24 octubre, 2026

Resultados de la búsqueda: diana miriam

Gomorra | Dir. Matteo Garrone | Italia 2008

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Gomorra | Dir. Matteo Garrone

Gomorra es la adaptación cinematográfica de la novela del mismo nombre escrita por Roberto Saviano. En ella se presenta una visión cruda y actual del manejo y organización de la mafia italiana en la región de Nápoles.

Como proyecto cinematográfico la película se divide en cinco diferentes historias que representan una perspectiva de la vida de aquellos relacionados, de una manera u otra, con los negocios en los que se implica la mafia, siendo el similar de estos casos con la realidad de determinadas áreas del mundo el mejor eco que la película puede traer al espectador. Un niño dando el primer paso tras su iniciación necesaria para formar parte de las filas de la delincuencia organizada; dos amigos adolescentes jugando con armas y desafiando los límites de los delincuentes al mando; un hombre enfrentando la corrupción y otros negocios relacionados con el desecho de materiales tóxicos; un contador haciendo labor de mediador entre familias que se dicen leales a la mafia y un trabajador del área textil de donde se desprenden diferentes manufacturas que se venden al mejor postor y que dejan al personaje cruzando de un bando a otro en busca de más dinero.

Los temas son tratados con seriedad, su crudeza es más objetiva que dramática, sin embargo, la película como adaptación del libro funciona más como un complemento e ilustración del material literario que como película individual con un principio, desarrollo y un final. El hilo conductor del largometraje es casi nulo, sin referencia y contexto ofrecido por parte de los cineastas. El espectador poco relacionado con el material escrito o ignorante de la novela se queda con un destello de los temas que se profundizan en el libro.

La importancia de lo escrito por Saviano es la relevancia de su texto en relación con el ambiente actual que se vive en distintas partes del mundo. Los primero capítulos hacen un análisis y explicación de cómo el mercado, la economía y las fuentes de poder se mueven y se relacionan entre sí. La película retoma el punto de vista pero sin darle la suficiente perspectiva global que representa; si bien demuestra cómo las grandes casas diseñadoras terminan por manufacturar al precio más barato sin importar las condiciones de trabajo y cómo un prenda que se supone de alta costura termina siendo realizada por la manos de un grupo de personas de bajas condiciones económicas, finalizando en estantes de renombre y siendo usadas por las estrellas de cine, la película falla en darle el tiempo necesario a temas como el mercadeo, el transporte de telas y el financiamiento necesario para que ciertos negocios se hagan realmente productivos.

…

La película por su contenido tiene mucho que decir pero falla en hacerlo exitosamente. Si bien su tono crudo y burdo es parte del paquete con que se vende el proyecto (dista mucho de querer ser una superproducción o cine comercial; ni debe serlo de acuerdo con la temática y tono del libro), la visión con la que fue construida falla en su potencial, que pudo haber abarcado a un mercado más amplio. Incluir a un narrador como si el autor contara la historia (como lo hace el libro) hubiera dado dinámica y referencia a los espectadores, algo que podría haber ayudado al mejor entendimiento de la historia, así como al impacto de ésta como material ilustrativo, informativo y de aprendizaje. El proyecto es rico en contenido de temas como el funcionamiento del sistema capitalista, la actualidad social, los problemas, beneficios, repercusiones y dinámicas de la presencia de la mafia y cómo ésta se adentra en la economía de la sociedad, entre  otros más, que sin embargo  se diluyen en la versión cinematográfica.

…

La  manera en que estas historias pueden enriquecer la visión del espectador es notoria, aunque el aporte viene primordialmente a cargo del autor del libro. A pesar de ello, como proyecto cinematográfico se disfruta la visión cruda, real y actual de las situaciones cotidianas de las que el espectador puede o no estar al tanto y, de esta manera, la película como tal es más bien un esbozo documental de las formas del crimen, más allá del encanto y misterio con que la mafia ha sido representada en el cine a través de los años.

 …

Perteneciente a un cine italiano moderno que no convence a todo tipo de público, pero aún recomendable e interesante si se complementa con el libro o si se simpatiza con el cine denso, detallado e impactante.

—

Tráiler: Gomorra

Dir. Matteo Garrone

Italia, 2008

Canal YouTube thecultbox

2:27

—

—

Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.
—
—
—
}
 
 
…

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

El comportamiento del mercado es variante, por la economía, por la cultura, por los hábitos y costumbres de la sociedad, por la calidad y contenido del producto, entre otros múltiples factores. El mundo de la cinematografía sufre este mismo cambio de comportamiento y sus variantes; la industria debe tener presente estos elementos, además de en el momento de la creación y diseño de historias y personajes, en la forma de distribución de ellos.

Plataformas de distribución | Foto: Diana Alcántara
Plataformas de distribución | Foto: Diana Alcántara

Las películas hechas para la televisión, por ejemplo, tienen un camino mejor trazado al estar elaboradas específicamente para ser estrenadas y emitidas en formato televisivo, su estructura está planeada para cumplir con los requisitos de cortes comerciales y así, en general, su distribución sigue un plan específico. El resto de los largometrajes, en general, no.

 La línea lógica de las plataformas de distribución sigue la siguiente ruta: estreno en cine, lanzamiento en formato DVD y/o Blu-Ray, estreno en formatos de televisión por cable y Video on Demand (VOD), y estreno abierto en la televisión. Los cambios en el mercado, por mucho modificados por las nuevas tecnologías, han creado grandes cambios en la planeación para ofrecer una película al público.

 La capacidad del avance tecnológico ha permitido revolucionar el mundo del cine, no sólo desde su proceso de filmación, como películas realizadas con cámaras digitales, o con respecto al cine en tercera dimensión y la aplicación de efectos especiales, sino también en la variedad y elección de la plataforma de distribución, dando cada vez una mayor cantidad de resultados inesperados.

 En enero de 2012 la película Bachelorette hizo su debut en el Festival de Cine de Sundance y a partir de ese punto los productores partieron para tomar decisiones, en especial porque la película Bridesmaids (Damas en Guerra) se había estrenado seis meses antes y la similitud de ambas en cuanto al contenido relacionado con las aventuras de un grupo de damas de novia, era de fuerte peso para la comercialización de la misma. Así se decidió lanzar al formato de VOD la película varias semanas antes de ser estrenada en cine (en el mercado local en Estados Unidos en agosto). Los resultados según las cifras oficiales pusieron a la película en los primeros lugares de distribución digital.

 El beneficio de este tipo de estrategias es poner a todos los espectadores en la misma página, es decir, permitir que todos aquellos interesados en ver la película puedan, de alguna manera, tener acceso a ella al mismo tiempo.

 Sin embargo, como se dice, algunas películas están hechas para ser estrenadas en cine (por su sonido, sus efectos, el diseño visual o de producción) y los realizadores son conscientes de ello, lo que significa, para la cantidad de historias pensadas para la industria, que el propósito de un filme tiene mucho que ver con la planeación de su campaña de promoción y distribución.

 Algunos proyectos, por ejemplo, son planeados para estrenarse de manera digital desde su inicio. La película del 2007 Purple Violets, escrita y dirigida por Edward Burns, fue la primera en la historia en estrenarse exclusivamente en iTunes (reproductor de contenido multimedia de la empresa Apple). Por su parte el largometraje de 2005 de Steven Sodergergh titulado Bubble, fue lanzado al cine, al formato digital y al DVD exactamente el mismo día. Por su parte la película Return of the Ghostbusters, realizada por fanáticos y para fanáticos de la franquicia de Los Cazafantasmas, según las palabras de sus realizadores en su página oficial, fue estrenada,  sin intenciones de lucro, en la red de Internet en 2007.

 De esta manera los estudios, mayores o menores, continúan adaptando su plataforma de acuerdo con la forma en que la tecnología y el mercado acomodan su oferta hacia los espectadores que, cada vez más, pueden tener acceso a un cine digital, entre otros. A pesar de ello, es el mismo público quien tiene el poder de ver o no una película; el cine, visto en un sala de exhibición, aún es el medio  más seguro y atractivo, por así de decirlo, de ofertar un producto y relacionarse con la audiencia.

 Es bueno que el cine se aproxime al público, o que el público se acerque a una película, la industria cinematográfica continúa en un proceso de transición que aún no ha logrado terminar de descifrar.

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.
…
…
…

Silver Linings Playbook | Dir. David O Russel | Estados Unidos, 2012

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Existen películas que llegan a fallar en incorporar diferentes temáticas en su contenido, se convierten en distraídas combinaciones sin sentido, con demasiadas expectativas pero pocos resultados; otras, por su parte, son historias simples y planas que dan como resultado proyectos poco relevantes. Silver Lining Playbook, por el contrario, logra ser sutil en su mensaje pero fuerte en su contenido, creando un relato romántico pero enriquecedor dentro del tema de la aceptación y la sociabilidad.

Silver Linings Playbook | Dir. David O. Russel

 Historia escrita y dirigida por David O. Russel, quien a su vez se basa en el libro homónimo escrito por Matthew Quick, tiene como protagonista a Pat (interpretado por al actor Bradley Cooper), un hombre que sale de un hospital mental a custodia de sus padres tras ser tratado por una ataque de ira causado por un desorden de bipolaridad. Mientras los padres buscan la estabilidad de su hijo, tanto en su vida personal como en su vida profesional, la única meta de Pat es recuperar a su ex esposa. Pero el proceso de rehabilitación no es un tratamiento pasajero, lo mismo que la naturaleza de la enfermedad mental. Entre una reconciliación consigo mismo a la par con la de sus semejantes, Pat debe balancear sus terapias con la aceptación de la situación de sus conocidos, cuyas impresiones de Pat respecto a la persona que era antes y la de ahora, logran divergir con lo que éste piensa de sí mismo.

Durante este viaje personal Pat conoce a Tiffany  (interpretada por la actriz Jennifer Lawrence), una peculiar y obsesiva joven con su propio pasado, atormentada por la culpa y quien ha quedado viuda poco tiempo atrás.

 Tiffany está dispuesta a ayudar a Pat a reencontrarse con su ex esposa, pero con la condición de que éste tenga en cuenta la reciprocidad de la relación, pidiendo a cambio que Pat sea su pareja de baile en un competencia venidera.

 El tono que la disciplina del baile da a la película es el tono romántico que necesita para permitir al espectador conocer a los personajes, crear empatía con ellos y conocer su lado humano, su lado vulnerable y su perspectiva; esa búsqueda de apoyo y sentido en que tanto Tiffany como Pat se encuentran.

De esta manera la película toca temas como la comunicación, la comprensión y la aceptación, de uno mismo y de los demás. Tal es el caso de estos protagonistas, juzgados y malinterpretados por su naturaleza compleja: problemáticos, abiertos, complejos e incomprendidos.

Pero la película da signos de ir más allá, de no sólo de tratar de dos personajes fuera de lo común y fuera de los estándares. Partiendo de ahí, el proyecto es más que un drama o una comedia romántica, es un pequeño estudio de personalidades, sin caer en el aspecto estricto y técnico de la psicología.

Muchas veces en el cine los personajes con problemas como éstos caen en los estereotipos y se convierten en víctimas, aquí la perspectiva se ofrece desde el punto de vista exterior de la problemática. No es la relación romántica entre ellos lo que importa, ni su superación personal, sino las decisiones que los llevan a darse cuenta que son personas normales, comunes y corrientes, tan especiales o no especiales como el resto de quienes les rodean.

 La progresión para llegar a la compresión de esta idea viene por parte de la confrontación constante entre Tiffany y Pat, un subtexto interior entre su propia lucha personal y el deseo de ser entendido por alguien más, el uno frente el otro; acrecentada también por el constante mensaje sobre el simbolismo de las cosas, de las palabras, de las acciones, de las situaciones, más que como verdad profética, como acto de fe, de esperanza y de probabilidad.

 El término “Silver lining” en inglés se refiere a algo reconfortante o esperanzador ante una situación de otra manera desamparada o infeliz. “Silver Lining Playbook” es entonces un libro de jugadas de perspectiva optimista frente a diversas dificultades; es aquello a lo que aspira la película, como lo es también el recorrido que ambos personajes viven a lo largo del relato.

Es así, siendo positivo, valorando y observando “el lado bueno de las cosas” que termina esta historia. No construida bajo el intento de sorprender, porque es fácil de descifrar (se debe tomar en cuenta que es un trabajo de ficción); lo que logra mostrar exitosamente es una perspectiva, por supuesto positiva, de la complejidad humana, de lo importante de la comunicación y de la necesaria aceptación de uno mismo para vivir y convivir.

 

—

Tráiler: Silver Linings Playbook

Dir. David O. Russel

E.U.A., 2012

Desde YouTube canal MrPichulete.

 

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara
Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara

La teoría llamada “seis grados de separación” propone la idea de que dos personas, cualesquiera que sean en el planeta, pueden ser conectadas con tan solo cinco intermediarios. El sociólogo Duncan Watts en su libro «Six Degrees: The Science of a Connected Age” explica que si una persona conoce a dos personas que conocen a dos personas y así sucesivamente, es posible crear una cadena compleja de conexiones, lo que permite que dos puntos en tal red puedan ser conectados a través de los llamados seis grados de separación.

 

La teoría inició como una ecuación matemática en los años cincuenta, que tomó forma en 1967 a manos del psicólogo Stanley Milgram, quien ideó un experimento en donde varias personas escogidas al azar enviarían paquetes a distintos destinatarios seleccionados de entre ciudadanos que vivieran en el lado opuesto del país (EUA); pero los paquetes no se enviarían directamente, sino que se les daría a personas que conocieran directamente a los remitentes, esperando ver si alguien tenía contacto directo con el nombre final, de no ser así se pasaría a la siguiente persona y continuaría la cadena hasta encontrar al destinatario. El promedio de intermediarios fue de entre cinco y siete personas, naciendo entonces la llamada frase “seis grados de separación”.

 

En 1990 John Guare escribió una obra de teatro en donde se retomaba la idea expresada por la teoría (sin ser el tema central el conectar a dos personas a través de cinco intermediarios). La obra fue llevada al cine en 1993 y, en ella, en algún punto, el personaje Ouisa, interpretado en la película (como en el teatro) por Stockard Channing analiza estas conexiones. Ella dice:

“Lo importante es hacer las conexiones correctas para unir los dos puntos”.

Y así es, al conectar a dos personas lo más importantes es enlazar correctamente cada eslabón.

En 1996 Brett C. Tjaden, estudiante de computación en la Universidad de Virginia, creó un programa y lo lanzó como un sitio web de juego al que se denominó «The Oracle of Bacon at Virginia” [el sitio web aún está en funcionamiento]. La idea es conectar al actor Kevin Bacon con cualquier otro actor a través de películas en las que hayan trabajado juntos. Cada enlace se hace a través de la base de datos de la Internet Movie Database (IMDb).

Por ejemplo, para conectar al actor con Christian Bale: Kevin Bacon trabajó con la actriz Calista Flockhart en la película de 1997 “Telling lies in America», quien trabajó con Christian Bale en la película de 1999 “Sueño de una noche de verano”. Una conexión en simplemente un escalón.

 El experimento, por tanto, es posible de lograr con cualquier grupo de actores.

Para conectar a Christian Bale con Sharon Stone: Christian Bale trabajó con Winona Ryder en la versión de 1994 de Mujercitas, la actriz trabajó al lado de Anthony Hopkins en la película dirigida por Francis Ford Coppola, Drácula y Hopkins trabajó junto con Sharon Stone en el largometraje escrito y dirigido por Emilio Estévez, Bobby.

En 2006 se lanzó el concepto como serie de televisión (producido por cierto por J.J. Abrams que tuviera un papel menor en la película Seis grados de separación, de 1993). El programa también  titulado “Seis Grados” retomaba la idea respecto a la conexión entre personas; en ella seis personajes, relacionados de alguna manera, siguen su propia rutina en la ciudad de Nueva York sin darse cuenta de que sus decisiones de vida afectan a otros a su alrededor.

Esta idea, relacionada incluso con el efecto dominó o el efecto mariposa, ha sido motivo de contenido en muchos otros largometrajes (por ejemplo Crash del 2004), películas que demuestran que las personas están conectadas de una u otra manera, argumento central de la teoría de los seis grados de separación.

Aunque para algunos estudiosos el concepto en sí mismo es selectivo, como el proyecto realizado por la empresa Facebook en 2011, en donde se analizaron los datos de los usuarios y se determinó una conexión entre ellos de, en promedio, 5 grados de separación, para otros, la idea central es lo más importante, la relación entre personas y el cómo, incluso sin darse cuenta, cada uno afecta y toca la vida de otros a su alrededor, además de las ilimitadas posibilidades de historias que esto significa, para el cine o más allá.

 

…

 
Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Doce hombres en pugna | 12 Angry Men | Dir. Sidney Lumet | Estados Unidos, 1957

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

12 Angry Men “Doce hombres en pugna”, escrita por Reginald Rose y dirigida por Sidney Lumet, trata de cómo doce hombres de un jurado discuten y debaten sus opiniones respecto al caso por el que han sido llamados, un asesinato con arma blanca. Durante el proceso los conflictos personales y emocionales no podrán quedar de lado, la persona más objetiva o la más temperamental tendrán un punto de quiebre en su intento por convencer al otro de su opinión; su trabajo es llegar a una decisión unánime: inocente o culpable; mientras, la vida del acusado e incluso la propia salud mental de estos doce personajes están en juego.

 La película se desarrolla casi por completo dentro del cuarto donde los hombres son llevados a deliberar, dejando que las actuaciones, la dirección y, en especial, el trabajo del guionista, sean los pilares de la historia en donde las palabras, las miradas y los gestos están cargados de significado.

 La diversidad de personajes permite establecer los distintos puntos de vista de las personas. El caso está trazado, un joven ha apuñalado a su padre, pero la historia va más allá del juicio. Es la responsabilidad de los doce personajes la que está en juego durante la película, que inicia cuando uno de ellos no está del todo convencido de la culpabilidad del acusado, mientras los otros once están seguros de tener su veredicto.

El juego de palabras, la manipulación, la presión y la ética toman fuerte presencia durante el proceso. Saber que la vida de una persona está en sus manos es sólo la punta del iceberg, dejando que la percepción del espectador, así como de los mismos personajes, se mantenga activa y cambiante durante el relato. Es la capacidad de análisis y la habilidad del discurso las mejores armas que Davis, personaje interpretado por Henry Fonda, puede ocupar para convencer a los otros once que existe la posibilidad de que se esté juzgando mal al acusado, por desidia o por indiferencia, de sus abogados o de ellos mismos. Su disertación inicial no asegura que el joven sea culpable o inocente, simplemente apela a la consideración y responsabilidad de sus similares para tener presente que las decisiones que se tomen en el cuarto por el jurado no son ligeras, traen consecuencias.

 Lo más importante a recordar es que este análisis y toma de decisiones es aplicable a cualquier persona para cualquier momento de su vida. No se trata simplemente de un película sobre una deliberación de un jurado criticando y remarcando el proceso judicial (en Estados Unidos, pero también aplicable y resonante en los procesos de cualquier país), sino en cualquier momento de disputa y cuestionamiento entre personas o en las mismas decisiones de vida.

 Las palabras pueden usarse para manipular a conveniencia, a través de la persuasión, por ejemplo, en un debate, en la publicidad, en el mercado, en el trabajo (en la película más de uno y en más de una ocasión pone en duda la veracidad del testimonio de los testigos. ¿Es humano cometer errores, cierto?); pero también en ocasiones las decisiones importantes se toman como meras trivialidades, sin darles el tiempo necesario para la reflexión. Y aunque actuar a impulso no siempre parezca la decisión más exacta, la película hace énfasis en ello, uno de los personajes dice: “tanto pensar hace que todo se haga un lío”. ¿Para bien o para mal? Eso queda a consideración del espectador.

 También se habla por mucho de cómo las cosas no siempre son lo que parecen; son la observación, la metodología y la investigación las que permiten a la mente conectar piezas de información que lleven a la deducción; la percepción más allá del engaño que, en este caso, hacen posible que uno a uno los hombres entren en el llamado estado de “duda razonable”, es decir, que no estén completamente seguros de la culpabilidad del acusado. De esta manera los doce hombres comienzan a repasar el caso y se dan cuenta que más de un punto no ha quedado claro, lo que los lleva a la seriedad del análisis de pruebas del mismo, así como a, eventualmente, cambiar de opinión.

 La historia ofrece una gran diversidad de temas y las suficientes posturas que son motivo de análisis en tópicos como los procesos judiciales, los discursos (políticos, sociales, económicos, personales), el comportamiento de las personas ante diferentes situaciones, la presión, el prejuicio, el respeto, la justicia, la libertad, el engaño, etcétera.

“Doce hombres en pugna” habla más allá de doce personajes deliberando un juicio, habla del actuar humano en su cotidianidad, constantemente alterada por los muchos factores externos de la vida.

—

Doce hombres en pugna

Dir. Sidney Lumet

Fragmento 2:12

Desde YouTube, canal  Krisqw

 

…

…

 
Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Sherlock Jr. | Dir. Buster Keaton

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Sherlock Jr.Algunas películas encuentran la fórmula para combinar elementos básicos de la narrativa junto con un paquete de entretenimiento carismático y alegre a fin de obtener un producto disfrutable para la audiencia, sin pretensiones. Como ejemplo de ello se encuentra Sherlock Jr. o El joven Sherlock Holmes, de 1924, película muda, sencilla y divertida de tan sólo 44 minutos, coproducida, dirigida y estelarizada por el cómico estadounidense Buster Keaton.

 La película es original y fresca; utiliza cada escena con un propósito y experimenta con una historia sencilla pero accesible.

Keaton interpreta a un joven que trabaja en un cine y que al mismo tiempo se prepara para convertirse en detective; cuando un objeto desaparece de la casa de su amada y el protagonista es falsamente acusado de ser el responsable del robo, el joven se propone resolver el caso y recobrar la confianza de la chica.

De allí en adelante el proyecto comienza a arriesgarse en dos rubros principales. El primero es en el área de la comedia, con una serie de momentos relajados, como cuando el personaje principal intenta juntar dinero para poder comprar un regalo, o con una serie de dinámicas acrobáticas que apelan a la comedia física de la época, llena de distintas aventuras alocadas realizadas por los mismos actores, en este caso, por ejemplo, cuando el protagonista huye de sus perseguidores brincando sobre los vagones del tren y cayendo del brazo de un contenedor de agua.

Pero es el segundo rubro el más significativo, el relacionado con la narrativa y el desarrollo de la historia. En un punto de la película el personaje interpretado por Keaton, un proyeccionista de películas, se queda dormido durante la proyección de un filme en el cine en el que trabaja; en su sueño el joven se adentra a la proyección en pantalla y se ve como el protagonista detective resolviendo el misterio de las perlas perdidas, convirtiéndose sus conocidos de la vida real en los otros personajes de la historia ficticia.

 El concepto de un sueño dentro de la historia e incluso el de una película dentro de la película es un tanto surrealista; su complejidad convierte el relato en un estudio de la mente y el funcionamiento de ésta en cuanto a los sueños. La combinación fantasía-realidad junto con el funcionamiento de la mente, así como la dualidad en la película misma con dos historias independientes pero interconectadas, en este caso: la del empleado de cine acusado de robar un reloj y la del detective resolviendo el caso de las perlas perdidas.

Este tipo de experimentos cinematográficos hacen que la película sea aún más significativa, por su comedia y por su contenido. En 1991 el Registro Nacional  de Cine de Estados Unidos, a través de su Biblioteca del Congreso, seleccionó la película para ser preservada dado su “significativo aporte histórico, cultural y estético”.

Para la época en la que fue lanzada, el éxito de la misma era mínimo comparado con el legado que representa en la actualidad para la historia de la cinematografía. Afortunadamente, el material puede aún sorprender a las audiencias. Como la divertida secuencia en la que Keaton transita por las calles montado en el frente de una motocicleta sin darse cuenta que ésta no lleva un conductor que la dirija e, inocentemente, le va diciendo al inexistente conductor que tenga cuidado mientras maneja. O aquella secuencia final en la que, a fin de ganar de nuevo el afecto de su novia, Keaton comienza a copiar los movimientos de cortejo que aparecen en la pantalla de cine detrás de él.

 Apelando a la imaginativa y creatividad del espectador, los realizadores deciden dar las herramientas necesarias para entender la historia, sin trucos ni explicaciones, a fin de que las personas piensen e imaginen de la misma manera que los personajes dentro de la historia; la forma de lograr esto fue, en efecto, imaginativa y creativa por parte de quienes hicieron la película. Keaton decidió llevar a cabo todas sus acrobacias; otros trucos más de magia y destreza se utilizaron para hacer cada movimiento, secuencia y chiste lo más natural posible. Es resultado es un trabajo detallado, limpio y dinámico.

 El proyecto en su totalidad es suma del trabajo realizado por todos los que participaron en él. Mucho crédito debe darse al operador de cámara y cinematógrafo Byron Houck, así como a Joseph M. Schenck, el otro productor de la película, y a Clyde Bruckman, Jean Havez y Joseph A. Mitchell, encargados de la historia y guión de la cinta.

 La película es tanto artística como históricamente relevante, pero, en el desarrollo  cinematográfico, lo es aún más. Con un toque de originalidad y frescura que es difícil encontrar en las comedias actuales, pero además dando pie a una gama de posibilidades dentro del cine tanto en imagen como en historia, “El joven Sherlock Holmes” es referencia esencial para los amantes del cine.

Es posible acercarse a esta película gracias a la tecnología; el sitio Youtube tiene disponible el archivo de video dentro de su biblioteca para deleite de los interesados.

—

—

Sherlock Jr

Dirigida por: Buster Keaton

Estados Unidos, 1924

Canal YouTube : pikcletoon

44:44

—

—

—

Diana Alcántara
Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación,
Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Adaptación Cinematográfica_Foto: Diana M. Alcántara
Adaptación Cinematográfica_Foto: Diana M. Alcántara

 

El lenguaje, la estructura y la forma cinematográfica nunca seguirán los mismos lineamientos que la literatura lleva consigo. Si bien el desarrollo narrativo y de personajes es de gran importancia en ambos rubros, la forma de escritura como tal entre uno y otro sigue diferentes reglas.

 El lenguaje literario, independientemente del estilo y la temática, siempre cuenta con un poder más reflexivo y detallado. Es común encontrar que las novelas, los cuentos y las historias cortas se construyen a través de la descripción tanto de espacios, situaciones, sentimiento y pensamientos. Cuando un libro es adaptado a la pantalla grande, el guión, por su parte, lo constituyen escenas y diálogos, perdiéndose en el proceso de adaptación el análisis que el autor deja en libros y que ha plasmado en su obra.

 

Un buen guión, una buena adaptación de libro a película, lo constituye un trabajo que capta y transmite la esencia de la obra literaria en el trabajo cinematográfico. Mientras la temática, la moraleja, el mensaje, la estructura y el motivo del libro sean expresados dentro de la película, el proceso de adaptación podría considerarse exitoso.

Para muchas personas las mejores adaptaciones son aquellas fieles a la obra, pero esto no significa seguir las páginas de un libro al pie de la letra. Harry Potter, por ejemplo, no sólo es una película que cuenta las historias de un grupo de jóvenes magos, es una historia sobre crecimiento, sobre valores como la amistad, sobre la lucha entre el bien y el mal. Las mejores películas de esta saga son aquellas en las que se crece con el espectador y con el protagonista a la par, tal como sucede en las páginas del libro. Muchos fanáticos de la saga reprocharon la adaptación de los últimos libros de esta franquicia por dejar fuera sucesos y eventos que la autora aborda en sus libros. Como tal, ese es el trabajo del guionista que adapta una obra literaria, el de seleccionar, dar orden y contar la historia que leyó. Determinar si el trabajo está bien o mal hecho es debatible en el sentido de que una película y un libro nunca podrán ser juzgados al mismo nivel. La lógica, los sentidos y el interés que se despierta al leer un libro no son los mismos que se despiertan al ver una película.

El guionista no podrá alcanzar las expectativas de los lectores si no toma en cuenta que se trata de dos trabajos diferentes entre sí.

La tendencia a buscar novelas con el fin de adaptarlas como películas no obedece al cien por ciento a la falta de creatividad, ideas, e historias originales por las que el cine de masas transita, más bien obedece, por mucho, a que un proyecto literario previo significa la mitad de trabajo hecho en cuanto a historia y personajes, como si se tratara de un borrador al que solo le hace falta ser pulido. Entonces, la futura película puede tomar dos rumbos: el primero consiste en acelerar el proceso de escritura y producción y dar un copiar-pegar a la historia; el otro camino es el de dar forma, “adaptar” al lenguaje cinematográfico la obra, poniendo especial énfasis en el ritmo y atención en lo que el espectador quiere para con la película.

Las mejores adaptaciones son aquellas que funcionan en pantalla, independientemente de su éxito, reconocimiento o eficacia en papel. El diablo viste a la moda, por ejemplo, es un libro de lectura ligera pero con un mensaje propio y consciente del viaje de su protagonista a través de sus aventuras. La guionista de la película, Aline Brosh McKenna, toma los aciertos de la novela (personajes, situaciones, escenarios) y los traslada hacia una trama de 109 minutos, con un inicio y un final entretenido, preciso, con un proceso dramático en el medio y con un toque atractivo para el lenguaje visual que el cine, como la imagen en movimiento, representa.

Otras obras atraviesan un proceso opuesto, en donde los aportes cinematográficos no hacen más que perder la frescura y lenguaje presentes en las palabras que el autor plasma en sus páginas; y otras tantas obras son una copia calca del otrora libro en el que se basan, en donde la imaginación y el aprendizaje que se obtiene con la lectura se pierde en la película. Obras como “Ensayo sobre la ceguera”, “El niño con el pijama de rayas” o “Emma” son ejemplos de ello; libros divertidos, entretenidos, educativos, y reflexivos, pero películas promedio que no llegan a ser ni memorables ni trascendentes y mucho menos del mismo grado de impacto social, cultural e intelectual.

Ahora bien, la relación puede darse al reverso y a la inversa, es decir, buen libro-mala película o mal libro-buena película. Y apelando a la lógica matemática, entonces, tanto un buen libro puede significar una buena película, como un mal libro también puede traducirse a una mala película. Por lo tanto, la conclusión no puede ser otra que leer mucho y ver mucho, pero sobre todo, esperar que los guionistas sepan de la labor de adaptación, al tanto de la libertad y la creatividad, a la par de honrar y darle su importancia al trabajo que el autor hace en su obra literaria,» No sólo saber transmitirlo, sino también saber respetarlo.»

—

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.

 

M.A.S.H. – [Mobile Army Surgical Hospital] | Dir. Robert Altman

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Existen momentos históricos que marcan el camino de una nación, de una sociedad o de las personas mismas; la guerra definitivamente es una de ellas.

MASH | Dir. Robert Altman | Estados Unidos 1970Los cambios económicos, políticos y sociales que ello conlleva forman parte del desarrollo de la humanidad, del pensamiento de la gente y de su propia evolución. El cine se ha encargado de retratar, reflejar y reflexionar respecto al fenómeno bélico, respecto a cualquier tipo de movimiento que se presenta como revuelta, levantamiento, revolución, lucha social, enfrentamiento o guerra, interna o entre naciones; y lo ha hecho a partir de las diferentes perspectivas que se pueden tener de acuerdo con sus partícipes.

M.A.S.H. (EUA, 1970) cuenta las historias de vida de los personajes que conforman una estación médica durante la guerra en Corea. Sus personajes principales son dos cirujanos que han decidido tomarse la experiencia con el mejor humor posible en lugar de dejar que las circunstancias logren llevarlos a un punto de desesperación o depresión y, junto con ellos, el resto de la unidad de médicos y enfermeras convive en un ambiente de cotidianidad festiva que sólo puede reforzar el mensaje de los realizadores: ante cualquier circunstancia, la vida continúa.

Se encuentran dos puntos esenciales a destacar en este largometraje. El primero es el claro mensaje anti-guerra que se expone gracias al tono satírico y sarcástico en su realización. El segundo es precisamente ese tono de comedia desinhibido que pretende burlarse de la dinámica y labor que realizan y a los que se enfrentan las personas que son enviadas a servir en eventos de tal magnitud.

Para muchos esta película se encuentra catalogada como una de las más grandes comedias jamás realizadas, pero aquí no existen chistes sin sentido ni comedia corporal, en esta película lo que se busca es proyectar, a través de las actuaciones, las relaciones de los personajes y los diálogos, cómo es que incluso la guerra es tan absurda como cualquier otra situación a la que nos enfrentemos, incluidas las bromas entre colegas y la camaradería.

 La trascendencia de este proyecto es la postura crítica que se toma en cuestiones como la seguridad, la medicina, las amenazas, la organización y las decisiones de los militares, los esquemas políticos, la importancia de la amistad y la solidaridad, en fin, la vida misma.

Cuando un par de doctores aprovechan una misión para ir a jugar golf, o cuando en medio de sus actividades el personal decide llevar a cabo un competitivo juego de futbol americano, es claro que el espectador se encuentra frente a una película irreverente, divertida, atinada y, de alguna manera, muy seria en su discurso.

Se ha criticado la falta de trama en su argumento, pero el molde que sigue es sólo parte de ese toque único que caracteriza a esta película. Lo que se presenta en pantalla es el desarrollo de un conjunto de experiencias vividas por este grupo de personajes, es decir, situaciones que se viven entre uno y otro elemento de esta tropa de médicos.

El sello del director Robert Altman es también fácilmente palpable, desde improvisaciones hasta diálogos entrecruzados; es esa chispa la que logra que la película se distinga de entre muchos otros proyectos más; son las actuaciones y el relajado modo de expresar cada evento lo que la hace una comedia como tal.

Varios han criticado el papel de la enfermera O’Houlihan, interpretada por Sally Kellerman, uno de los más incomprendidos y cuestionados protagonistas de esta película. Algunos consideran que su transición, evolución y crecimiento como personaje es reflejado en pantalla, mientras otros creen que el cambio es tan súbito que es inexplicable, que una persona asediada y ridiculizada no podría adaptarse y dejar de lado el trato de sus compañeros de manera tan efímera. En cualquier caso, lo cierto es que esta enfermera de carácter duro y estricto está tan perdida como el resto de sus colaboradores; tal vez ella decida madurar o tal vez ella decida someterse, la decisión final la toma el espectador  de la película.

Así, experimental, simbólica, alegre e impactante, es M.A.S.H.

Mientras para algunas personas es un clásico, para otros no es más que una película ligera y burlona, pero sin duda, es de aquellos filmes a los que no se les puede ser indiferente, que le deja algo a quien la ve y que, sobre todo, merece ser visto y revisado por las viejas y nuevas generaciones.

 

—

Suicide is Painless (MASH)

De: Scix / Youtube

 

—

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.

 

 

—

 

Sucedió una noche | It happened one night | Frank Capra

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

It Happened one night | Frank Capra

Sucedió una noche (EUA, 1934) es una comedia romántica estelarizada por Claudette Colbert y Clark Gable  en los roles protagónicos. La película relata la historia de Ellie, una heredera renuente a someterse a su padre y deseosa de casarse con un joven caza fortunas. Después de huir de su padre, Ellie toma camino hacia Nueva York para encontrarse con su prometido, pero esta chica de sociedad, mimada y acostumbrada a los servicios, tendrá que enfrentarse al mundo real, topándose en su camino con Peter, un reportero recién despedido, quien busca una historia para escribir y que está dispuesto a ayudar a Ellie a cambio de la exclusiva de su boda.

Existen diversos elementos que sobresalen en ésta que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un largometraje referente dentro del género de comedia romántica. Las situaciones y dinámica de los personajes son clave para el desarrollo de la historia y, por tanto, clave en el impulso de otras películas similares. La gracia y choque entre ambos personajes a lo largo de la historia ha sido base de películas variadas que se catalogan dentro del mismo rubro cinematográfico, desde “Dos bribones tras la esmeralda perdida” (México-EUA, 1984), hasta “Cómo perder a un hombre en diez días” (EUA-Alemania, 2003). La relación entre dos opuestos que terminan por complementarse.

En este caso Ellie es la representante de la comodidad, la hija mimada de un heredero, pero con encanto, postura, ingenuidad y vivacidad; contrastante con Peter, un hombre, conocedor, metódico, dicharachero e ingenioso, con absoluta sinceridad respecto a sus intenciones y absolutamente nada que perder.

La gran sorpresa de la historia es un guión, escrito por Robert Riskin y basado en la historia corta de Samuel Hopkins Adams, en donde, después de juntar a estas dos personalidades opuestas, se las ingenia para dirigirlos a una serie de aventuras y desventuras en el transcurso de las cuales tanto Ellie como Peter presumen de saberlo todo.

El tono es cómico, inteligente, ingenioso, dinámico, absurdo, aventurero y romántico, que hace de éste un material tan atrayente para el público de ayer y de hoy; pero en especial, para el público de aquella época, que gracias a su contexto económico, político y social, permitió que la película tomara un significado y una importancia de legado cultural como pocas lo logran hacer.

 En aquel tiempo, según cuenta la historia, ni Colbert ni Gable se encontraban contentos por ser partícipes del largometraje; además, Columbia Pictures era considerado un estudio demasiado pequeño como para arriesgarse a un proyecto como tal. La productora estaba a punto de lanzar un enorme proyecto al mercado, incluso tal vez sin saberlo.

 La película se convirtió en un gran éxito entre los espectadores y un gran éxito en las premiaciones. Nominada y ganadora de las cinco categorías más importantes de los premios de la Academia de 1935 (mejor actriz y actor principal, mejor guión, mejor dirección y mejor película).

“Sucedió una noche” fue y sigue siendo llamada una de las más importantes películas dentro del género de la “comedia excéntrica” (llamada “screwball comedy” en inglés) que se hiciera popular durante la Gran Depresión en los Estados Unidos, alrededor de las décadas de los años treinta y cuarenta, previo a la Segunda Guerra Mundial.

 El ambiente depresivo y decadente alentaba a la sociedad a buscar entretenimiento fresco y alegre por lo que las comedias de este corte progresaron en los estudios y entre el público; pero previo a “Sucedió una noche”, pocos creían en la “seriedad” de este tipo de películas, o en la potencialidad de las mismas.

Con elementos que resaltan la diferencia entre clases económicas y entre el género masculino y femenino, así como la inserción de escenarios excéntricos y agudeza en la historia, se consideran entre otras películas de esta categoría: The Philadelphia Story (EUA, 1949), con Katharine Hepburn, Cary Grant y James Stewart, Cómo casarse con un millonario (EUA, 1953) con Marilyn Monroe y Lauren Bacall, Mr. & Mrs. Smith (EUA, 1941), dirigida por Alfred Hitchcock, What’s up, Doc? (EUA; 1972) con Barbra Streisand y Ryan O’Neal. Raising Arizona (EUA, 1987) de los hermanos Coen, o  Tienes un e-mail (EUA, 1998), de Nora Ephron; dentro del género de la farsa, también se incluyen algunas de las obras de William Shakespeare llevadas a la pantalla grande como “Sueño de una noche de verano” y “ La importancia de llamarse Ernesto”.

Sin duda, “Sucedió una noche” ha dado paso a muchas historias para ser contadas; si bien su estructura mantiene al espectador en una relación amigable, cordial y amena con los protagonistas, es su presencia y legado adaptable a cualquier época lo que la hace tan fresca, incluso más de 70 años después de haberse estrenado en las salas de cine.

—

–
Sucedió una noche | It Happened One Nigth | Frank Capra

Estados Unidos, 1934

www.michaelmapel.com

—

 

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.

 

 

—

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Film Noir - The Maltese FalconEl film noir o cine negro es un género de la cinematografía que se desarrolla en Estados Unidos entre 1940 y 1950. El primero en ocupar este término fue el crítico de cine italiano Nino Frank al referirse al tipo de cine del país norteamericano de la época de los años cuarenta.

Las características del género son específicas y van desde el diseño visual hasta el contenido de las historias.

Tras los años de crisis en Estados Unidos la dinámica social cambiaba, tanto en el ambiente entre las personas como dentro del sistema económico, político y social. La mayoría de las temáticas en las películas del cine negro son reflejo de las diferentes etapas de cambio que se vivían y por lo general iban de la mano de una postura crítica en donde los protagonistas se veían involucrados en distintos crímenes, siendo su labor la de encontrar los medios posibles para resolver casos a pesar de las dificultades del ambiente, del contexto social, de la corrupción, los engaños, el chantaje.

Visualmente las películas se construían con base en el expresionismo. El juego de luz y sombra se juntaba con el uso de claroscuros, texturas y ambientes que resaltarían por la imagen blanco y negro de la época. De esta manera, el tratamiento visual ayudaba a crear sensaciones que alimentaban las situaciones que transcurrían en pantalla; por ejemplo, la angustia cuando un personaje está a punto de ser descubierto como el asesino, o la desesperación al huir durante una persecución, por mencionar algunos.

Otras directrices del género son el marcado prototipo de héroe/antihéroe y la presencia de una mujer fatal dentro del relato. El protagonista por lo general suele ser un personaje de fuerza en su carácter, así como de intrépidas habilidades y conocimientos en el área de la investigación, aunque sus acciones no sean del todo las más respetables. Con ello no se pretendía que el protagonista fuera un hombre modelo, más bien un hombre más realista que se adaptara a las circunstancias: Ejemplo clásico: Humphrey Bogart en The big sleep – El sueño eterno (EUA, 1946), un detective contratado para investigar un chantaje y que en el camino se encuentra con una serie de mentiras y asesinatos por lo que se ve forzado que recurrir a las mismas prácticas con el fin de desenmascarar los motivos reales de los sospechosos.

Por su parte, el personaje principal femenino suele ser una mujer directamente involucrada con el conflicto principal. Como mujer fatale se entiende al personaje que utiliza su sexualidad para atraer y engañar al protagonista, por lo que la convierte generalmente en una especie de villana dentro de la historia. Ejemplo de ello es el personaje de Barbara Stanwyck en Double Indemnity (EUA, 1944). En la película un agente de seguros es convencido por una mujer para arreglar una póliza contra su esposo para después matarlo y quedarse con el dinero, pero en cuanto los jefes del agente comienzan a investigar el caso, el hombre descubre que la mujer no es tan inocente ni confiable como parece.

La película con la que se considera el inició del cine negro fue El Halcón Maltés (EUA, 1941), aunque otras más realizadas en años anteriores también califican dentro del género, pero fue ésta la que puso ciertos criterios específicos a considerar que más tarde fueran catalogados como un estilo de la cinematografía. La película cuenta la historia de un detective contratado por una mujer perseguida por diferentes criminales, en busca de un objeto valioso que se encuentra en su posesión, pero, asesinato tras asesinato, el número de personas en quienes el detective puede confiar se reduce, incluyendo a la mujer.

 Las historias del género también tienen su base en la literatura con las denominadas novelas negras.

Autores como Dashiell Hammett, James M. Cain o Raymond Chandler vieron sus obras llevadas a la pantalla grande e incluso trabajaron como guionistas en el cine. La llave de cristal (EUA, 1942), El cartero siempre llama dos veces (EUA, 1946) y La dalia azul (EUA, 1946) son algunos ejemplos de estos escritores respectivamente.

Otras películas representativas del género son: La carta (EUA, 1940), Rebecca (1940), Laura (EUA, 1944), The killers – Los asesinos (EUA, 1946), Gilda (EUA, 1946), Notorious (EUA, 1946), La dama de Shanghai (EUA, 1948), El tercer hombre (Reino Unido-1949), El crepúsculo de los dioses – Sunset Boulevard (EUA, 1950), Extraños en un tren (EUA, 1951), Touch of Evil (EUA, 1958) e incluso Chinatown (EUA, 1974) o Los Ángeles al desnudo (EUA, 1997), aunque realizadas años después, pero cumpliendo con los parámetros generales del género.

 Muchas películas más son ejemplo de este tipo de cine, siempre con un toque de temática criminal y con un aire de misterio, drama y suspenso.

El prototipo se ha seguido dentro del mundo de la cinematografía a través de los años, pero las variables que se presentaron en aquellos años y que dieron pie al cargado contenido de las historias o a su manufactura de producción y técnicas en áreas como la actuación, la dirección o la escena, son irrepetibles. Sin embargo, el cineasta tiene la oportunidad de analizar aquellas peculiaridades del cine negro y retomar lo más destacado para mejor alimentar y perfeccionar el cine actual.

 

Film Noir

Realizado por: Matt Fox

DePaul University’s College of Computing and Digital Media

24 | noviembre | 2009

 2:45

 

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México 

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.

El apartamento | The Apartment | Dir. Billy Wilder

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

El apartamento (EUA, 1960) es de aquellas películas difíciles de definir. Se trata del tipo de cine en donde la época y la evolución de la industria, tanto interna como externa, tienen mucho que ver con la manera de elaborar y desarrollar el proyecto cinematográfico que, a pesar de todo, aún en la actualidad logran un gran impacto y una atrayente forma de desenvolver su trama frente al espectador.

La película está protagonizada por Jack Lemmon en el papel de C.C. Baxter, un empleado de oficina que a fin de ganar más dinero y, eventualmente, prosperar en la compañía de seguros en la que trabaja, renta su apartamento a algunos de sus colegas, quienes ven la oportunidad para ocuparlo como lugar de citas.

Durante las primeras escenas se logra establecer definidamente el tipo de personajes que interactúan en la historia; desde luego, el protagonista, Baxter, un hombre ameno, agradable, con buenas intenciones; sus superiores en la empresa, quienes rentan el apartamento a cambio de poner el nombre de Baxter dentro de la lista de posibles candidatos a un ascenso; hasta la soñadora, ingenua y delicada Fran, interpretada por Shirley MacLaine, de quien Baxter se encuentra enamorado.

El tono prevaleciente durante la primera mitad del largometraje es ligero y cómico. Baxter es un hombre promedio, pero nunca común. Un hombre consciente de la fama que se ha creado entre sus vecinos y conocidos, sin intenciones perversas ni hirientes y para quien la meta no es el enriquecimiento monetario, sino más bien el crecimiento personal y profesional.

 Una de las virtudes que logra el director y guionista Billy Wilder consiste en combinar un ritmo rápido y ágil entre los personajes durante los momentos indicados, con los espacios serios y de reflexión que facilitan el desarrollo y ritmo indicado para una película como ésta.

Más tarde en la historia, Jeff Sheldrake, interpretado por Fred MacMurray, jefe del departamento en donde labora Baxter, decide entrar al juego de sombras y rentarle el apartamento a su subordinado para sus citas con Fran, colocando al protagonista en una posición comprometedora, no sólo por ser el amigo y enamorado de la operadora de los elevadores, pero también porque sabe que Sheldrake no dejará a su esposa para unirse a Fran.

De este punto en adelante la película lidia con temáticas más serias, en especial desde la perspectiva de Fran, una joven cándida y enamorada que ha sido engañada y quien toma una posición fatalista e irracional del desenvolvimiento de los hechos (el desaire de Sheldrake).

Es entonces cuando el apoyo y unión amistosa entre los dos protagonistas logra su momento más exponencial y significativo. Instante en que la película deja de tratarse de una serie de enredos y diálogo ocurrente e inteligente para dar paso a la reflexión en temáticas como el engaño, el suicidio o la soledad, dejando que sus protagonistas externen sus sentimientos y posturas en lo relacionado al día a día de cualquier persona en su ambiente natural, es decir, se adentra en problemáticas con las que muchos de los espectadores pueden relacionarse y/o que han pasado por ellas.

Así, el gran tino de esta película es un completo y bien engrasado equipo frente y detrás de cámaras; la gracia de los actores y comunicación entre uno y otro en pantalla es resultado del ingenio y labor de Wilder, dejando que el trabajo entre departamentos retroalimente al otro, y a otro, y así sucesivamente.

El apartamento obtuvo 10 nominaciones al premio de la Academia en 1961, ganando el galardón para la mitad de ellas, entre la cuáles se encuentra el de mejor película. Desde entonces la película se ha hecho de una larga lista de seguidores, tanto por su comedia como por su drama, pero en especial por su mensaje que bien puede resumirse de la siguiente manera: Después de que todos los males caen sobre Baxter, su vecino le da este consejo: “Be a mensch” [palabra alemana que significa “ser humano”].Es decir, para que algo sea extraordinario, sólo hace falta “ser humano”.

 

—
 The apartment | Dir. Billy Wilder | Estados Unidos 1960

—

 

 

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México 

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Un perro andaluzEl surrealismo es un movimiento artístico caracterizado por la búsqueda de la interpretación de la realidad a través de la interiorización de los hechos (imaginación, subconsciente e irracionalidad) para exportados hacia un exterior palpable. Las visiones son cambiantes y muy subjetivas, abiertas a un alto nivel de interpretación, expresión y comunicación. Por ello, para muchas personas el estudio del movimiento surrealista significa adentrarse a un mundo difícil de entender que requiere salir de sí para explorar perspectivas poco evidentes pero muy cargadas de información.

Probablemente tanto en éste como en otros movimientos artísticos, la visión propia es la única verdaderamente válida cuando se trata de interpretación de hechos; es difícil entender los verdaderos motivos y pensamientos que llevan a un autor a realizar una obra, pero en el caso del surrealismo, la carga emocional, intelectual y personal es tan fuerte que lo mejor es adoptar como propio el trabajo que se presenta y darle el valor que toma en la vida del espectador.

El cine, y el cine surrealista, no es la excepción en este tipo de procesos. Algunos artistas creen que sus obras dejan de ser propias cuando alguien más, al verlas, escucharlas o mirarlas, las toma como suyas tras explorarlas y aprender, congeniar o disertar de ellas. Uno de los motivos del cine coincide con este pensamiento de colaboración artista-espectador, se alimenta de esta relación, se nutre y crece a fin de motivar a ambas partes implicadas.

 El surrealismo es entonces una reflexión interna del mundo subconsciente, no siempre existe una explicación para todo lo que se ve en pantalla y muchas veces se puede extraer algo de algún rubro cinematográfico de donde otras personas no logran encontrar ningún aporte.

Los sueños han sido para el ser humano una interrogante constante, por ello han sido abordados desde diversos enfoques; mientras que las ciencias lógicas sostienen teorías en donde se explica este estado de la mente como una manifestación del subconsciente, otros personajes más espirituales afirman incluso que se trata de mensajes del alma o seres fantásticos.

Retomar el tema de los sueños desde una enfoque surrealista es enriquecedor y disfrutable, en especial porque no implica forzosamente para el espectador una lógica como tal, los sueños y el surrealismo no deben ser tomados como una fórmula correcta o incorrecta, lo positivo de este movimiento es que la mente puede experimentar, crear y, aunque parezca incomprensible, soñar.

Si, por lo tanto, este tipo de cine es una vía para que el mundo exterior pueda acercarse al estado subconsciente de las personas, entonces ¿estamos hablando de éste como un movimiento revolucionario? ¿O será acaso que el surrealismo ha sido un movimiento incomprendido?

Como corriente artística, y cinematográfica, el surrealismo permite manifestar sentimientos y reclamar atención, en temas generales, sociales y externos, pero sobre todo, dentro de análisis internos y personales, del individuo; más que de las masas, de las personas. Si esto es cierto, entonces el movimiento surrealista puede ser considerado como un reclamo pacifista que demanda reflexión, meditación y relajación.

Tal vez por ello haya surgido el estereotipo de que las personas cuyas obras tengan un tinte surrealista sean personas de pensamiento libre, pero sí, idóneamente lo son, por explorar su capacidad de creatividad y expresión, finalmente, la escuela surrealista exalta las emociones del ser por sobre muchas otras áreas.

El movimiento ha evolucionado, cambiado y se ha adaptado al propio crecimiento artístico mundial. Dentro del cine, el surrealismo no ha sido del todo explorado y comprendido, fácilmente es confundido con un cine experimental, pero ante todo, se encuentra presente en muchas formas de la cinematografía; con películas que forjan su argumento en el estudio de la mente, de los sueños, del arte y de la vida del individuo. Tal vez sólo haga falta poner mayor atención.

 

Un chien andalou | Un perro andaluz

Dirigido por: Luis Buñuel

Guión: Salvador Dalí y Luis Buñuel.

Francia, 1929

 

 

—

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México 

Guionista y amante del cine, ha estudiado Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca, entrenada y apasionada. Adicta a ver y hacer cine, su palabra clave es “originalidad”.