

 

Cada detective tiene sus fallas, pero su corrupción, falta de principios éticos, rigidez en la conducta, es para ellos una característica necesaria en su trabajo para hacer bien las cosas, para cumplir con lo que de ellos se espera; algo así como que para hacer un bien común hay que pagar un precio, que puede traducirse en sobornos, golpizas, implantación de evidencia, acusaciones falsas o el seguimiento de la ley, inflexiblemente, al pie de la letra, por muy imperfectas, inmorales y cuestionables que estas acciones puedan llegar a ser.

 

Cuando uno de los más grandes traficantes de drogas y líderes del crimen organizado en la ciudad es detenido por no pagar impuestos (en referencia homenaje a Al Capone) su puesto es el gran premio para muchos otros “empresarios” de la zona. El día que el compañero de Bud White es asesinado en una cafetería, las pistas llevan a cada detective, por su cuenta, a ir siguiendo un caso en el que al parecer los implicados son personas con importante renombre en la ciudad, además de estar ligados, de alguna manera, con el negocio de tráfico de drogas. Bud descubre que la situación está relacionada con Pierce Patchett (David Strathairn), hombre de negocios que además es dueño de una red de servicio de prostitutas que físicamente se parecen a estrellas de cine, entre ellas Lynn (Kim Basinger), de quien Bud se enamora y a quien quiere ayudar para salir del negocio. Jack Vincennes, con ayuda de la información extra-confidencial de Sid, descubre una relación entre los sucesos y la red de prostitutas “Fleur de lis”, aunque no sabe con exactitud que es el negocio de Patchett. Y Exley, quien se ve triunfador por el arresto y muerte (en un tiroteo) de los sospechosos de los asesinatos en la cafetería en donde falleció el compañero de Bud, descubre que la evidencia está convenientemente plantada, lo que significa que fue orquestada por los verdaderos responsables, quienes, para tener acceso a la información necesaria, deben estar bien conectados en la política y con el departamento de policía.

 

La red de corrupción y engaño se entreteje en un bien planteado desarrollo que desenvuelve en paralelo cada uno de los objetivos que mueve a estos tres detectives; ellos, sin saberlo, van persiguiendo el rastro de pistas que deja el caso, las cuales, por sí solas, no forman con coherencia una explicación de los hechos, pero unidas, pieza por pieza, sí, develando el porqué, cómo y bajo qué condiciones operan las personas responsables de los asesinatos, la falsa inculpación de los sospechosos y el nuevo negocio de drogas que ha llegado a sustituir el del recién capturado jefe del narcotráfico en la ciudad. El espectador, que mira cada una de estas piezas, puede ir hilando un misterio con las suficientes ramificaciones como para concluir que la imagen lo es todo; nada es lo que parece porque las apariencias son la clave de esta realidad.

 

La narración inicial, a cargo de Sid Hudgens, que escribe su columna sensacionalista, así lo explica, la ciudad no es realmente como la publicidad le hace creer a la gente que es; las personas en cargos importantes de poder, dentro del gobierno o la policía, por ejemplo, se han encargado de filtrar la información que se le presenta a la ciudadanía en una labor que pretende mostrar a sus ciudadanos el lado amable, perfecto y soñador con que Los Ángeles es asociada, ocultado una verdad llena de corrupción y muerte; incluso al final, cuando el caso es resuelto y los implicados son denunciados a los superiores de la justicia, las apariencias se mantienen, la verdad es dicha a medias y las negociaciones vuelven a suscitarse, todo es política y el que tiene el poder nunca pierde.

 

El desenlace es más que agridulce, una victoria a medias en donde los héroes reciben sólo una parte de lo que realmente quieren y merecen, para algunos incluso en las peores condiciones; mientras otros más se salen con la suya. El caso se resuelve, pero la realidad de los hechos, el panorama general de la ciudad, queda intacto; siempre habrá una publicación de chismes y amarillismo, siempre habrá un policía corrupto que utilice la información y la fuerza para negocios ilícitos, siempre existirá la compra de testimonios, siempre habrá un opresor y un oprimido. Lamentable porque queda la sensación de que es necesario mentir, engañar y manipular para tener éxito en la vida, así como para salvaguardar las “buena conciencias” de los ciudadanos, ajenos a estas realidades, pero ansiosos de tener seguridad y tranquilidad en “su vida”.

 

Ese tipo de sinsabores trágicos son parte del clásico tono con que el género de cine negro (o neo noir, como se le denominad al cine negro moderno) y crimen juegan en su narrativa, que en lugar de buscar ser esperanzadores y alegres, se apegan a una realidad más dramática y desoladora, una realidad más creíble, pequeñas luchas ganadas en una batalla más grande que la de los personajes dentro de la historia, inmersas en una realidad de juegos de poder superior al de las limitadas esferas de la vida personal del ciudadano común.

 

Basada en la novela James Ellroy y dirigida por Curtis Hanson, la película fue nominada a 9 premios de la Academia, de los que ganó dos, mejor actriz de reparto para Kim Basinger y mejor guión adaptado, para Brian Helgeland y Curtis Hanson.

L.A. Confidencial 

Dir. Curtis Hanson

Estados Unidos, 1997

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Teorema PosterEl hombre ha intentado entenderse y entender al otro, a la especie humana, desde tiempos antiguos; los estudios de la psique tienen como propósito explorar los procesos mentales de los individuos, en su razón, lógica, conducta, emociones, relaciones, inteligencia, desarrollo, motivación y evolución. Se trata, en síntesis, de encontrar los elementos que conforman y definen el carácter social del hombre en cada época y sociedad determinada. Teorías, metodologías e interpretación han llevado a las ciencias sociales a abrir un camino para entender el comportamiento humano. Teorema (Italia, 1968) es una película que dibuja una mirada de la complejidad del ser, permitiendo con su desarrollo, contenido y simbolismo, extraer elementos de análisis.

 

La historia gira en torno a una familia de posición económica alta en Italia, la pequeña burguesía ascendente con su carga de prejuicios morales, quienes reciben la visita de un extraño joven. Su carisma y atractivo seducen a cada integrante de diferentes formas, a la sirvienta, al hijo, la madre, la hija y el padre; hasta que un día él anuncia que se marchará, provocando reacciones inesperadas, desconcertantes, entre sus anfitriones, algunas trágicas, algunas de desesperación, algunas incluso espiritualmente divinas.

 

La ambigüedad alrededor del joven y el misterio que le rodea permiten que cada personaje y cada espectador le den el significado que elijan. “¿Quién es ese chico?”, pregunta una joven a la hija durante una reunión a la llegada del visitante; “Un chico”, responde ella, encogiéndose de hombros. El joven es una carta comodín, un extraño que sin embargo establece canales de comunicación reciproca que le hacen transitar en su papel del otro hacia una búsqueda de identidad por cada uno de los integrantes de la familia. Su función se manifiesta abierta a cualquier denominación, representación o significado que se le quiera dar, de acuerdo con el efecto que su presencia, y más tarde ausencia, tiene sobre cada uno de los miembros de esta familia: deseos reprimidos, anhelos, ideales, libertad, aspiraciones, frustraciones, dependencia, protección o aislamiento, entre otros.

 

El relato habla de la construcción de un mundo propio y la búsqueda de identidad  por parte de las personas (-y los personajes-) en donde todo parece perfecto, pero nada es casual; la aparición de este visitante es la explosión, o la ruptura, necesaria para el cambio. El efecto que su presencia tiene sobre cada una de estas personas por eso es significativa, porque responde a las necesidades de ellos como personajes en crisis, conscientes o inconscientes de sus propias problemáticas, negándolas, eludiéndolas u ocultándolas, de otros o de sí mismos, expresando en su conducta la falta de conciencia sobre su esencia humana, la enajenación ideológica y cultural en que los ha sumido el sistema capitalista.

 

La partida del joven extraño provoca consecuencias que no son bien asimiladas porque los personajes no saben qué hacer ni cómo comportarse ante su ausencia, debido, sobre todo, a la naturaleza de las relaciones establecidas con cada uno de ellos, donde el factor amoroso-erótico-sexual adquiere particular importancia, tanto para el encuentro con su condición humana como para vislumbrar un camino a la liberación de las ataduras ético-morales propias de la clase social en la que se ubican como familia. ¿Quién soy?, se cuestionan, y extraña, pero obviamente, no tienen una respuesta clara.

 

La devota sirvienta entra en un estado de culpa que, siente, debe castigarse en busca de una absolución, luego de un encuentro sexual con el visitante; el hijo comienza una etapa de autodescubrimiento que exagera la aceptación hasta tornarse en experimentación artística, libertina pero abstracta, bajo la influencia y acentuada fijación hacia el joven extraño; la madre rompe con cualquier atadura que su familia pudo significar, pero se pierde en el camino hacia la independencia y la sexualidad, busca su realización como mujer sin saber cómo hacer del acto sexual una expresión de amor ; la hija se autodestruye cuando se convence de la insignificancia de su vida, no porque realmente alguien sea insignificante como ser humano, sino porque no encuentra el sentido de su vida; mientras el padre se aleja del orden y la razón, de su estilo de vida, de sus valores, en su intento por entender la importancia de su trabajo, su dinero, su posición social y su trascendencia como persona.

 

Durante su composición, la película hace alusiones varias a un Dios, al desierto como imagen de un vacío y el vencer, destruir y restaurar como un ciclo necesario e inevitable. Criticando a su paso, a través del desarrollo narrativo, situaciones relacionadas con temas como el materialismo, la división de clases sociales, el consumismo, la búsqueda de identidad, la obsesión, la fijación y la salvación, así como también la forma en que el hombre se esconde detrás de todos estos conceptos para justificarse y justificar su, a veces, falta de ímpetu, carencia de conciencia, la enajenación que caracteriza a la sociedad del siglo XX. Enajenación, por cierto, hoy cada vez más acentuada.

 

¿Es el visitante un ser divino; literal o sólo metafóricamente hablando? Qué es lo que prevalece de su presencia y los cambios que su partida traen para los personajes al obligarlos a confrontarse a sí mismos, es la parte más significativa de la película. Las respuestas serán una serie de asimilaciones divergentes y convergentes; la interpretación variará de espectador a espectador porque cada quien entenderá la historia de manera diferente, y esa, como habilidad narrativa y discursiva del proyecto, es uno de sus mayores atributos.

 

La construcción, abstracta, simbólica, visual y observadora, sirve como apoyo para entender el tipo de atmósfera, en su espacio y su mente, que viven estos personajes; una técnica que complementa el contenido narrativo con la técnica cinematográfica en una misma sintonía reflexiva: un teorema, una demostración lógica, principios fundamentales de teorías.

 

Escrita y dirigida por  Pier Paolo Pasolini, la película está protagonizada por los actores Terence Stamp, Laura Betti, Silvana Mangano, Massimo Girotti, Andrés José Cruz Soublette y Anne Wiazemsky y refleja, sin duda, el ambiente cultural crítico, la revolución sexual y el anhelo libertario que se dejó sentir en los países europeos en el año en que fue estrenada la película: 1968.

Teorema

Dir. Pier Paolo Pasolini

Italia, 1968

Trailer Canal Youtube: BFI trailers

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Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Modelo Actancial _ Diana Alcántara
Foto: Modelo Actancial _ Diana Alcántara

El modelo actancial deriva de las teorías narrativas de Julien Greimas, lingüista francés (1917-1992); se utilizó inicialmente en la literatura y la narrativa por cuestiones de análisis relacionados con el lenguaje y el discurso (semiótica y semiología). Más tarde el prototipo fue adoptado por otras formas narrativas, el teatro o el cine entre ellas, para analizar la estructura de su discurso.

Un “actante” es una unidad autónoma con capacidad de acción, siendo precisamente el sujeto quien realiza la acción, por ejemplo, “Yo bailo” (sujeto + verbo). El propósito de este esquema aplicado a la narrativa es determinar las funciones de los participantes de un relato dentro de la historia que se cuenta.

Existe una correspondencia directa con el estructuralismo, filosofía que estudia la relación entre elementos que en conjunto conforman un sistema superior, es decir, las relaciones sintácticas de las partes que construyen una estructura. En el caso de las narraciones estos elementos son sus personajes.

 

En un relato cada personaje tiene una función dentro de la historia, si esto no sucede, los personajes son innecesarios y deben ser removidos del relato. De este principio deriva el nombre del modelo, “actancial” viene de “actante” y actante se refiere a acciones, que actúa. En “Morfología del cuento” de Vladimir Propp (1895-1979), publicado en 1928, el lingüista ruso habla de la función de los personajes en la historia como acciones divididas por el punto de vista de lo significativo en el curso de la acción (la narración).

 

El “actante”, entonces, tiene una función, un papel o un rol determinado; por ejemplo el villano o el héroe, y su objetivo en la historia, el cómo impactan sus acciones al resto de los personajes, es la razón de su existencia, porque al actuar, al cumplir su función, el “actante” hace que la historia progrese. Si el príncipe quiere rescatar a la princesa tiene que pelear contra el dragón. Tanto el príncipe, como princesa, como el dragón, tienen una función específica para existir: el héroe tiene una misión que cumplir, la doncella es su motivador y gratificación, mientras la criatura mágica es el obstáculo a superar para completar la misión.

 

Este modelo reconoce cinco elementos básicos en cada relato: a) Sujeto, personaje principal que realiza la acción (principal); b) Objeto, que es la misión, camino o recorrido por completar; c)  Destinador, causa que mueve al sujeto, el qué o quién lo impulsa; d) Destinatario, aquel que se beneficia de la acción, para qué o para quién se hace; e) Ayudante, un compañero o apoyo para poder completar el cometido y; f) Oponente, principal villano u obstáculo a superar, la fuerza que trabaja en contra de que el sujeto concluya su camino.

 

Ejemplificando el modelo con la película Buscando a Nemo (EUA, 2003) los elementos se disponen de la siguiente manera: Marlín es un pez que va en busca de su hijo Nemo, en el camino se encuentra con Dory y juntos viajarán por todo el océano hasta encontrarlo. Marlín es el sujeto, él carga con la acción eje del relato; el objeto es la misión de ir a buscar a su hijo, Nemo, quien es el destinador; Dory, por tanto, es el ayudante; las medusas y los tiburones son algunos de los varios oponentes que se encuentran en el camino; mientras el destinatario son tanto Dory como Marlín, así también pueden ser los otros peces que viven en donde tienen capturado a Nemo.

 

La historia de la Caperucita Roja es otro buen ejemplo. Caperucita es el sujeto, el objeto es llevar comida a su abuela, quien es el destinador, el lobo es el oponente, el leñador el ayudante y la madre de Caperucita el destinatario.

 

El esquema actancial es una herramienta de análisis para estructuras básicas narrativas, no siempre aplicable al cien por ciento o al pie de la letra para todas las historias. Algunas son más difíciles de descifrar, por ejemplo, aquellas con varios protagonistas o las que están divididas en segmentos, en donde varias historias se cruzan en algún punto. Estas historias son más complicadas de dividir en sus partes ya que en cada porción que conforma el relato, cada sujeto, tiene su propio esquema aplicable.

 

Dentro de la escritura de guiones también se reconocen elementos recurrentes en las películas sobre el tipo de “actantes” que participan en una historia y la función que cumplen dentro de la misma, arquetipos que se moldean para contribuir con el desarrollo del relato. The Writer’s Journey, por ejemplo, libro de guionismo escrito por Christopher Vogler, habla de 8 de los más comunes y más usados: el héroe, el mentor (guía o entrenador), la sombra (villano o enemigo), el anuncio (persona o evento que llama a la aventura), guardianes del umbral (obstáculos que se interponen), cambiante [shapeshifter en inglés] (persona que al cambiar de opinión, sentimientos o perspectiva, cambia el curso de la historia), embaucadores (engaños o travesuras que llevan al cambio) y aliados.

Los elementos son sólo lineamientos que funcionan como guía para reconocer los diversos personajes existentes y cotidianos (o necesarios) cuyas funciones logran enriquecer una historia. El modelo actancial permite analizar estos elementos y descubrir las diferentes vías narrativas que un relato puede elegir, así como determinar la contribución que cada elemento ofrece con su presencia, algo importante en todas las historias, la cinematográfica incluida.

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Z

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Z Poster2A veces el caos dentro de una nación se genera por la combinación de inconformidades, insatisfacción social, confrontación ideológica y la lucha por tener el control; una sociedad que no confía en su gobierno, un gobierno que no vela por los intereses de la sociedad sino por la de sus partidos, una oposición con insuficiente determinación y un grupo de organizaciones ciudadanas internas que deciden actuar radicalmente. La falta de control y orden, de espacios públicos en donde dirimir las diferencias, desembocan en una serie de conflictos sociales en donde la fatalidad, la violencia y la tragedia son parte de los resultados que se obtienen.

Z (Francia-Argelia, 1969) es una historia de choque entre círculos de poder, propiciando no sólo injusticias, también intolerancia, abusos, cinismo y descaro rodeando a dichas esferas al mando de ciertos grupos sociales representativos. Cuando un grupo de izquierda a punto de dar un discurso pacifista y anti-guerra se ve forzado por presiones del gobierno  a realizar su reunión en un lugar distinto a donde se tenía planeado, manifestaciones organizadas en contra de ellos llenan las calles alrededor del nuevo punto de reunión La policía se mantiene al margen incluso cuando miembros de este grupo son violentamente atacados y la reunión culmina con la muerte de su dirigente, un Diputado del gobierno. La policía declara que se ha tratado de un accidente, pero el investigador designado por el gobierno encuentra diversas contradicciones y huecos de información en los reportes oficiales policiacos y forenses que indican pudo haberse tratado de un asesinato planeado; cuando testigos clave del suceso comienzan a ser perseguidos, desaparecidos o comprados, tanto el gobierno, los miembros del partido de oposición, como los ciudadanos responsables tendrán que tomar decisiones, algunos querrán salvarse de culpas, otros tendrán que exponer la verdad.

La trama se va fabricando alrededor de una serie de mentiras y verdades a medias en donde algunas posturas obedecen a necedad (y necesidad) propia, como el hombre que llega a declarar haber escuchado el plan de asesinato y que se niega al desprestigio que el gobierno hace sobre él y su declaración (dicen que miente por enfermedades y demencia); el hombre afirma cumplir su deber de su ciudadano pero también busca la fama pasajera que su testimonio le dará al aparecer en los periódicos. O las posturas que obedecen a intereses políticos, como el general de policía y sus subordinados, que saben que si se declara como asesinato la muerte del diputado de la oposición, su propio partido se verá afectado en las próximas elecciones, lo mismo que incluso su propio puesto en el gobierno.

El suceso se vuelve un circo de mentiras, injuria, difamación, desacreditación, complicidad y negligencia. “No sugiero nada, sólo enumero los hechos”, menciona el investigador cuando rinde cuentas de sus resultados a sus superiores y quien intenta mantenerse imparcial durante su labor. El problema es que muchos de los hechos sugieren algo, porque van ligados a otro tipo de pruebas, indicando que es posible que la policía se encuentre involucrada en el asesinato.  Además, los hechos como tal son también modificados, interpretados y manipulados, lo que inevitablemente ya sugiere también algo.

El desprestigio se Z imagenda cuando las pruebas son manejadas como simples chismes y se sugiere enfáticamente que los motivos de las mismas son producto de la determinación de la oposición por evidenciar las fallas del gobierno, de tal forma que la mentira comienza a tornarse creíble para quienes la escuchan. Repite una mentira una y mil veces más, hasta que la creas, entonces otros igual la creerán verdad, dicta el dicho popular. En este caso, eso es lo que se pretende.

El honor se pierde y la situación sólo recalca la posibilidad de que la reunión fue saboteada porque el espíritu de lucha del Diputado en cuestión ha comenzado a ganar seguidores. La ideología debe ser controlada y moldeada de acuerdo con los intereses y necesidades del partido, dicta la democracia de derecha en el gobierno en esta historia; para ellos cualquier pensamiento en contra de esta ideología es visto como una enfermedad que debe erradicarse y eso es lo que los impulsa a actuar, pero como su posición pública no les permite verse evidentemente involucrados, deciden actuar a través de terceros, una organización que pueden utilizar para fines propios a cambio de sobornos.

Al final, cada grupo involucrado responde a sus propios intereses; no es cuestión de conocer la verdad, sino de salir lo menos perjudicados cuando el caso se dé por concluido. Los involucrados, intelectuales y materiales, son protegidos en cierto nivel, la verdad es resguardada hasta cierto grado y cuanto es posible y la evidencia es puesta sobre la mesa lo más viablemente permitido, no más.

Las secuelas, sin embrago, sólo demuestran qué tan profundo en el poder pueden estar los implicados. Mientras algunas sentencias menores se dictan a varios de los responsables, investigadores, testigos y otras cabecillas del gobierno y grupo de oposición se encuentran con la muerte en misteriosas circunstancias o la destitución de su cargo o profesión.

Z viene del griego antiguo “vive” y se refiere al símbolo que los seguidores utilizan para continuar con el legado de su líder una vez asesinado. “Cualquier parecido con la realidad, personas vivas o muertas, no es por coincidencia. Es deliberado.”, firman al inicio de la película Costa-Gavras y Jorge Semprún, guionistas de la historia, basada en la novela del escritor Vassilis Vassilikos. Y aunque el trazo y contenido se basa en hechos reales, lo que se ve en pantalla también puede ser reflejo de otras realidades presentes, vigentes en el ambiente social de este tercer milenio, incluida la falta de libertad de expresión, la represión, la corrupción, la burocracia, la violación de los derechos humanos, la falta transparencia en las investigaciones legales por parte del gobierno o la forma operativa de grupos extremistas que como resultado sólo esparcen violencia dentro de una sociedad. Una película que demuestra el potencial crítico del medio cinematográfico para exhibir el grado de descomposición de una sociedad supuestamente democrática.

Z

Dir. Costa-Gavras

Francia-Argentina, 1969

1: 25 Trailer

Canal Youtube: Rialto Pictures

 

Foto: Diana Alcántara
Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo

Velocidad Narrativa | Diana AlcántaraPaul Virilio es un teórico francés que ha trabajado temáticas como la urbanización y la cultura. Según las teorías de Virilio la sociedad se mueve a mayor velocidad por causa del desarrollo tecnológico; para explicar esto ha creado el término “dromología”, que habla la relación directa entre velocidad y tecnología. Por ejemplo, el hombre ha creado tecnología que facilita y agiliza sus tareas, el invento del microondas, por mencionar uno. De esta manera, y casi por inercia, la sociedad se acostumbra a una velocidad en su ambiente que responde de igual manera a sus necesidades, por lo regular reflejadas en los inventos tecnológicos, las computadoras, la telefonía celular o los medios de transporte.

 

Bajo estas directrices la tecnología cambia la forma en la que la sociedad evoluciona y, la relación que ésta tiene con la velocidad, es parte de la vida social, la comunicación, la tecnología, el poder o la guerra. Las noticias son ejemplo de este movimiento. Cuando un evento sucede, la noticia ya no sólo viaja a través de medios de comunicación tradicionales como el periódico o la radio, sino que en la actualidad el Internet y las redes sociales han creado un nuevo canal de comunicación inmediato, de tal forma que cuando un evento toma lugar, la noticia puede viajar con más rapidez que hace diez años, envejeciendo de inmediato, para ceder su lugar en la actualidad noticiosa a los múltiples acontecimientos que suceden en cualquier parte del mundo y que se propagan con igual velocidad a casi cualquier rincón del planeta.

 

El trabajo de Virilio se basa en la idea de que la velocidad es relativa, no es un fenómeno, sino la relación entre fenómenos; la velocidad es presente, no algo continuo, por lo tanto, se entiende como la distancia entre un momento (fenómeno o acción) y otro. Este tipo de entendimiento es acorde con lo que la filosofía postmodernista afirma: vivir en el presente, la búsqueda de lo inmediato, el progreso individual y la economía del consumo.

 

La velocidad narrativa se refiere a un tipo de narración inmediato, un relato rápido y apresurado con el fin de consumo, una narración en constante movimiento. Dentro del cine hay diferentes formas de aproximarse a este concepto, no obligatoriamente predestinado a ser algo positivo o negativo.

 

De alguna forma las películas optan por una velocidad narrativa por diferentes causas y razones, a veces para dar agilidad al relato, o para simplemente mantener un ritmo acorde con el tipo de historia que se cuenta. La velocidad, entendida como el ritmo de la historia, responde a razones particulares según las características del relato de que se trate.

 

Es común que géneros específicos se envuelvan de narrativas particulares. Una película infantil no puede ir al mismo ritmo que una película romántica, porque el tipo de historia que se cuenta es diferente, lo mismo que la composición del público que la mira, o a quién va principalmente dirigida. De la misma manera una historia de suspenso o misterio o un drama que explore el desarrollo y crecimiento de sus personajes puede detenerse (visualmente), tomarse su tiempo, para crear atmósferas y dejar que la escena se desenvuelva con detenimiento con el fin de explorar temáticas, personajes, acciones y reacciones (dentro de la historia, pero dirigiéndose directamente al espectador).

 

Las historias de acción suelen estar construidas con secuencias en constante movimiento porque son los parámetros que se esperan en este tipo de historias; siguiendo los cánones generales, si se cuenta la historia de un asesino serial, lo que se espera es que un asesinato salte en pantalla cada cierto tiempo, de lo contrario la película no estaría cumpliendo con lo que promete.

 

Visto desde otro punto de vista, la velocidad narrativa en mucho del cine actual responde a las razones de la “dromología” de la que habla Virilio. Historias rápidas y casi vacías que se enfoquen en contar algo con rapidez con el fin de ser sólo narraciones pasajeras y poco profundas. ¿Por qué? Por la velocidad tecnológica. Más tecnología significa mayor producción cinematográfica y mayor acceso al cine y, tal vez, sólo por inercia, la necesidad de más y más rápidas narrativas, es decir, unidades (películas) para el momento, para el presente, para el ahora y el ya, algo precisamente impulsado por la propia velocidad cultural y social que aborda Virilio y el hipermodernismo.

 

El fenómeno en general en un proceso que, irónicamente, se ha tomado su tiempo en develarse. La narrativa cinematográfica es cambiante porque la sociedad así se lo ha demandado, es por ello que el cine de los años cincuenta o de los años setenta se sienta desarrollándose a un ritmo diferente que el cine actual. Una película policiaca de hace diez o veinte años no se “siente” igual que una realizada en esta década; su historia, su trama o sus personajes, pero en general la forma en la que se cuenta y el ritmo que elige para su desarrollo, algo así como su esencia y su guión, son diferentes, tomas largas o escenas más contundentes, por ejemplo, diálogo directo o diálogo que se permite explorar diferentes ángulos. El cine ve cambios en su realización, dirección o musicalización y, en su conjunto, estos cambios (de velocidad) le dan otra cara al cine, según la época en la que se realice. Tal es la importancia de la velocidad narrativa y de analizar cómo el contexto social (político, filosófico, económico y cultural) influye en la forma en la que se aborda el cine, en su creación, realización, comercialización o consumo.

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Poster Teenage PaparazzoSi una celebridad, según el diccionario, es una persona con fama, ¿qué es la fama? La opinión colectiva de la gente sobre la excelencia de alguien en su profesión, escribe el Diccionario de la Real Academia Española. ¿Pero qué representa la fama para la sociedad actual, cuáles son los parámetros que hacen a alguien famoso, que le hacen una celebridad?

 

Teenage paparazzo es un documental de 2010 que profundiza en el tema de la fascinación por las celebridades a través de los ojos de diversos participantes y con un adolescente trabajando como paparazi en el eje central del relato.

 

Adrian Grenier, actor de cine y televisión y quien funge como productor y realizador de este proyecto, comienza su investigación luego de que un día se encuentra con un adolescente de 14 años, Austin Visschedyk, trabajando como fotógrafo de personalidades públicas.

 

¿Por qué?, se pregunta Grenier, ¿qué motiva a este muchacho a sumarse a la profesión a tal edad?, ¿el dinero, lo atractivo que puede resultar acercarse a actores, músicos y otros artistas? Para hacerlo, inevitablemente, Austin debe tener una habilidad con el manejo de la cámara y con la técnica de la profesión. Las preguntas conllevan al proyecto y a, en el camino, realizar reflexiones sobre la relación simbiótica que se crea entre los participantes del ciclo: el fotógrafo que capta al artista y que luego vende la imagen a revistas, las revistas que publican las imágenes junto con un contenido cimentado en elementos de publicidad, elementos de venta y noticias capaces de construir o destruir personalidades para capturar la atención del último eslabón, la gente, las personas que compran y consumen, ávidos, además, tales fotos, por la información, o por tal chisme.

El fenómeno social no es la foto en sí, sino la socialización combinada con una “relación parasocial” de las personas con los entes públicos, la relación de poder y la de idealización. Realmente no conocemos a las celebridades, pero sentimos que lo hacemos cuando sabemos cosas de ellos: su fecha de nacimiento, su color preferido, el tipo de café que prefieren tomar, por mencionar algunos ejemplos; el público quiere sentir que la celebridad es una persona común que tiene similitudes con cualquier otra persona, lo cual se cumple si se ve al artista realizando actividades rutinarias, salir de paseo, ir a la escuela, viajar por vacaciones, tomar un café, comprar gasolina. La relación parasocial es unidireccional y mientras uno sabe toda la información del otro, la celebridad en este caso, no sabe de las personas, porque no existe una relación real.

 

Estas son algunas de las temáticas explicadas en el documental, que entrevista a investigadores de sociología, a otros fotógrafos paparazi o a diversos artistas del medio del cine y la televisión por igual. La historia es un pretexto para levantar preguntas respecto al tema de la fama y la relación que se da entre celebridad y fotógrafo, pero también ahonda en la perspectiva de Austin respecto al tema.

 

Austin, reflexiona Grenier, tal vez hace lo que hace porque es lo que su ambiente le enseña, la vida en Los Ángeles, en Hollywood, el bombardeo de este tipo de realidad y correlación alimentada por parte de los medios de comunicación, de ciertas esferas de la sociedad y de la comunicación que la era de la información actual tiene con el internet. En el proceso la película no condena ni a sus padres ni al entorno en el que el adolescente promedio actual se desenvuelve, sino que establece distintas fuentes que influyen en ellos. Existe una ávida fijación colectiva con las celebridades, con las personalidades de un medio específico, pero no siempre por sus logros profesionales, sino por el simple hecho de ser conocidas o famosos. ¿Cuántos más aspiran a algo parecido, a la fama sólo por la fama, a la facilidad de la situación?

 

Yo soy aburrido para los fotógrafos, dice Matt Damon; quien menciona que como actor casado y con hijos sus fotografías no venden tanto como las de otras personas, haciendo que los paparazi se acerquen menos a él.

 

Hipotéticamente qué tendría que hacer para vender, pregunta Grenier a Austin, qué circunstancias harían que una fotografía mía valiera miles de dólares. Salir con alguien famoso, dice el joven, salir con Paris Hilton o Lindsay Lohan.

 

 

El actor decide seguir el consejo y realiza el experimento. Una cita amistosa con otra celebridad y las revistas de espectáculos encabezan la nota especulando una relación sentimental entre ellos. El rumor no tiene fundamento alguno, pero vende y se vuelve popular.

 

 

¿Será que los fotógrafos sólo hacen su trabajo o es que se convierten en acosadores, en invasores de la privacidad? ¿Es que el artista actual debe asumir que el trabajo viene de la mano con la fama y la fama viene de la mano con ser fotografiado en cualquier lugar, en cualquier instante? ¿Es que existe una colaboración entre los encargados de las relaciones públicas y algunos artistas y fotógrafos? ¿Son estas fotografías una forma de humanizar a personalidades que están de otra forma puestas en un pedestal? ¿Los fotógrafos trabajando como paparazi logran que se pierda la privacidad y la confianza que se puede tener en las personas?

 

 

El documental parece responder muchas de sus preguntas y lo hace con un fundamento sólido, desde una perspectiva crítica y reflexiva de la situación, explorando el panorama desde el punto de vista de uno y otro. Grenier dice comenzar a entender la excitación y adrenalina que significa seguir a una personalidad del medio para fotografiarla, luego de que él mismo se pone en los zapatos del fotógrafo y con cámara en mano se convierte momentáneamente en un paparazi.

 

 

Hacia el final el actor se detiene a analizar y corregir sus propias acciones, en especial con lo relacionado a las consecuencias de haber puesto en la mira a Austin, hacerle a él con su cámara de vídeo lo que la cámara del paparazi hace con sus objetivos, cerrando con la pregunta sobre qué se puede aprender de la situación, del escenario, cómo puede el joven sacar provecho de la experiencia.

 

 

Paparazi es una palabra italiana que se refiere al ruido que hacen los mosquitos. La asociación en la cultura popular de la palabra con el fotógrafo cuyo trabajo es capturar las imágenes de celebridades en su rutina diaria, viene de un personaje de la película “La dolce vita”, de Federico Fellini; un personaje que es un fotógrafo de nombre Paparazzo.

 

 

La relación entre los paparazi y las personalidades sigue cambiando; respeto, colaboración o explotación, siempre habrá alguien que saque provecho de la situación. El documental habla de la fama, la popularidad, la adolescencia, la comunicación y el entretenimiento, las formas de acercarse al mundo y a las personas (incluidas las figuras públicas) y la relación entre la ficción y la vida real.

Tennage Paparazo

Dir. Adrian Grenier

Estados Unidos, 2010

2:30 Trailer

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por : Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

twelve monkeysDoce monos (EUA, 1995), basada en la película francesa de Chris Marker titulada La jetée, parte de una idea principal: Qué pasaría si… Ante esta situación, manejada ya por otros cuantos idealistas, se encuentra un proyecto lleno de posibilidades reflexivas que toman forma a través de las experiencias que vive su personaje principal, James Cole, un hombre que busca encontrar el dónde, cuándo y cómo del virus que provoca la casi extinción de la raza humana.

Con temáticas que bien puede ser motivo de debate, crítica y reflexión, no sólo en ámbitos como la ciencia y la educación, también en la literatura y el cine, llega una pregunta importante: ¿Cómo es que una idea como ésta es abordada por tantas personas y a través de tan diferentes visiones? La respuesta puede encontrarse en el pensamiento global que invade a la sociedad actual en cuanto a las relaciones sociales, el ambiente y la globalización, las nuevas enfermedades, las nuevas tecnologías, la conciencia ambiental y de la naturaleza, el conocimiento y el desconocimiento del entorno, o la realidad y la incertidumbre del ser como tal.

La destrucción causada por un virus letal que el hombre no podrá controlar, mismo que llevará al fin de la humanidad y a los pocos sobrevivientes al borde de la locura en su busca por encontrar la cura, es el eje central de la película y cada personaje parece moverse alrededor de esta idea, pero siempre siguiendo su propia filosofía y poniendo en entredicho su ética personal. James Cole inicia su viaje descubriendo, junto con el espectador, la razón aparente de su misión que lo lleva a seguir los pasos de los supuestos responsables de la catástrofe: el ejército de los doce monos. Y así, con cada paso, con cada decisión, Cole evoluciona hasta descubrir la realidad (un escenario que debería preocupar a la sociedad en el presente): que  la mano del hombre es la causante misma que lo ha llevado al borde de su extinción.

Pero como todo proceso de racionalización, autodescubrimiento y concientización, el viaje de Cole es el viaje de reflexión al que aspira la película para con el espectador. Al inicio, el hombre se muestra como una persona envuelta en el sistema, una pieza más del todo sin relevancia ni importancia que debe obedecer sin preguntar; una extrapolación atinada de la situación actual del individuo en su participación dentro de la organización social y la estructura de la economía y del gobierno actual. Sus descubrimientos y convicción para cambiar el futuro le dan eventualmente las armas para convencerse de su iniciativa, de las posibilidades y de la esperanza que se desata gracias a la independencia de sus decisiones.

Los científicos, por su parte, representan el poder jerárquico más alto de la sociedad, personajes que sólo buscan su beneficio en un sistema en que la supervivencia del más fuerte lanza al ciudadano promedio a coexistir en una estructura competitiva y diseñada por peldaños piramidales. En la película, el móvil de los personajes son completos opuestos, mientras Cole intenta salvar a la humanidad para crear un mundo más amable, los científicos planean adueñarse de la superficie terrestre aún habitable, en donde sólo unos pocos elegidos podrán ajustarse al nuevo modo de vida que se planea para el futuro.

Por su parte, el tiempo dentro de la historia se maneja de una manera no lineal a propósito; los viajes entre pasado, presente y futuro pretenden ofrecer pistas que permitan entender la relación de los personajes, así como el entendimiento del efecto en cadena, es decir, el efecto dominó que demuestra que cada persona no puede ser vista como un ente aislado.

Y, ¿por qué no pensar que cada viaje al pasado en un episodio en la mente de Cole? El mismo personaje se lo cuestiona, pero desecha la idea porque así lo decide: su vida es mejor en el pasado porque de cierta manera allí es más libre. Las personas creen lo que quieren creer y ven lo que quieren ver, lo que vuelve a la sociedad poco crítica y poco reflexiva.

Pareciera entonces que se trata de un propuesta llena de estereotipos y exageraciones del discurso; pero esto sucede porque su director, Terry Gilliam, no podría de otra forma representar con ojo analítico el sistema mismo actual, sin plantear un panorama a futuro de lo que sucedería si se continúa siendo una sociedad llevada por la inercia, la comodidad y el conformismo. El manicomio que aparece en la película, por ejemplo, se encuentra repleto de una filosofía liberal y de un pensamiento crítico. Bastaría con preguntarse cuál personaje está más loco, ¿el hombre que desata el virus?, ¿los científicos que juegan con el tiempo?, o ¿los enfermos del manicomio que, conscientes de sus condición y situación, se permiten actuar y pensar sin restricciones?

Entre ellos se encuentra Jeffrey, de carácter excéntrico pero un actuar congruente con la sociedad que le rodea y sus respectivas reglas, con ideas revolucionarias y las ganas (aunque limitadas) de realizar un verdadero cambio. En algún momento Jeffrey menciona que la gente es producto del consumismo; algo que hace pensar sobre la fuerza, el valor y la individualidad de la personas, en especial si se analiza la gran influencia que los medios de comunicación o los líderes de opinión toman en las decisiones de cada persona. Él libera a los animales del zoológico en una analogía a la jaula social herméticamente cerrada y reforzada que carga con la esperanza y la fe de que alguien llegará a liberarlos de sus barrotes. Y cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.

¿Por qué doce monos? ¿Cuál es la razón de un símbolo rojo en forma de círculo en el que doce monos se siguen uno al otro? ¿Es para cuestionarse si es mejor ir contracorriente o apegarse al curso y molde determinado que se nos impone? Cada acción tiene una reacción, las decisiones de cada personaje logran que las piezas de la historia encajen la una con la otra, tal como la vida misma.

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12 Monkeys | Trailer

Dir. Terry Gilliam

Estados Unidos, 1995

2:50

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

La poesía es un género literario de composición y expresión artística. De estructura bella y armónica, sus palabras son inspiradoras, reflejo del sentir y pensar del autor, de la época en la que vive, de las experiencias que lo forman, de las historias que le rodean, de sus anhelos, sus sueños y sus acciones. De estructura sinfónica y sintáctica, su entendimiento y percepción cambia de acuerdo con la reflexión y apreciación de cada persona; situación que ha dado pie a cineastas interesados en incluir, de alguna forma u otra, a la poesía dentro del cine.

 

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Poesía proviene de la palabra griega “poiesis” que significa “hacer”; poesía significa libertad creativa así como actividad recreativa. Con esa idea en mente se entiende el filosofar de Griegos y Romanos, así como sus relativos en las muchas otras culturas antiguas. Cantos poéticos como los de Homero en La Ilíada y la Odisea; historias que han inspirado diversas películas de época, representando pasajes de esta literatura como la guerra de Troya, el destino de Elena de Troya, o el de Ulises.

 

Otras películas han basado sus argumentos en poemas, tal es el caso del poema anglosajón anónimo encargado de contar la historia de Beowuf; o aquel poema escrito por Béroul cuyo protagonista es Tristán, personaje principal de la leyenda de Tristán e Isolda. El Lado Oscuro del Corazón (Argentina-Canadá, 1992), por su parte, se alimenta en gran medida de la poesía que acompaña al personaje principal de esta historia en un viaje reflexivo, con poemas de Mario Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo, de sus autores y del arte.

 

Una rama más del cine de poesía lo constituyen películas que tratan de la vida de escritores o se inspiran en periodos de la vida de ellos y sus procesos creativos. Un ejemplo notable es la película El Cartero (Italia-Francia-Bélgica, 1994), relato sobre la amistad entre Pablo Neruda y el hombre encargado de su correspondencia, amistad alimentada por la poesía y su influencia en la vida de ambos hombres.

 

La poesía como activador de la creatividad y la expresión se encuentra constantemente presente en las películas. No se limita a mostrar personajes acercándose a ella a través de la lectura, también explora la misma escritura y la manera en que ésta toma parte en las relaciones de los personajes. La literatura como modo de acercamiento entre personas, ya sean relaciones maestro-alumno, madre-hija, enamorado-enamorada, personas distantes, parejas entrelazadas, personas ajenas, conocidos o desconocidos.

 

Es por ello que existen casos en que un personaje de una película decide expresarse a través de poemas que demuestren aquello que sienten y piensan. Películas como En sus Zapatos (EUA-Alemania, 2005), Hannah y sus hermanas (EUA, 1986) o Más allá del cielo (EUA-Canadá, 2010), por ejemplo, han utilizado el trabajo del poeta E.E. Cummings dentro de sus tramas, por medio de sus personajes, en escenas en donde éstos recitan poemas de este autor.

 

En otro acercamiento a la poesía, existen películas en donde los personajes retoman este tipo de literatura activamente, escribiendo y declamando ellos sus propias creaciones. En un gran final, Kat, protagonista de 10 cosas que odio de ti (EUA, 1999), recita un poema inspirado y dedicado a su interés amoroso Patrick. No sólo el guión de la película se basa en una obra de William Shakespeare, también este poema tiene su referencia a un soneto escrito por el autor británico.

 

De variedad temática como la ética, amor, desamor, amistad, valor, venganza, soledad, felicidad y demás infinitos tópicos que se pueden externar a través de la poesía y que han aportado una opción creativa y educativa en el cine. Más allá de una forma de expresión y más allá de versos armónicos, la poesía en el cine no sólo inspira historias, la poesía se presenta como una invitación a explorar la literatura, siendo el cine, entonces, una puerta abierta al arte, para unos y para otros, para cineastas y para espectadores.

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | diana@filmakersmovie.com | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

DianaAlcantaraFMM
Foto: Diana Alcántara

Un guión cinematográfico es una historia contada en imágenes. En términos generales el guión se refiere a las indicaciones, descripciones, diálogos y detalles que especifican lo necesario para la realización de una historia en formato audiovisual, pero una película es más que su guión llevado a la filmación. La cinematografía es un trabajo en conjunto y una buena historia significa un trabajo bien realizado en departamentos como dirección, producción y  actuación, por mencionar algunos.

Un buen diálogo destaca en papel, pero toma fuerza en la película gracias a la interpretación de los actores, a los ambientes y la atmósfera del escenario o a la acertada forma del director para capturar la escena; la música o la iluminación por ejemplo, también destacan en el arte cinematográfico y, finalmente, todo el conjunto es lo que atrae al espectador cuando ve una película. Todos estos elementos juegan un papel importante cuando de llevar un proyecto a la pantalla se trata, porque es con ellos con los que el público, siguiendo los modelos de comunicación básicos,  se identifica, se conecta y se relaciona.

Un buen guión no siempre resulta en una buena película y viceversa, pero un buen guión, una frase ilustrativa, inspiradora, emotiva, concreta, atinada, siempre encuentra la forma destacar. El cine, con su variada y vasta cantidad de proyectos, ofrece una interminable muestra de este tipo de frases. A continuación una compilación de algunas significativas e interesantes líneas de diálogo:

 

“Guardamos secretos de mucha gente, pero sobre todo, los guardamos de nosotros mismos y llamamos a eso olvidar”. Trance – En trance (2013)

 

“Sólo somos los recuerdos que creas en las personas que conoces” My blueberry nights – Noches púrpuras (2007)

 

“Creo que si tal cosa como la suerte existe, sólo espero tener la suerte suficiente para notarla cuando venga en mi camino”.

Thirteen conversations about one thing – Vidas contadas (2001)

 

“Incluso un reloj descompuesto marca la hora exacta dos veces al día”.

Fracture – Crimen perfecto (2007)

 

“Hay algo delicioso en escribir las primeras palabras de una historia, nunca puedes decir con exactitud a dónde te llevarán”

Miss Potter (2006)

 

“Me pasé la vida buscando algo y haciendo lo imposible para no encontrarlo”

Dedication – Buscando amar (2007)

 

“A veces es más fácil sentir dolor físico que emocional”

The greatest – Prueba de amor (2009)

 

“Cuando las cosas se ponen duras, los duros se ponen en marcha”

Easy virtue – Buenas costumbres (2008)

 

“He pasado tanto tiempo pensando en todas las respuestas al problema, que ya he olvidado lo que el problema realmente era”.

Elizabethtown (2005)

 

“Todos somos bastante extraños. Algunos somos mejores ocultándolo, eso es todo”.

The Breakfast Club – El club de los cinco (1985)

 

«Leí en alguna parte que en la vida no es tan importante ser fuerte, como sentirse fuerte.» Into the wild – Camino salvaje (2007)

 

“El corazón no es como una caja que se llena; se expande en tamaño mientras más amas”.

Her – Ella (2013)

 

“Si no quieres algo, no tienes nada”.

Twelve – Efecto prohibido (2010)

 

 “Parece extraño, pero nuestras experiencias más embarazosas son las historias que más queremos contar”.

El albergue español (2002)

 

“Las personas que no tienen esperanzas son fáciles de controlar; y el que tiene el control, tiene el poder”.

The neverending story  – La historia sin fin (1984)

 

“Mantén la mente abierta y absorbe la experiencia. Y aunque duela, es probable que merezca la pena”.

The beach – La playa (2000)

 

“La destrucción es una forma de creación”.

Donnie Darko (2001)

 

Hay cosas que van a sucederte que no podrás evitar, pero esa no es razón para aislarse del mundo. Hay un propósito para las cosas buenas y para las malas”. Now and then  – Ayer y hoy (1995)

 

“Cada historia tiene un final. Pero en la vida, cada final es sólo un nuevo comienzo”.

Uptown girls – Pequeñas grandes amigas (2003)

 

“Si no puedes reírte de ti mismo, la vida va a parecer mucho más larga de lo que quisieras”. Garden State – Tiempo de volver (2004)

 

“Si sigues mirando hacia atrás, nunca podrás ir hacia delante”. A single shot (2013)

 

Hay cosas que deben hacerse y se hacen, pero nunca se habla de ellas. Se hacen simplemente y luego se olvidan”.

The Godfather – El padrino (1972)

 

“Todos los artistas tienen algo que decir, sino, estarían haciendo zapatos”.

Anonymous – Anónimo (2011)

 

La ética, la moral, la justicia, el sentido de la vida, la condición humana, son los temas que recurrentemente preocupan y ocupan a los guionistas y directores, igual que a los escritores en los que muchas veces se apoyan. Las frases, los diálogos, expresan sus pensamientos en voz de los personajes, por eso, porque son un sentir de otras experiencias humanas es posible sentirse en ocasiones identificados, reflejados y/o interesados en esas ajenas experiencias. De ahí la riqueza intelectual del diálogo cinematográfico, de ahí la importancia del lenguaje original y de la calidad de las traducciones.

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Groundhog day | Dir. Harold Ramis | Estados Unidos, 1993

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

 Groundhog day posterYa sea “Hechizo del tiempo”, “Atrapado en el tiempo” o “El día de la marmota”, cualquiera de los títulos como se le conoce a esta película de 1993 resumen con tino el concepto general de lo que trata la historia: un hombre revive el mismo día una y otra vez, el dos de febrero, también conocido en Estados Unidos y Canadá como el día de la marmota. Según la tradición en esta fecha se celebra un ritual en donde, de acuerdo con el comportamiento de una marmota, se determina si el invierno se alargará o no. Si el día es soleado y el animal ve su sombra, la temporada invernal seguirá, de lo contrario, la primavera llegará más pronto.

Creando un bucle temporal, la película presenta diversos predicamentos existenciales para el protagonista. Phil (interpretado por Bill Murray) es un egocéntrico y sarcástico reportero del clima que llega a la pequeña localidad de Punxsutawney, en Pensilvania, para cubrir el evento ceremonial; luego de que una tormenta lo deja a él y a su equipo, [la productora Rita (Andie Macdowell) y el camarógrafo Larry (Chris Elliott)], varados en la ciudad, Phil se ve forzado a pasar de mala gana el día entero ahí, sólo para darse cuenta que al despertar es nuevamente la misma fecha.

 

Phil aborda su problema desde diversas perspectivas una vez que se ha dado cuenta que no está en sus manos poder cambiar la situación. A veces intenta conquistar a una mujer, otras sólo intenta divertirse, en ocasiones planea cómo robar dinero y gastarlo, en alguna intenta suicidarse. Pero lo importante es que durante el proceso de vivir y revivir el mismo día, una y otra vez, por tanto tiempo, el protagonista logra cuestionarse el qué hacer con esta oportunidad, o maldición, según sea la perspectiva.

“¿Qué harías si estuvieras atrapado en un lugar y todos los días fueran exactamente lo mismo, y nada de lo que hicieras importara?”, pregunta Phil a uno de los habitantes de la ciudad. “Eso lo resume todo para mí”, es la respuesta del otro.

 

Estas líneas de diálogo parecen sintetizar el eje central de lo que trata la historia. ¿Qué hacer cuando tu vida es una repetición monótona del día a día? ¿Qué pasa cuando tu vida transcurre en un más de lo mismo cotidiano? ¿Qué harías si supieras el futuro? ¿Qué harías si tuvieras todo el tiempo del mundo? ¿Qué decisiones tomarías? “Tomas decisiones y vives con ellas”, se dice Phil hacia la mitad de la película. ¿Eliges perder el tiempo o utilizarlo? ¿Eliges hacer algo o conformarte?

 

Para llegar a una conclusión Phil tiene que existir dentro del mismo día cientos de veces y pasar por una serie de etapas diferentes en el proceso: a veces es negativo ante su situación, otras la aprovecha, unas más odia tener que revivir lo exacto mismo, en algunas sólo le enoja, o le decepciona, o le harta, se cansa de lo que vive, de la vida misma.

Su contraparte es Rita, una optimista y alegre mujer que elige ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. Sus palabras son las que inspiran a Phil a hacer algo con el tiempo que el destino le ha dado, aceptar su realidad y aprovecharla. Así decide aprender a tocar el piano, a hacer esculturas, aprender de la vida de quienes le rodean, ayudarles gracias a su posibilidad de poder anticipar lo que va a suceder. La historia permite al espectador preguntarse sobre el futuro, pero incluso también sobre el pasado y sobre el presente, sobre el tiempo y lo que se elige hacer con él.

 

La película está envuelta en un halo de fantasía, romance y comedia, dejando al aire la pregunta de si Phil lo hizo todo por convertirse en mejor persona o si lo hizo para impresionar a Rita. Es debatible si la lección para el protagonista es dejar de ser alguien negativo y arrogante para convertirse en alguien amable, alguien que piensa en los demás y que disfruta la vida, después de todo, cuando comienza a hacerlo es cuando el “hechizo” por fin termina.

De igual manera se puede cuestionar el por qué del hechizo, por qué Phil se la pasa en el mismo espacio temporal durante un periodo tan largo. La falta de explicación, la fantasía y la magia abierta a interpretaciones es en realidad un acierto del desarrollo de la película. Él cambia porque elige ver el lado positivo de su realidad y eso es lo más importante del mensaje con que carga la historia.

 

Murray no interpreta a un amistoso y generoso hombre, al contrario, y es su cambio como persona, gracias al ambiente que le rodea y las propias circunstancias en la que se ve envuelto, lo atrayente de la historia, dirigida por Harold Ramis y coescrita por éste junto con Danny Rubin.

 

La combinación de estos elementos completa una película tan entretenida como divertida, cuya sola premisa temporal trae consigo otras varias preguntas relacionadas con la vida, el destino, el propósito del hombre o las decisiones que todos tenemos que tomar.

Groundhog Day

Dir. Harold Ramis

Estados Unidos, 1993

Trailer

2:39

 

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

El cine puede tener muchas funciones: informador, distractor, medio de aprendizaje, de entretenimiento; pero entre ellas se encuentran también el cine como industria y el cine como medio de control.

CinEspectáculo | Foto: Diana Alcántara
CinEspectáculo | Foto: Diana Alcántara

Los mensajes que conforman una película tienen una importante carga ideológica en su contenido y en su forma de presentarse al público.

 

Las técnicas en su evolución (dentro del área de la cinematografía), tienen un significado en el desarrollo social de su entorno; la imagen, entre una de estas partes que conforman el cine, es técnica como es arte, pero, vista como canal, medio o transporte de códigos, es valorada, estudiada y tratada con cierto especial cuidado, llevando a los medios audiovisuales (cine o televisión) a un tratamiento y manejo, en este caso, más cercano al área del espectáculo que a cualquier otra.

Espectáculo definido por la Real Academia Española: “Cosa que se ofrece a la vista o a la contemplación intelectual y es capaz de atraer la atención y mover el ánimo infundiéndole deleite, asombro, dolor u otros afectos más o menos vivos o nobles.”

 

Tal vez el problema no sea el espectáculo como tal, sino la combinación con otras formas de maniobrar el cine, llevándolo a un tipo de entretenimiento pobre y convencional que se sostiene no por su calidad artística, reflexiva y de narración, sino por sus otras maneras.

 

Las formas cinematográficas tienen tal impacto en la sociedad que el cómo se hacen y distribuyen es determinante en la relación que tienen con su público. “La cuestión no consiste hoy en saber si el cine puede prescindir del espacio, sino, más bien, si los espacios pueden prescindir del cine”, dice Paul Virilio, teórico francés (1932 – ), en su texto “Estética de la desaparición”.

Las muchas funciones del cine han llevado a este arte a adentrarse en ramas y disciplinas específicas que cubren necesidades claras por parte del público que se acerca a él. Esta combinación de funciones, alimentada por la lucha por ser prioridad (una ante las demás), llamando la atención del público, sorprendiéndolo, entreteniéndolo, distrayéndolo por sobre todas las cosas, ha hecho del cine una forma de espectáculo.

La cuestión no es ya si el cine puede ser o no una industria influyente en el desarrollo social actual, sino en qué grado lo es. Dentro de este apartado, el mundo de la cinematografía va de la mano con la economía, la ley de la oferta y  la demanda, áreas como el marketing o la publicidad, el consumo y la venta, directa o indirectamente. Véase que acercarse a una película en una sala de cine no implica exclusivamente la compra de un boleto, como tampoco lo es la compra de un dvd o la contratación de una transmisión vía Internet en una computadora.

 

De acuerdo con la historia del cine, el material audiovisual ha sido en ocasiones utilizado como medio de control y como transmisor de ideas específicas. Como medio de control el cine se debate entre libertad y la falta de ella, en su forma y en su contenido. Algunos teóricos incluso sostienen que la copia de patrones cinematográficos en la vida real es una forma de control social, es decir, moldear a las personas a través de modelos presentados en las películas para ser seguidos por la audiencia.

El segundo punto corresponde a aquellas películas realizadas específicamente con un propósito manipulador en su contenido. Películas realizadas deliberadamente con una explícita forma de pensar y una postura respecto a la sociedad, a la política o a un tema en específico de la vida social; es decir, películas mandadas a hacer con la función de llevar impresas un pensamiento a ser esparcido por el canal llamado cine.

La industria del cine entrará en crisis cuando deje de producir días ficticios y aspire a la verosimilitud”, reflexiona Virilio en otra parte del texto. ¿Cuál es la base de la cinematografía? ¿Cuál es su fin último, o su fin primero en todo caso? ¿No fue la realización de historias fantásticas y ficticias durante sus inicios lo que dio al cine gran impulso como forma narrativa? Tal vez se ha llegado a valorar al cine sobremanera, tal vez se le ha etiquetado pretenciosamente en demasía olvidando la forma más simple del cine que es la de contar historias en imágenes, o tal vez, por el contrario, no se ha hecho la suficiente labor de guiar la cinematografía hacia un rumbo específico.

 

Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

もののけ姫, Mononoke Hime | Dir. Hayao Miyazaki | Japón, 1997

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Mitos y leyendas, historias contadas de generación en generación, con mensajes representativos de la realidad del mundo que reflejan, bases históricas, personajes fantásticos culturalmente significativos. Hayao Miyazaki, escritor y director de la película tal vez no habla directamente de específicos mitos y leyendas (si bien pudo inspirarse en ellos), pero, en el proceso de construcción de la historia, parece crearlos.

 

Princesa Mononoke_FMMLa princesa Mononoke es una historia que se desarrolla en Japón, alrededor de los 1300 o 1500 años de nuestra era. Los espíritus han ido desapareciendo poco a poco del planeta y los que quedan defienden lo suyo: a la tierra, la flora, la fauna, la naturaleza, su esencia. Cuando una aldea es atacada por un demonio, su príncipe, Ashitaka, defiende y mata al ser, pero aquello que volvió maligno al animal se traspasa al joven, comenzando a corroer su cuerpo y condenándolo a la muerte. En busca de una cura Ashitaka parte a un viaje en busca del espíritu del bosque, encontrándose en su camino con otros espíritus. San, humana adoptada como hija de una diosa lobo, reciente a la raza humana y acrecienta su odio al ver a la aldea de mineros cercana al bosque abusar de los recursos naturales. Liderada por Lady Eboshi, la aldea se compone de trabajadores que en algún momento fueron marginados, leprosos y prostitutas; con el fin de obtener el mejor mercadeo, Eboshi pisotea todo lo que se interponga con su meta, razón por la cual, para deshacerse del espíritu del bosque, accede apoyar a Jiko, quien planea quitar la cabeza al espíritu del bosque (que supone da inmortalidad a quien la tenga) y entregársela al emperador a cambio de protección.

 

Lo más interesante del dibujo de personajes son los matices de cada uno; no es como si se trazara la bondad o la maldad unidimensionalmente, ellos tiene sus prioridades y eso explica sus acciones. Eboshi, por ejemplo, quien de alguna manera vela por sus trabajadores y les da una oportunidad cuando nadie más lo haría pero quien, de igual manera, prioriza el poder, el dinero, el control, por encima de cualquier otra cosa, la seguridad de las vidas a su cargo, incluso la de ella misma.

La mayoría de los personajes velan por sus propios intereses, una actitud acompañada de indiferencia. Este tipo de comportamientos, reales y crudos, reflejan de manera honesta la condición humana.

 

Ashitaka, en contraste, quiere paz entre naturaleza y modernidad, para él, espíritus y humanos pueden y deben lograr convivir sin interferencias; en lugar de ponerse del lado de algún bando, decide coordinar una forma en la que unos no lastimen a los otros. Su actuar ejemplifica el tipo de mensaje con que carga la película. La temática central gira en torno a la forma en que la mano del hombre destruye la naturaleza; el hombre se convierte, en la historia, pero también lo es en el mundo real, en un depredador, un invasor.

 

El trasfondo es relevante en cuanto al reflejo del hombre destruyendo su entorno, pero también lo es al hablar sobre la necesidad de la tolerancia, el respeto y el creer en algo. En la historia los humanos quieren destrozar el bosque para construir y expandir ciudades, no buscan conciliación y armonía, sino que eligen la destrucción; los espíritus (del bosque y los animales) defienden su hábitat, pero incluso ellos tampoco perciben que los humanos son parte del entorno; como respuesta, sus acciones son igual que los otros, violentas y la guerra que se desata es inevitable.

Aquella energía, bacteria, plaga o virus que infecta a los espíritus para convertirlos en demonios es un reflejo de intolerancia y negatividad. La mancha que crece en el cuerpo de Ashitaka es el odio, lo que comienza a consumir su cuerpo, que reacciona casi por cuenta propia ante amenazas externas, reflejando todo el resentimiento y rencor de la naturaleza, del mundo, de la gente, de las acciones y de los sentimientos.

slidefmmononokeLo negativo atrae cosas negativas, el mal crea más mal y la respuesta no es alimentar todo con más maldad; algo así sucede cuando la mancha afecta a los dioses, cuando los consume y los lleva a perder su estatus de espíritus, termina por explotar todo su pesimismo. Lo mismo sucede también con muchos de los personajes (aunque para muchos es ese sentimiento lo que los mantiene vivos y luchando); recelo y daño que lleva a un punto de ebullición que eventualmente explota. En la historia esto sucede hacia el último tercio de la película, cuando la mayor parte de los principales actuantes han hecho el suficiente daño a su alrededor como para estar a punto de destruirse mutuamente: la aldea, los espíritus, el bosque, ellos mismos.

 

La resolución no es alegría y felicidad pura, si bien muchas cosas se resuelven de manera idónea, como devolver la cabeza al espíritu del bosque y que los árboles vuelvan a crecer; que otros personajes más decidan modificar en cierto grado su forma de pensar, como Eboshi que jura reconstruir una mejor ciudad; el escenario trazado para el futuro es una realidad menos esperanzadora y el contexto actual es evidencia: ciudades construidas a cambio de la destrucción de la naturaleza, árboles talados, ríos contaminados, especies animales extintas. Éstos son sólo algunos ejemplos, con sus respectivas excepciones, lugares en donde naturaleza y hombre conviven con consideración y cortesía.

 

La película es una combinación de fantasía, imaginación, animación, aventuras y un mensaje sobre cómo la presencia moderna del hombre puede encontrarse en choque con el curso natural del planeta (representado principalmente por los espíritus). El subsecuente panorama, una vez concluida la historia, no es un cambio radical y opuesto al panorama con que inicia, si acaso hay una mejora significativa para los que vivieron tales experiencias, pero qué tanto se extienda esta nueva actitud es una pregunta cuya respuesta despliega un probable rango de menor alcance. El cambio es inevitable y el presente sólo puede esperar aprender a tiempo posibles consecuencias de las acciones ejemplificadas dentro del relato.

La Princesa Mononoke

Dir. Hayao Miyazaki

Japón, 1997

Trailer 2:08

 

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Foto: Diana Alcántara
Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.