5 marzo, 2026

Artículos

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez | España, 2013

 

Las historias se transmiten de generación en generación como una forma social de aprendizaje, conversación y cultura; desde las antiguas civilizaciones hasta la moderna sociedad capitalista, el hombre ha estado rodeado de relatos durante toda su vida y la lo largo de toda su evolución.

 

Quién cuenta la historia | Foto: Diana Alcántara
Quién cuenta la historia | Foto: Diana Alcántara

El modo de transmisión, sin embargo, ha sufrido cambios y transformaciones. En la actualidad un cuento puede tomar forma a través de la palabra hablada, la palabra escrita o el formato audiovisual.

Mientras en la literatura las teorías de la narración han sido exploradas con ahínco, dentro del mundo del cine las cuestiones relacionadas con el narrador son un tanto más complejas y aún en camino para forjarse una detallada teoría al respecto. Para la literatura es claro que el autor no es siempre quien narra la historia; el autor es el pensador del relato, el escritor del texto, pero la historia está contada por una perspectiva, por un personaje o por varios personajes, partícipes o neutrales en relación con el desarrollo de la historia.

 Los teóricos de la narratología (análisis estructural de la narración) han catalogado diferentes formas de narradores de acuerdo con la información y manera en que utilizan y exponen dicha información, es decir, qué tanto sabe el narrador y qué tan involucrado se encuentra con el desarrollo del relato (cuál es el punto de vista del que narra); el narrador omnisciente, por ejemplo, es el narrador que sabe lo que sucede en la historia e incluso lo que pasa dentro de la mente de los personajes. De acuerdo con las diferentes formas de narración, los narradores pueden o no participar dentro de la historia, así como los narradores pueden o no ser parciales o imparciales respecto a los hechos. En otros términos, el narrador cinematográfico se encuentra con el mismo viejo problema de la ciencia y la literatura a saber, determinar una forma de investigación, recopilación y sistematización de información y, en paralelo, determinar una forma de exposición, de presentación de los hechos, para hacer una historia verosímil, atractiva y sorpresiva.

En el cine la perspectiva o voz de quien cuenta la historia también ha dado pie al desarrollo de diferentes teorías, mismas que han evolucionado a partir de los estudios de los teóricos de la narración, como Roland Barthes (1915 – 1980), Tzvetan Todorov (1939 –  ) o Gérard Genette (1930 – ), quienes iniciaron sus investigaciones y proposiciones a partir de relatos de índole principalmente literaria. La respuesta a ¿quién cuenta la historia en el cine? depende de factores como: qué se ve, quién está hablando y cómo se está narrando la historia.

Muchas películas se desarrollan en torno a un personaje principal; esto es cuando el punto de vista de los hechos que se presentan en la historia son relatados a través de la perspectiva de un mismo personaje, cuando la focalización (punto de vista del narrador) es uno sola, es decir, se muestra lo que el protagonista ve, ello obliga a que éste esté siempre presente en cada escena pues es a través de su percepción que el espectador absorbe la historia.

 

Los clásicos del cine negro, las historias de policías y detectives, por ejemplo, normalmente están narradas en primera persona, el uso de la voz en off es preponderante porque describe en la voz del personaje principal lo que sucede en pantalla. De esta forma el espectador aprende y conoce la historia a través de los ojos del protagonista, lo que ve, lo que escucha, lo que entiende y cómo lo entiende.

Por otra parte está la narración estructurada a través de los diferentes puntos de vista, es decir, cuando la narración es descrita de acuerdo con la perspectiva de diferentes personajes respecto a un mismo hecho o el acercamiento a la historia a través de diferentes personajes con respecto a diferentes hechos. Por ejemplo, una película puede pasar de una escena a otra explicando todo lo que sucede en la historia, ya sea en un mismo espacio-tiempo o en diferentes, adentrándose a los momentos y acciones de variados personajes y desde variados ángulos; esto sería relativo a lo que sucede con el narrador omnisciente dentro de la literatura. La mayoría de las películas están desarrolladas de esta manera, se pasa de la escena del protagonista a la escena del antagonista y a las de los personajes secundarios sin ninguna distinción, mostrando a cada uno de éstos a partir de la realidad y los escenarios de cada uno de ellos por separado.

 

Pero otra cuestión diferente es el entendimiento de la pregunta: ¿quién narra? ¿Quién narra en el cine si es cierto que, como en la literatura, el autor no es el narrador de la historia? ¿En la cinematografía el autor no es quien cuenta el relato? No.

El guionista idea la historia que se cuenta y el director es quien propone la forma audiovisual de la misma (de acuerdo con su perspectiva de aproximación al texto); él y el resto del equipo  transportan a un formato de relato audiovisual lo escrito en formato de guión haciendo uso de las herramientas de imagen, sonoras y del lenguaje, que en su conjunto ayudan al proceso de transición página-película. Por tanto, el narrador que se adentra a la vida de los personajes (independientemente de la perspectiva con que la historia esté siendo contada) y cuya labor es la de transportar y vincular el relato con el espectador es la cámara misma, la cinematografía. No el aparato o el invento como tal, sino el arte como la forma de relatar con imágenes y sonidos una historia.

Dos cosas diferentes son, por tanto, quién cuenta la historia y cómo lo cuenta. La cámara narra, pero lo hace a través de diferentes formas de voz, esto es, uno o varios puntos de vista de la historia que pueden o no tomar parte activa en la misma. Estas bases forman parte de la estructura que conforma la compleja, pero llena de posibilidades, magia del cine.

Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México | España

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez | Barcelona 2013

El cine, a diferencia de otras formas artísticas en donde el trabajo puede realizarse por una sola persona, es el resultado de un trabajo en equipo. No es un medio único, es una estructura cuyo funcionamiento se logra a través del buen desempeño de sus partes y la colectividad, compromiso y profesionalidad de sus partícipes. Aún así, el cine no es un medio exclusivo, sino más bien un arte joven en busca de nuevas formas de comunicación.

 

Relación con el espectador | Foto: Diana Alcántara
Relación con el espectador | Foto: Diana Alcántara

Su historia y desarrollo han ido a la par con el desarrollo tecnológico. De fotogramas en movimiento a la inclusión del sonido, el arte cinematográfico no siempre ha podido revolucionarse ni adaptarse con tal rapidez como la tecnología misma; este acelerado avance y crecimiento ha convertido al cine en muchas cosas, desde medio de expresión artístico e informativo hasta producto de consumo.

Las grandes productoras, las empresas multinacionales y los monopolios que controlan mercados nacionales o internacionales no han hecho más que promover este consumo masivo, tanto interno como externo; una división de funciones durante la producción de una película como durante el proceso de distribución de la misma, dividiendo audiencias, segmentando el mercado, generando consumidores cautivos mediante las llamadas franquicias y diversificando el uso de la cinematografía, hasta generar una maquinaria creadora y distribuidora de ingresos que beneficien a los partícipes. En este proceso de maximizar ganancias y acceder a mayores niveles de consumidores, la misma industria cinematográfica ha producido un sistema de producción y distribución de películas que son en esencia formas de retrasmisión que alejan al espectador de la sala de cine convencional, de la pantalla gigante; tal es el caso de la proliferación, en su momento, de los video-clubes, y ahora de la trasmisión de películas por cable, por televisión abierta o con los reproductores en computadoras portátiles.

 

La tecnología ha comenzado a crear un distanciamiento entre personas, pero también un distanciamiento entre las personas y el arte.

A través del constante uso del Internet, las redes sociales, la telefonía celular y las computadoras, el individuo se ha vuelto incapaz de visualizar objetos lejanos, sustituyendo el contacto personal y artístico con un “sensación” de personalización. En este sentido el cine también deshumaniza porque convierte al hombre en un ente observador de situaciones que le son ajenas, al tiempo que lo aleja del trato personal y directo con sus semejantes, con quienes convive.

La idea de la tecnología instantánea que ha llevado a una cultura del “hágalo usted mismo” ha afectado al cine con rapidez. No sólo se trata de inventos revolucionarios que mejoran el proceso de producción y creación de una película, sino que ha venido a sustituir este proceso hacia un enfoque práctico, pero a medida que aumenta la participación del público, el producto en sí pierde importancia, se trivializa.

 

Este fenómeno ocurre porque la forma comienza a tener más peso que el contenido; ello explica las grandes producciones cinematográficas, llenas de efectos visuales pero faltas de una historia coherente que justifique tales despliegues tecnológicos.

Como con cualquier otro medio científico, lo importante de la relación recae en hacer uso de los inventos a favor, como lo es la remasterización de material fílmico dañado o la utilización de cámaras digitales profesionales que haga más segura y dinámica la filmación o la edición de película.

La inclusión participativa de la sociedad en el proceso por sí sola no es un despliegue negativo, al contrario, le permite comprender la parte técnica, la forma de la cinematografía; este entendimiento abre paso a un conocimiento crítico de la materia y, por tanto, a un acercamiento más informado y reflexivo hacia el séptimo arte.

El cine debe tener claro que el espectador es inteligente y racional, que la información no puede presentársele digerida, de hacerlo, el público eventualmente se cansará de su relación con el cine. El mismo desarrollo tecnológico permite que la información, en forma o en contenido, cada día esté más al alcance de las personas.

La relación que el cine tiene con el espectador es una delicada línea comunicativa, cambiante con el paso de los años y con la forma de percepción, conocimiento y aceptación de la sociedad. La tarea que enfrenta la industria cinematográfica en la actualidad es la de adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales con habilidad y eficacia, antes que éstos la desplacen más rápidamente y con mayores resultados negativos.

Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México | España

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez | Barcelona, España., mayo 2013

 

El cine es técnica, arte e industria, todo al mismo tiempo, tan complicado y enriquecedor como cualquier otro arte, pero, por lo mismo, con distintas formas de desarrollo y percepción. La manera en que las personas absorben una película depende de variantes como la educación, el contexto social y cultural, o la forma y la razón por las que una persona se acerca a ella.

Percepción Foto: Diana Alcántara
Percepción Foto: Diana Alcántara

Los motivos por los cuales alguien decide ver cine son tan variados como el número de películas que se encuentran al alcance de las personas; razones de entretenimiento, o de interés informativo o educativo; la constante es la capacidad del espectador para absorber e interpretar la información codificada que se le presenta.

El filósofo Marshall McLuhan en su libro “Comprender los medios de Comunicación. Las extensiones del ser humano”, dedica un capítulo al mundo del cine. Para McLuhan el cine supone un nivel de alfabetización, lo que implica que el público pueda y deba acercarse a la cinematografía de la misma manera que aprende a leer, es decir, que aprenda a ver películas. El receptor acepta una línea narrativa o un movimiento de cámara del mismo modo que acepta que la literatura lo transporte a otro mundo, implicando a una y otra arte de manera estrecha.

 

El autor explica que una persona analfabeta no podrá entender la sintaxis cinematográfica por carecer del conocimiento previo de este concepto; que una personaje salga o entre en pantalla será inexplicable para alguien que no entienda la relación espacio-tiempo de la narrativa, lo mismo que no entendería líneas estructurales de las historias como lo son los saltos del tiempo, un flashback, el  cambio de un escenario a otro e, incluso, el cambio de un día a otro producido en tan sólo segundos.

 

Esto convierte al cine en una ventana de posibilidades inimaginables. McLuhan cita a Yeats, dramaturgo y poeta irlandés, cuando dice que el cine es un mundo de ideales platónicos, en donde el proyector es un artefacto de proyecciones fantasmales de las cosas. (A reserva de la inclusión del realismo -en la historia-, [y la novela realista con escritores como Dickens], cuyo interés por documentar y representar el quehacer humano revolucionó la forma en que el arte se aproximaba al hombre).

La cantidad de información que una imagen puede contener es más vasta que lo que el ojo humano puede captar en un instante; símbolos, colores y acciones conviviendo en un mismo instante. El cine mudo, por tanto, tiene una diferente formación que la del cine sonoro, cuya revolución tecnológica llega a enriquecer, pero también a  complicar, en el mejor de los sentidos, el mundo de la cinematografía.

 La televisión llegó, de igual manera, a cambiar la forma en que las personas perciben las imágenes. Los sentidos fueron aprendiendo la rapidez y la dinámica visuales de este medio, convirtiendo el proceso de transmisión y almacenamiento de información en una dinámica de continuo movimiento de comunicación. La publicidad, el cine, la página impresa, o cualquier otro medio de comunicación, tuvieron la necesidad de adaptarse visualmente. Véase el movimiento de cámara, la forma de una toma o la saturación del color; pero también verbalmente, importando la locución y entonación de los discursos, la rapidez de los chistes o el juego de palabras y referencias culturales en una conversación.

Percepción Cinematográfica | Foto: Diana Alcántara
Percepción Cinematográfica | Foto: Diana Alcántara

A diferencia de otros medios, el cine y  la televisión permiten ver acciones y reacciones, creando una unión empática entre medio y espectador y provocando que las artes visuales comenzaran a preocuparse por satisfacer las emociones del espectador como primera necesidad, induciéndolo a sentir la vivencia del personaje.

Por ejemplo, el público que ve una película romántica no sólo es partícipe del momento en que el protagonista pide matrimonio a su amada, también se siente incluido durante la reacción de ella tras la propuesta; en una película de terror el espectador no sólo anticipa el momento en que el cazador acecha a su presa, también absorbe la reacción de la presa al darse cuenta de ser la víctima de su persecutor.

El cine es por tanto una caja llena de información, a través de sonidos e imágenes, que implican no sólo lo evidente, sino también el subtexto de su naturaleza. Ejemplo de ello son los símbolos, las analogías, las ideas y los mensajes representados de diferentes formas en una película, ya sea en forma de diálogo, una mueca, un color, un decorado, una melodía o una secuencia fílmica.

 Aunque el libro de McLuhan se publica por primera vez en 1964, el autor prevé ya la rivalidad entre literatura-cine-televisión, expresando que: “el espectador de cine está sentado en la soledad psicológica”, a diferencia de la televisión, medio de socialización comunal, o los libros y su silenciosa relación con sus lectores. Veía también lo cercano de la evolución tecnológica al alcance de las masas y la aparición de los dispositivos de almacenamiento de información y cómo éstos cambiarían la forma de ver el cine, permitiendo que una persona pudiera ver una película en cualquier parte que quisiera y no exclusivamente en una sala de cine, modificando, una vez más, la percepción del espectador respecto a la cinematografía.

De esta manera el cine no puede simplemente tomar modelos o patrones a seguir, sino más bien debe analizar su entorno y el comportamiento de su consumidor, no con el fin de satisfacerlo y complacerlo, sino de enriquecerle y convivir con él, alimentando simbióticamente su desarrollo, participando, de manera consciente, en su misma evolución.

Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México | España

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Perla Atanacio

 

Vivir, morir, dejar esta vida terrena para transitar por el camino que nos lleve a la eternidad del tiempo, tener miedo a la vida después de la vida para llegar a ella a través de la muerte. Sentir su ausencia presente y estar consciente que la travesía no conoce retorno.

 

Hamlet | Laurence Olivier | 1948
Hamlet | Laurence Olivier | 1948

Hamlet, refleja el miedo meramente humano que se produce al hablar de la muerte, sentirla cerca o pensarla por lo menos. Qué habrá sido para Shakespeare escribir una obra en donde el personaje principal reflexiona dentro de la reflexión, personaje meramente complejo hecho de carne y hueso que salta de las hojas a través de las palabras, Hamlet es eso, un mar de palabras de profunda meditación, base de su razón y sin razón a lo largo del drama.

El joven príncipe que deambula por los solitarios callejones meditabundo, se topa de frente con la depredación de valores, la convivencia humana, funciona de espejo ante nosotros, reflejando las dudas que se manifiestan en nuestra mente, convirtiéndose en embajador del propio destino… la muerte, con la incertidumbre de no saber cómo se llega a ella y mucho menos lo que hay detrás.

Cuando Hamlet se sumerge a la meditación de la existencia, también lo hace sobre su fe, al cuestionarse y sentir miedo al no saber qué hay después de alzado el vuelo. Es aquí en donde el Fantasma, que vuelve a pedir venganza, omite a su hijo lo que hay cruzando la frontera del vivir, del morir. El pensar siquiera en suicidio y desterrar la sensación de haberlo pensado por miedo de ser pecado en la acción, al castigo de no llegar a la venia de vida eterna que, se presume, está en espera, atormentan al joven Hamlet quien en el tránsito de sus azarosos días y noches carga en su consciente.

El ritmo de las acciones en la obra, avasalladoramente veloz, acentúa el conflicto del joven príncipe (de esto va la historia), del momento en el que la melancolía, tristeza, desesperación llevan al hombre a tratar de responder desde su vulnerabilidad de ser humano, las preguntas perenes de la existencia misma, agudizando los sentidos y sensaciones con respecto a la muerte, y es cuando un ser cercano ha fallecido, cuando pensamos en el tema. El bajo perfil anímico de Hamlet fortalece su fragilidad, encontrando en la representación de la Ratonera, escenario perfecto para desahogar su corazón al mismo tiempo que denunciaba el crimen de Claudio sobre su padre. La muerte externa de Hamlet padre, pero la muerte interna de Hamlet hijo, la que subyace a los sentidos y sentimientos por aquellos que ama, el desamor que da muerte a las ilusiones, esperanzas, sueños y anhelos, reconfortes.

Hamlet | Franco Zeffirelli | 1990
Hamlet | Franco Zeffirelli | 1990

La representación del desamor de Gertrudis hacia su esposo, olvidando en un par de meses el duelo que debió ser profundo, da muerte al amor que Hamlet padre e hijo sospecharon alguna vez que existía en la reina. El trágico desenlace de la confianza que Hamlet había depositado en Ofelia.

Quién sabe lo que hay después de la muerte…el cementerio, morada perpetua de los muertos, es, gracias a los sepultureros, epicentro de sabiduría de la existencia humana, de la fragilidad del respiro llamado vida. Del simple acto de morir y ser enterrado como fin último del paso por la tierra y su permanencia inerte en ella. La ironía que encierra el lugar, el humor del que canta mientras cava la tumba de Ofelia y la reprimenda de Hamlet al comentarle a Horacio lo que ve. Adentrarse en Hamlet es oportunidad para valorar el acto de existir, de la posibilidad infinita y delimitada, por un tiempo desconocido, motivo para despertar y dormir en la esperanza del bien-estar cotidiano.

El afán de Hamlet por sentirse liberado del peso que ejerce esta ruin verdad, no hace más que hacerlo preso de la reflexión que sólo le llevan a un fin último, la muerte y la misión diplomática que ejerce la obra es la de adentrarnos en este camino unidireccional.

 

La muerte, como en el capítulo V, ejerce el rol de un personaje más en esta tragedia, entramando a los personajes en sus redes, desde Hamlet padre, pasando por Polonio, Rosencrantz y Guildenstern, Ofelia, Gertrudis, Claudio, Laertes, Hamlet e incluso la muerte de Yoric, motivan la meditación del estar y el no estar.

Hamlet | Kenneth Branagh | 1996
Hamlet | Kenneth Branagh | 1996

Ser o no ser en este espacio, en este tiempo, vivir bajo la duda perenne, descifrar los confines de la existencia misma, es nuestro andar un paso de locura o es la locura la que nos conduce a fingirnos reales, cómo vislumbrar entre claroscuros la existencia fugaz y la trascendencia de una tragedia permanente, dónde descubrir nuestro inconsciente y dónde emerge la consciencia de existir, de vivir… de habitar.

Cuál es el deber ser de la vida y cuál el deber ser de la muerte, vivir para la muerte o esperar su llegada como un fin…

… así nos vienen las virtudes y los defectos malditos, o son esos defectos los que nos definen, nos cubre un manto pleno de angustias, la melancolía que nos acompaña y que evita que la soledad nos deje conversando con nosotros mismos, ese instante en que la interioridad aflora, en el “tú” que refleja esta visita de una muerte anunciada, no esperada, asegurada, por eso la angustia, por eso la reflexión, por eso la duda de ser o ser, de reconocer los miedos, las reacciones a la traición y la venganza, dónde se corrompen las entrañas y dónde los sentimientos son presa de la confusión….

«estoy pero quiero refrendarme, o es porque estoy  y la muerte viene en la visita que confronta, con la embajada, con la encomienda, cuál es la intención, mi vida frente a la muerte, detallando en la propia voz lo que interiormente me configura.»

Shakespeare a través de Hamlet, nos lleva a vislumbrar los sinsabores de la mentira, la traición, pasiones encontradas, deseos vanos y manzanos; nos deja transitar por el sombrío camino de la melancolía, la tristeza, el duelo, deseos de venganza, rencores, decepciones, envidias, pero también, del amor a los valores casi extintos, a aquello que se llama familia, y con el joven príncipe nos permite acercarnos al fin del camino, la muerte, abriendo el camino a la reflexión y a saber qué hay mucho por descubrir, por disfrutar, por existir para bien vivir y morir.

Perla Atanacio MedellínPerla Atanacio | IMDB@pratanacio |  México

Imaginaria Mexicana. Guionista de televisión, ficción y documental. Directora, investigadora social. Productora y diseñadora publicitaria.   Filmakersmovie combina sus pasiones,  la difusión, las relaciones humanas y sociales, propalando historias universales, testimonios de vida.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

 

Narrativa | Foto: Diana Alcántara
Narrativa | Foto: Diana Alcántara

La narrativa es la estructura o secuencia ordenada de sucesos. Es de vital importancia en el cine dentro del área de desarrollo de historias. La mayoría de las películas se cuentan de manera lineal, pero en ocasiones, el desorden, la edición sesgada, añade un elemento extra e importante a la historia.

Muchas son las razones por las que un largometraje sea editado de manera no lineal; en ocasiones para darle un tono de intriga, en otras para darle mayor realismo y dinámica. Películas como Crash (EUA-Alemania, 2004) o Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos (EUA, 2004), en donde el aparente desorden le da una lógica a la historia, a la relación entre personajes, a los sucesos, motivaciones, actitudes, y entendimiento. Es entonces cuando la narrativa toma su importancia, en relatos en donde se le permite al espectador crear sus propias conclusiones, pensar, meditar, simpatizar y comprender el mensaje que se presenta.

 

Memento (EUA, 2000) es conocida por muchos como la película al revés, o en desorden, es decir, su estructura da al público la sensación de desorientación y confusión, en este caso, utilizado de manera positiva, permitiendo un poco de enigma, muy a tono con la temática de la película. Otro caso es Irreversible (Francia, 2002), cuyo formato está estructurado completamente a la inversa, desvelando la historia a través de una relación causa-efecto de escena tras escena a propósito de enfatizar la línea dramática de la película.

Se ha hablado de la crisis narrativa en el cine por largo tiempo, crisis más allá de la falta de premisas nuevas, conceptos frescos, se habla en especial, de no saber cómo contar historias.

La narrativa como tal no sólo implica el orden de la película, también incluye el ritmo y el tono, muchos proyectos, por ejemplo, obedecen a un cierto tipo de corriente caracterizada por la exploración de escenarios y/o personajes, otras más, tienen un ritmo más ágil, se incluyen en géneros más activos, y por lo tanto, con un movimiento en pantalla más acelerado.

La narrativa también implica lógica, implica que exista concordancia entre el punto A y B de una película, entre el A y el Z y todos sus intermedios; el orden o desorden de la narrativa simplemente completa el impacto que el conocimiento de los sucesos dan al público. Películas como La Vida de David Gale (EUA-Alemania-Reino Unido, 2003) o Sospechosos Comunes (EUA-Alemania, 1995), como muchas otras, que comienzan a partir del punto medio o final de la película, a fin de impactar a futuro al espectador, para crear expectativas dentro del mundo al que se le ha invitado a indagar.

Finalmente la literatura es un trabajo de creación, creación de universos imaginarios (tanto en historias reales como de fantasía), con reglas pero también con libertades.

El escritor, el guionista, al narrar está construyendo un mundo imaginario en donde los personajes viven, sienten, se emocionan, reflexionan sobre la vida misma, sobre la naturaleza y sobre las relaciones humanas. Por eso  la literatura, igual que el cine, nos enseña a conocer el mundo, a conocernos mejor, a dotar de sentido a nuestras acciones, en suma, la narración de historias ficticias y la lectura que los lectores-espectadores hacemos de ellas nos inculca conductas y actitudes, nos afirma creencias, nos dota de cultura. En este proceso de interpretación y resignificación de la realidad el cine ha luchado por encontrar un lenguaje autónomo que le sirva, le distinga, le caracterice.

 

La experimentación como técnica o método, funciona y aporta a la industria del cine en su desarrollo como arte, sin embargo, la debilidad narrativa continúa siendo un problema constante en el mundo del séptimo arte. Es la estructura narrativa bien lograda lo que importa al desarrollar una historia; la técnica utilizada no representa el éxito o el fracaso, sin embargo, no se trata de utilizar un tipo de organización de ideas, se trata de saber poner en práctica los recursos narrativos que la escritura significa al escribir un guión, dirigir un proyecto fílmico, editar un rollo de película. El cine favorece la generación de emociones, y el aprendizaje a través de ellas, en situaciones ficticias que de otra manera difícilmente podríamos haber vivido. La narrativa cinematográfica demuestra así su importancia en la industria del cine y su impacto socio-cultural.

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Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.
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Por Diana Miriam Alcántara Meléndez

“Originalidad” como concepto tiene muchas acepciones.

 

Originalidad Cinematográfica | Foto: Diana Alcántara
Originalidad Cinematográfica | Foto: Diana Alcántara

Según el diccionario de la lengua española la palabra “originalse define como algo novedoso que resulta de la inventiva de su autor y que puede servir como modelo para copias iguales o relativas a él. De esta definición las palabras “novedoso”, relativo a novedad, que se define como cualidad de nuevo, e “inventiva”, definida como la disposición y capacidad de inventar algo son, dentro del cine, cualidades. La originalidad misma como incentivo es necesaria para la creación y realización de proyectos y, obligatoriamente, presente para el artista al escribir un guión, editar una escena, musicalizar una secuencia, representar un papel, planear una toma, etcétera.

Mientras algunos estudiosos del cine creen que la originalidad en el área ha muerto y que todo tipo de historias han sido ya contadas, otros afirman que esta disciplina es aún joven y que su capacidad de expansión, desarrollo, reinvención y evolución aún está por develarse.

En 1928 Vladimir Propp (analista de los elementos narrativos del relato-narratología-) en su texto “Morfología del cuento” realizó un análisis de variados y numerosos cuentos de hadas rusos hasta concluir 31 puntos frecuentes y recurrentes en todos esos relatos, dando así una fórmula matematizada de estructura del cuento, repetible e incluso predecible. Más tarde el otrora intelectual Claude Lévi-Strauss criticaría al análisis por su forma superficial y su falta de contexto, cuya presencia  misma hace del contenido y su reflexión un estudio más complejo de lo que Propp propusiera.

Un fenómeno similar parece tomar por asalto al mundo del cine. Cuando la industria comenzó a analizar las historias presentes en pantalla, los estudiosos y las productoras de cine crearon un modelo práctico que sirviera como base estructural en la construcción de películas. Esta escuela de cine, aún presente en la actualidad, crea fórmulas, compone segmentos en los que una película se divide, para después llamar a un proceso de llenado de datos, es decir, divide a un largometraje en secciones, personajes, tramas y resoluciones para luego cubrir la historia con variantes específicas.

Una historia al estilo “ABC” (Príncipe enamorado pelea contra dragón para rescatar a la princesa) como estructura básica de la narrativa es frecuente y repetida en la cinematografía; desde películas en el género de la acción hasta el terror o la comedia romántica; logrando una posición dentro de su propio ambiente, así como una aceptación por parte del público, quien advierte pero no siempre critica un producto consumista.

El modelo mismo no es el problema. La construcción de historias necesita de una guía simple por la cual comenzar para luego dar más trama a su desarrollo. Este es el proceso creativo, la construcción de personajes, la descripción de situaciones, la evolución, desarrollo y complejidad de la trama. Es la combinación de forma y contenido lo que hace a un proyecto propositivo y exitoso, la combinación de ambos y el balance de la presencia de uno y otro. Así como un pintor debe saber tanto de técnica como de expresión, o como un músico debe tener presentes todos sus conocimientos sobre teoría musical al componer una melodía a la par de conocer qué sonidos y rupturas en la melodía provocan cierta respuesta en el oyente, un escritor, de cualquier índole, debe estar consciente del poder de la palabra escrita, de su significado y su significante.

Conocer esta teoría comunicativa es la base del arte cinematográfico. Conocer las estructuras y las funciones de los personajes, histórica y artísticamente, de modo que el nuevo cine, consciente de su pasado, cree, resuelva y construya de manera diferente, novedosa, imaginativa, acorde a su contexto y respondiendo a las necesidades y realidades del público que le observa.

El discurso cinematográfico, visual, gramatical y narrativo se encuentra en constante movimiento, en constante evolución. Es la capacidad de adaptación y reinvención lo que permitirá a esta disciplina artística salir de su estancamiento y repetición.

Diana Alcántara Diana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Francia | Magda David | Redacción Filmakersmovie | 1 de abril de 2013

Conga | Dir. Mario Martínez Maquedano
Conga | Dir. Mario Martínez Maquedano

Fernando, soldado republicano español, se ve obligado a exiliarse en el sur de Francia durante algún tiempo, después de una temporada en «campamentos de reagrupación» a la francesa, fue testigo del ascenso del fascismo en Europa y en el corazón de la tierra que los acoge.

Un día de noviembre de 1944, Fernando es testigo de un ataque alemán, y su nombre está en la lista …

Mario Martínez Maquedano es un joven escenarista y realizador que acaba de iniciar el rodaje de la película «CONGA» , es un trabajo importante de memoria respeto a los que lucharon por la republica española y que tuvieron que dejar a su familia y país . parte de un hecho real, el de su bisabuelo Fernando Conga quien después de haber padecido de la guerra civil española, se encuentra otra vez enfrentado a la segunda guerra mundial.

Mario, junto a su equipo, han comenzado una campaña para financiar este interesante largometraje, como una pieza importante no sólo de la historia de su familia, sino de la historia de miles de hombres que se vieron inmersos en la sobrevivencia del conflicto.

Entre los actores que dan vida a estos personajes encontramos a Arben Bajraktaraj, Lucas Prisor, Edward Akrout, Lucie Ravaux, Charles Bousquet.

Es una historia que busca presentarse en Cannes, Venecia, Los Ángeles.

En Francia ha comenzado campaña, atrayendo la atención de destacados medios de comunicación que dedican espacio para contar la travesía de este talentoso equipo de producción.

En la página de recaudación, Ulule, puede leerse no sólo la sinopsis, sino también parte del guión, así mismo se muestran los bocetos de decorado, la inspiración del diseño de arte, y lo más importante, la historia de Mario Martínez Maquedano en su búsqueda de hacer cine de calidad en cualquier parte del mundo.

Conga | Dir. Mario Martínez Maquedano | Ilustración Valerine Dulu | Imagen extraída de Conga Facebook
Conga | Dir. Mario Martínez Maquedano | Ilustración Valerine Dulu | Imagen extraída de Conga Facebook

Los fondos obtenidos se dividen entre:

La ubicación del equipo de filmación (cámara, sonido, iluminación, maquinaria, vehículos)
Alquiler de trajes y armas
La construcción de escenarios y accesorios
Consumibles maquillaje
Comidas
Vivienda
Los estipendios
El poste
La distribución

 

Cada vez es más frecuente que las producciones recurran al «fondeo» para poder producirse, y es la audiencia, los amantes del cine, los conocedores, quienes hacen posible que estas historias lleguen a buen puerto, ante la desigualdad de una industria que difícilmente da entrada a nuevos talentos.

Te invitamos a conocer CONGA, y sumarte a la gran cantidad de ciudadanos de mundo que han colaborado con una donación para que este proyecto continúe con su filmación.

Conoce el proyecto.

Conga Facebook.

LesterFILM

Magda David

Fuente.

Por: Iván Uriel

 

Diario de Un Loco | Dir. Luly Rede | Foto: FB Mario Iván Martínez
Diario de Un Loco | Dir. Luly Rede | Foto: FB Mario Iván Martínez

Como un viaje a los confines de la mente, Diario de un Loco aprisiona nuestros sentidos desde su nombre, y al iniciar la función quien asiste a la espera, es arrebatado de la quietud con la que un diario pudiera ser escrito. Las emociones humanas convergen desde la intensidad de un monólogo convertido en el escaparate, ágora de la dubitación, la reflexión y el vacío. Mario Iván Martínez hace suyo el papel de Aksenti Ivánovich Poprichin, y nos presenta una soberbia actuación, colofón a su consolidada trayectoria reconocida en el aplauso de pie de un público que ha quedado cautivo para no irse nunca del cuento de Nikolái Gógol.

¿Qué es la locura? ¿Dónde habita el límite entre la razón y su naturaleza? ¿Dónde habitan las obsesiones, los complejos, los delirios? Cuestionar el trabajo, la cotidianidad de los días, la monotonía, el lamento de amores perdidos, de los que nunca fueron; nostalgia de lo que pudo ser y no fue, o de lo que hubiéramos deseado que fuera. Aksenti experimenta estas sensaciones y sucumbe ante la realidad que avizora lo que no es o lo que cuesta ser.

Me diría Mario Iván Martínez que el maestro Carlos Ancira ayudó a instaurar la tradición de monólogos los lunes precisamente con dicha obra, la cual representó por dos décadas. En lunes pues, me dejé llevar por la representada literatura, Gógol estaba ahí, presente durante la función, en el escenario, en cada butaca ocupada, todas, estaba la energía de una mente que habita en cualquier parte, un vericueto interpretativo que retumba en nosotros y en nuestros instintos.

Una historia que bien pudiera ser narrada desde el arte de contar cuentos del maestro Mario Iván, pero que representa por él, se convierte en una oda a la interioridad. La fuerza exegética al abordar la condición de esquizofrenia y sentir desde el actor la persecución permanente, lleva al protagonista a abandonarlo todo menos sus ilusiones, o quizá por el contrario, asirse a todo y quedarse con sus pensamientos, alucinaciones, recuerdos y expectativas. La actuación de Mario Iván es honesta, valiente y coherente al grado de la exposición física sin darse cuenta, un compás asistido de su canto, y de la escenografía que también actúa con el intérprete, y que por ende, merece el compartido aplauso al final para celebrar el lugar de encuentro. Una actuación real, sensible y llena de vida, cuya ironía estremece al instante por fuera y por dentro.

La imaginación hace dejarnos llevar por los viajes que ofrece; Diario de un Loco, uno de los cinco cuentos cortos que Gógol escribió de 1834 a 1842, pareciera ser la premonición de su muerte, su inanición, su abandono, el no alimentar de sonrisas el cuerpo porque no hay para qué sonreír y el alma se alimenta ya de la nada. El acto agita su esencia con la música que le acompaña, y con el placer del arte en diversos sentidos, cimbra cada paso y los que vienen.

 El público murmura, ríe y se acongoja por Aksenti, sufre con él, goza con él, íntimo cómplice y testigo, se compadece, siente lástima, trata de comprender, y sin poder ir más allá, se sumerge en la catarsis que desborda. En Diario de un Loco interactúan una y mil voces, las almas muertas y la salvación del alma, el caos, el destiempo y la depresión, la poesía, el canto y las declaraciones de amor.

Diario de un Loco | Dir. Luly Rede | Foto: FB Mario Iván Martínez
Diario de un Loco | Dir. Luly Rede | Foto: FB Mario Iván Martínez

¿Dónde habitan los confines de la locura, dónde los confines de la interioridad, del desasosiego, dónde las obsesiones? ¿Dónde los desvelos, los desamores, los sueños que van, que vienen, dónde los tormentos, y dónde la esperanza que los aguarda? ¿Dónde los misterios inexplorados e inextricables, las falacias de la mente y la resignación de una realidad que hemos buscado de una y mil formas? Las sonrisas que disfrutará la audiencia comulgan como el llanto de una mente fragmentada entre el día y la noche, ambas emociones habitan el mismo espacio y están escritas como las cartas que Aksenti figura con ansiedad.

La temporalidad esporádica, la sátira y el caos, impelan al personaje hasta asumirse Rey de España, y comandar desde su iracundo destiempo las huestes de un reino que más bien es el espejo de sus propias frustraciones. Desde su coraza, desde las ventanas con barrotes y sin ellos, desde los sueños que al despertar son pesadillas, el monólogo avanza sin que nos demos cuenta, para cuando somos conscientes, estamos tan dentro de la obra que no advertimos lidiar con la locura de los contextos. Diario de un Loco es una obra tan actual como lo fue hace ciento ochenta años, con los mismos vicios, vacíos e ilusiones, una puesta en escena que ya de suyo es historia, y que la sigue forjando como se forjaron los cinco premios a mejor actor de teatro para Mario Iván Martínez o en el Ariel ganado por su papel del Dr. John Brown en Como Agua Para Chocolate hace dos décadas.

Obra extraordinaria cuya dirección y argumento atienden el original traducido del ruso por Luly Rede, y producida por Margarita Isabel, quienes en compañía del histrión ofrecen una epifanía familiar que celebra el profesionalismo de una puesta en escena sugerente e imperdible en cualquiera de sus idiomas. Una actuación magistral para un monólogo memorable, donde las angustias, filias, fobias, y los secretos íntimos del ser humano habitan en un mismo personaje, y en las páginas escritas en los días sin fecha de nuestro querido diario.

Quienes viven en la Ciudad de México pueden disfrutar de “Diario de un Loco” en el Centro Cultural Helénico todos los lunes a las 20:30hrs, la temporada que inició desde el año pasado, concluye el próximo 8 de abril, y a partir del 13 de mayo en el Foro Chapultepec.

 

IvanUrielIván Uriel | elsurconovela | @ElSurcoNovela

Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su  motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

El comportamiento del mercado es variante, por la economía, por la cultura, por los hábitos y costumbres de la sociedad, por la calidad y contenido del producto, entre otros múltiples factores. El mundo de la cinematografía sufre este mismo cambio de comportamiento y sus variantes; la industria debe tener presente estos elementos, además de en el momento de la creación y diseño de historias y personajes, en la forma de distribución de ellos.

Plataformas de distribución | Foto: Diana Alcántara
Plataformas de distribución | Foto: Diana Alcántara

Las películas hechas para la televisión, por ejemplo, tienen un camino mejor trazado al estar elaboradas específicamente para ser estrenadas y emitidas en formato televisivo, su estructura está planeada para cumplir con los requisitos de cortes comerciales y así, en general, su distribución sigue un plan específico. El resto de los largometrajes, en general, no.

 La línea lógica de las plataformas de distribución sigue la siguiente ruta: estreno en cine, lanzamiento en formato DVD y/o Blu-Ray, estreno en formatos de televisión por cable y Video on Demand (VOD), y estreno abierto en la televisión. Los cambios en el mercado, por mucho modificados por las nuevas tecnologías, han creado grandes cambios en la planeación para ofrecer una película al público.

 La capacidad del avance tecnológico ha permitido revolucionar el mundo del cine, no sólo desde su proceso de filmación, como películas realizadas con cámaras digitales, o con respecto al cine en tercera dimensión y la aplicación de efectos especiales, sino también en la variedad y elección de la plataforma de distribución, dando cada vez una mayor cantidad de resultados inesperados.

 En enero de 2012 la película Bachelorette hizo su debut en el Festival de Cine de Sundance y a partir de ese punto los productores partieron para tomar decisiones, en especial porque la película Bridesmaids (Damas en Guerra) se había estrenado seis meses antes y la similitud de ambas en cuanto al contenido relacionado con las aventuras de un grupo de damas de novia, era de fuerte peso para la comercialización de la misma. Así se decidió lanzar al formato de VOD la película varias semanas antes de ser estrenada en cine (en el mercado local en Estados Unidos en agosto). Los resultados según las cifras oficiales pusieron a la película en los primeros lugares de distribución digital.

 El beneficio de este tipo de estrategias es poner a todos los espectadores en la misma página, es decir, permitir que todos aquellos interesados en ver la película puedan, de alguna manera, tener acceso a ella al mismo tiempo.

 Sin embargo, como se dice, algunas películas están hechas para ser estrenadas en cine (por su sonido, sus efectos, el diseño visual o de producción) y los realizadores son conscientes de ello, lo que significa, para la cantidad de historias pensadas para la industria, que el propósito de un filme tiene mucho que ver con la planeación de su campaña de promoción y distribución.

 Algunos proyectos, por ejemplo, son planeados para estrenarse de manera digital desde su inicio. La película del 2007 Purple Violets, escrita y dirigida por Edward Burns, fue la primera en la historia en estrenarse exclusivamente en iTunes (reproductor de contenido multimedia de la empresa Apple). Por su parte el largometraje de 2005 de Steven Sodergergh titulado Bubble, fue lanzado al cine, al formato digital y al DVD exactamente el mismo día. Por su parte la película Return of the Ghostbusters, realizada por fanáticos y para fanáticos de la franquicia de Los Cazafantasmas, según las palabras de sus realizadores en su página oficial, fue estrenada,  sin intenciones de lucro, en la red de Internet en 2007.

 De esta manera los estudios, mayores o menores, continúan adaptando su plataforma de acuerdo con la forma en que la tecnología y el mercado acomodan su oferta hacia los espectadores que, cada vez más, pueden tener acceso a un cine digital, entre otros. A pesar de ello, es el mismo público quien tiene el poder de ver o no una película; el cine, visto en un sala de exhibición, aún es el medio  más seguro y atractivo, por así de decirlo, de ofertar un producto y relacionarse con la audiencia.

 Es bueno que el cine se aproxime al público, o que el público se acerque a una película, la industria cinematográfica continúa en un proceso de transición que aún no ha logrado terminar de descifrar.

Diana AlcántaraDiana Miriam Alcántara Meléndez | México

 Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

Por: Alejandra Cuéllar

Ficiqq 2013 | Foto: katherina Harder
Ficiqq 2013 | Foto: katherina Harder

Durante cinco días en febrero en las pantallas de dos locaciones de la calurosa ciudad de Iquique se proyectaron cortometrajes de ficción, documentales y largometrajes internacionales. Las salas estuvieron llenas a toda hora, se vio mucho cine y el quinto festival de cine de Iquique terminó siendo todo un logro.

Esta es una iniciativa valiente de gente joven de traer cultura”, comentó el director de cine y televisión Nicolás Acuña durante el festival. “Pasa lo que pasa con todas las cosas, hay mucho que ver en Santiago, poco en otros lugares”.

Ya que Iquique está a más de 1.500 kilómetros de la capital, no es nada fácil transportar las ofertas culturales, especialmente con pocos recursos. Además por varios motivos, sociopolíticos y tristes, como pasa en muchos países latinoamericanos, en Chile es difícil encontrar largometrajes nacionales todos juntos. Por esta razón para mi, ver una muestra de tanto cine chileno reunido fue como exponerme al gran zeitgeist, al espíritu de mi época, al supuesto inconsciente colectivo que el cine como toda expresión cultural, parece enmarcar de manera sorprendente.¿Y qué fue lo que vi? A medida que pasaban los largometrajes chilenos, “Aquí Estoy, Aquí No” de Elisa Eliash, “Educación Física” de Pablo Cerda, “Pérez” de Álvaro Viguera y “Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta” de Ernesto Díaz Espinoza, lo primero que noté fue una extraña similitud entre los personajes que aparecían en pantalla.

Ojo que no estoy diciendo que las películas en si eran parecidas, de hecho no podrían haber sido más distintas en su calidad y su trama.

Pérez | Dir. Álvaro Viguera | Imagen desde www.quepasa.cl
Pérez | Dir. Álvaro Viguera | Imagen desde www.quepasa.cl

En “Aquí Estoy, Aquí No” un escritor con mucho sobrepeso intenta escribir la biografía de una ex -rockera que aparentemente muere (inspirada libremente en Vértigo de Hitchkock), “Educación Física” trata sobre la vida de un profesor de educación física con sobrepeso que no recibe ni la atención de sus estudiantes, “Tráiganme la cabeza de la mujer metralleta” cuenta la historia de un hombre que juega video juegos y por error se ve envuelto en una persecución y debe salvar su vida y en “Pérez” un padre simpático con un leve problema de sobrepeso que ha abandonado a su hija, ahora intenta pasar un fin de semana con ella y su nueva pareja, una mujer muy atractiva y bastante menor que él.

Sin querer borrar las idiosincrasias de los largometrajes, me atrevería a decir que al finalizar, todas las películas se me habían convergido en un sólo personaje: el arquetipo del hombre patético, el perfecto anti-héroe chileno.

El anti-héroe se caracteriza por ser el típico loser chileno, un hombre con problemas de sobrepeso, sin un norte claro (pero simpático a pesar de todo), un hombre perdido en una maraña de la situación patética que es su vida y un hombre que aproximadamente cada quince minutos se come un pan amasado, o menciona su deseo por un completo, un sándwich o demás productos de harina blanca; razón concreta de su sobre-peso.

Además en cada película sin falta, el personaje principal se mete con una mujer modelo, flaca, y al final dócil y cómo esto llega a suceder – no queda muy claro tampoco.

 Creo que no puedo estar tan equivocada al pensar que este reiterado anti-héroe representa al ser que sufre los síntomas de la situación actual de Chile, una sociedad en transición y en vía al ‘desarrollo’.

Porque una de las cosas que suceden en este proceso que muchos países en vía al ‘desarrollo’ ‘sufren’, que se llama “La modernización”, es que se obtiene la capacidad de adquirir bienes con más facilidad. Algunos dicen que esta movilidad social a la vez causa el desarrollo de las aspiraciones de una población de ser más y mejor, y a la vez, la desilusión de darse cuenta que no son como los modelos norteamericanos y europeos que se muestran de afuera.

Aquí estoy, Aquí No | Dir. Elisa Eliash | Imagen desde Overlookhotelfilm. wordpress.com
Aquí estoy, Aquí No | Dir. Elisa Eliash | Imagen desde Overlookhotelfilm. wordpress.com

 

Puede ser que al tener este conflicto de identidad, el personaje anti-héroe abusa del pan amasado para llenar el vacío de una vida sin rumbo. Pero no parece estarle yendo muy bien.

¿Será que lo que el anti-héroe nos dice es que al tener una vida más cómoda, con menos enemigos militares, al vivir en una paz (relativa) se pierdan las ganas reales de pelear por objetivos más grandes que nosotros mismos?

Habrá que contar con más iniciativas como los festivales de cine nacional para saber qué nos diría el inconciente colectivo acerca del pan y sus secuaces.

 

Pincha aquí quieres conocer  la lista de ganadores del Festival Internacional de Cine de Iquique 2013.

 

Alejandra CuéllarAlejandra Cuéllar | ale.cuellarcorrea@gmail.com | Blooperos | Chile

Alejandra Cuéllar Correa es periodista, nacida en Colombia y ha trabajado en diversos medios norteamericanos, como «El Tecolote», «El Castro Courrier», «San Francisco Public Press», además de fundar la revista de arte, política y cultura independiente «Eat this». En Chile trabaja junto a la productora audiovisual «El Subsuelo» en un programa de música independiente llamado “Bloop”. Tiene un gran interés por el fomento de una cultura independiente con espacios de diálogo, en donde la audiencia y artistas puedan crear nuevas identidades. Ha escrito varias reseñas sobre cine y le interesa fomentar un diálogo acerca de la identidad cultural vista a través del cine y las artes.

Por: Diana Miriam Alcántara Meléndez

Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara
Seis grados de separación | Foto: Diana Alcántara

La teoría llamada “seis grados de separación” propone la idea de que dos personas, cualesquiera que sean en el planeta, pueden ser conectadas con tan solo cinco intermediarios. El sociólogo Duncan Watts en su libro «Six Degrees: The Science of a Connected Age” explica que si una persona conoce a dos personas que conocen a dos personas y así sucesivamente, es posible crear una cadena compleja de conexiones, lo que permite que dos puntos en tal red puedan ser conectados a través de los llamados seis grados de separación.

 

La teoría inició como una ecuación matemática en los años cincuenta, que tomó forma en 1967 a manos del psicólogo Stanley Milgram, quien ideó un experimento en donde varias personas escogidas al azar enviarían paquetes a distintos destinatarios seleccionados de entre ciudadanos que vivieran en el lado opuesto del país (EUA); pero los paquetes no se enviarían directamente, sino que se les daría a personas que conocieran directamente a los remitentes, esperando ver si alguien tenía contacto directo con el nombre final, de no ser así se pasaría a la siguiente persona y continuaría la cadena hasta encontrar al destinatario. El promedio de intermediarios fue de entre cinco y siete personas, naciendo entonces la llamada frase “seis grados de separación”.

 

En 1990 John Guare escribió una obra de teatro en donde se retomaba la idea expresada por la teoría (sin ser el tema central el conectar a dos personas a través de cinco intermediarios). La obra fue llevada al cine en 1993 y, en ella, en algún punto, el personaje Ouisa, interpretado en la película (como en el teatro) por Stockard Channing analiza estas conexiones. Ella dice:

“Lo importante es hacer las conexiones correctas para unir los dos puntos”.

Y así es, al conectar a dos personas lo más importantes es enlazar correctamente cada eslabón.

En 1996 Brett C. Tjaden, estudiante de computación en la Universidad de Virginia, creó un programa y lo lanzó como un sitio web de juego al que se denominó «The Oracle of Bacon at Virginia” [el sitio web aún está en funcionamiento]. La idea es conectar al actor Kevin Bacon con cualquier otro actor a través de películas en las que hayan trabajado juntos. Cada enlace se hace a través de la base de datos de la Internet Movie Database (IMDb).

Por ejemplo, para conectar al actor con Christian Bale: Kevin Bacon trabajó con la actriz Calista Flockhart en la película de 1997 “Telling lies in America», quien trabajó con Christian Bale en la película de 1999 “Sueño de una noche de verano”. Una conexión en simplemente un escalón.

 El experimento, por tanto, es posible de lograr con cualquier grupo de actores.

Para conectar a Christian Bale con Sharon Stone: Christian Bale trabajó con Winona Ryder en la versión de 1994 de Mujercitas, la actriz trabajó al lado de Anthony Hopkins en la película dirigida por Francis Ford Coppola, Drácula y Hopkins trabajó junto con Sharon Stone en el largometraje escrito y dirigido por Emilio Estévez, Bobby.

En 2006 se lanzó el concepto como serie de televisión (producido por cierto por J.J. Abrams que tuviera un papel menor en la película Seis grados de separación, de 1993). El programa también  titulado “Seis Grados” retomaba la idea respecto a la conexión entre personas; en ella seis personajes, relacionados de alguna manera, siguen su propia rutina en la ciudad de Nueva York sin darse cuenta de que sus decisiones de vida afectan a otros a su alrededor.

Esta idea, relacionada incluso con el efecto dominó o el efecto mariposa, ha sido motivo de contenido en muchos otros largometrajes (por ejemplo Crash del 2004), películas que demuestran que las personas están conectadas de una u otra manera, argumento central de la teoría de los seis grados de separación.

Aunque para algunos estudiosos el concepto en sí mismo es selectivo, como el proyecto realizado por la empresa Facebook en 2011, en donde se analizaron los datos de los usuarios y se determinó una conexión entre ellos de, en promedio, 5 grados de separación, para otros, la idea central es lo más importante, la relación entre personas y el cómo, incluso sin darse cuenta, cada uno afecta y toca la vida de otros a su alrededor, además de las ilimitadas posibilidades de historias que esto significa, para el cine o más allá.

 

 
Guionista y amante del cine, ha estudiado  Comunicación, Producción y Guionismo a los largo de los años con el fin  de aportar a la industria cinematográfica una perspectiva fresca,  entrenada y apasionada. Actualmente cursa un Máster en Comunicación, Periodismo y Humanidades a propósito de enriquecer su mente y trabajo.

 

Las Vidas Errantes de Un Pueblo de Madera

Por: Iván Uriel Atanacio Medellín

 Como el regreso a un lugar del que nunca nos hemos ido, así volvemos a los pueblos de madera que recorren los honestos personajes que José Carlos Ruiz, Ignacio Guadalupe y Josefina González, construyen del argumento vivido por Juan de la Riva bajo la óptica de su hijo, Juan Antonio de la Riva. Vidas Errantes es la ópera prima que le valió a su director no sólo el Ariel de México, sino el Premio de la Audiencia del Festival de San Sebastián en España.

Vidas Errantes | Dir. Juan Antonio de la Riva | Actor: José Carlos Ruíz - Imagen, Colección IMCINE
Vidas Errantes | Dir. Juan Antonio de la Riva | Actor: José Carlos Ruíz – Imagen, Colección IMCINE

El regreso a la Sierra, a las huellas de los pasos que dejamos a la vera de un sendero incierto, quejumbroso pero esperanzador; a la vera de los verdes, de la bruma, de la neblina, del aserrín; el regreso a la trocería, a las casas aserradas, a los trenes vacíos. Don Francisco, (José Carlos Ruiz) conduce la camioneta en cuyas redilas se guarda el proyector y la tela de un cine ambulante, la pantalla que será el espejo de una comunidad tras otra, y el anhelo de un éxodo precario, a veces fortuito.

 

El sueño de Francisco es ahorrar para construir un cine en San Miguel de las Cruces, Durango, mientras viaja de pueblo en pueblo llevando entretenimiento y una ventana de puertas abiertas en donde puede mirarse lo que sólo uno ve, lo que uno gusta, lo que uno imagina existe antes y después de la serranía.  La tragedia, la desolación de una vida cotidiana donde no pasa nada y lo pasa todo, donde se reproduce una vida dedicada al cine como forma de vida. El padre de Juan Antonio de la Riva fue un exhibidor de películas ambulantes, su hijo lo acompañaba desde el principio, nació en el cine, creció con el cine, y el cine habitó en él.

 

Vidas Errantes hace un homenaje al cine mexicano, proyecta varias películas clásicas, escenas notables, únicas, evoca la concepción misma de llevar el cine a quienes no tienen acceso a disfrutarlo, llevar el cine ahí donde la pantalla es una quimera pero trasciende la memoria de quienes toman asiento y se dejan llevar por la música, por la risa, por el llanto, por el color; por el blanco y negro, por la emoción y el sobresalto, por  las historias personales, familiares y colectivas; por las historias que son de uno y son de todos, por los pueblos que no son el nuestro pero como si lo fueran, historias tejidas de a diario, esa dualidad de la vida entre lo cotidiano del trabajo cuando lo hay, y lo milagroso que genera la expectativa de una nueva película.

 

Un paisaje sin descanso, una obra congruente, sencilla, que entrelaza los sentires y los deja abiertos para que uno los abrace y cobren entonces sentido, emociones que sólo el pueblo conoce y que sólo nosotros conocemos con el pueblo.

 

La camioneta de Don Francisco lleva congojas y gozos, ilusiones y desengaños, celos y amores prohibidos, ansias y resignaciones; el orgullo y los desencuentros, los caminos que serán compartidos, un espejo de realismo por el cuál Polvo Vencedor del Sol, Vidas Errantes, Pueblo de Madera y El Gavilán de la Sierra se miran una y otra vez y siguen descubriéndose en la serranía, así la filmografía de Juan Antonio de la Riva emerge como un lugar de encuentro.

 

“El agua sabe a fierro, pero todo fuera como el agua”

 

…enuncian sus personajes y nos azotan al recordarnos la memoria que no tenemos, el donde nos quedamos, cada instante y cada momento en un pueblo donde no hay para dónde ni para cuándo; la falta de oportunidades, de un devenir alejado de los grandes números de la economía, de la globalización y de las nuevas tendencias del desarrollo. En estos pueblos donde las estimas debaten modernidades inexistentes e intentos por cobijarlas al amparo de una antena, un aparato, un distractor.  Pueblos como robles, firmes, ante los pesares, orgullosos de sus aromas, de sus vientos, de sus árboles, de su madera, de su gente. Los grandes maestros del neorrealismo italiano, del cine de oro japonés, de las historias intimistas de la India, y de la nueva ola francesa, aplaudirían la apuesta del maestro De la Riva por filmar comunidades y darles voz a sus historias.

 

Pueblo de Madera | Dir. Juan Antonio de la Riva - imagen, colección IMCINE
Pueblo de Madera | Dir. Juan Antonio de la Riva – imagen, colección IMCINE

 

El cine que llega al pueblo es tan vital como el baile que los reúne, así la música se nos escapa entre las manos como la tierra, como las manos del pequeño José Luis (Jair de Rubín) colocadas en la cerca de púas al despedirse de su tocayo, quien le mira con los ojos del que se va y mira al que se queda resignado, ese dolor por dentro, ese grito desesperado, es el mismo que se ahoga por dentro de Don Francisco cuando se quema el cine que tanto trabajo había costado construir. Vidas Errantes y Pueblo de Madera dialogan en guiños condolidos y quemantes. Los amores y desamores, los engaños, las deudas, las pagas, los antojos a la espera de crecerse, las promesas como cuentos, las despedidas y los hasta luegos, así es la historia de nuestros pueblos.

 

Un paisaje coloreado desde la voz y a mano por Gabriela Roel, Alonso Echánove y Angélica Aragón, un paisaje donde deambulan los fantasmas del pasado, del aquí y el ahora, así como El Salto, en cuya entrada se encuentra un letrero que indica “Bienvenidos a El Salto, Pueblo de Madera” y San Miguel de Las Cruces, en cuya entrada se encuentra un letrero que reza “Bienvenidos a San Miguel de Las Cruces, el Auténtico Pueblo de Madera”.

 

El pesimismo que dejan los polvos vencedores del sol, es también la esperanza de los pueblos de madera, sus habitantes desconocen si habrá o no nuevos horizontes, viven y disfrutan vivir, sólo así se sobreponen a los problemas, así debió sobreponerse Juan de la Riva a los temblores, a los días aciagos y a su vez, al saber que no estaba equivocado a pesar de la desolación, después del incendio de su cine debió levantar otro, como tras las heladas debemos preparar el arado, como si los pueblos fueran nuevos siendo los mismos “¿A dónde van qué más valgan?” así seguirán yendo a la tienda La Serranita, así seguiremos siendo amigos aunque no volvamos a vernos; si cualquier lugar es el centro del mundo; aquí también es el centro del mundo; que no se coman los animales lo que se lleva el viento.

 

Vidas Errantes | Dir. Juan Antonio de la Riva -Imagen, colección IMCINE
Vidas Errantes | Dir. Juan Antonio de la Riva -Imagen, colección IMCINE

El Cine Analco que construye Don Francisco, es tan necesario para el pueblo como el Cine Alameda que Don Juan de la Riva trabajó por más de 36 años, ahí donde nació Juan Antonio de la Riva, el director con quien tuve la oportunidad de conversar de manera atenta y afable recientemente, que actualmente funge como Presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de México.

 

Él me comentó una cita de León Tolstoi, “descríbeme a tu pueblo y serás universal” y que cuando él conoció esa frase, entendió muchas cosas de los autores que admiró y lo motivaron a reflexionar sobre lo que quería hacer.

 

El maestro De la Riva logró con los reconocimientos internacionales a Vidas Errantes y a Pueblo de Madera, que su cine fuese universal, y tal como versa Pueblo de Madera al inicio, “Mi pueblo es tan pequeño, que cabe en el corazón” y ambas cintas se quedan en el corazón de los espectadores.

 

Vidas Errantes, 1984 y Pueblo de Madera 1990, se suman a las películas emblemáticas del medio rural latinoamericano, que desde el cine mexicano, directores como Roberto Gavaldón, Emilio Fernández, Alejandro Galindo, Gilberto Martínez Solares, Ismael Rodríguez, Alberto Isacc y Luis Buñuel, entre otros, dibujan con pinceles de profunda realidad. De la Riva plasma historias íntimas, las narra, y al dejarlas en libertad las describe tal cual son. Cine rural e itinerante, que se plasma al recorrer los pueblos, al respirar, sentir, palpar, experimentar los sentidos a través de la lente, y quedarnos con un pedacito del pueblo, del paso del tiempo y del imaginario mexicano.

 

Las Vidas Errantes de un Pueblo de Madera, título de este artículo, pareciera remembrar la actualidad de millones de vidas migrantes en México y el mundo, en Vidas Errantes habla el alma de un pueblo, y en ella, todos los pueblos juntos.

 

 

 Juan Antonio de la Riva

Desde Canal de YouTube : Juan Antonio de la Riva

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Ivan UrielIván Uriel | elsurconovela | @ElSurcoNovela

Iván Uriel Atanacio Medellín es un escritor, productor, director y politólogo, especialista en sistema político, desarrollo social y migración. Su novela “El Surco, historias cortas para vidas largas” describe los senderos migrantes, cuya narrativa innovadora ha sido reconocida como la aportación mexicana a la literatura posmoderna latinoamericana. Ha diseñado políticas públicas, programas académicos y sido conferencista en diversos congresos internacionales. Su  motivación logra la creación del documental “Tú Ciudad…Tus Derechos” y Filmakersmovie.com