17 enero, 2026

Filmakersmovie

Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos:

Desde México el gran director Pascal Krumm estrena su nuevo video clip que dirigió para Ana Torroja.

Dirigido por: Pascal Krumm
Dirección de fotografía y color: Héctor Cuevas
Arte y montaje: Pascal Krumm
Asistente de dirección: Miguel Ángel Aguilar
Asistentes de producción: Marie Anne Greenham · Mireya Piñuela
Asistente de cámara: Rafael Ornelas
Gaffer: Luis Alfredo Porcayo
Staff: Ángel Montiel · Javier Alvarez
Vestuario: Lorenza Chavira
Van: Daniel Carranza
Carpintero: Raúl Pineda
Estilista: Vico Guadarrama
Coreografía: Marisol Cal y Mayor
Catering: El rincón pelón

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Si quieres estrenar o presentar aquí tu trabajo, te invitamos a escribirnos:contacto@filmakersmovie.com

MEMORIA: CAMILO, celebrando el legado del gran maestro

Por Iván Uriel Atanacio Medellín

Hijo predilecto de Alcoy, Alicante, valenciano por costumbre y tradición, español al corazón y al apego, lberoamericano desde el lenguaje y el sentimiento, universal, Camilo Sesto es una figura monumental en el firmamento musical latinoamericano, ícono de la cultura pop, ídolo de masas y músico consagrado, que alcanzó dominar a plenitud más de dos décadas de éxitos continuos y que a la luz de otras décadas más, al menos cinco, ha dejado un legado incuestionable como una de las máximas figuras de la música en cualquier género y lengua. Nacido en 1946, Camilo Blanes Cortés conformó un legado extraordinario de composiciones claras, sentidas y empáticas, que hicieron enamorar, sufrir y reencontrarse con el amor a diversas generaciones que hoy le rinden un merecido homenaje ante su partida.

 

Un explorador que abrazó no sólo al timbre de su poderosa voz el encanto de la interpretación, sino que sumó a ese talento el don de la escritura vuelta melodía, componiendo cientos de canciones que integran la banda sonora de los millones de seguidores que le rinden tributo. Camilo formó parte de ese corolario de intérpretes españoles que a finales de los años sesenta y a principios de los años setenta, dominaron la escena musical hispana, que tal como en México alcanzaban Juan Gabriel, José José o Vicente Fernández y en Argentina Sandro, Leo Dán o Leonardo Favio, en España el elenco se integró por el entonces ya reconocido Raphael, por la portentosa voz de Nino Bravo, el carisma melódico de Julio Iglesias, y las voces de Ángela Carrasco o Rocío Dúrcal, Camilo, sobresalió de todos ellos, por ser un cantautor que lo mismo tenía una voz prodigiosa, que canciones sugerentes a la audiencia.

Desde su debut en la industria con Algo de míen 1971 y hasta al menos 1983 con los himnos derivados de su disco Con Ganas, la seguidilla de éxitos pareció no detenerse o aletargar en los siguientes años, fue una vorágine de emociones tras otra, consolidando un repertorio impresionante, que más adelante a juicio personal por el apego mismo, me permitiré ubicar en 15 canciones que son mis favoritas de su listado. Al medio de ese torbellino, Camilo se atrevió a desafiar, aún en su incipiente carrera, los obstáculos que implicaba, entre censura, gobierno y dogma, la realización de la obra Jesucristo Superestrella en español, y lo hizo, con una actuación sobresaliente y una voz de altos rangos que aún puede escucharse en versiones muy loables como Getsemaní. Camilo Blanes más allá de la propia coyuntura musical, de grandes rivalidades y camaraderías, enfrentó en la cima de su popularidad, los contextos políticos de su propia patria, la España que transitó de la dictadura a la democracia, y los escenarios parecidos entre gobiernos dictatoriales, revueltas políticas y crisis económicas en América Latina.

El entorno propicio para la sensibilidad y el resguardo de figuras icónicas que por una parte confluyan ideales, o distraigan y entretengan las angustias de la realidad en las angustias de los amores personales. Camilo triunfó en el México del partido único, en el Chile de la dictadura, al mismo compás que en Argentina, o en el renacer de la economía estadounidense, pero también lo hizo cuando los contextos cambiaron en esos y otros países. Fue en el Festival de Viña del Mar en 1981, aquella considerada por muchos como la más grande de las veladas porteñas, cuando Camilo cimbró el escenario al interpretar Perdóname, tal como lo hiciera en Palma de Mallorca meses después al dedicársela directamente a su madre. Aquella edición del Festival de Viña del Mar, concedió una entrevista icónica para otro mito de su tiempo, Julio Iglesias. Quizá no se recuerde un recibimiento de ese tipo en el Festival, hasta que en 2012, el cantante mexicano, Luis Miguel recibiera la primera Gaviota de Platino de la historia, tal como Camilo, lo hiciera con la Gaviota de Plata. Los años setenta y ochenta, escucharon exitosos sencillos contenidos en los diferentes discos que configuran su canon musical, y que aunados a las décadas posteriores, completaron más de 40 álbumes editados entre grabaciones de estudio, recopilatorios y ediciones especiales, así como más de 100 millones de copias vendidas avalan el impacto popular que recibió el músico valenciano. De “Algo de mí” a “Horas de Amor”, incluyendo su enorme álbum “Amor libre”; de “Amaneciendo” a “Agenda de Viaje”, pasando por el éxito de “Con Ganas”, las primeras décadas de su historia como solista representaron la etapa cumbre del intérprete.

Es justo cuando edita su último disco de la década de los ochenta que Camilo decide hacer una pausa en su carrera, justo a los cuarenta años, para dedicarse a la crianza de su pequeño hijo, a su vida privada, y tomar un descanso al vendaval de los casi veinte años ininterrumpidos que delinearon cual artífice en lienzo su olimpo perpetuo. En los años ochenta, Raphael seguía grabando temas del maestro Manuel Alejandro, al igual que lo hacía quien había ya virado hacia el mercado anglosajón y universal, Julio Iglesias, Camilo, junto al nuevo escenario de la música española, vería llegar la faceta vanguardista de Miguel Bosé (a quien el compositor produjera su primer disco en los años setenta), el surgimiento de bandas de rock ligero como Hombres G, Nacha Pop, Hombres del Silencio, y el pop excelso de Mecano en voz de Ana Torroja, entre otras ofertas musicales. Para los baladistas tradicionales, amparados para ese entonces, principalmente en las composiciones de Pérez Botija, Roberto Livi, Manuel Alejandro, Juan Carlos Calderón y el propio Camilo, el advenimiento de una nueva etapa, representaba un reto creativo, bandas de rock como Soda Stéreo del maestro Cerati, Enanitos Verdes, o Caifanes en México, así como grupos pop conformados por adolescentes, desde Menudo en Puerto Rico, Parchís en España o Timbiriche en México, coparon el interés de nuevos compositores, y en sinergia a nuevas y nuevos baladistas.

En 1991 con Amor mío ¿qué me has hecho?, Camilo Sesto volvió a conquistar corazones y hacer acto de presencia, pero el mundo musical y el entorno que el mismo había atestiguado en cambios anteriormente, ahora se adentraba en diferentes géneros y propuestas, dejando su oferta musical a la valía más importante, la del tiempo. Los años noventa verían consagrarse a Luis Miguel, y afianzar en esa década y a principios de la siguiente, la carrera de solistas como Shakira, Ricky Martin, Enrique Iglesias, Christian Castro, Selena, Gloria Estefan (Solista) Chayanne (desde los años ochenta) Alejandro Fernández o David Bisbal, y cantautores como Alejandro Sanz, Ricardo Arjona, Juanes, y el propio Marco Antonio Solís, entre otros.

A principios de siglo, en 2002 Camilo publicó un tema polémico por su estructura, fresco por la letra, original a su repertorio, Mola mazo, aunque lejos de la crítica que atentó instigar decadencias, funcionó exactamente para lo que el divo requería, renovar su nombre y acercarlo al devenir que advertía. Quien fuera integrante de los grupos Los Dayson y Los Botines, en los años sesenta y asumiera llamarse Camilo Sexto primero y posteriormente Camilo Sesto, ostenta un caleidoscopio musical que incluye entre otros álbumes y sencillos, Amor, amar, compuesta junto a Lucía Bosé, y Fresa Salvaje de “Solo un hombre”1972; Todo por nada, de “Algo más”, 1973; ¿Quieres ser mi amante? de “Camilo” 1974; Jamás, Melina y Piel de Ángel de “Amor libre” 1975; Si tú te vas, Con el viento a tu favor, Mi buen amor, de “Rasgos” 1977; Vivir así es morir de amor, El amor de mi vida de “Sentimientos” 1978; y Si me dejas ahora, Has nacido libre de “Horas de amor” 1979.

La impronta musical dejada por Camilo entre aquel 1971-1972 en que Algo de mí irrumpiera la escena musical hasta la publicación de “Horas de amor” en 1979, da cuenta del dominio e impacto artístico en esa década por el histrión español más célebre de la autocomposición hispana. La siguiente década inició para el cantante con la edición de su álbum “Amaneciendo” 1980, Perdóname, Donde estés con quien estés, Insaciable amante; Amor no me ignores, Tarde o temprano, de “Más y más” 1981; Devuélveme mi libertad, Mi mundo tú, de “Con ganas”, dieron sello al inicio de una década que se vería impactada por el ya mencionado retiro del artista valenciano en 1986 tras la publicación de su disco “Agenda de baile”. Su regreso en 1991 con el disco “A voluntad del cielo”, significó el nostálgico viso de necesidad recíproca, que la melancolía del cantante y su audiencia necesitaban. En 1997 su recopilatorio “Camilo Superstar” se convirtió en el más exitoso disco de grandes éxitos en lengua hispana, en 2011 recibió el reconocimiento al Máximo orgullo hispano en Las Vegas, Nevada, y a su premio recibido en Estados Unidos , prosiguió una serie de conciertos por Iberoamérica. Camilo se convirtió en un clásico desde su lanzamiento, ícono de la balada y de la música pop en el momento exacto en que se daba la transición de las influencias del rock anglo, a la identidad musical hispana desde la lírica musical.

En 2018, Camilo Sesto, dio a conocer grabado con la Orquesta sinfónica de la RTVE, “Camilo sinfónico”, que contó con la participación de diversas intérpretes, un disco ideal para quien se caracterizada, además de sus letras poéticas y melódicas, portentosa voz, y uso de arreglos imponentes y orquestados, por mantener en la manera de sus posibilidades, una vida privada, alejada de los medios y atenciones de la prensa, lo que a la curiosidad le rubricó el marco de misterio trágico, triunfal e incierto, propio del auge, caída y redención de los mitos artísticos.

Miembro del salón de la fama de los compositores latinos, y sin duda, la mejor voz de los compositores hispanos, Camilo Sesto, el cantautor más exitoso de habla hispana, grabó aural su nombre en el historial de Hispanoamérica y el mundo, dejando grabadas sus canciones en la memoria de nuestros tiempos, hoy celebramos al gran maestro español recordando la heredad de su música.

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

 

CINE Y LITERATURA, 91 AÑOS DEL PREMIO ÓSCAR. (III)

 

“Mi bella dama.”

 

Por: Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez

 

George Cukor y Audrey Hepburn en el plató de My Fair Lady (1964)

Mi bella dama” es una película musical estrenada en 1964 y galardonada con el Premio Óscar como mejor película. La producción fue dirigida por George Cukor, y el guion realizado por Alan Jay Lerner está basado en la obra de teatro escrita por George Bernard Shaw titulada: “Pigmalión. El personaje histórico llamado Pigmalión, en la mitología griega se enamoró de una escultura bellísima que él mismo había realizado y a la cual le puso el nombre de Galatea, la diosa Afrodita le cumplió el sueño y convirtió a Galatea en una mujer de carne y hueso para que Pigmalión la cuidara y amara.

 

Pigmalión y Galatea es uno de los mitos más transmitidos en la historia del arte, Bernard Shaw en 1914 publicó una de sus obras teatrales más conocidas y cincuenta años después cuando la obra se presentó en la modalidad de película musical, tanto la obra escrita como la película se convirtieron en un referente de la cultura universal, por todo lo mencionado y teniendo de manera general el conocimiento del mito, conozcamos al moderno Pigmalión de Bernard Shaw.

 

La obra está compuesta en cinco actos, los personajes centrales son: “Madre (Señora Eynsford Hill), Hija (Señorita Eynsford Hill), Florista (Elisa Doolitle), Mistress Peace, Mistress Higgins, Una Doncella, Caballero (Coronel Pickering), El de las notas (Enrique Higgins), Alfredo Doolitle.” A continuación, en el presente artículo se abre el telón:

 

Todo sucede allá por el año 1912 en Londres, Inglaterra, eran las doce de la noche y la gente se encontraba en el Pórtico de la Iglesia de San Pablo esperando un taxi que las pudiera llevar a su casa debido el fuerte aguacero que caía, una joven florista accidentalmente choca con uno de los transeúntes y cae, pero, luego, luego se levanta y empieza a intentar vender sus flores a las elegantes señoras que esperan los taxis. La florista tiene unos dieciséis años, es guapita, de rasgos muy humildes: “Sin embargo, se ve que con un poco de cuidado sería una muchacha muy aceptable.

 

En el mismo lugar se encuentran Enrique Higgins, quien es un reconocido lingüista encargado de escribir el alfabeto fonético universal, Higgins le compra a la chica unas flores y en ese contexto conoce al Capitán Pickering, personaje que acaba de llegar de la india y era el autor de “El sánscrito hablado”. Pickering le dijo a su colega Higgins que había viajado exclusivamente a Londres para conocerlo y ver su gran trabajo de fonética universal, a lo que Enrique respondió que él estaba pensando viajar a la india con el mismo propósito, los lingüistas entablaron gran amistad y Pickering se fue a residir a la casa de Enrique Higgins.

 

Al poco tiempo de lo sucedido en la Iglesia de San Pablo, la florista llamada Elisa Doolitle se presentó en la casa de Higgins, el motivo de su visita era para que Enrique le enseñara a hablar. Elisa tenía la aspiración de trabajar en una tienda elegante de flores y por tener un lenguaje vulgar no lo había podido hacer, Elisa además de pobre, era muy desagradable por su forma arrabalera de hablar. Con Elisa enfrente, Higgins le apostó a Pickering que en seis meses si él se lo proponía haría de Elisa una dama de sociedad, es más sin problemas podría pasar por Duquesa.

 

La apuesta se formalizó, Elisa aceptó ser educada en modales y habla por parte de Enrique Higgins, la chica desde un inicio demostró a pesar de su humildad, ser de espíritu digno, una joven independiente, honrada, agregando que poseía gran virtud para aprender la lenguas, buenos modales, resultó ser muy limpia, ordenada, en dos meses tuvo su primer reunión en sociedad y si bien cometió algunos errores en su forma de hablar, al momento que llegó a la reunión todos los que no conocían sus orígenes quedaron sorprendidos de su belleza y elegancia:

 

La doncella aparece de nuevo y anuncia a la señorita Elisa Doolitle. Elisa, deliciosamente trajeada, produce al entrar tal impresión de hermosura y distinción, que todos se levantan como cohibidos. Es un contraste enorme con la florista estrafalaria de antes. Guiada por la mirada de Higgins, se acerca a la señora de la casa, con gracia estudiada.  Elisa. (Con corrección pedantesca y hermosa cadencia de voz.) ¿Cómo está usted, señora? Su hijo me dijo que usted me haría el honor de recibirme; así es que me he permitido… Mistress Higgins. (Cordial) Tengo una verdadera satisfacción por conocerla.”

Toda prueba que se lo ponía a Elisa era satisfactoriamente superada, el último gran evento se dio en una Ópera, terminado el evento los colegas lingüistas llegaron a su casa cansados y frente a su muñeca creada Enrique le expresó a Pickering:

Sí, sí; estaba muy segura de sí misma. La verdad, si no es por la negra honrilla, no llevo la broma hasta el final. Pero, en fin, me había empeñado en ello, y por eso la llevé adelante. Al principio, mientras estuvimos en la parte fonética, la cosa me interesó; pero luego me fue pesando lo indecible. Lo dicho: de no haber sido por el empeño, lo hubiese abandonado todo a los dos meses de empezar. Le aseguro a usted, Pickering, que no me vuelven a coger en otra. Una vez y no más. No haré más duquesas postizas.”

 

El experimento había terminado con gran éxito, fue aquí cuando Elisa estalló y después de una fuerte discusión con su maestro y creador Higgins, decidió irse de la casa, le dijo que hubiera preferido la dejara como una humilde florista, independiente, digna, honrada, a lo que aparenta ser hoy, una dama de sociedad que no tendrá de que vivir ni como sostenerse:

 

Elisa. – Antes de que se vaya caballero… Higgins. – (dejando, de la sorpresa, caer las zapatillas.) ¡Caballero! Elisa. – Deseo saber si mi ropa me pertenece o es del coronel Pickering. Higgins. – (Volviéndose a entrar del todo, cada vez más sorprendido.) ¡Para qué demonios puede hacerle falta al coronel tu ropa? Elisa. –Tal vez para la próxima muchacha que recojan ustedes para sus experimentos. Tengo que saber lo que puedo llevarme y lo que no. No quiero que luego me llamen ladrona. Higgins. – (Muy enfadado.) Llévate, con mil demonios, toda la casa, si quieres. Excepto las joyas, que son alquiladas. ¿Estas satisfecha ahora?”

 

A Elisa no le preocupada tanto su futuro, sino el trato tan frio e indiferente que recibía de Higgins, él le pedirá que regrese, sin embargo, nunca manifiesta amarla, es un hombre de cuarenta años que no tiene pensado casarse ni le interesa la vida conyugal. Elisa cree en los sentimientos y en la pasión, la historia completa es fascinante y si bien cuando se cierra el telón en la obra de teatro, el final queda abierto, en el epílogo Bernard Shaw nos presenta a un nuevo Pigmalión que lo considero insensible y materialista, es decir, más acorde a nuestros tiempos, que aquel Pigmalión de los siglos pasados romántico y enamorado…

 

Leer la serie: Cine y Literatura

 

Cómo se hizo My Fair Lady

Youtube: Cinecinéfilos films

56:42 min

 

 

José Miguel Naranjo

José Miguel Naranjo Ramírez | miguel_naranjo@hotmail.com | México

 José Miguel Naranjo Ramírez, es un escritor, articulista y ensayista mexicano. Desde hace más de diez años comparte sus reflexiones, estudios y reseñas acerca de literatura, música y cine, a través de su columna “Ruta Cultural”, publicada en diversos medios impresos y electrónicos; así mismo conduce un programa de radio.

 

 

No Basta con Amar, a veces el amor no es suficiente

 

Desde el primer minuto de metraje, ‘No basta con amar’ demuestra la contención y sensibilidad de Cristián Mamami, quien hace su debut en la dirección. Samir, un niño de 9 años, debe enfrentar la separación de sus padres. Mientras ellos -José y Javiera- se reúnen para encontrar la manera perfecta de decírselo, se dan cuenta de que él comprende perfectamente lo que está pasando.

 

Construida sobre el talento actoral de un elenco compuesto por Daniela Ramírez, Néstor Cantillana y Samir Sukni, ‘No basta con amar’ es una radiografía sobre el término de una relación de pareja donde el amor se esfumó. Daniela, una exitosa astrónoma, vuelve de su trabajo para contarle a su hijo que la relación de sus padres, ya no seguirá siendo la misma.

 

“Es una historia que tiene que ver con los tiempos de hoy”

Cristián Mamani

 

Mamani, director de fotografía de películas como ‘Historias de sexo’ (1999), cuenta que la idea de la película surgió de la observación.

 

“Nace de ver a algunos amigos y compañeros generacionales en situaciones de pareja que comenzaban a fragmentarse y cómo estaban iniciando una búsqueda para crear escenarios familiares más amables en relación a lo que fueron nuestros padres. Al mismo tiempo, ver los comportamientos de los hijos de amigos, de sobrinos y cómo respondían a estas nuevas composiciones familiares. Conocí a dos madres que habían tomado la decisión de separarse de sus parejas y desarrollar su vida profesionalmente. Además, leí un par de entrevistas a mujeres feministas que contaban cómo había sido para ellas la decisión de no ser madres. De ahí nace la inquietud. Desarrollamos una historia que tiene que ver con los tiempos de hoy”.

 

El director, se infiltra en la vida privada de tres personajes en estado de transición. “Es una película íntima”, destaca Mamani. “Es un fragmento en la vida de una familia donde todos quieren algo que se va: Samir busca a su mamá, José busca a Javiera y Javiera busca continuar con su profesión. Es una historia que se desarrolla entre el desierto y el mar. Una película de tiempos y silencios. Propone delicadamente un conflicto que es contemporáneo. Al momento de la ruptura uno está lleno de preguntas y hay muy pocas certezas. Las respuestas se desarrollan en la medida que uno aprende y es ahí también donde este nuevo paradigma familiar se ve expuesto en la película. Creo que a mucha gente le va hacer sentido hacerse la misma pregunta que nuestros personajes”.

 

No basta con amar

Dir. Cristián Mamani

Chile, 2019

Trailer 1:43

 

 

-Sinopsis-

Samir, un niño de 9 años, debe enfrentar la separación de sus padres. Mientras se reúnen para encontrar la manera perfecta de decírselo, es el pequeño Samir quien los sorprende, pues sabe perfectamente lo que sucede, poniendo en jaque a sus propios padres con su acuciosa visión de la situación. ‘No basta con amar’ una radiografía sobre el término de una relación de pareja donde el amor se esfumó y la mirada silenciosa de los niños.

 

Reparto:

Javiera: Daniela Ramírez

José: Néstor Cantillana

Samir: Samir Sukni

 

Estreno: 12 de septiembre salas de cine chileno. 

 

Distribuye: Market Chile

 

Fuente:

Andrea Carvajal

Plaza Espectáculos

 

 

 

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Nace en Madrid la primera residencia colaborativa para mujeres cineastas que da protagonismo a la conciliación

 

Coofilm, la primera residencia colaborativa para mujeres cineastas en Madrid, ya ha abierto la convocatoria de inscripción para que las interesadas puedan presentar sus proyectos. La principal particularidad de esta residencia es que la conciliación tendrá un papel protagonista, puesto que se habilitarán espacios de guardería para que aquellas cineastas que sean madres y quieran acudir con sus hijos, puedan asistir a las clases sin impedimento.

Esta iniciativa nace con el objetivo principal de dar la oportunidad de reconectar con el mundo de la creación cinematográfica a aquellas madres que por no poder conciliar tuvieron que alejarse, de algún modo, de su carrera. Además también se reservarán varias plazas para cineastas que no sean madres, pero que quieran realizar la residencia para desarrollar uno de sus proyectos. Del mismo modo es una oportunidad para las cineastas que no tengan proyectos activos, pero que quieran adquirir las herramientas necesarias para ponerlos en marcha o unirse a los proyectos de otras compañeras tejiendo una red de equipo de trabajo colaborativo en la industria audiovisual.

Participantes, metodología y docentes

Se seleccionarán 15 candidatas que tendrán la oportunidad de sacar sus proyectos cinematográficos adelante con la ayuda en clases, tutorías y asesoramiento, de profesionales de reconocido prestigio en el panorama cinematográfico actual.

El programa dará comienzo en septiembre y se extenderá hasta marzo de 2020. Coofilm contará con talleres intensivos de fin de semana estilo bootcamp, a cargo de speakers del sector cinematográfico en activo, masterclasses y webinars online a través de una plataforma privada, reuniones online con las participantes, un maratón de rodaje conciliable y la participación destacada en actividades abiertas al público para mayor interacción y feedback con la comunidad.

Se combinará, por tanto, metodología online y presencial para facilitar la conciliación al máximo durante el proceso. Y es que “la imposibilidad de conciliación es uno de los problemas fundamentales para acercarnos a la paridad audiovisual”, tal y como indica la directora de la residencia Gabriela Garcés. Así, se dará la posibilidad de asistir a la residencia con niños, ya que desde la organización se habilitará una zona específica contigua para los niños de las residentes.

Así, desde el comienzo y hasta el final de la residencia, las participantes, directoras de cine, productoras y guionistas, tendrán la oportunidad de tejer redes de trabajo con otros profesionales, y además aprenderán materiales fundamentales acerca de cómo conseguir la financiación para arrancar sus proyectos, la importancia de un buen pitch o la distribución o marketing de sus trabajos y de su sello personal. Podrán inscribirse tanto aquellas creadoras que quieran iniciar un proyecto cinematográfico, como aquellas mujeres que busquen unirse a proyectos de otras compañeras. Todas ellas adquirirán herramientas y contactos clave para impulsar su carrera a nivel profesional en un entorno de colaboración y confianza. Coofilm no es una residencia específica a proyectos si no abierta a mujeres profesionales, por tanto no es imprescindible presentar un proyecto para poder ser seleccionada. Coofilm seleccionará a sus residentes a partir de los 18 años de edad, sin existir otro límite de edad para la participación.

Condiciones de participación

El programa Coofilm es un proyecto co-financiado entre el Ministerio de Cultura, la organización, y tiene un fee de 600 euros como aportación realizada por las residentes para cubrir los costes derivados de la contratación de los profesionales. La aportación de las residentes únicamente se utilizará para cubrir gastos derivados del correcto funcionamiento del programa y la contratación de los profesionales, alquileres de sedes y otros requerimientos técnicos. Consultar con la organización para más información y opciones de flexibilidad en el pago (direccion@coofilmresidence.com). Si acreditas que eres socia de CIMA( Asociación de Mujeres Cineastas o Medios Audiovisuales o PNR (Plataforma Nuevos Realizadores) obtendrás un descuento del 15% Coofilm se hará cargo del alojamiento y la manutención de las participantes que deseen asistir el fin de semana del maratón de rodaje conciliable en Marzo, así como de la habilitación del espacio conciliación durante el mismo. Además, durante los fines de semana de Septiembre, Octubre y Noviembre estarán incluidas las comidas del sábado y del domingo para todas las participantes. La organización de Coofilm no se hará cargo de los gastos derivados por el alojamiento o viajes de las participantes durante las actividades del programa presencial en Septiembre, Octubre y Noviembre.

 

Si quieres conocer más sobre el programa visita escribe a: coofilmresidencias@gmail.com

Llama al: +34 680 15 37 99   (España)

Visita: coofilmresidence.com

 

EQUIPO

Directora de la residencia: Gabriela Garcés

Responsable programación: Patricia de Luna

Comunicación y Prensa: Sonia Bautista Alarcón

 

Fuente: Confilm

La gran apuesta

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Una crisis económica afecta a casi toda la ciudadanía porque todo se relaciona con el capital, con el proceso de acumulación de capital y la búsqueda de la mayor tasa de ganancia posible.  Empresas, empleos, mercado, dinero, productos, servicios, etcétera. La relación en sí no es tanto el problema, sino la forma como cada sector y cada grupo social se organiza a sí mismo en un juego de oportunidades promovido por el deseo de ganar por sobre el orden establecido, que puede dar pie al simple engaño, al autoengaño y a la manipulación. En breve, se actúa en la economía en función de apariencias y expectativas, dejando de lado las necesidades de las personas que cada día producen la riqueza social.

 

Esto propició la caída en la bolsa de valores que dio paso a la crisis económica mundial que se vivió en 2008, según explica la cinta La gran apuesta (EUA, 2015), escrita por Adam McKay y Charles Randolph, y dirigida por el mismo McKay, siendo protagonizada por Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling, Brad Pitt, Hamish Linklater, Rafe Spall, Jeremy Strong, Finn Wittrock y John Magaro, entre otros. Estuvo nominada al Oscar en las categorías de mejor película, director, actor (para Bale) y edición, mientras ganó en mejor guión adaptado. La historia se centra en diferentes personas analizando los datos, previendo y apostando en contra de lo que la mayoría profesaba era la tendencia a la alza, y perdiendo fe en un sistema que, se dan cuenta, tiene más fallas que aciertos, lo sepa la gente que trabaja en él o no, o quieran saberlo o no.

 

Para fines prácticos, el sistema del mercado es una serie de recovecos, «dimes y diretes» enfocados a una sola cosa: la venta como instrumento para acrecentar ganancias. No siempre se trata de los mejores acuerdos y negociaciones, sino de la mejor forma para cubrirlos y recubrirlos con estrategias de compra-venta que sean dinámicas, cambiantes, inestables y redituables, que hagan ganar a unos, el dinero de otros. La gente a cargo de la administración busca formas de encontrar, siempre, una manera de sacar provecho monetario, de lo que llega a sus manos, sea lo que sea y signifique lo que signifique, mientras la población parece seguir adelante y elegir no fijarse en esta especie de artificios comerciales, con tal de vivir en un aparente progreso.

 

Darle la espalda el suficiente tiempo a las fallas de la economía y rellenar sus inconsistencias con parches, eventualmente se convertirá en una bola de nieve a punto de explotar. No todos pierden, sólo aquellos que no prevén esa caída (los que por cierto, son mayoría), lo que significa que el que gana es el capaz de darse cuenta del momento en que la trampa ha dado todo de sí, y saber manipularlo a su favor.

 

Durante la crisis económica inmobiliaria, específicamente en Estados Unidos, donde se desarrolla la película, lo que sucedió es que la gente no pudo pagar más sus hipotecas. Esto se convirtió en un efecto dominó de alguna manera predecible: si la gente no paga lo que debe, la deuda se hace más grande, y entonces ventas, prestamos, cuentas, inversiones y demás, se vuelven dinero al aire, impagable, inexistente, apostado a pesar de conocerse la pérdida. Ahora, ese dinero no sólo desaparece, alguien lo gana. ¿Quién? El que apuesta en contra, en este caso, los protagonistas de esta historia.

 

Uno de ellos y quien se da cuenta de los patrones y la forma como están a punto de colapsar los número rojos es Michael Burry, un gestor de fondos con pocas habilidades sociales pero la suficiente astucia para entender que lo que se vive en la economía es una burbuja que crece en mentiras y promesas que no podrán ser cumplidas, y a pesar de la insistencia de colaboradores, inversionistas, socios y banqueros con quienes trata, que lo consideran un loco por querer apostar contra algo que, hasta ahora, siempre había parecido seguro: los bienes inmobiliarios.

 

 

Los demás personajes de la película son personas capaces de descifrar las dimensiones de la propuesta del modelo de Burry, entre ellos, Jared Vennett, un vendedor que decide sacar provecho de la desgracia de los demás, pero que sólo puede ganar su inversión con ayuda de Mark Baum y su equipo, corredores de bolsa dispuestos a arriesgarse a comprar swaps (contratos de intercambio de bienes), una vez que comprueban la dinámica que ha propiciado esta burbuja de falso progreso. Para corroborarlo deciden ir directamente con los implicados, por ejemplo, las zonas habitacionales abandonadas por gente que ya no pudo pagar sus hipotecas, o vendedores de bienes raíces aprobando ventas y préstamos a todo el que los solicite, sin importar qué ingresos tengan o si hay alguien que los avalen o no, en un modelo de ganancia monetaria rápida, pero no a largo plazo.

 

Finalmente se encuentran Charlie Geller y Jamie Shipley, dos jóvenes inversionistas que hayan su ganancia apostando, no ‘a lo seguro’ sino ‘a lo grande’, es decir, sobre hipotecas usualmente catalogadas como absolutamente seguras (el resto apostaba en contra de las hipotecas de más baja denominación, es decir, las más ‘baratas’). Cuando se dan cuenta que los bancos mantienen el nivel de sus activos (el valor garantizado de la deuda, o también entendidos como los bonos de deuda), y que no suben ni bajan a pesar de la evidente crisis por crecimiento de adeudos, concluyen una estrategia engañosa de los bancos para aparentar una supuesta estabilidad. El fin último de este engaño es que ese ‘riesgo por impago’ no se dispare, provocando así la crisis; una medida temporal ante un colapso de la bolsa que ya es inminente. Entendiendo esta acción Geller y Shipley intentan alertar a la gente, al tiempo que entienden que esta mentira o realidad escondida, que principalmente bancos y mercados de la bolsa intentan ocultar, no es más que un recurso por cuidar la propia imagen pública de las empresas (y darles tiempo para arreglar lo mejor posible sus acuerdos para amortiguar la caída). Una vez más la gente no sólo no está interesada en la verdad, sino que no pretenden arriesgarse para señalar a una dinámica económica que nunca antes ha sido cuestionada.

 

Lo que te mete en problemas no es lo que no sabes. Es lo que estás seguro que sabes, pero que simplemente no es así”, anuncia la película, citando a Mark Twain. La idea es simple, hay cosas que se creen, que la mayoría de la gente cree, acepta, y guía su conducta por ellas, ideas que simplemente no son así en los hechos reales. Y a veces, saber lo que está mal es una responsabilidad más difícil de cargar sobre los hombros, porque para las personas es más fácil vivir en la ignorancia, o aprovecharse de la ignorancia del otro. El motivo es que no sólo la verdad, por extraño que parezca, puede ser muy complicada de comprobar, sino que ir en contra de lo que dice la mayoría, es básicamente ir a contracorriente, lo que socialmente parece no ser bien aceptado.

 

Saber lo que está mal es una cosa, querer cambiarlo, es otra. Burry entiende qué es lo que está mal con la organización del sistema económico inmobiliario, porque ha entendido la inclinación matemática del cómo los números en combinación con los movimientos sociales se están yendo en picada, pero las personas no escuchan sus consejos y se ríen de él cuando les dice que quiere apostar en contra de los bonos de deuda inmobiliarios, porque su voz es contraria a la de muchos, incluso si la de los muchos es la incorrecta.

 

Sus palabras son de alguna forma una advertencia, pero aquellos que encuentran su propuesta viable tampoco salen a decirle a la gente que las cosas deben cambiar; no, los agentes de ventas idean, a partir de esa información, su propia forma de subirse a este barco que se mantendrá a flote cuando la burbuja explote, y se mantendrá a flote porque se harán del dinero que todas esas personas perderán una vez que la forma engañosa como el sistema se está auto validando, en el supuesto de progreso y ganancias, termine retrocediendo con pérdidas financieras.

 

“Wall Street usa términos confusos para parecer indispensable. O todavía mejor, para que los dejes en paz”, dice Vennett en un punto de la historia. La frase parece resumir la forma más simple para entender el mercado de la bolsa y mucha de la economía actual capitalista. Nada es simple, todo es enredado, confuso (siempre a propósito), y los acuerdos y negociaciones de venta son improvisaciones para resolver al momento. La gente no intenta entenderlo, porque muchos de los que se dedican a ello tampoco lo hacen, y sólo algunos visionarios e ingeniosos perciben esos recovecos, problemáticos por la forma como el mismo sistema parece haberles enseñado a estas personas que lo importante no es resolverlos, sino sacar provecho de ellos. Así es el modelo de ciudadano promedio neoliberal capitalista: egoísta, mediocre, consumista y cínico.

 

“La gente subestima las probabilidades de que les pasen cosas malas”, dice el personaje de Geller en otro momento de la película. Esa es probablemente la forma más sencilla (tal vez sólo socialmente hablando) de entender por qué pocos hacen algo, o de entender, simple y llano, una crisis económica. Se cree que la crisis le pegará a otros, menos exitosos que uno mismo. Lo cual es falso, pues la incertidumbre se cierne sobre todos por igual.

 

La gran apuesta / The Big Short

Estados Unidos, 2016

Dir. Adam McKay

 

 

Diana MiriamDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo.

 

Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos.

Plan – Artista: Movimiento Original | Dir. José Luis Canales | Furgoneta Films | Chile, 2017

Plan

Artista: Movimiento Original

Dirección y Fotografía: José Luis Canales

Furgoneta Films

Chile, 2017

4:22

 

 

PLAN

Movimiento Original

 

Crew:

Dirección y Fotografía: José Luis Canales & Furgoneta Films

Asistente de dirección: Pablo Quintero

2º Asistente de dirección: Fernanda Marín

Jefe de producción: Robert Dos Pasos V.

Asistente de producción: Miguel Ramón

Director de arte: Sebastián Torrico

Color ENGAMADOS: Leo Stagno & Ng2color

Productor de arte: Karen Baher & Álvaro Agreda

Ambientador: Carla Saavedra

Make up: Niki Karen Baher

Management: Raúl Muñoz

Instrumental: DN XYLS

Producción Musical: Charlie Checkz

Foquista: Piero Banda

Asistente de cámara: Ángel Gómez & Jari Aguiluz

DIT: Esteban Canales

Stedycam: Felipe Lanzarotti

Grip: Manuel Macaya

Jefe eléctrico: Roberto Faune

Eléctrico: Jorge Badilla, Alan FauneCristopher Ross

Diseño gráfico: Fisek

Chile 2017

 

Galería:

 

Contacto:

FB/ Furgoneta Films 

@/Furgoneta Films

Chile

 

Si quieres estrenar o presentar aquí tu trabajo, te invitamos a escribirnos:contacto@filmakersmovie.com

 

 

Consumir contenido audiovisual en esta actualidad

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Vivimos en una época (si bien no es algo nuevo, sólo diferente que antes) en la que ver, hacer, planear, pensar, proyectar y trazar una película es un proceso creativo en todas direcciones. Consumir es extinguir, o agotar, que ese algo (que se consume) satisfaga necesidades. En el caso del cine, esto arroja dos preguntas vitales; uno, ¿el cine alguna vez se agotará?, y dos, ¿hasta cuándo o en qué punto deja de satisfacer una necesidad? O lo que es lo mismo, ¿por qué elegimos ver películas o no hacerlo y cuándo determinamos que ya no cubren una necesidad?

Lo importante a recordar es que las películas pueden ser tanto un medio de comunicación como uno artístico, informativo, de entretenimiento, de distracción y demás. Quien lo hace tiene una intención, quien lo mira también. Quien lo produce tiene un objetivo, el que lo consume, también. En suma, como arte y como industria el cine está destinado a satisfacer necesidades tanto de creadores, distribuidores como de consumidores, finales o intermedios, y, en este sentido se enfoca en atender tanto los cambios conductuales de los consumidores como las variantes que se generan en el mercado.

https://www.youtube.com/watch?v=U0JuWx5Pr0I

El cine de hoy es una mezcla de arte y tecnología”, dice el cinematógrafo Vittorio Storaro en la cinta Side by side, documental de 2012 que explora la evolución del cine en paralelo con la tecnología y la forma como una se adapta a la otra. Esto es, el cine no es una cosa homogénea, insensible a las variantes del desarrollo social, por el contrario, cambia y avanza conforme la sociedad también lo hace; en tanto arte es sujeto de la imaginación, curiosidad, audacia y sensibilidad de los creadores, y en tanto industria se ve fuertemente influenciado, incluso condicionado, por el acelerado desarrollo de la ciencia y la tecnología, a un ritmo tal en cuestión de imagen, sonido y efectos especiales que hacen ver a millones de años luz el incipiente paso del cine mudo al cine sonoro. La influencia va más allá de las cuestiones técnicas,  por ejemplo, el cómo utilizar cámaras análogas frente a las digitales, o la forma como las computadoras abrieron paso hacia un uso de efectos digitales cada vez más especializados y detallados. Ir de la mano de la tecnología en la evolución cinematográfica también influye en la forma como se oferta una película y hasta en el cómo se acerca la gente a verla, mediante cuáles medios de proyección se consume, y/o las circunstancias en que se observa la película.

Los servicios streaming (de retransmisión), como Netflix, Hulu o Amazon, no sólo están llegando a cambiar la forma como se hace cine, sino también como se mira, reacomodando el proceso como la industria se organiza a sí misma. No se trata sólo de una sana competitividad, sino del control que se le da a la audiencia, que puede ver ahora lo que quiera, cuando quiera y como quiera, en un celular, en una computadora, en la televisión y hasta en las salas de proyección, en su cama, en la sala de su casa, en el metro y hasta a mitad de algún otro evento; así como el sistema, o aquellos que tienen los medios de producción a su alcance, intentan controlar esta aparente nueva libertad.

Y es por ello que la cinematografía también cambia, por dentro y por fuera. El cómo se cuenta una película y qué aspecto visual tiene son dos aspectos que se ven a la par del cómo comercializar y vender el producto. Pensemos tan sólo en el motivo detrás por el que Disney haya decidido comprar Marvel, LucasFilm y después la productora de Fox, haciéndose dueños de todo un conglomerado de producciones en miras a dar fuerza a su propio servicio, exclusivo, streaming (Disney Plus). Eso nos deja, dentro de Hollywood, con técnicamente sólo un puñado de grandes productoras (entre ellas Sony, Paramount, Universal o Warner Bros) trabajando con sus propias distribuidoras, con criterios determinados por ellos en cuanto a negociaciones, acuerdos de proyección, distribución, comercialización, publicidad, etcétera. Es el fenómeno comercial predominante en el mundo capitalista globalizado caracterizado por oligarquías monopólicas en casi todas, sino es que en la totalidad, las ramas de producción. Son pues estas grandes empresas cinematográficas las que determinan el rumbo, contenido y orientación de la actividad cinematográfica, siempre bajo la perspectiva de la búsqueda de la máxima ganancia posible.

Es casi como si el cine se volviera más bien un concepto mercantil, una actividad fetichizada atenta a los estudios de mercadotecnia y cada vez más limitada en su creatividad experimental. La muerte del cine como séptimo arte y su relanzamiento como parte integrante fundamental de la industria del espectáculo.

¿Cuáles son las películas que quiere ver la gente? ¿Cuáles son los contenidos que quiere que se le ofrezcan? ¿Cambiarán el entretenimiento del cine por el entretenimiento más inmediato y pasajero, entiéndanse los videos compartidos y publicados en redes sociales? ¿Es que las productoras están pensando en ello y por eso crean fuerzas que las refuercen, como Disney hace con sus recientes adquisiciones y su siguiente gran paso con Disney Plus? ¿Es por eso que los grandes estudios programan lanzamientos de superproducciones uno tras otro a lo largo del año, por muy imposible y poco eficiente que esto a la larga pueda resultar (porque cuántas superproducciones puede una casa productora sostener realmente sin eventualmente reciclarse o flaquear)?

En 2017 Samsung lanzó una película conceptual llamada Washing Machine: The Feature Film, cinta que básicamente consiste en 70 minutos, a una sola toma, de un ciclo de lavado. Una idea mitad campaña publicitaria mitad llamada de atención a la sociedad, y es que la propia empresa aseguró que en sus investigaciones descubrió que las personas, específicamente la gente británica, donde realizaron su estudio, pasa al menos 1,481 horas de su vida mirando cómo se lava la ropa.

Paint Drying es una película de 2016, de 10 horas de duración, dirigida y creada por Charlie Lyne, la cual consiste en ver cómo se seca la pintura en una pared (si bien Lyne la realizó como protesta por las prácticas de censura de la Junta Británica de Clasificación de Películas). Más interesante, el proyecto consiguió el dinero para su realización a través de una campaña en Kickstarter, una página web en donde diversos proyectos buscan financiamiento a través de donaciones. Ya en 2004 por cierto existió un reality que se veía a través de internet, por el canal satelital UKTV, en el que la cámara se colocaba frente a diferentes paredes acabadas de pintar, y la gente votaba por la que creían ‘había quedado mejor’.

Estos diversos ejemplos son sólo una mirada a la rutina de consumo de una sociedad en cuanto a material audiovisual en la modernidad se refiere y la forma como esto sigue cambiando por motivos variados, desde publicidad hasta creatividad, enfoque artístico, creación de polémica o simple experimentación. ¿Pero qué tan alejados están estos ejemplos de los miles de clips virales que se comparten en redes diariamente? ¿Qué tanto de corrupción, morbosidad y perversidad se encuentra presente en estas conductas de consumo social?

Gogglebox es un programa reality documental de la cadena británica Channel 4, que se transmite desde 2013, y que consiste en ver a gente viendo televisión. La idea, según los realizadores, es entender el impacto (emocional, social y cultural, por ejemplo) del contenido televisivo en la vida de las personas y el cómo estas reaccionan a lo que se les presenta. Ver a personas viendo gente es casi como una paradoja que llega a tildar en lo ilógico, absurdo o inconsistente, pero, ¿qué opinaríamos respecto a un programa en el que la gente comenta lo que ve, que es lo que hace por ejemplo Talking Dead, un show televisivo en el que los invitados discuten lo que acaba de suceder en el último capítulo de la serie de zombis, The Walking Dead? Y entonces, ¿cómo se distancia esto de los diversos programas reality que existen actualmente en la televisión, o de los documentales y programas de debate?

La línea es delgada, porque ‘ver a gente hablando de las cotidianeidades y sus impresiones sobre algún tema en especial’, ¿no es acaso la idea básica detrás de los videos compartidos en plataformas como Instagram o YouTube?

Aquella historias personales y de contenido inmediato casi con seguridad no es cine, pero eso no significa que el cine no esté pensando cómo incluir estas ideas en su contenido, como séptimo arte, y en su acercamiento hacia el público, es decir, en la comercialización de su industria.

En el documental Side by side, Keanu Reeves, quien conduce las entrevistas, le pregunta al director James Cameron si el uso de tecnología digital no cambia o distorsiona la forma como se percibe la ‘realidad’. “Estás presentando una irrealidad completa y haciéndoles sentir que es real, mientras que, antes, era capturado en la realidad”, dice el actor. A lo que Cameron contesta: “¿Cuándo fue real?”. Respecto al mismo tema del uso de imágenes generadas por computadora, el director Martin Scorsese plantea una idea también reflexiva: “No sé si las generaciones más jóvenes sigan creyendo en todo lo que ven en pantalla. No es real”.

La sobresaturación está en todas partes, en el cómo se hacen películas (edición de imagen exagerada y no siempre justificada, efectos especiales eclipsando la historia o conceptos temáticos lanzados al aire aunque no siempre aterrizados), pero también en el cómo compiten con el resto del contenido audiovisual que se comparte en los ‘nuevos’ medios, específicamente las redes sociales. ¿Cómo competir?, se preguntan algunos, aunque a lo mejor más importante es plantearse ¿cómo dejar de hacerlo?, o sencillamente ¿por qué no mejor dejar de hacerlo?

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo’

Cinescopio: Paul Thomas Anderson

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

Anima, cortometraje dirigido por Paul Thomas Anderson y protagonizado por Thom Yorke, vocalista de la banda británica Radiohead, ha sido recientemente estrenado en plataformas digitales con una estupenda recepción, surrealista, visualmente impactante y pleno de una narrativa sugerente.

Con motivo de esta peculiar realización y ante la celebración del 20 aniversario de Magnolia, dedicamos CINESCOPIO a uno de los más celebrados y reconocidos directores de este siglo. Paul Thomas Anderson confirmó con Magnolia que su carrera, anunciada por Juegos de placer con tintes de genialidad, tendría una confirmación al trazo con Magnolia, no sólo a nivel cinematográfico, sino desde la perspectiva filosófica que contiene su narrativa. Sus siguientes películas fueron recibidas con entusiasmo, y fue sorprendiendo a medida que sus motivos y protagonistas, aparecerían lo mismo para generar asombro que comprensión, Adam Sandler sería su siguiente opción, en una de sus mejores actuaciones, Embriagado de amor, y tras una tibia recepción vendría su obra maestra Petróleo sangriento en cuyas vicisitudes encarnaría el gran Daniel Day Lewis, Anderson había construido un canon fílmico variado y por demás interesante para ser estudiado en las distintas escuelas de cine, muchas de las cuales consideran al director californiano como uno de los mejores directores de su generación y de nuestro tiempo.

En Cigarrillos y café, Anderson relata un suceso coral unido por tres historias en torno a un billete de 20 dólares, el cuál, más allá de la valía financiera alta o no, conjuga un serial de sucesos azarosos vertidos en la paradoja, la tragicomedia y el humor involuntario de la suerte y la intención cuando son definidos por la circunstancia. La telaraña tejida en torno a un suceso, los pequeños detalles entre vidas que se tocan y los accidentes que las unen, se verá reflejado en Magnolia, de la misma forma que la ambición tendrá tintes futuros en Petróleo sangriento, y el juego de la vida como un hado de casualidades estará de manifiesto en Juegos de placer. Con Cigarrilos y café, Paul Thomas Anderson, como la mayor parte de los cineastas experimentales e independientes, invirtió sus propios recursos para financiar la cinta, y reunir al elenco así como conseguir el equipo necesario convirtió la realización en un caos que como resulta, ofreció un corto que causo sensación en diversos festivales, abriendo la puerta a Anderson para que la fundación del Festival de Sundance apoyara sus siguientes realizaciones, incluyendo su ópera prima, Hard Eight también conocida como Sidney, que narra la historia de un buscavidas del juego que en cuyo camino topa un necesitado de dinero, parvedad y deseo convergen unirse para obtenerlo, en uno el enigma de ansiar seguir jugando, en otro la necesidad de atender el funeral de su madre, en ambos la necesidad de alcanzarlo.

Dentro de las 8 películas que ha dirigido P.T. Anderson, la banda sonora ha resultado fundamental en todas y cada una de las cintas, sea por la música incidental o por la banda sonora ex profeso, cada obra del canon Anderson porta un sentido melódico peculiar y estrictamente calculado por el autor, y si algún compositor ha capturado la esencia del director, es sin duda Jonny Greenwood, compositor y guitarrista de la banda británica de rock alternativo Radiohead, una de las más célebres agrupaciones de las últimas tres décadas.

En Junun, Anderson despliega sus dotes documentales con una narrativa que apela más a las intenciones que inspiraron el álbum que a los objetivos de su lanzamiento, es decir, se anida en los porqués de la música desde su composición y de la esencia misma de la música como lenguaje. La audacia de Anderson para describir las emociones, la inspiración y la energía desplegada en la grabación, resulta deslumbrante, haciendo de Junun uno de los documentales más desafiantes de la década y una de las principales obras testimoniales referentes a la grabación de álbum alguno.

Adaptación de la novela homónima de Thomas Pynchon, Puro vicio es una película ambientada en los años setenta, época que parece ajustarse a los preceptos de Anderson para desarrollar sus realizaciones. La resolución de un caso es el motivo de la cinta en un primer plano, el vicio, cigarro, mariguana y deseo, el complemento; sin embargo, la secuela de dudas que abre sin cerrar una a otra, parece inferir en el espectador, una sensación de decadencia que se vive desde la interpretación de Phoenix, en la medida en que el vicio inherente, es también una incapacidad del personaje por desapegarse del pasado y bloquear así mismo un presente que no ofrece al detective Larry, las salidas al laberinto de un caso que ha tomado más por orgullo que por interés.

The Master una película alucinante, dura y puntillosa respecto de los fanatismos, cultos y adoctrinaciones que lo mismo atraen y captan, que recelan y alejan a quienes por una parte lo practican y por otra lo sufren practicando, un viso que no es exclusivo de culto alguno y más bien una observación universal de los mismos.  En general se considera  a la dianética y a su fundador como el referente de Anderson para escribir su historia, y, aunque fuese así de primera instancia para Anderson, desde mi punto de vista va más allá de una crítica concreta para abrir los recintos de la reflexión y de la necesidad del ser humano por encontrarse en un grupo, encontrar respuestas, hallar soluciones a la angustia existencial. Ésta será la sujeción que unirá personajes, trama y mensaje, una búsqueda de esperanza y encuentro, situada en la ambientación de los años cincuenta, Anderson, quien logra presentar sus relatos en distintas épocas, explora la alteridad entre maestro y alumno, de pastor y rebaño, de gurú y devoción, en una época caracterizada por un ambiente ambivalente, los dejos de una guerra, los vientos de triunfo y el espejismo real o ficticio de etapas nuevas. En esa sinergia de acciones y reacciones, están presentes la supresión, la autodestrucción, la pretensión y la expectativa de quien ofrece y quien recibe, haciendo de esta película una espléndida obra sobre los límites y extremos de la condición humana.

El hilo fantasma, es una poesía lírica, emotiva, profunda, desgarradora desde sus silencios, tenue de dolor en sus no dados abrazos y una original pieza romántica no convencional, así podríamos definir a la última actuación de Daniel Day Lewis en la gran pantalla. Inmerso en este conflicto interior, al cuidado vigía de su hermana, interpretada por Lesley Manville, en una exquisita actuación, no escapa de la posesión del amor que lo mismo intoxica que cura, que lo mismo envenena que sana, el amor que llegará, como un fantasma que no avisa pero se advierte, a través de Alma, caracterizada por Vicky Krieps. Reynolds Woodcock ha pasado su carrera dedicado al más mínimo detalle, al meticuloso arte de zurcir, bordar, diseñar, aplicar, pegar, colocar, pieza a pieza, botón a botón, al hilo invisible de una aguja que enhebrando la ilación de un vestido como si fuesen etapas, momentos, situaciones, recibe los halagos y a su vez el vacío de la soledad.  Es ahí, en ese juego solitario de pretender estar solo, anhelar estarlo o estarlo porque no hay alternativas, donde se anida la perfección de Day Lewis como actor, su actuación es un poema de la interioridad que se confronta ante los ojos del otro, de ese otro que despierta lo que estaba dormido, que es capaz de dar vida al sentido de matarlo y revivirlo al mismo tiempo, primero en el engaño, después en el consentimiento de quien se abandona en el sentir, en el deseo, en ese hilo fantasma que teje las relaciones y los apegos.

En Juegos de placer, la segunda cinta coral de Anderson, una aproximación puntual e hilarante que retrata con alta fidelidad una época y su contexto. El ascenso, el auge y la caída, como proceso natural, artificial o inevitable de la industria cinematográfica, sirve como palestra para analizar las vertientes que el cine y el sexo ofrecen desde el capital, al tiempo que detalla como una calenda de hechos factibles y supuestos, el paso de una década a otra y la percepción de su protagonista que, como si fuese un observador, ve incrementar y disminuir sus oportunidades como si el éxito se agotase al obtenerse.

Petróleo Sangriento ha sido considerada de igual forma como una de las mejores películas del siglo XXI, la mejor quizá de la primera década de la centuria, y el legado de Daniel Day Lewis a su trayectoria, y es que no podemos separar la lírica aguda, precisa y operística de Paul Thomas Anderson, de la interpretación del actor británico. La fiebre del petróleo, su anhelo, la búsqueda permanente y desesperante del elixir negro que nace del mar y de la tierra, la persecución de su emerger y la industria que conllevan el mercar el capital y su riqueza, forman el corolario para la relación de Plainview con su hijo adoptivo por circunstancia H.W., y con Paul Sunday o Eli Sunday interpretado a dualidad por Paul Dano. Dualidad que se enfrasca en la propia fe de un pueblo por su iglesia, en el fanatismo que converge en la fe y en la propia ambición. Una de las mejores actuaciones de la historia, reconocida por propios y extraños como el retrato perfecto de una interpretación en pantalla, el Daniel Plainview de Day Lewis es un personaje complejo, intempestivo, lo mismo predecible en el actuar que impredecible en el sentir, rudo y calculador, insostenible ante la espera y persistente en la búsqueda, el personaje alcanza matices sólo compatibles con la cátedra actoral de un consumado maestro.

Magnolia gravita momentos realistas, crudos y desconcertantes, lo mismo que pende intervalos surrealistas vestidos de existencialismo, desazón e incertidumbre, la causalidad y el azar agobian y liberan, castigan y redimen las cuitas de la vida como un caleidoscopio doloso de soplo y aliento. Paul Thomas Anderson condensa la caída de la posmodernidad y su pesquisa de identidades en una pieza de dolor, arrepentimiento, vacío y desesperación; cada uno de los personajes interconectados con la casualidad, con la casualidad o con el infortunio, portan en sus líneas y sobre todo en sus expresiones, la suma de todos los miedos y ansiedades que la falta de cariño, apego y motivos corresponden. La búsqueda de un estado de felicidad que parece no existir, la resignación, el sueño lúcido o las máscaras que cubren las secretas intenciones caracterizan las notas musicales de una canción compartida, de una risa amable, de una petición rota, de un intento fallido y de las buenas acciones sin objeto ni sentido. Magnolia es una bella página en la historia del cine contemporáneo, bella aunque duela, bella aunque asuste, bella aunque en sí misma parezca deplorable o poco atractiva. La pléyade de grandes actuaciones deja su huella como si el papel fuese ese lienzo en donde caben las mareas, los temblores y el arcoíris al final de la tormenta. Julianne Moore, John C. Reilly, Phillip Seymour Hoffman, William H. Macy, Felicity Huffman, Jason Robards -en su último papel- entre otros, acompañan la poderosa, cínica, sensible y quizá mejor actuación en la carrera de Cruise, para hacer de Magnolia una de las mejores películas de la década, una reflexión individual y colectiva a la paradoja, a los sentimientos, apegos, a la confirmación de un gran director y al advenimiento de una lluvia impregnada de los más vacíos aromas posmodernos.

Iván Uriel Atanacio Medellín  | elsurconovela | México

Escritor y documentalista. Considerado uno de los principales exponentes de la literatura testimonial en lengua hispana. Sus novelas “El Surco” y “El Ítamo” que abordan la migración universal, han sido estudiadas en diversas universidades alrededor del mundo.  Dirigió “La Voz Humana” y “Día de Descanso”. Columnista en Pijama Surf, es Director Editorial  y Fundador de Filmakersmovie.com

 

 

 

Mona Lisa Smile

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Una persona subversiva es alguien que altera el orden establecido. ¿Es malo cambiar las reglas cuando el fin último traerá un mayor beneficio a la comunidad? No forzosamente, pues no habría independencia, libertad e incluso evolución si no hubiera alguien desafiando reglas que ya han expirado o no se han adaptado, exigiendo con ello un cambio que proponga algo mejor. De hecho, los subversivos, los irreverentes, los inconformes, los rebeldes, son quienes han dado en muchas ocasiones el impulso para las grandes transformaciones sociales.

En la película La sonrisa de Mona Lisa (EUA, 2003), la historia retrata la vida de un grupo de personas proponiendo ese cambio y desdibuja la forma como el contexto social se opone a sus ideales, dadas una serie de reglas inflexibles y conservadoras arraigadas en un pensamiento que no sabe otra cosa que no sea seguirlas. Dirigida por Mike Newell y escrita por Lawrence Konner y Mark Rosenthal, la película cuenta con las actuaciones de Julia Roberts, Kirsten Dunst, Julia Stiles, Maggie Gyllenhaal, Marcia Gay Harden, Ginnifer Goodwin y Dominic West, entre otros. Al centro del relato se encuentra el personaje de Katherine Ann Watson, una mujer que llega a trabajar en el departamento de arte de la Universidad de Wellesley, institución conservadora que no sólo enseña a las alumnas sobre conocimiento académico, sino que también las ‘prepara’ para que se conviertan en futuras ‘esposas’, su ‘natural’ destino social, conforme al modelo de sociedad que desean tener.

Esa creencia tradicionalista que exige a las estudiantes acatar y no cuestionar nada choca con las intenciones de Katherine, que ve en su papel de profesora la oportunidad de ofrecer con estudio, conocimiento y desarrollo un camino de crecimiento personal para las estudiantes. Su postura colisionará con la recatada directiva, que le exige hacer lo que se le dice al pie de la letra y nunca desafiarlo, cambiarlo o confrontarlo, lo que no está en la naturaleza en Katherine, porque no le permite crecer a ella misma, ni le permite ayudar a otros que necesitan lo mismo. En esencia es el viejo problema de la educación: ¿para qué educar? Es evidente que las autoridades escolares, así como los padres de familia apuestan por una educación que reproduzca la división social de organización basada en roles estereotipados en donde la mujer está destinada a ser madre abnegada y esposa dócil, mientras que el hombre cumple con las responsabilidades de ser el proveedor de la familia, en tanto, Katherine se presenta como una incipiente feminista que rechaza dicho rol femenino encasillado y también cuestiona abiertamente las posturas machistas.

Ir en contra de lo establecido no sólo es mal visto en ese contexto socio-cultural (la historia se desarrolla en Estados Unidos en 1953), sino que es recriminado; pero, tanto Katherine como otras como ella parecen ver en su libertad personal para elegir un futuro mejor, una  forma para pugnar en su presente para que ese anhelo se vuelva una realidad. Desde luego la película no aborda el contexto socioeconómico existente en ese país en la postguerra, lo que aportaría otros elementos de juicio para entender la apertura que permite la llegada a la escuela de una docente como Katherine.

“¿Quién golpea las puertas del Aprendizaje? Soy todas las mujeres. ¿Qué buscas? Despertar mi espíritu a través del trabajo duro y dedicar mi vida al saber. Entonces eres bienvenida. Todas las mujeres que quieran seguirte pueden entrar aquí.”Ese es el intercambio de diálogo durante la ceremonia de inicio de curso que sucede entre la representante de las alumnas y la directora de la institución. Resulta interesante por, de alguna forma, ser contradictorio con la posición y filosofía que les enseñan a las jóvenes, porque aunque lo que se dice profesa a favor del saber y la inteligencia, la superación y el conocimiento, parece que sólo enmascara el enfoque inflexible y dirigido hacia la sumisión que permea de fondo: cultivar mentes sí, pero esperar que esas mentes encuentren sólo un fin último, el matrimonio.

Para Katherine la idea es retrógrada, porque a su parecer, como el de otras personas que en aquella época lucharon por equidad y oportunidades para las mujeres, el crecimiento personal de las estudiantes es más que el convertirse en una acompañante que se realice en la vida a partir de los logros de su pareja. La institución educativa debería ser esa ventana que les abra posibilidades hacia el cambio, en lugar de limitarlo, o condicionarlo, porque si las jóvenes están ahí para aprender, también deben esperar (visionar, enseñarles a) hacer algo con ese saber, un algo que ellas elijan gracias y a partir de ese conocimiento adquirido.

La pregunta es si la decisión es una opción que se les da a las jóvenes, siendo de alguna forma condicionadas a esperar, y aspirar, sólo a una vida como esposas. Betty es, por ejemplo, hija dentro de una familia intransigente que espera de ella esa aparente perfección de vida, y su objetivo es complacer al otro, su novio y luego esposo, a pesar de, o al margen de su propia opinión, conocimiento, deseos, anhelos y capacidades. Ella elige lo único que sabe, porque es lo que conoce y le han presentado sus padres, familiares, amigos y hasta profesores, según es aceptado por la mayoría de la comunidad que le rodea. No es sino hasta que la convivencia con Katherine, y el propio fracaso de su matrimonio, debido a una infidelidad y falta de interés hacia ella por parte de su esposo, que entiende que hay más caminos frente a ella para recorrer, si sólo decidiera tomar su libertad en sus manos y exigir el derecho innato que tiene para hacerlo.

Otro ejemplo de vida se encuentra en Joan, una estudiante brillante que se atreve a considerar, momentáneamente, continuar sus estudios en leyes luego de graduarse de Wellesley, pero, a pesar de sus capacidades, la idea no había sido tomada en serio previo a que Katherine la motive a pensar más allá de las barreras de la ideología y costumbres tradicionalistas de su contexto. Joan, sin embargo, también persigue el futuro que su realidad le exige: casarse y ‘convertirse en esposa’. “Aquí dice que estás en la preparatoria de leyes. ¿A qué escuela de leyes vas a ir?”, pregunta Katherine. “Aún no lo he pensado. Luego de graduarme, me casaré”, contesta Joan. “¿Y luego?”, insiste la profesora. “Y luego estaré casada”, agrega la joven. “Puedes hacer ambas cosas”, finaliza Katherine, enfatizando con ello que no se trata de cambiar una cosa por otra, de rebelarse a las reglas establecidas o negarlas por el simple hecho de hacerlo, ni es renegar del matrimonio y la idea de la familia, sino elegir ese estilo de vida pero también elegir más que ese estilo de vida; escoger, en su caso, ser una madre, una esposa o una hija y amiga, pero también una profesionista, una emprendedora, un agente del cambio y una persona que demuestre que ese cambio es posible.

Joan finalmente prefiere no ir a la escuela de leyes y casarse en su lugar, para tomar ese papel tradicional en la dinámica de pareja. Lo que escoge no es ‘correcto’ o ‘incorrecto’, porque hace lo que desea, si bien con su nivel de presión social de antemano. Pero, ¿es malo ser una esposa, madre de familia y mentora de sus hijos? No, y en todo caso el problema tampoco es sacrificar un contexto por otro, mientras  esté convencida y segura de que esa es la visión que quiere para sí.El problema sería en todo caso ceder, a pesar de querer algo diferente, o darle las espalda a las oportunidades, para que lo que otros dictan (su esposo, su familia, sus profesores o las reglas sociales establecidas), sea lo que se haga y sin cuestionamientos.

“No vino a Wellesley a encajar. Vino a Wellesley para dejar una huella en las estudiantes”,describe Betty sobre Katherine en su narración hacia el final de la película, cuando ya ha entendido la importancia de personas como esta profesora que desafía la mente en lugar de dejarla reposar y conformarse. “No hay respuesta incorrecta. Tampoco hay un libro diciéndoles qué pensar”,les dice Katherine una vez que les pide a las estudiantes, durante una clase, hacerse de su propia opinión sobre una pieza de arte moderno que no viene incluida en el programa académico, y que funge como vehículo para que las jóvenes reflexionen por sí mismas aquello que piensan sobre la obra que tienen enfrente, lo que significa, lo que les hace sentir, lo que analizan por cuenta propia, lo que interpretan, no porque así lo diga un texto o alguien ajeno a ellas.

La intención de la profesora es incentivar esas mentes jóvenes para que conozcan y exploren, para que reflexionen y analicen, para que critiquen y decidan por sí solas, formándose sus propias opiniones sobre la vida, no las opiniones que otros quieren imponerles. La actitud de Katherine puede ser entendida como progresista (y es así como le llaman los conservadores directivos), porque lucha por un derecho de libertad que de alguna forma se le ha limitado a las mujeres. Su lucha es más importante porque esta rebeldía exige un cambio de pensamiento que se adapte a la cultura y al contexto social que también están en constante evolución. Cambiar al mundo modificando la forma tradicionalista y cerrada como a veces se piensa y hacerlo simplemente nutriendo la mente, con conocimiento que invite a pensar por uno mismo, es la única forma como verdaderas transformaciones se pueden hacer realidad.

Mona Lisa Smile

Director: Mike Newell

EE.UU. 2003

 

Foto: Diana Alcántara

Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

Escritora, periodista y amante del cine, además de estudiosa de la comunicación, el guionismo  y el cine en general. Leer, escribir y ver películas son algunas de sus grandes pasiones. Tiene publicados dos libros: ‘De Cine’ y ‘Reflexiones sobre guionismo’

Filmakersmovie  presenta el trabajo de artistas iberoamericanos:

Producción: Alice True Colors

Co producción: Sergio Aguilar

Mezcla: Sergio Aguilar

Masterización: PPG

Alice True Colors es: Eduardo Romero, Andrés Rodríguez, Ricardo Pérez y Manuel Moguel

Videoclip:

Producción: Memorabilia

Cast: Valeria Baqueiro, Rafael García, José Manuel Rodríguez, Christian Ramírez, Mauricio Soberanis, Miguel Angel Villanueva 

Dirección: José Luis Alanis

Producción en línea: Jairo Román

Asistente de producción: Andy Buenfil, Daniela Acosta, Mariely Sandoval

Fotografía: Maricarmen Sordo

Asistente de fotografía: Roberto Carvajal

Guión/Storyboard: Daniel Peraza

Dirección de arte: Laura Sánchez, Melissa Flores

Vestuario: Carolina Leyva, María Elí Pantoja

Maquillaje: Irma Elizondo

Gaffer: Ángel Durán, Rodolfo Hernández

Grip: Rodolfo Hernández, Jason Ramírez

Edición y Montaje: Daniel Peraza

VFX: José Luis Alanis

FB: http://www.facebook.com/alicetruecolors
TT: http://www.twitter.com/alicetruecolors
IG: http://www.instagram.com/alicetruecolors
Si quieres estrenar o presentar aquí tu trabajo, te invitamos a escribirnos:contacto@filmakersmovie.com

 

Filmakersmovie presenta el trabajo de realizadores iberoamericanos:

Baby
Un film de Janice Angelica
-Sinopsis-
La historia del comienzo de la vida contada desde el punto de vista de un bebé dentro del útero.

Ficha Técnica:
Director: Janice Angelica
Producer: Bing Bang
Cinematography: Bing Bang & Davis Dreiska
Music Composer: To be decided
Location: China
Production: Beijing Film Academy; STONJAUS 2015
Special Thanks: Profesor LiWei & Beijing Film Academy
Awards:
Official Selection at the Santa Fe de Antioquia Film Festival 2016
3rd place at the 10th Cinerent Ceremony Awards 2016
Screened at 3rd Beijing Indie Film Festival 2016
Festival experimental CINETORO Colombia 2016
Screened at Parque de los deseos Medellín 2017
Screened at Festival de Cine de Envigado 2017
Screened at ART X Beijing 2017

Si quieres estrenar o presentar aquí tu trabajo, te invitamos a escribirnos:contacto@filmakersmovie.com